08/04/12: Secuencia de Pascua
A la víctima pascual,
ofrecemos hoy,
el sacrificio de alabanza;
el cordero ha redimido el rebaño;
el inocente, ha reconciliado
los pecadores al Padre.
Muerte y vida se han enfrentado
en un prodigioso duelo;
el Autor de la vida estaba muerto
mas ahora está vivo y triunda.
Dinos tú, María
¿qué has visto en el camino?
He visto: la tumba de Cristo Vacía,
la Gloria del Señor y vivo a Cristo,
los ángeles, las vendas y el sudario.
PORQUE CRISTO, MI ESPERANZA
¡HA RESUCITADO!
Y NOS PRECEDE EN GALILEA
Y NOS PRECEDE EN GALILEA
SÍ QUE ES CIERTO,
CRISTO HA RESUCITADO
SÍ QUE ES CIERTO,
CRISTO HA RESUCITADO.
Y NOS PRECEDE EN GALILEA,
Y NOS PRECEDE EN GALILEA.
Tú, Rey Victorioso,
danos la salvación.
ofrecemos hoy,
el sacrificio de alabanza;
el cordero ha redimido el rebaño;
el inocente, ha reconciliado
los pecadores al Padre.
Muerte y vida se han enfrentado
en un prodigioso duelo;
el Autor de la vida estaba muerto
mas ahora está vivo y triunda.
Dinos tú, María
¿qué has visto en el camino?
He visto: la tumba de Cristo Vacía,
la Gloria del Señor y vivo a Cristo,
los ángeles, las vendas y el sudario.
PORQUE CRISTO, MI ESPERANZA
¡HA RESUCITADO!
Y NOS PRECEDE EN GALILEA
Y NOS PRECEDE EN GALILEA
SÍ QUE ES CIERTO,
CRISTO HA RESUCITADO
SÍ QUE ES CIERTO,
CRISTO HA RESUCITADO.
Y NOS PRECEDE EN GALILEA,
Y NOS PRECEDE EN GALILEA.
Tú, Rey Victorioso,
danos la salvación.
08/04/12: Un santo en Bercianos
Un santo en Bercianos
Un pueblo pequeño como Bercianos del Real Camino no tiene muchas personalidades ilustres, pero hoy vamos a hablar de alguien que ofreció toda su vida a los demás. Una persona que por sus hechos debería tener el reconocimiento de “Santo”, y no sólo de palabra, sino que hay un movimiento detrás de su persona para conseguir la beatificación del Padre Serapio, natural de Bercianos del Real Camino.
Algunos datos de su vida:
Padre Serapio Rivero Nicolás ( 14 de Noviembre de 1917 – 24 de Noviembre de 2002)
“Nace el P. Serapio Rivero en Bercianos del Real Camino, León, siendo sus padres, Juan y Victoriana. Ingresa al noviciado en Valladolid en 1933 y realiza su primera profesión en 1934. La guerra civil interrumpe sus estudios eclesiásticos que alternara entre Valladolid y el Real Monasterio de El Escorial donde los culminará en 1941, profesando de votos solemnes el 20 de septiembre de 1941. Es ordenado de sacerdote el 21 de marzo de 1942 en Madrid.
En 1943 el P. Serapio Rivero, “Riverito” para los amigos, que lo éramos todos, había sido destinado a Iquitos, por lo que había recibido el crucifijo de misionero en le Basílica de la Virgen del Pilar, en Zaragoza. Pero al llegar al Perú, es destinado al Seminario que tenían los Agustinos en Chancay
Pasados unos meses le trasladan a la comunidad de Chosica donde vive al servicio de Dios y de su pueblo querido hasta el final de sus días. Su labor pastoral la desarrolla en dos campos: la parroquia y la educación.
Casi treinta años como capellán de las Religiosas Salesianas de Chosica, Vicario Parroquial de nuestras parroquias de San Fernando (Chosica), pero, sobre todo, de Santo Toribio de Mogrovejo, Iglesia principal de la Villa del Sol. A varias generaciones ha bautizado, ha dado la primera comunión, ha casado y ha ayudado a bien morir. Conocía a cada uno de sus parroquianos y se le veía rodeado de personas sencillas. Largos años transcurrió celebrando la misa vespertina, previo rezo del Santo Rosario, confesiones y siempre la homilía diaria: directa, practica y adaptada a tantas gentes humildes que le acompañaban.
Casi toda su vida transcurrió en el aula, patios y capilla del Colegio Santa Rosa de Chosica. Sus fuertes eran los cursor de Religión y Geografía práctica, y sobre todo, la Astronomía. Era un apóstol de la buena Prensa. Las fotocopiadoras y sus operadoras agradecen al P. Rivero por la constancia en difundir el mensaje de Cristo. En los patios repartía revistas, copias de devocionarios y oraciones y estampas.
Siempre rodeado de jóvenes a quienes, mas de una vez, perdonaba el castigo a cambio de una revista “Aguiluchos”, “Misión sin Fronteras”, etc.
Todos intuían en él al hombre recto, al que no se casaba con la doblez ni la mentira, al hombre que se percataba de todo, se sonreía de mucho y rechazaba con firmeza cuanto veía censurable. En su rostro, preocupado, pero alegre con su suerte siempre, es decir, contento con Cristo que lo llamo de pequeño. Seco en el decir, sin florituras, pero con tan sincero cariño y amor apostólico, que nadie puede enfadarse con el. Enamorado de su sacerdocio, loco por la Señora y por un puñado de santos Agustinos e insistentemente pendiente de los Seminaristas de la Provincia Ntra. Sra. De Gracia de Perú.
En el cementerio le aclamaban a viva voz: “Hasta pronto P. Riverito”. Por tres veces se oyó este clamor, y también “el P. Rivero, Santo”. Un religioso agustino, ya de edad, y que ha asistido al entierro de muchos religiosos comentaba: “Nunca he sentido, como ahora, la certeza de que los restos que sepultamos, pertenecen a un santo”.
En Chosica le conocían todos y ahora se encomiendan a el niños y viejos. Era tan evidente que era un hombre de Dios que le están brotando pedigüeños por doquier, para que interceda por ellos ante el Señor. Y parece que no lo esta haciendo tan mal, porque ya se comenta que tiene vara alta para convencer a Dios Padre.
Desde la serenidad y paz de ver todo claro en la diafanidad de Dios, no te olvides de nosotros, P. Riverito.”
Por P. Senén Gonález Martín”, Agustino.
Referencias:
Folleto “Hacia la beatificación del P. Serapio Nicolás Rivero, Agustino”, por P. Senén Gonález Martín”, Agustino.
