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Ivan Izquierdo Elliot
Análisis político, sociedad civil y defensa nacional.


Que cada persona interpretará los resultados del último debate presidencial es indiscutible, pero pretender soslayar los hechos relevantes del debate y los heridos que este producirá es una necedad.
La prensa corporativa y los comentaristas políticos “independientes” están haciendo lo imposible para disminuir la importancia del debate presidencial en el que su favorito, Alejandro Toledo ha terminado con inocultables magulladuras junto con su compañero ideológico Pedro Pablo Kuczynski.
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EL POTENTE GOLPE DE CASTAÑEDA
El candidato Luis Castañeda ha demostrado tener agilidad y sagacidad política. La pregunta lanzada a Kuczynski acerca de la disminución de las vacaciones laborales alcanzó a Toledo. Kuczynski rápidamente deslindó cualquier responsabilidad sobre la ley 28015 desviando la responsabilidad hacia un Toledo que se mostró molesto y agresivo (además el moderador tuvo que pedir silencio ya que los prosélitos del cabano reaccionaron acaloradamente). “Mr. Kuczynski no se sacuda Ud. Ahora” replicó Toledo con la intención de perjudicar a su viejo colaborador. Antes ya se habían enfrentado por el número de empleos ofrecidos por la demagogia de ambos.
La ley, promulgada por Alejando Toledo, recorta el derecho de los trabajadores de tener vacaciones de 30 días a unas de 15 días (Ley 28015 Art. 48) y fue firmada siendo presidente la PCM nada menos que Beatriz Merino.
Kuczynski muestra los signos de la senectud cuando no pudo hablar por casi medio minuto por un repentino ataque de tos y flema. Toledo no sale del pequeño cuadro ideológico unipolar y neoliberal aunque intentó atacar a sus contrincantes sin mucho éxito. Ambos candidatos de la ultraderecha cargan con el sambenito de sus respectivos cargos públicos y lo poco que hicieron por el Perú, argumento aprovechado por sus contrincantes.
LA FLEXIBILIDAD DE CASTAÑEDA
El ex alcalde de Lima ha demostrado talento y habilidad política. Su baja popularidad en provincias es un hándicap que aun debe superar quizá en la próxima elección, a menos que el electorado le devuelva la confianza durante la votación de este domingo.
LAS ESTRATEGIAS MÁS AUDACES
Ollanta Humala ha desarrollado una estrategia de triangulación política que le permite desplazarse hacia el centro. Adoptando la agenda de la ultra derecha, el comandante ha logrado un acercamiento a grupos industriales y comerciales nacionales (cuyos intereses no son iguales que el de las fuerzas financieras y los grupos explotadores foráneos), a la Iglesia conservadora del obispo Juan Luis Cipriani, además de haber suavizado el discurso general, pero sin abandonar la agenda nacionalista. Durante los últimos seis años, el político Humala ha evolucionado y los frutos de sus estudios en ciencias políticas y un equipo de campaña conformado por prominentes intelectuales, parecen estar rindiendo frutos. Si logra conectarse con la clase media inconforme podría soportar la brutal guerra sucia con que la prensa corporativa lo atacará durante una eventual segunda vuelta.
Keiko Fujimori ha demostrado que la decencia, las buenas maneras y la moderación aun tienen lugar en la política. Es la candidata con la posición más sólida ya que no ha variado mucho en las preferencias generales. Lo que necesita ahora es un impulso de último momento que le permita consolidarse para la segunda vuelta. Sus asesores parecen haber comprendido esto y han realizado una movida audaz que, parece haber pasado desapercibida (o no desean comentarla) en la prensa corporativa. Si bien fue constantemente atacada por Toledo, quien pretendió en todo momento asociarla con su padre, Fujimori se mantuvo incólume y centrada en las propuestas de su partido.
Durante el mensaje final Fujimori realizó una de las más audaces movidas de esta contienda electoral que consistió en dos fases diferenciadas, “Sr. Castañeda Ud. Ha sido un buen alcalde pero no basta conocer Lima para entender los problemas a nivel nacional” El reconocimiento a la indiscutible gestión de Luis Castañeda en la alcaldía es un acto de hidalguía que podría conmover a los seguidores del ex alcalde durante una segunda vuelta, pero con la precaución de marcar distancia e indicar que Lima no es el Perú. A continuación dijo “Sr. Humala Ud. Hace propuestas en las que coincidimos, sin embargo la gran diferencia está en cómo ejecutarlas”. No es claro en cuales ideas coinciden aparte de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, pero esta magistral movida hacia la izquierda también forma parte de una maniobra de triangulación política, opuesta a la de Humala.
Si el electorado hace caso de su instinto y oídos sordos a la prensa corporativa, es probable que el domingo 10, Humala y Fujimori acusen un incremento en su masa electoral, suficiente para pasar con seguridad a la segunda vuelta electoral, para el infarto de la ultraderecha nacional y el llanto del intolerante Nobel peruano.

