10:47 | Para empezar el año, Gabriel García Márquez cuenta el día en que se dejó ganar por la tribuna de su querido Junior de Barranquilla de los años 50 y se convirtió en hincha
Por Gabriel García Márquez. Escritor
Y entonces resolví asistir al estadio. Como era un encuentro más sonado que todos los anteriores, tuve que irme temprano. Confieso que nunca en mi vida he llegado tan temprano a ninguna parte y que de ninguna tampoco he salido tan agotado. Alfonso y Germán no tomaron nunca la iniciativa de convertirme a esa religión dominical del fútbol, con todo y que ellos debieron sospechar que alguna vez me iba a convertir en ese energúmeno, limpio de cualquier barniz que pueda ser considerado como el último rastro de civilización, que fui ayer en las graderías del municipal. El primer instante de lucidez en que caí en la cuenta de que estaba convertido en un hincha intempestivo fue cuando advertí que durante toda mi vida había tenido algo de que muchas veces me había ufanado y que ayer me estorbaba de una manera inaceptable: el sentido del ridículo. Ahora me explico por qué esos caballeros habitualmente tan almidonados se sienten como un calamar en su tinta cuando se colocan, con todas las de la ley, su gorrita a varios colores.
Es que con ese solo gesto, quedan automáticamente convertidos en otras personas, como si la gorrita no fuera sino el uniforme de una nueva personalidad. No sé si mi matrícula de hincha esté todavía demasiado fresca para permitirme ciertas observaciones personales acerca del partido de ayer, pero como ya hemos quedado de acuerdo en que una de las condiciones esenciales del hinchaje es la pérdida absoluta y aceptada del sentido del ridículo, voy a decir lo que vi --o lo que creí ver ayer tarde-- para darme el lujo de empezar bien temprano a meter esas patas deportivas que bien guardadas me tenía. En primer término, me pareció que el Junior dominó a Millonarios desde el primer momento. Si la línea blanca que divide la cancha en dos mitades significa algo, mi afirmación anterior es cierta, puesto que muy pocas veces pudo estar la bola, en el primer tiempo, dentro de la mitad correspondiente a la portería del Junior. (¿Qué tal va mi debut como comentarista de fútbol?).
ONCE PLUMAS
Por otra parte, si los jugadores del Junior no hubieran sido ciertamente jugadores sino escritores, me parece que el maestro Heleno habría sido un extraordinario autor de novelas policíacas. Su sentido del cálculo, sus reposados movimientos de investigador y finalmente sus desenlaces rápidos y sorpresivos le otorgan suficientes méritos para ser el creador de un nuevo detective para la novelística de policía. Haroldo, por su parte, habría sido una especie de Marcelino Menéndez y Pelayo, con esa facilidad que tiene el brasileño para estar en todas partes a la vez y en todas ellas trabajando, atendiendo simultáneamente a once señores, como si de lo que se tratara no fuera de colocar un gol sino de escribir todos los mamotretos que don Marcelino escribiera. Berascochea habría sido, ni más ni menos, un autor fecundo, pero así hubiera escrito setecientos tomos, todos ellos habrían sido acerca de la importancia de las cabezas de alfiler. Y qué gran crítico de artes habría sido Dos Santos --que ayer se portó como cuatro-- cortándole el paso a todos los escribidorcillos que pretendieran llegar, así fuera con los mayores esfuerzos, a la portería de la inmortalidad. De Latour habría escrito versos. Inspirados poemas de largometraje, cosa que no podría decirse de Ary. Porque de Ary no puede decirse nada, ya que sus compañeros del Junior no le dieron oportunidad de demostrar al menos sus más modestas condiciones literarias.
Y esto por no entrar con los Millonarios, cuyo gran Di Stéfano, si de algo sabe, es de retórica.
No creo haber perdido nada con este irrevocable ingreso que hoy hago --públicamente-- a la santa hermandad de los hinchas. Lo único que deseo, ahora, es convertir a alguien. Y creo que va a ser a mi distinguido amigo, el doctor Adalberto Reyes, a quien voy a convidar a las graderías del Municipal en el primer partido de la segunda vuelta, con el propósito de que no siga siendo --desde el punto de vista deportivo-- la oveja descarriada.