Blog “Jaime David Abanto Torres”, ”Por la canonización del P. Serapio Rivero Nicolás O.S.A. (15/09/2009)” http://blog.pucp.edu.pe/item/69034
Parroquia “Santo Toribio de Mogrovejo (Chosica, Perú). https://sites.google.com/site/santotoribiochosica/
Asociación Cultural Padre Serapio. Bercianos del Real Camino. http://asocpadreserapiobercianos.blogspot.com/
En
Un pueblo pequeño como Bercianos del Real Camino no tiene muchas personalidades ilustres, pero hoy vamos a hablar de alguien que ofreció toda su vida a los demás. Una persona que por sus hechos debería tener el reconocimiento de “Santo”, y no sólo de palabra, sino que hay un movimiento detrás de su persona para conseguir la beatificación del Padre Serapio, natural de Bercianos del Real Camino.
Algunos datos de su vida:
Padre Serapio Rivero Nicolás ( 14 de Noviembre de 1917 – 24 de Noviembre de 2002)
“Nace el P. Serapio Rivero en Bercianos del Real Camino, León, siendo sus padres, Juan y Victoriana. Ingresa al noviciado en Valladolid en 1933 y realiza su primera profesión en 1934. La guerra civil interrumpe sus estudios eclesiásticos que alternara entre Valladolid y el Real Monasterio de El Escorial donde los culminará en 1941, profesando de votos solemnes el 20 de septiembre de 1941. Es ordenado de sacerdote el 21 de marzo de 1942 en Madrid.
En 1943 el P. Serapio Rivero, “Riverito” para los amigos, que lo éramos todos, había sido destinado a Iquitos, por lo que había recibido el crucifijo de misionero en le Basílica de la Virgen del Pilar, en Zaragoza. Pero al llegar al Perú, es destinado al Seminario que tenían los Agustinos en Chancay
Pasados unos meses le trasladan a la comunidad de Chosica donde vive al servicio de Dios y de su pueblo querido hasta el final de sus días. Su labor pastoral la desarrolla en dos campos: la parroquia y la educación.
Casi treinta años como capellán de las Religiosas Salesianas de Chosica, Vicario Parroquial de nuestras parroquias de San Fernando (Chosica), pero, sobre todo, de Santo Toribio de Mogrovejo, Iglesia principal de la Villa del Sol. A varias generaciones ha bautizado, ha dado la primera comunión, ha casado y ha ayudado a bien morir. Conocía a cada uno de sus parroquianos y se le veía rodeado de personas sencillas. Largos años transcurrió celebrando la misa vespertina, previo rezo del Santo Rosario, confesiones y siempre la homilía diaria: directa, practica y adaptada a tantas gentes humildes que le acompañaban.
Casi toda su vida transcurrió en el aula, patios y capilla del Colegio Santa Rosa de Chosica. Sus fuertes eran los cursor de Religión y Geografía práctica, y sobre todo, la Astronomía. Era un apóstol de la buena Prensa. Las fotocopiadoras y sus operadoras agradecen al P. Rivero por la constancia en difundir el mensaje de Cristo. En los patios repartía revistas, copias de devocionarios y oraciones y estampas.
Siempre rodeado de jóvenes a quienes, mas de una vez, perdonaba el castigo a cambio de una revista “Aguiluchos”, “Misión sin Fronteras”, etc.
Todos intuían en él al hombre recto, al que no se casaba con la doblez ni la mentira, al hombre que se percataba de todo, se sonreía de mucho y rechazaba con firmeza cuanto veía censurable. En su rostro, preocupado, pero alegre con su suerte siempre, es decir, contento con Cristo que lo llamo de pequeño. Seco en el decir, sin florituras, pero con tan sincero cariño y amor apostólico, que nadie puede enfadarse con el. Enamorado de su sacerdocio, loco por la Señora y por un puñado de santos Agustinos e insistentemente pendiente de los Seminaristas de la Provincia Ntra. Sra. De Gracia de Perú.
En el cementerio le aclamaban a viva voz: “Hasta pronto P. Riverito”. Por tres veces se oyó este clamor, y también “el P. Rivero, Santo”. Un religioso agustino, ya de edad, y que ha asistido al entierro de muchos religiosos comentaba: “Nunca he sentido, como ahora, la certeza de que los restos que sepultamos, pertenecen a un santo”.
En Chosica le conocían todos y ahora se encomiendan a el niños y viejos. Era tan evidente que era un hombre de Dios que le están brotando pedigüeños por doquier, para que interceda por ellos ante el Señor. Y parece que no lo esta haciendo tan mal, porque ya se comenta que tiene vara alta para convencer a Dios Padre.
Desde la serenidad y paz de ver todo claro en la diafanidad de Dios, no te olvides de nosotros, P. Riverito.”
Por P. Senén Gonález Martín”, Agustino.
Referencias:
Folleto “Hacia la beatificación del P. Serapio Nicolás Rivero, Agustino”, por P. Senén Gonález Martín”, Agustino.
Blog “Jaime David Abanto Torres”, ”Por la canonización del P. Serapio Rivero Nicolás O.S.A. (15/09/2009)” http://blog.pucp.edu.pe/item/69034
Parroquia “Santo Toribio de Mogrovejo (Chosica, Perú). https://sites.google.com/site/santotoribiochosica/
Asociación Cultural Padre Serapio. Bercianos del Real Camino. http://asocpadreserapiobercianos.blogspot.com/
En
06/04/12: Himno a la Cruz Gloriosa
LA CRUZ GLORIOSA DEL SEÑOR RESUCITADO
ES EL ARBOL DE LA SALVACION
DE EL YO ME NUTRO
EN EL ME DELEITO
EN SUS RAICES CREZCO
EN SUS RAMAS YO ME EXTIENDO(BIS)
SU ROCIO ME DA FUERZA
SU ESPIRITU COMO BRISA ME FECUNDA
A SU SOMBRA HE PUESTO YO MI TIENDA
EN EL HAMBRE ES MI COMIDA
EN LA SED EL AGUA VIVA
EN LA DESNUDEZ ES MI VESTIDO
ANGOSTO SENDERO MI PUERTA ESTRECHA
ESCALA DE JACOB
LECHO DE AMOR
DONDE NOS HA DESPOSADO EL SEÑOR
EN EL TEMOR ES MI DEFENSA
EN EL TROPIEZO ME DA FUERZAS
EN LA VICTORIA ES LA CORONA
Y EN LA LUCHA ELLA ES EL PREMIO
ARBOL DE VIDA ETERNA,
MISTERIO DEL UNIVERSO
COLUMNA DE LA TIERRA,
TU CIMA TOCA EL CIELO
Y EN TUS BRAZOS ABIERTOS
BRILLA EL AMOR DE DIOS
En http://www.idyanunciad.net/RESUCITO_ID/eleccion/Himno%20a%20la%20Cruz%20Gloriosa.htm
ES EL ARBOL DE LA SALVACION
DE EL YO ME NUTRO
EN EL ME DELEITO
EN SUS RAICES CREZCO
EN SUS RAMAS YO ME EXTIENDO(BIS)
SU ROCIO ME DA FUERZA
SU ESPIRITU COMO BRISA ME FECUNDA
A SU SOMBRA HE PUESTO YO MI TIENDA
EN EL HAMBRE ES MI COMIDA
EN LA SED EL AGUA VIVA
EN LA DESNUDEZ ES MI VESTIDO
ANGOSTO SENDERO MI PUERTA ESTRECHA
ESCALA DE JACOB
LECHO DE AMOR
DONDE NOS HA DESPOSADO EL SEÑOR
EN EL TEMOR ES MI DEFENSA
EN EL TROPIEZO ME DA FUERZAS
EN LA VICTORIA ES LA CORONA
Y EN LA LUCHA ELLA ES EL PREMIO
ARBOL DE VIDA ETERNA,
MISTERIO DEL UNIVERSO
COLUMNA DE LA TIERRA,
TU CIMA TOCA EL CIELO
Y EN TUS BRAZOS ABIERTOS
BRILLA EL AMOR DE DIOS
En http://www.idyanunciad.net/RESUCITO_ID/eleccion/Himno%20a%20la%20Cruz%20Gloriosa.htm
06/04/12: Soneto a Cristo Crucificado
Anónimo
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
http://www.franciscanos.org/oracion/nomemueve.html
06/04/12: Padre Nuestro
Juan Pablo II
PATER NOSTER - PADRE NUESTRO
Catequesis de Juan Pablo II acerca de la paternidad de Dios presentada en video, con el canto de la oración Pater Noster (Padre Nuestro) interpretada por el mismo Juan Pablo II.