Triangulación política: Es la estrategia que permite colocarse por encima de la confrontación, incorporar las mejores propuestas de las partes y delinear un tercer camino para lidiar con los problemas. Es trabajar en la solución de los problemas que motivan a los votantes del otro bando, a fin de debilitarlos políticamente.
Principios de la triangulación:
1. Solucionar los problemas del otro bando.
2. Utilizar soluciones de ambos partidos al hacerlo.
3. Mantener la atención sobre los temas de la propia agenda.
Morris Dick. Los Juegos del Poder. Editorial El Ateneo.


Iván Izquierdo
24 set. 2010

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La Nación colombiana acaba de atribuirse una importante victoria sobre las fuerzas terroristas de las FARC. El año 2008 escribí lo que se presentía como el inicio del final de esa nefasta, antigua y poderosa fuerza marxista (“Colombia y el ajedrez por la paz”- julio del 2008) acción que parece estar avanzando hacia la victoria. En el Perú, en vez de seguir el ejemplo político colombiano, insistimos en entorpecer el esfuerzo para acabar con las fuerzas terroristas del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso, con necias acciones políticas para la nación, haciendo que el problema permanezca insoluble.

Cuando Colombia y Estados Unidos firmaron el acuerdo del “Plan Colombia” para la lucha contra el narcotráfico, ambas partes sabían muy bien que el objetivo natural también sería el grupo marxista-terrorista de las FARC. Las alianzas entre grupos marxistas violentos y los capos del narcotráfico son naturales en las aisladas zonas selváticas donde se cultiva la coca, la amapola, etc. Los Estados Unidos inyectaron fuertes sumas de dinero, tecnología y conocimiento a las fuerzas del orden de Colombia, consideradas las mejor equipadas de la región. Al mismo tiempo ayudaron a los colombianos a reconstruir el sistema de inteligencia infiltrado por intereses políticos e inclusive del narcotráfico.
Los logros de este sistema de inteligencia y de las fuerzas armadas se reflejaron en el éxito de la operación militar de bombardeo a un campamento de las FARC en Ecuador, en el que muere el mando alias “Raúl Reyes” (1º de marzo 2008). El 3 de marzo el importante mando alias “Iván Ríos” fue asesinado por uno de sus custodios quien se escapara con la mano cercenada del jefe terrorista para poder reclamar la recompensa. El 26 de marzo el individuo alias “Tirofijo” jefe de las FARC muere de un infarto (posiblemente ya se daba cuenta del fracaso de su inútil y larga lucha) El 1 de julio del 2008 la “Operación Jaque” logra el rescate de varios rehenes entre los que se encontraba Ingrid Betancourt.
El 22 de setiembre, se realizó la “Operación Sodoma” en la que participaron 30 aviones y 27 helicópteros combinados de las fuerzas armadas y policía. La operación se realizó mediante el bombardeo al lugar en donde se había detectado la presencia de la cúpula terrorista en lo que han denominado “campamento madre”. En esta operación ha pasado a mejor vida el delincuente conocido como “mono jojoy” el más sanguinario líder de la banda terrorista (Solo entre ignorantes se puede ser líder con un nombre tan estúpido) El gobierno colombiano ha denominado adecuadamente Sodoma a esta operación. Recordemos que en la biblia judeo-cristiana, Dios hace llover fuego para destruir a los habitantes de Sodoma y Gomorra debido a su alejamiento de la ley. De igual forma, aquellos que se alejan del orden constitucional para asesinar y promover el delito recibirán el fuego de la ley y el orden, en este caso la colombiana.
Debido a las difíciles condiciones y a la facilidad para ocultarse en el follaje selvático, los estrategas recomiendan el bombardeo de las posiciones terroristas una vez que la inteligencia haya identificado su posición. La única persona que tocó este tema en el ambiente político nacional fue el Vicepresidente Luis Giampietri, el mismo que recibió fuertes críticas, no solo de los parlamentarios, también de los activistas pro derechos humanos quienes conocen muy bien la efectividad de los bombardeos y la posibilidad de que se acabe en corto tiempo con el problema de la subversión.
El éxito de la operación Sodoma en Colombia, la constante denuncia del congresista Giampietri y del ex ministro Rafael Rey en contra de los activistas y la posibilidad de acabar con el problema subversivo mediante el empleo del poder militar, ponen en un nuevo contexto las palabras del Arzobispo de Lima “los derechos humanos son una cojudez [sic]”
Los colombianos han acabado con este inconveniente de una manera muy práctica, a cada operación militar asiste un fiscal ad-hoc, experto en temas bélicos, estrategia, táctica, etc. quien está perfectamente capacitado para distinguir la diferencia entre un combate real, violento y justo, y las lágrimas de cocodrilo de los familiares de los delincuentes muertos. Un delincuente sabe a los peligros que se somete cuando elige “hacer la lucha armada por la revolución marxista y popular”, la muerte es el más común y esto no debe sorprender a nadie. Esto recuerda el sinnúmero de tonterías que se discutieron para definir la lucha antiterrorista durante el juicio al ex presidente Fujimori, conceptos que no vale la pena discutir si no olvidar.
El éxito colombiano también obedece a una continuidad política de las metas. El Presidente Juan Manuel Santos ha sido ministro de defensa de la administración Uribe y posiblemente uno de los gestores de los éxitos de la inteligencia colombiana. Hoy como presidente no se ha desviado de las metas alcanzando este nuevo éxito. El trabajo es silencioso (inteligencia) acompañado de una fuerte reacción (operación militar). Aunque a muchos le pueda sorprender también trae consigo éxitos políticos. El cambio de régimen en el Perú (2001) trajo consigo la destrucción del aparato de inteligencia por una simple reacción mezquina (y de mucho temor) de los agentes políticos victoriosos, abortando el esfuerzo en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. La consecuencia es clara, hoy se cultiva y produce más coca que nunca y la presencia de Sendero Luminoso en el VRAE se mantiene debido al pobre apoyo político al esfuerzo militar.