En
Por Gabriel García Márquez. Escritor
Y entonces resolví asistir al estadio. Como era un encuentro más sonado que todos los anteriores, tuve que irme temprano. Confieso que nunca en mi vida he llegado tan temprano a ninguna parte y que de ninguna tampoco he salido tan agotado. Alfonso y Germán no tomaron nunca la iniciativa de convertirme a esa religión dominical del fútbol, con todo y que ellos debieron sospechar que alguna vez me iba a convertir en ese energúmeno, limpio de cualquier barniz que pueda ser considerado como el último rastro de civilización, que fui ayer en las graderías del municipal. El primer instante de lucidez en que caí en la cuenta de que estaba convertido en un hincha intempestivo fue cuando advertí que durante toda mi vida había tenido algo de que muchas veces me había ufanado y que ayer me estorbaba de una manera inaceptable: el sentido del ridículo. Ahora me explico por qué esos caballeros habitualmente tan almidonados se sienten como un calamar en su tinta cuando se colocan, con todas las de la ley, su gorrita a varios colores.
Es que con ese solo gesto, quedan automáticamente convertidos en otras personas, como si la gorrita no fuera sino el uniforme de una nueva personalidad. No sé si mi matrícula de hincha esté todavía demasiado fresca para permitirme ciertas observaciones personales acerca del partido de ayer, pero como ya hemos quedado de acuerdo en que una de las condiciones esenciales del hinchaje es la pérdida absoluta y aceptada del sentido del ridículo, voy a decir lo que vi --o lo que creí ver ayer tarde-- para darme el lujo de empezar bien temprano a meter esas patas deportivas que bien guardadas me tenía. En primer término, me pareció que el Junior dominó a Millonarios desde el primer momento. Si la línea blanca que divide la cancha en dos mitades significa algo, mi afirmación anterior es cierta, puesto que muy pocas veces pudo estar la bola, en el primer tiempo, dentro de la mitad correspondiente a la portería del Junior. (¿Qué tal va mi debut como comentarista de fútbol?).
ONCE PLUMAS
Por otra parte, si los jugadores del Junior no hubieran sido ciertamente jugadores sino escritores, me parece que el maestro Heleno habría sido un extraordinario autor de novelas policíacas. Su sentido del cálculo, sus reposados movimientos de investigador y finalmente sus desenlaces rápidos y sorpresivos le otorgan suficientes méritos para ser el creador de un nuevo detective para la novelística de policía. Haroldo, por su parte, habría sido una especie de Marcelino Menéndez y Pelayo, con esa facilidad que tiene el brasileño para estar en todas partes a la vez y en todas ellas trabajando, atendiendo simultáneamente a once señores, como si de lo que se tratara no fuera de colocar un gol sino de escribir todos los mamotretos que don Marcelino escribiera. Berascochea habría sido, ni más ni menos, un autor fecundo, pero así hubiera escrito setecientos tomos, todos ellos habrían sido acerca de la importancia de las cabezas de alfiler. Y qué gran crítico de artes habría sido Dos Santos --que ayer se portó como cuatro-- cortándole el paso a todos los escribidorcillos que pretendieran llegar, así fuera con los mayores esfuerzos, a la portería de la inmortalidad. De Latour habría escrito versos. Inspirados poemas de largometraje, cosa que no podría decirse de Ary. Porque de Ary no puede decirse nada, ya que sus compañeros del Junior no le dieron oportunidad de demostrar al menos sus más modestas condiciones literarias.
Y esto por no entrar con los Millonarios, cuyo gran Di Stéfano, si de algo sabe, es de retórica.
No creo haber perdido nada con este irrevocable ingreso que hoy hago --públicamente-- a la santa hermandad de los hinchas. Lo único que deseo, ahora, es convertir a alguien. Y creo que va a ser a mi distinguido amigo, el doctor Adalberto Reyes, a quien voy a convidar a las graderías del Municipal en el primer partido de la segunda vuelta, con el propósito de que no siga siendo --desde el punto de vista deportivo-- la oveja descarriada.