"Tú eres mi hijo
yo hoy te he engendrado
yo seré para tí un padre
y el será para mí un hijo"
Son palabras del Profeta
hablan sobre Dios
que es el Padre en el sentido más alto y auténtico
de la Palabra.
Dice Isaías:
"Señor, tú eres nuestro padre
nosotros lodo y tú el que nos da forma
así todos somos obra de tus manos"
"Sión decía
"El Señor me ha abandonado
el Señor me ha olvidado"
¿Se olvida una madre del hijo de sus entrañas?
¡y aunque hubiera una madre
que olvidase
yo nunca te olvidaré!
Es significativo que en el libro del Profeta Isaías
la paternidad de Cristo
adquiere connotaciones
que se inspiran en la maternidad.
Jesús anuncia muchas veces
la paternidad de Dios
a todos los hombres
que se vinculan a numerosas expresiones
contenidas en el Antiguo Testamento.
Para Jesús
Dios no es solamente el padre de los hombres,
el Padre de Israel,
el padre de los hombres,
es el Padre Suyo,
el Padre mío.
Paadre nuestro...
http://www.adorasi.com/videos/pater-noster-juan-pablo-ii.php
PATER NOSTER - PADRE NUESTRO
Catequesis de Juan Pablo II acerca de la paternidad de Dios presentada en video, con el canto de la oración Pater Noster (Padre Nuestro) interpretada por el mismo Juan Pablo II.
"Tú eres mi hijo
yo hoy te he engendrado
yo seré para tí un padre
y el será para mí un hijo"
Son palabras del Profeta
hablan sobre Dios
que es el Padre en el sentido más alto y auténtico
de la Palabra.
Dice Isaías:
"Señor, tú eres nuestro padre
nosotros lodo y tú el que nos da forma
así todos somos obra de tus manos"
"Sión decía
"El Señor me ha abandonado
el Señor me ha olvidado"
¿Se olvida una madre del hijo de sus entrañas?
¡y aunque hubiera una madre
que olvidase
yo nunca te olvidaré!
Es significativo que en el libro del Profeta Isaías
la paternidad de Cristo
adquiere connotaciones
que se inspiran en la maternidad.
Jesús anuncia muchas veces
la paternidad de Dios
a todos los hombres
que se vinculan a numerosas expresiones
contenidas en el Antiguo Testamento.
Para Jesús
Dios no es solamente el padre de los hombres,
el Padre de Israel,
el padre de los hombres,
es el Padre Suyo,
el Padre mío.
Paadre nuestro...
http://www.adorasi.com/videos/pater-noster-juan-pablo-ii.php
05/04/12: Himno a la caridad
(1 Co 13, 1-13)
Kiko Argüello
Aunque hablara las lenguas de los ángeles
si no tengo amor, nada.
Aunque tuviera el don de profecía
y conociera todos los misterios.
Aunque tuviera plenitud de fe
y pudiera trasladar montañas
si no tengo amor, nada.
Aunque repartiera todos mis bienes a los pobres
y entregara mi cuerpo a las llamas
si no tengo amor, nada.
PORQUE EL AMOR, EL AMOR, EL AMOR
ES PACIENTE, ES SERVICIAL,
NO ES ENVIDIOSO,
NO SE JACTA, NO SE ENGRÍE,
ES DECOROSO,
NO BUSCA LO SUYO, NO SE IRRITA,
NO TOMA EN CUENTA EL MAL,
NO TOMA EN CUENTA EL MAL,
NO SE ALEGRA DE LA INJUSTICIA,
SE ALEGRA CON LA VERDAD.
TODO LO CREE, TODO LO EXCUSA,
TODO LO ESPERA,
SOPORTA TODO, SOPORTA TODO.
Porque el amor, el amor,
porque el amor es Dios,
es Dios, es Dios.
http://www.idyanunciad.net/RESUCITO_ID/eleccion/Himno%20a%20la%20Caridad.htm
Kiko Argüello
Aunque hablara las lenguas de los ángeles
si no tengo amor, nada.
Aunque tuviera el don de profecía
y conociera todos los misterios.
Aunque tuviera plenitud de fe
y pudiera trasladar montañas
si no tengo amor, nada.
Aunque repartiera todos mis bienes a los pobres
y entregara mi cuerpo a las llamas
si no tengo amor, nada.
PORQUE EL AMOR, EL AMOR, EL AMOR
ES PACIENTE, ES SERVICIAL,
NO ES ENVIDIOSO,
NO SE JACTA, NO SE ENGRÍE,
ES DECOROSO,
NO BUSCA LO SUYO, NO SE IRRITA,
NO TOMA EN CUENTA EL MAL,
NO TOMA EN CUENTA EL MAL,
NO SE ALEGRA DE LA INJUSTICIA,
SE ALEGRA CON LA VERDAD.
TODO LO CREE, TODO LO EXCUSA,
TODO LO ESPERA,
SOPORTA TODO, SOPORTA TODO.