Desde que el mundo presenció el horror de los ataques del 9/11 en Nueva York, la visión romántica que muchos tenían sobre “la lucha armada revolucionaria” cambió. Un hecho desapercibido para la prensa peruana fue que desde aquella fecha, las sistemáticas visitas de los congresistas y activistas norteamericanos a la delincuente del MRTA Lory Berenson, cesaron completamente. En los Estados Unidos comprendieron con mucho dolor el peligro que representa este nuevo tipo de guerra y de la necesidad de acabar con este flagelo de la humanidad. Luego del 9/11 nadie quiso identificarse con la Berenson, nunca más la visitaron y hasta el día de hoy nadie la quiere cerca. Esto es su completa responsabilidad ya que se plegó al bando equivocado y pretendió luchar por ellos. No es posible que hoy en día se pretenda cambiar esta figura victimizando a los que fueron y a los que son criminales.

Colombia tiene en agenda pendiente la firma del TLC con los Estados Unidos, en parte porque no fueron tan “flexibles” como los negociadores peruanos. Sin embargo, el reciente éxito de la operación Sodoma acercará a los presidentes Santos y Barack Obama, quien ha felicitado con entusiasmo “este logro extraordinario” del gobierno de Colombia.
La lucha contra los grupos terroristas ha demostrado ser difícil y tortuosa. Está lejos de ser una “guerra limpia”, antónimo parafraseo a los teóricos de la “guerra sucia” [sic] peruana, tal y como lo vienen sufriendo las tropas de la coalición internacional, los civiles inocentes y las fuerzas del orden de Afganistán, Pakistán, Irak, India, Irán, Colombia y también en el Perú aunque se desee soslayar el problema.

Obama se sube el carro ganador de Santos y este logrará acuerdos políticos y económicos para Colombia, un útil subproducto de la fuerza militar y la inteligencia real de una nación. Hay personajes de la política, la economía y la sociedad civil que gustan discutir argumentos en los extremos, generalmente son absurdos. ¿Están seguros quienes repiten como loros el mantra que las fuerzas armadas son un gasto innecesario o los que dicen que la represión militar es dañina a la democracia?
Lo que falta es discutir argumentos reales y definir límites reales, no los que viven en la afiebrada imaginación de economistas, abogados y políticos que siguen soñando con un mundo ideal y feliz.
Bienvenidos a la dura y compleja realidad de las guerras del siglo XXI.
IIE


Las contradicciones de la poderosa clase política del Perú
Como un ejemplo de las incongruencias de la clase política, basta un análisis de los eventos del día martes 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción interrumpida por la estridencia de de las máquinas de guerra, contradictorio mensaje para una sociedad mayoritariamente católica y deseosa de la paz.

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Porqué el desconocimiento de conceptos básicos distorsiona el diálogo político.

Las recientes amenazas al Dr. Salomón Lerner pueden tener su origen en las tensas relaciones entre la sociedad civil y el Estado. No es un secreto que algunos miembros retirados de las fuerzas armadas acusan al informe de la CVR como tendencioso y alejado de la verdad. Las recientes declaraciones del vicepresidente y el ministro de defensa parecen tener el mismo espíritu. ¿Hasta que punto las palabras de las autoridades podrían estar incitando peligrosamente a la venganza? ¿hasta que punto la discusión y el enfrentamiento son racionales? A continuación exploraremos uno de los factores de desentendimiento en las relaciones civil-militares y lo que pienso, podría ser la génesis para el mejoramiento de las mismas.
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