En
Por Leizito
Alcanzados por los equipos de ajedrez, fulbito, básquet y voley mixto
- Doctor César Vega Vega felicitó a los magistrados y trabajadores por su destacada participación en los VII Juegos Nacionales Judiciales.
El presidente de la Corte Superior de Justicia de Lima, doctor César Javier Vega Vega, recibió los premios obtenidos por la delegación de 52 deportistas de esta jurisdicción que participaron en los VII Juegos Nacionales Judiciales 2009, realizado en el Distrito Judicial del Santa (Chimbote).
Durante el acto protocolar, el doctor Jorge Salazar Sánchez, presidente del Comité de Deporte, Arte y Cultura de la Corte de Lima, entregó al doctor Vega Vega, los trofeos y diplomas alcanzados por los equipos de ajedrez (segundo lugar), fulbito, básquet y voley mixto (tercer puesto).
El titular de la Corte de Lima felicitó a los magistrados y trabajadores por su destacada participación en los Juegos Judiciales. "Los trofeos son pruebas del compromiso y entusiasmo que han puesto en cada encuentro", remarcó.
A su turno, el doctor Jorge Salazar, agradeció al doctor Vega Vega por su apoyo a la delegación, a la vez que remarcó que las competencias deportivas estuvieron muy reñidas.
"Es importante para nosotros el haber logrado destacados premios en diversas competencias y, sobre todo, demostrar que tanto los jueces y trabajadores de la institución judicial destacamos en el ámbito deportivo", señalo el magistrado.
El acto protocolar se realizó en la Sala de Embajadores de la Presidencia de la Corte de Lima.
Lima, 16 de octubre de 2009
OFICINA DE PRENSA E IMAGEN INSTITUCIONAL
http://www.pj.gob.pe/CorteSuperior/noticias/noticias.asp?opcion=fotos&codigo=13283&sede=20
CORTE DE LIMA TUVO DESTACADA PARTICIPACIÓN EN LOS VII JUEGOS NACIONALES JUDICIALES 2009
Participaron 32 delegaciones del Poder Judicial
•Equipo de ajedrez de la institución judicial logró el segundo puesto en la mencionada disciplina
La delegación integrada por 52 deportistas de la Corte Superior de Justicia de Lima, tuvo una destacada participación en los VII Juegos Nacionales Judiciales 2009, que se realizó del 8 al 10 de octubre en el Distrito Judicial del Santa (Chimbote).
El equipo de ajedrez de la institución judicial, conformado por los magistrados Jaime Abanto Torres y José Gonzáles López, y el servidor judicial Ángel Elera Hurtado, obtuvo el segundo puesto en la reñida competencia.
Asimismo, los integrantes de los equipos de fulbito, básquet y voley mixto de la Corte de Lima, lograron un destacado tercer puesto en las respectivas disciplinas deportivas.
La jefa de Bienestar Social del distrito judicial capitalino, licenciada Maritza León Espinoza, sostuvo que las diversas competencias deportivas estuvieron muy reñidas y agradeció el esfuerzo de cada uno de los integrantes de la delegación que viajaron a la ciudad de Chimbote.
"Estamos muy contentos por haber logrado destacados premios en diversas competencias y, sobre todo, demostrar que tanto los jueces y trabajadores del Distrito Judicial de Lima destacamos en el ámbito deportivo" refirió.
Durante la realización de los VII Juegos Nacionales Judiciales, participaron 32 delegaciones del Poder Judicial, entre ellas las 28 Cortes Superiores de Justicia del país, así como las delegaciones de la Corte Suprema, Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, Gerencia General y Procuraduría Pública del Poder Judicial.
En la clausura de los juegos deportivos en la ciudad de Chimbote se eligió como sede de los VIII Juegos Nacionales Judiciales 2010, a la Corte Superior de Justicia de Tacna, que estará encargado de la organización.