Porque el amor, el amor,
porque el amor es Dios,
es Dios, es Dios.
http://www.idyanunciad.net/RESUCITO_ID/eleccion/Himno%20a%20la%20Caridad.htm
Mg. Jorge Andújar(1)
I.- Necesaria advertencia preliminar.-
En el presente trabajo abordamos al Jesús histórico sujeto a un determinado derecho entonces vigente: el derecho romano en la provincia de Judea. No buscamos al Jesús místico o religioso. Relevamos también la faceta del rabí como eximio jurista de la ley hebrea, acaso el más brillante de todos los tiempos. No estudiamos, entonces, ni mucho menos, el aspecto religioso de fondo, sino sólo en tanto y cuanto se relaciona estrictamente con el tema judicial. Declaramos que no tenemos ni el propósito, ni la capacidad, para dilucidar cuestiones de orden teológico. Este es un breve trabajo jurídico.
II.-La acusación principal en sede hebrea.-
Blasfemia.- La primera parte del luctuoso juicio se llevó ante el más alto Tribunal de Israel constituido por el Sanedrín asentado en la capital sagrada de Jerusalén. El día seguramente el 7 o 15 de abril del año 753 desde la fundación de Roma (correspondiente a los mismos días de nisán en el calendario hebreo), del actual año 30 DC (fecha equivalente a su vez del año 2098 del calendario chino).
El Sanedrín concentraba las facultades de juzgar con sus propias leyes hebreas, pero siempre bajo la atenta vigilancia romana. Roma, después de todo, permitía a los pueblos conquistados, en especial a los judíos, regirse suis legibus. En tal sentido podían conservar sus ordenamientos jurídicos preexistentes con cierta autonomía, jurisdiccional y aún legislativa.
El Delito de Blasfemia se encontraba previsto en la ley hebrea -La Torah- como una grave ofensa a Dios. Inclusive él por su propia boca, había ordenado a Moisés que la pena ante tal imputación, sin importar si el blasfemo fuera natural extranjero, era la muerte por lapidación de toda la comunidad.
Los hechos o cargos específicos que configurarían este ilícito penal podrían determinarse del modo siguiente:
• Se ha declarado hijo del hombre o hijo de Dios
• Se ha declarado como el Mesías o Cristo
• Ha amenazado destruir el sagrado Templo de Jerusalén.
• Con inusual violencia ha desalojado del templo a comerciantes y cambistas.
• No ha respetado el sabbath o día de descanso sagrado.
Se debe tener presente que las fuentes del famoso juicio, en especial los cuatro evangelios canónicos recogidos en la Biblia cristiana, no se muestran claros ni homogéneos. Además, son textos religiosos y no estrictamente históricos. Así resulta contradictorio que Juan, a diferencia de Marcos, Lucas y Mateo, nada diga respecto al proceso y condena por el Sanedrín. Que el testimonio de este apóstol, según la tradición el único testigo presencial de todos los hechos aquél fatídico día, no concuerde en este punto crucial, echa mayores sombras sobre lo que realmente ocurrió ante el máximo Tribunal Hebreo.
Lo que se encuentra claro es que si nos llevamos exclusivamente por los mencionados documentos religiosos, llegaremos a la rápida y facilista conclusión que se trató de un irregular y arbitrario proceso. Sin embargo, es altamente probable que los hechos hayan sucedido de un modo distinto.
III.-. La acusación principal ante Roma: sedición.
Los cargos de blasfemia que regían en la antigua Israel, por ser de naturaleza religiosa interna, no funcionaban en sede romana. Roma, después de todo, hacía gala de abierto politeísmo. Su panteón cobijaba generosamente una enorme cantidad de dioses y diosas adquiridos en sus conquistas por el mundo.
Para la lex romana la cuestión religiosa respecto de la calidad divina del famoso reo no tenía por qué incomodar a nadie. En el mundo antiguo y sobretodo en la región de Judea, después de todo, abundaban los profetas, los mesías y los iluminados. Roma los permitía como manifestaciones de la cultura local, pero siempre bajo una condición: que no importen una verdadera amenaza a la Pax Romana, al orden o una infracción a la Lex lulia Crimen Maestatis.
La Lex Iulia que definió tan bien Ulpiano importaba una drástica ley que condenaba a muerte a todo aquél sospechoso de subversión, sedición o revuelta contra el pueblo, el senado o el Emperador. Castigaba con la pena capital el perduellio o traición a Roma. Todo aquél - ciudadano o peregrino, romano o extranjero -que intente fomentar un motín sería inmediatamente reprimido y condenado a una muerte rápida y ejemplar.
En términos modernos puede decirse que esta ley vendría a ser el antecedente jurídico del conjunto de normas penales que conocemos como delitos contra el orden público o la seguridad.
IV.-Sedición por atribuirse la calidad de "Rey de los Judíos”.
La acusación de seditiosus contra Jesús se configuró a partir de la confesión de que él era el "Rey de los Judíos" y sobretodo de las repercusiones políticas y prácticas que se derivan de dicha situación.
Por entonces (y hasta nuestros días, en otros términos) nadie podía auto atribuirse la altísima calidad de rey, ni de ninguna dignidad menor como gobernador, prefecto, tribuno, etc, sin expreso consentimiento y nombramiento del emperador. Constituía un grave acto de sedición atribuirse la máxima autoridad política en una tierra conquistada, sin autorización de Roma.
La cuestión se agravaba ante el hecho de que en Judea, en el momento del famoso juicio, ya no había rey, sino tan solo una autoridad disminuida designada por el emperador Tiberio y denominada tetrarca. El tetrarca de Judea era Herodes Antipas quien deseaba fervorosamente que se le concediera el título y la corona de rey, los mismos que habían sido ostentados por su padre Herodes El Grande.
Atribuirse la calidad y autoridad real en una zona profundamente levantisca, abiertamente hostil contra los arrogantes conquistadores romanos, constituía algo así como prender fuego sobre un enorme polvorín. Los judíos ya en otras ocasiones se habían levantado en armas y fomentado sangrientas revoluciones contra el poder romano. Sólo 36 años después de la muerte de Jesús protagonizarían la más sangrienta revolución que terminaría con la aniquilación total de Jerusalén por el futuro emperador Tito Vespasiano.
V.-Una pena capital romana: la crucifixión.
La condena de la cruz importada de los persas y cartagineses había sido asimilada y perversamente perfeccionada por los romanos. Era sin duda una típica pena del derecho penal romano. La legislación judía prefería, por lo común, la lapidación.
Roma la utilizó muy ampliamente antes, durante y después de Jesús; él no sería el primero ni el último. Recordemos que sólo en un día cuando se sofocó la rebelión de esclavos encabezada por Espartaco (71 a.c.) se crucificaron 6,000 que se apostaron a lo largo de la Vía Apia.
Las características de esta pena son tres:
a) Extremada y perversamente dolorosa y sádicamente lenta.
b) Importaba una muerte infamante.
c) Pena extremadamente dolorosa y perversa.-
a) La ley romana la regulada inclusive en sus terribles detalles. En el lugar de ejecución se instalaba un madero vertical llamado stipes y en el momento de la ejecución el reo debía cargar sobre su espalda el madero transversal llamado patibulum. El tipo de cruz variaba según la posición del encuentro entre ambos maderos. En tal sentido podía ser commissa onmissa. La primera se da cuanto existía una cavidad acondicionada en el patibulum de forma tal que encajaba por la parte más alta del stipes formando una cruz tipo T. La segunda cuando la cavidad se hallaba dispuesta en el stipes donde encajaba el patibulum. Esta unión daba como resultado una típica cruz de cuatro brazos tipo T, llamada también capitata o latina como la tradición suele reconocer la ejecución.
Aunque existen aún posiciones opuestas, algunos estiman que en una cruz commissa, distinta por tanto a como la tradición la ha fijado desde milenios, se ejecutó la pena capital contra Jesús.
Por su tamaño había de dos tipos. La cruz muy elevada la cual había que izarla con poleas a efectos que mayor gente pueda ver el horroroso espectáculo, se le llamaba sublimis, mientras que a la de tamaño apenas superior a la talla media de un hombre se le denominaba humilis. Esta última hacía necesario que el condenado recogiera sus piernas para no tocar el suelo y aun así se hallaba muy cerca y podía ser atacado por perros o lobos atraídos por la sangre. A la fecha no se ha podido determinar la de Jesús, pero no pocos sugieren la más común: la humilis.
Algunos sostienen que los clavos, cuando se usaban por cuanto la ley romana permitía las cuerdas, ingresaban por las muñecas y no por las palmas donde no habría firmeza de los músculos para soportar el peso del cuerpo. Este tema tampoco no es pacífico. Podría haber sido en las palmas como lo fija la tradición por cuanto el peso del cuerpo se sostenía en forma precaria sobre un taco de madera, clavo o cuerno que se ubicaba en el stipes y se fijaba en el perineo del condenado. Ese dispositivo se llamaba sedilis y varían sus distintas representaciones. Empero, ninguna de éstas aparece jamás en las representaciones oficiales de la condena. El sedilis cumplía también una función de incrementar el castigo, por ejemplo, contra los violadores de vírgenes a quienes se les introducía este dispositivo 'directamente por sus partes sexuales.
Asimismo, a las mujeres se les solía crucificar de cara a la cruz justamente porque sus formas carnosas no permitían sentarlas en éste. Esto ocasionaba horrorosas heridas en las partes íntimas de la condenada. La crucifixión no buscaba la muerte inmediata del reo sino una terrible y lenta agonía. La muerte tardaba en llegar lo que las fuerzas físicas del reo aguantaban, lo que podía ser horas o incluso algunos días. Todo dependía de su complexión física y si había recibido castigo físico -flagelación - Este fue el caso de Jesús de Nazareth razón por la que no duró sino apenas unas horas.
b) Muerte infamante.- El lugar habitual donde se llevaba a cabo se situaba en una zona de gran fluidez de tráfico para hacerla más pública y en un lugar apenas fuera de las murallas de la ciudad. En el caso de Jesús se llevó a cabo al parecer en el monte Gólgota que significa "calavera" o " lugar de la calavera" ubicado al lado oeste de la ciudad de Jerusalén.
Debe advertirse que conforme a los evangelios sinópticos Jesús fue crucificado boca arriba y no boca abajo como correspondía, en opinión de algunos, a los sediciosos. Eusebio de Cesárea describe esta práctica usual romana. Pedro habría de ser crucificado de esa forma en Roma. Se buscaba la humillación y escarnio públicos. La causa de la condena se redactaba en una tablilla blanqueada en cal llamada titulus que se fijaba en la cruz. En el caso de Jesús, al parecer de acuerdo a la iconografía más extendida, se le habría colocado en la parte extrema superior del stipes.
Cantarella hace expresa mención al hecho que el todo reo debía cargar sobre sus hombros el patibulum hasta donde estaba instalado el stipes. Esto sería efectuado ante la vista de toda la ciudad. Este "paseo ignominioso" buscaba destruir moralmente al condenado y someterlo al escarnio del populacho." Se perseguía humillar al reo a quien se le exponía totalmente desnudo. Tenía, por su eminente carácter público, un carácter intimidante y persuasivo. Quería gritar y amenazar a todos: Así mueren quienes se rebelen contra Roma.
La crucifixión intentaba borrar todo rastro de dignidad humana en el último aliento y aún después de éste. Por ello, la ley romana disponía que el cuerpo del reo no podía tener una digna sepultura. La condena no terminaba, pues, con la muerte, sino iba más allá al comprender el cuerpo mismo, el cual por la Lex lulia de Crimen Maiestatis o perduelllo terminaba en una execrable fosa común o fossa infamia. Es un caso extraño que Pilato, según los evangelios, entregue el cuerpo a José de Arimatea para un digno entierro. El prefecto pudo disponer del cadáver por cuanto éste no pertenecía jurídicamente a los deudos o parientes sino a Roma.
Para corroborar el deceso o acelerarlo como en el caso de Jesús por cuanto se avecinaba la fiesta del shabbath de Pascua y la ley judía no permitía tener un horrendo espectáculo de sangre en las puertas de la ciudad santa, se le ultimaba.
La costumbre consistía en romperles los huesos de las canillas o tibias, con lo que el cuerpo no tendría punto de apoyo llegando la asfixia prontamente. Esta terrible práctica que la ley romana exigía se llamaba crurifagium. En el caso de Jesús, al parecer, fue diferente. Juan es el único que dice que no se le aplicó este castigo porque ya había fallecido. Empero, para comprobar su muerte como era obligación de la ley romana un soldado romano le dio una lanzada en su costado del cual brotó abundante sangre y agua. El evangelio apócrifo de Nicodemo consigna el nombre de este soldado romano como Longinos.
C) Pena para esclavos y sediciosos.- Las penas en el Derecho Romano reflejaban la radical estratificación de la sociedad antigua. Ni para morir las personas eran iguales. Los esclavos carecían de todo derecho y también aquellos que no tenían el escudo de la ciudadanía romana que los amparase. La crucifixión constituía, pues, la pena adecuada a su bajo status y también a la gravedad de su delito.
Jesús, un hebreo de pobre cuna, al haberse autoproclamado como "Rey de los Judíos", asumiendo por cuenta propia el más alto cargo político en una zona tradicionalmente convulsionada, colisionó directamente contra el único y verdadero poder en la tierra: Roma. Por ello fue crucificado bajo el cargo de seditiosus y ello se corrobora por la pena romana de crucifixión y del titulus que en son de mofa rezaba sobre su cabeza: "Jesús de Nazareth Rey de los Judíos", cuyo acróstico es INRI.