Lima, 14 de octubre de 2009
OFICINA DE PRENSA E IMAGEN INSTITUCIONAL
http://www.pj.gob.pe/noticias/noticias.asp?opcion=detalle&codigo=13211 »Leer más
- Doctor César Vega Vega felicitó a los magistrados y trabajadores por su destacada participación en los VII Juegos Nacionales Judiciales.
El presidente de la Corte Superior de Justicia de Lima, doctor César Javier Vega Vega, recibió los premios obtenidos por la delegación de 52 deportistas de esta jurisdicción que participaron en los VII Juegos Nacionales Judiciales 2009, realizado en el Distrito Judicial del Santa (Chimbote).
Durante el acto protocolar, el doctor Jorge Salazar Sánchez, presidente del Comité de Deporte, Arte y Cultura de la Corte de Lima, entregó al doctor Vega Vega, los trofeos y diplomas alcanzados por los equipos de ajedrez (segundo lugar), fulbito, básquet y voley mixto (tercer puesto).
El titular de la Corte de Lima felicitó a los magistrados y trabajadores por su destacada participación en los Juegos Judiciales. "Los trofeos son pruebas del compromiso y entusiasmo que han puesto en cada encuentro", remarcó.
A su turno, el doctor Jorge Salazar, agradeció al doctor Vega Vega por su apoyo a la delegación, a la vez que remarcó que las competencias deportivas estuvieron muy reñidas.
"Es importante para nosotros el haber logrado destacados premios en diversas competencias y, sobre todo, demostrar que tanto los jueces y trabajadores de la institución judicial destacamos en el ámbito deportivo", señalo el magistrado.
El acto protocolar se realizó en la Sala de Embajadores de la Presidencia de la Corte de Lima.
Lima, 16 de octubre de 2009
OFICINA DE PRENSA E IMAGEN INSTITUCIONAL
http://www.pj.gob.pe/CorteSuperior/noticias/noticias.asp?opcion=fotos&codigo=13283&sede=20
CORTE DE LIMA TUVO DESTACADA PARTICIPACIÓN EN LOS VII JUEGOS NACIONALES JUDICIALES 2009
Participaron 32 delegaciones del Poder Judicial
•Equipo de ajedrez de la institución judicial logró el segundo puesto en la mencionada disciplina
La delegación integrada por 52 deportistas de la Corte Superior de Justicia de Lima, tuvo una destacada participación en los VII Juegos Nacionales Judiciales 2009, que se realizó del 8 al 10 de octubre en el Distrito Judicial del Santa (Chimbote).
El equipo de ajedrez de la institución judicial, conformado por los magistrados Jaime Abanto Torres y José Gonzáles López, y el servidor judicial Ángel Elera Hurtado, obtuvo el segundo puesto en la reñida competencia.
Asimismo, los integrantes de los equipos de fulbito, básquet y voley mixto de la Corte de Lima, lograron un destacado tercer puesto en las respectivas disciplinas deportivas.
La jefa de Bienestar Social del distrito judicial capitalino, licenciada Maritza León Espinoza, sostuvo que las diversas competencias deportivas estuvieron muy reñidas y agradeció el esfuerzo de cada uno de los integrantes de la delegación que viajaron a la ciudad de Chimbote.
"Estamos muy contentos por haber logrado destacados premios en diversas competencias y, sobre todo, demostrar que tanto los jueces y trabajadores del Distrito Judicial de Lima destacamos en el ámbito deportivo" refirió.
Durante la realización de los VII Juegos Nacionales Judiciales, participaron 32 delegaciones del Poder Judicial, entre ellas las 28 Cortes Superiores de Justicia del país, así como las delegaciones de la Corte Suprema, Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, Gerencia General y Procuraduría Pública del Poder Judicial.
En la clausura de los juegos deportivos en la ciudad de Chimbote se eligió como sede de los VIII Juegos Nacionales Judiciales 2010, a la Corte Superior de Justicia de Tacna, que estará encargado de la organización.
Lima, 14 de octubre de 2009
OFICINA DE PRENSA E IMAGEN INSTITUCIONAL
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17/10/09: La patadita de dios
Tributo a Elena Keldibekova