Mg. Jorge Andújar
Lima, 2 de abril de 2012
(1) Mg. Jorge Andújar, magister en Derecho. Profesor de la Universidad nacional Mayor de San Marcos y Universidad Federico Villarreal. Profesor visitante de diversas Escuelas de Postgrado en el país. Ha estudiado el tema del Juicio de Jesús y ha publicado varios trabajos al respecto en diversas revistas y diarios. Algunos pueden verse en la página web del autor : www.jorgeandujar.com Este es un breve resumen de una de sus tesis que señala a Roma y al derecho romano, bajo el delito de sedición, como causantes de la muerte de Jesús.
I.- Necesaria advertencia preliminar.-
En el presente trabajo abordamos al Jesús histórico sujeto a un determinado derecho entonces vigente: el derecho romano en la provincia de Judea. No buscamos al Jesús místico o religioso. Relevamos también la faceta del rabí como eximio jurista de la ley hebrea, acaso el más brillante de todos los tiempos. No estudiamos, entonces, ni mucho menos, el aspecto religioso de fondo, sino sólo en tanto y cuanto se relaciona estrictamente con el tema judicial. Declaramos que no tenemos ni el propósito, ni la capacidad, para dilucidar cuestiones de orden teológico. Este es un breve trabajo jurídico.
II.-La acusación principal en sede hebrea.-
Blasfemia.- La primera parte del luctuoso juicio se llevó ante el más alto Tribunal de Israel constituido por el Sanedrín asentado en la capital sagrada de Jerusalén. El día seguramente el 7 o 15 de abril del año 753 desde la fundación de Roma (correspondiente a los mismos días de nisán en el calendario hebreo), del actual año 30 DC (fecha equivalente a su vez del año 2098 del calendario chino).
El Sanedrín concentraba las facultades de juzgar con sus propias leyes hebreas, pero siempre bajo la atenta vigilancia romana. Roma, después de todo, permitía a los pueblos conquistados, en especial a los judíos, regirse suis legibus. En tal sentido podían conservar sus ordenamientos jurídicos preexistentes con cierta autonomía, jurisdiccional y aún legislativa.
El Delito de Blasfemia se encontraba previsto en la ley hebrea -La Torah- como una grave ofensa a Dios. Inclusive él por su propia boca, había ordenado a Moisés que la pena ante tal imputación, sin importar si el blasfemo fuera natural extranjero, era la muerte por lapidación de toda la comunidad.
Los hechos o cargos específicos que configurarían este ilícito penal podrían determinarse del modo siguiente:
• Se ha declarado hijo del hombre o hijo de Dios
• Se ha declarado como el Mesías o Cristo
• Ha amenazado destruir el sagrado Templo de Jerusalén.
• Con inusual violencia ha desalojado del templo a comerciantes y cambistas.
• No ha respetado el sabbath o día de descanso sagrado.
Se debe tener presente que las fuentes del famoso juicio, en especial los cuatro evangelios canónicos recogidos en la Biblia cristiana, no se muestran claros ni homogéneos. Además, son textos religiosos y no estrictamente históricos. Así resulta contradictorio que Juan, a diferencia de Marcos, Lucas y Mateo, nada diga respecto al proceso y condena por el Sanedrín. Que el testimonio de este apóstol, según la tradición el único testigo presencial de todos los hechos aquél fatídico día, no concuerde en este punto crucial, echa mayores sombras sobre lo que realmente ocurrió ante el máximo Tribunal Hebreo.
Lo que se encuentra claro es que si nos llevamos exclusivamente por los mencionados documentos religiosos, llegaremos a la rápida y facilista conclusión que se trató de un irregular y arbitrario proceso. Sin embargo, es altamente probable que los hechos hayan sucedido de un modo distinto.
III.-. La acusación principal ante Roma: sedición.
Los cargos de blasfemia que regían en la antigua Israel, por ser de naturaleza religiosa interna, no funcionaban en sede romana. Roma, después de todo, hacía gala de abierto politeísmo. Su panteón cobijaba generosamente una enorme cantidad de dioses y diosas adquiridos en sus conquistas por el mundo.
Para la lex romana la cuestión religiosa respecto de la calidad divina del famoso reo no tenía por qué incomodar a nadie. En el mundo antiguo y sobretodo en la región de Judea, después de todo, abundaban los profetas, los mesías y los iluminados. Roma los permitía como manifestaciones de la cultura local, pero siempre bajo una condición: que no importen una verdadera amenaza a la Pax Romana, al orden o una infracción a la Lex lulia Crimen Maestatis.
La Lex Iulia que definió tan bien Ulpiano importaba una drástica ley que condenaba a muerte a todo aquél sospechoso de subversión, sedición o revuelta contra el pueblo, el senado o el Emperador. Castigaba con la pena capital el perduellio o traición a Roma. Todo aquél - ciudadano o peregrino, romano o extranjero -que intente fomentar un motín sería inmediatamente reprimido y condenado a una muerte rápida y ejemplar.
En términos modernos puede decirse que esta ley vendría a ser el antecedente jurídico del conjunto de normas penales que conocemos como delitos contra el orden público o la seguridad.
IV.-Sedición por atribuirse la calidad de "Rey de los Judíos”.
La acusación de seditiosus contra Jesús se configuró a partir de la confesión de que él era el "Rey de los Judíos" y sobretodo de las repercusiones políticas y prácticas que se derivan de dicha situación.
Por entonces (y hasta nuestros días, en otros términos) nadie podía auto atribuirse la altísima calidad de rey, ni de ninguna dignidad menor como gobernador, prefecto, tribuno, etc, sin expreso consentimiento y nombramiento del emperador. Constituía un grave acto de sedición atribuirse la máxima autoridad política en una tierra conquistada, sin autorización de Roma.
La cuestión se agravaba ante el hecho de que en Judea, en el momento del famoso juicio, ya no había rey, sino tan solo una autoridad disminuida designada por el emperador Tiberio y denominada tetrarca. El tetrarca de Judea era Herodes Antipas quien deseaba fervorosamente que se le concediera el título y la corona de rey, los mismos que habían sido ostentados por su padre Herodes El Grande.
Atribuirse la calidad y autoridad real en una zona profundamente levantisca, abiertamente hostil contra los arrogantes conquistadores romanos, constituía algo así como prender fuego sobre un enorme polvorín. Los judíos ya en otras ocasiones se habían levantado en armas y fomentado sangrientas revoluciones contra el poder romano. Sólo 36 años después de la muerte de Jesús protagonizarían la más sangrienta revolución que terminaría con la aniquilación total de Jerusalén por el futuro emperador Tito Vespasiano.
V.-Una pena capital romana: la crucifixión.
La condena de la cruz importada de los persas y cartagineses había sido asimilada y perversamente perfeccionada por los romanos. Era sin duda una típica pena del derecho penal romano. La legislación judía prefería, por lo común, la lapidación.
Roma la utilizó muy ampliamente antes, durante y después de Jesús; él no sería el primero ni el último. Recordemos que sólo en un día cuando se sofocó la rebelión de esclavos encabezada por Espartaco (71 a.c.) se crucificaron 6,000 que se apostaron a lo largo de la Vía Apia.
Las características de esta pena son tres:
a) Extremada y perversamente dolorosa y sádicamente lenta.
b) Importaba una muerte infamante.
c) Pena extremadamente dolorosa y perversa.-
a) La ley romana la regulada inclusive en sus terribles detalles. En el lugar de ejecución se instalaba un madero vertical llamado stipes y en el momento de la ejecución el reo debía cargar sobre su espalda el madero transversal llamado patibulum. El tipo de cruz variaba según la posición del encuentro entre ambos maderos. En tal sentido podía ser commissa onmissa. La primera se da cuanto existía una cavidad acondicionada en el patibulum de forma tal que encajaba por la parte más alta del stipes formando una cruz tipo T. La segunda cuando la cavidad se hallaba dispuesta en el stipes donde encajaba el patibulum. Esta unión daba como resultado una típica cruz de cuatro brazos tipo T, llamada también capitata o latina como la tradición suele reconocer la ejecución.
Aunque existen aún posiciones opuestas, algunos estiman que en una cruz commissa, distinta por tanto a como la tradición la ha fijado desde milenios, se ejecutó la pena capital contra Jesús.
Por su tamaño había de dos tipos. La cruz muy elevada la cual había que izarla con poleas a efectos que mayor gente pueda ver el horroroso espectáculo, se le llamaba sublimis, mientras que a la de tamaño apenas superior a la talla media de un hombre se le denominaba humilis. Esta última hacía necesario que el condenado recogiera sus piernas para no tocar el suelo y aun así se hallaba muy cerca y podía ser atacado por perros o lobos atraídos por la sangre. A la fecha no se ha podido determinar la de Jesús, pero no pocos sugieren la más común: la humilis.
Algunos sostienen que los clavos, cuando se usaban por cuanto la ley romana permitía las cuerdas, ingresaban por las muñecas y no por las palmas donde no habría firmeza de los músculos para soportar el peso del cuerpo. Este tema tampoco no es pacífico. Podría haber sido en las palmas como lo fija la tradición por cuanto el peso del cuerpo se sostenía en forma precaria sobre un taco de madera, clavo o cuerno que se ubicaba en el stipes y se fijaba en el perineo del condenado. Ese dispositivo se llamaba sedilis y varían sus distintas representaciones. Empero, ninguna de éstas aparece jamás en las representaciones oficiales de la condena. El sedilis cumplía también una función de incrementar el castigo, por ejemplo, contra los violadores de vírgenes a quienes se les introducía este dispositivo 'directamente por sus partes sexuales.
Asimismo, a las mujeres se les solía crucificar de cara a la cruz justamente porque sus formas carnosas no permitían sentarlas en éste. Esto ocasionaba horrorosas heridas en las partes íntimas de la condenada. La crucifixión no buscaba la muerte inmediata del reo sino una terrible y lenta agonía. La muerte tardaba en llegar lo que las fuerzas físicas del reo aguantaban, lo que podía ser horas o incluso algunos días. Todo dependía de su complexión física y si había recibido castigo físico -flagelación - Este fue el caso de Jesús de Nazareth razón por la que no duró sino apenas unas horas.
b) Muerte infamante.- El lugar habitual donde se llevaba a cabo se situaba en una zona de gran fluidez de tráfico para hacerla más pública y en un lugar apenas fuera de las murallas de la ciudad. En el caso de Jesús se llevó a cabo al parecer en el monte Gólgota que significa "calavera" o " lugar de la calavera" ubicado al lado oeste de la ciudad de Jerusalén.
Debe advertirse que conforme a los evangelios sinópticos Jesús fue crucificado boca arriba y no boca abajo como correspondía, en opinión de algunos, a los sediciosos. Eusebio de Cesárea describe esta práctica usual romana. Pedro habría de ser crucificado de esa forma en Roma. Se buscaba la humillación y escarnio públicos. La causa de la condena se redactaba en una tablilla blanqueada en cal llamada titulus que se fijaba en la cruz. En el caso de Jesús, al parecer de acuerdo a la iconografía más extendida, se le habría colocado en la parte extrema superior del stipes.
Cantarella hace expresa mención al hecho que el todo reo debía cargar sobre sus hombros el patibulum hasta donde estaba instalado el stipes. Esto sería efectuado ante la vista de toda la ciudad. Este "paseo ignominioso" buscaba destruir moralmente al condenado y someterlo al escarnio del populacho." Se perseguía humillar al reo a quien se le exponía totalmente desnudo. Tenía, por su eminente carácter público, un carácter intimidante y persuasivo. Quería gritar y amenazar a todos: Así mueren quienes se rebelen contra Roma.
La crucifixión intentaba borrar todo rastro de dignidad humana en el último aliento y aún después de éste. Por ello, la ley romana disponía que el cuerpo del reo no podía tener una digna sepultura. La condena no terminaba, pues, con la muerte, sino iba más allá al comprender el cuerpo mismo, el cual por la Lex lulia de Crimen Maiestatis o perduelllo terminaba en una execrable fosa común o fossa infamia. Es un caso extraño que Pilato, según los evangelios, entregue el cuerpo a José de Arimatea para un digno entierro. El prefecto pudo disponer del cadáver por cuanto éste no pertenecía jurídicamente a los deudos o parientes sino a Roma.
Para corroborar el deceso o acelerarlo como en el caso de Jesús por cuanto se avecinaba la fiesta del shabbath de Pascua y la ley judía no permitía tener un horrendo espectáculo de sangre en las puertas de la ciudad santa, se le ultimaba.
La costumbre consistía en romperles los huesos de las canillas o tibias, con lo que el cuerpo no tendría punto de apoyo llegando la asfixia prontamente. Esta terrible práctica que la ley romana exigía se llamaba crurifagium. En el caso de Jesús, al parecer, fue diferente. Juan es el único que dice que no se le aplicó este castigo porque ya había fallecido. Empero, para comprobar su muerte como era obligación de la ley romana un soldado romano le dio una lanzada en su costado del cual brotó abundante sangre y agua. El evangelio apócrifo de Nicodemo consigna el nombre de este soldado romano como Longinos.
C) Pena para esclavos y sediciosos.- Las penas en el Derecho Romano reflejaban la radical estratificación de la sociedad antigua. Ni para morir las personas eran iguales. Los esclavos carecían de todo derecho y también aquellos que no tenían el escudo de la ciudadanía romana que los amparase. La crucifixión constituía, pues, la pena adecuada a su bajo status y también a la gravedad de su delito.
Jesús, un hebreo de pobre cuna, al haberse autoproclamado como "Rey de los Judíos", asumiendo por cuenta propia el más alto cargo político en una zona tradicionalmente convulsionada, colisionó directamente contra el único y verdadero poder en la tierra: Roma. Por ello fue crucificado bajo el cargo de seditiosus y ello se corrobora por la pena romana de crucifixión y del titulus que en son de mofa rezaba sobre su cabeza: "Jesús de Nazareth Rey de los Judíos", cuyo acróstico es INRI.
Mg. Jorge Andújar
Lima, 2 de abril de 2012
(1) Mg. Jorge Andújar, magister en Derecho. Profesor de la Universidad nacional Mayor de San Marcos y Universidad Federico Villarreal. Profesor visitante de diversas Escuelas de Postgrado en el país. Ha estudiado el tema del Juicio de Jesús y ha publicado varios trabajos al respecto en diversas revistas y diarios. Algunos pueden verse en la página web del autor : www.jorgeandujar.com Este es un breve resumen de una de sus tesis que señala a Roma y al derecho romano, bajo el delito de sedición, como causantes de la muerte de Jesús.
24/05/11: Virgen morena
El Tri
cuando la luna se empieza a ocultar
y la luz nos comienza a iluminar
empiezan a sonar las campanas de la basilica
para anunciarnos que pronto
un nuevo dia va a comenzar
y para todas las criaturas del mundo
la vida tiene que seguir
y desde alla arriba en el cielo
la madre del creador
nos cuida, nos ilumina
nos manda su bendicion
virgen morena
tu pueblo te canta esta cancion
con tu bendicion
y cuando la noche empieza a caer
y las luces se empiezan a encender
se ilumina de estrellas
toda la constelacion
poues la cubre con su manto
la virgen de mexico
virgen morena
gracias por darnos un dia mas
por tu bendicion virgen morena
virgen de guadalupe
con tu bendicion
virgen morena
En estudio
En concierto
cuando la luna se empieza a ocultar
y la luz nos comienza a iluminar
empiezan a sonar las campanas de la basilica
para anunciarnos que pronto
un nuevo dia va a comenzar
y para todas las criaturas del mundo
la vida tiene que seguir
y desde alla arriba en el cielo
la madre del creador
nos cuida, nos ilumina
nos manda su bendicion
virgen morena
tu pueblo te canta esta cancion
con tu bendicion
y cuando la noche empieza a caer
y las luces se empiezan a encender
se ilumina de estrellas
toda la constelacion
poues la cubre con su manto
la virgen de mexico
virgen morena
gracias por darnos un dia mas
por tu bendicion virgen morena
virgen de guadalupe
con tu bendicion
virgen morena
En estudio
En concierto
13/05/11: Let it be
The Beatles
When i find myself in times of trouble,
mother mary comes to me
speaking words of wisdom, let it be
and in my hour of darkness
she is standing right in front of me
speaking words of wisdom, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
whisper words of wisdom, let it be
And when the broken hearted people
living in the world agree
there will be an answer, let it be
for though they may be parted,
there is still a chance that they will see
there will be an answer, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
there will be an answer, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
whisper words of wisdom, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
whisper words of wisdom, let it be
And when the night is cloudy there is still a light
that shines on me
shine until tomorrow, let it be
i wake up to the sound of music,
mother mary comforts me
speaking words of wisdom, let it be
let it be, let it be, let it be, yeah, let it be
there will be an answer, let it be
let it be, let it be, let it be, yeah, let it be
whisper words of wisdom, let it be
Sobre esta canción existen dos teorías:
Que fue escrita por Paul McCartney en honor a su madre llamada Mary.
Que es un homenaje a la Vírgen María, tal como se indica en el siguiente ppt.
20110224-Let it be.pps[98clicks]
When i find myself in times of trouble,
mother mary comes to me
speaking words of wisdom, let it be
and in my hour of darkness
she is standing right in front of me
speaking words of wisdom, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
whisper words of wisdom, let it be
And when the broken hearted people
living in the world agree
there will be an answer, let it be
for though they may be parted,
there is still a chance that they will see
there will be an answer, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
there will be an answer, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
whisper words of wisdom, let it be
let it be, let it be, let it be, let it be
whisper words of wisdom, let it be
And when the night is cloudy there is still a light
that shines on me
shine until tomorrow, let it be
i wake up to the sound of music,
mother mary comforts me
speaking words of wisdom, let it be
let it be, let it be, let it be, yeah, let it be
there will be an answer, let it be
let it be, let it be, let it be, yeah, let it be
whisper words of wisdom, let it be
Sobre esta canción existen dos teorías:
Que fue escrita por Paul McCartney en honor a su madre llamada Mary.
Que es un homenaje a la Vírgen María, tal como se indica en el siguiente ppt.
20110224-Let it be.pps[98clicks]
29/04/11: El seminarista de los ojos negros
Miguel Ramos Carrión
I
Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro,
que la beca roja que ciñe su cuello
y que por la espalda casi rosa el suelo.
II
Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo,
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
El sólo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello,
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
III
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.
Desde la ventana del casucho viejo
siempre sola y triste, rezando y cosiendo,
la tal salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
Pero no ve a todos; solo ve a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros.
IV
Cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
en vez de sotana, marciales arreos.
Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla: ¡Te quiero! ¡te quiero!
¡yo no puedo ser cura! ¡yo no puedo serlo!
¡si yo no soy tuyo me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende, y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.
V
En una lluviosa mañana de invierno
la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.
Un seminarista sin duda era el muerto
pues, cuatro llevaban en hombros el féretro
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos,
los seminaristas iban en silencio,
siempre en las dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.
La niña angustiada miraba el cortejo;
los conoce a todos a fuerza de verlos...
Tan solo, tan solo faltaba entre ellos,
el seminarista de los ojos negros.
VI
Corrieron los años, pasó mucho tiempo...
Y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
La labor suspende, los mira, y al verlos,
sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.
Sola, vieja y triste aún guarda el recuerdo
del seminarista de los ojos negros.
I
Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro,
que la beca roja que ciñe su cuello
y que por la espalda casi rosa el suelo.
II
Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo,
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
El sólo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello,
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
III
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.
Desde la ventana del casucho viejo
siempre sola y triste, rezando y cosiendo,
la tal salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
Pero no ve a todos; solo ve a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros.
IV
Cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
en vez de sotana, marciales arreos.
Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla: ¡Te quiero! ¡te quiero!
¡yo no puedo ser cura! ¡yo no puedo serlo!
¡si yo no soy tuyo me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende, y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.
V
En una lluviosa mañana de invierno
la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.
Un seminarista sin duda era el muerto
pues, cuatro llevaban en hombros el féretro
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos,
los seminaristas iban en silencio,
siempre en las dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.
La niña angustiada miraba el cortejo;
los conoce a todos a fuerza de verlos...
Tan solo, tan solo faltaba entre ellos,
el seminarista de los ojos negros.
VI
Corrieron los años, pasó mucho tiempo...
Y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
La labor suspende, los mira, y al verlos,
sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.
Sola, vieja y triste aún guarda el recuerdo
del seminarista de los ojos negros.







