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Ivan Izquierdo Elliot
Análisis político, sociedad civil y defensa nacional.


¿Qué es el terrorismo?

El terrorismo no es un fenómeno nuevo. El ser humano ha empleado diversas tácticas para combatir entre sí y el terrorismo es una táctica más del arsenal. Hoy en día es éticamente reprobable el empleo de las tácticas terroristas, están fuertemente penalizadas y la opinión pública mundial las rechaza. ¿Por eso han desaparecido? Por desgracia no.

Durante el sitio de Masada, el general romano Lucio Flavio Silva, sitió la inexpugnable fortaleza, y entre las tácticas empleó el terrorismo. Mandó lanzar con catapultas a los judíos prisioneros hacia las alturas de la fortaleza. Solo podemos imaginar el terror de los defensores al observar a sus connacionales caer destrozados a sus pies. Durante la defensa de Europa ante el avance de los ejércitos musulmanes, el príncipe Vlad de Transilvania (el que inspiró a drácula) solía mandar a empalar a los soldados musulmanes prisioneros para aterrorizar a sus enemigos, al parecer con dudoso éxito. El libertador del Perú, José de San Martin era considerado un cuasi terrorista por la atemorizada población de Lima, al encontrarse cerca a la ciudad que se negaba a abandonar la soberanía real española (por eso nos demoramos más de 11 años en independizarnos)
Como se deduce de esto, el terrorismo es una categoría de lucha, generalmente empleada por la facción más débil de la contienda, sin exceptuar necesariamente a la más poderosa.

¿Quiénes emplean las tácticas terroristas?

La emplean grupos con objetivo de lucha armada, partidos políticos, Estados y hasta los grupos del crimen organizado como las mafias.

Las tácticas del ejército israelita, consistente en la destrucción selectiva de las casas de las familias de los terroristas palestinos que los han atacado (previamente desalojadas) constituye una forma de empleo del terror contra el terror en Gaza.

Durante la época de la proscripción aprista, este partido político comenzó a emplear tácticas terroristas (bombas en la vía pública y a blancos selectivos) durante algún tiempo, es decir, atravesó por un periodo de subversión. Luego estas serían retomadas por otro grupo político con funestos resultados.

El “Partido Comunista del Perú por el Sendero Luminoso de Mariátegui” fundado por Abimael Guzmán Reinoso en 1969, retomó el empleo de las tácticas terroristas hasta el paroxismo de la insania criminal y solo lograron el repudio general de los peruanos. Sin embargo, este grupo estaba organizado como partido político (no inscrito en los padrones nacionales) con jerarquía e ideología propia y, con objetivos definidos (tomar el poder por la vía violenta). El empleo del terrorismo marcó una época de “lucha armada”, táctica que ha sido prácticamente abandonada por los remanentes de este grupo armado dando un importante giro estratégico. Para entender a Sendero Luminoso hay que estudiar sus objetivos político-partidarios.

Si algo ha distorsionado la discusión de cómo combatir a este grupo subversivo y criminal, ha sido la larga discusión legalista entre los grupos defensores de los derechos humanos, ciertos fiscales y jueces con temor a represalias políticas, que han hecho lo imposible por condenar y/o perdonar los extensos crímenes empleando ridículas argumentaciones gramaticales y sintácticas, en vez de llamarle al pan, pan y al vino, vino.

El terrorista es un delincuente, debe ser castigado y no convertido ni en víctima ni en mártir.
RES 038-2011-JNE

El Jurado Nacional de Elecciones cogió al toro por las astas y con una simple norma acabó con el poder de las empresas (privadas, particulares) encuestadoras, acostumbradas a brindar un “servicio público” sin cortapisas ni controles. Basta observar las reacciones de los dueños de esas empresas y el apoyo que están recibiendo por parte de los presentadores de la televisión, quienes no han ahorrado adjetivos al acordarse de los miembros del JNE.

Somos testigos de la desesperada reacción de los grupos de poder, dueños de los medios de comunicación corporativos y de sus aliados, las empresas encuestadoras (“investigadoras de mercado”). La norma del JNE quiebra una de las piedras angulares de los grupos de poder peruanos, la capacidad de ejercer un sutil control político mediante la manipulación de la opinión pública, en lo que Sheldon Wolin (filósofo norteamericano) denomina el “totalitarismo inverso”. Método elegante, sutil, supuestamente democrático y libre de libertar de expresión para opinar solo lo que ellos desean que se opine.

Ojala que las empresas encuestadoras cumplan con lo prometido, con su supuesta protesta de no publicar más encuestas. No se necesitan de las encuestas, de esa “foto del momento”. Todo lo contrario, será la oportunidad de desembarazarnos de un ruido molesto para observar y analizar las ofertas electorales y la calidad de los candidatos sin la influencia perniciosa del efecto bandwagon (pueden leer el análisis al respecto). La arena electoral se irá emparejando. Los “expertos” en marketing político ya no podrán crear falsos mensajes y candidatos inútiles, tarrajeados con el maquillaje de falsas preferencias.

El golpe al poder fáctico ha sido contundente y esperemos que sea el comienzo de la recuperación de la largamente perdida democracia y el poder popular. ¿Ya las encuestas? No las necesitamos para escoger al candidato que más se ajuste a nuestras preferencias políticas. Esperemos que la siguiente cifra que leamos, sea la de los resultados luego de las elecciones del 10 de abril.
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LINK A LA ENCUESTA

En la presente carrera electoral, el ruido de las promesas, de las acusaciones, de los destapes y cuanta cosa se trata en los medios de prensa, hace muy difícil conocer realmente quien es quien y su tendencia política real (no la de las promesas y las fotos con los potenciales votantes)

Para facilitar nuestra comprensión he desarrollado una sencilla hoja de cálculo en la que dos tablas cubren algunos aspectos que ayudan a definir la tendencia de un político. Existen más criterios por supuesto, pero por el momento estos son suficientes. Pero esta medición se basa en las percepciones personales de cada uno por lo que sería fantástico poder obtener muchas percepciones diferentes y poder comparar nuestros resultados contra el promedio de todos.

Invito a nuestros lectores a participar. Solo debe descargar el archivo Excel, llenar los espacios de las tablas y luego observar los resultados en los gráficos. Al concluir los invito a enviar sus resultados adjuntando el Excel desarrollado en un correo electrónico a:

webmaster.prointellectum@gmail.com

pro-intellectum@googlegroups.com
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(continuación)

4 ¿Que efecto producen las encuestas?

El manejo de la democracia se ha revestido de una aureola de inocente libertad e igualdad, pero esconde sórdidos mecanismos de manipulación psicológica. No existe nada más peligroso que ser víctima de la manipulación cuando se cree que uno permanece en el control de la situación. La vida de una persona promedio en nuestra sociedad transcurre en una constante agitación, la presión laboral y la necesidad de preocuparse por el diario vivir. La formación de la opinión se realiza de manera superficial en una rápida lectura de un medio escrito. Con mayor tiempo podrían ser dos, pero pocos podrían dedicarse un día entero a revisar 18 periódicos, 5 revistas principales, 10 noticieros radiales y otros 10 en la televisión. A esto hay que agregarle el proceso de análisis necesario para purificar las noticias de la inevitable tendencia política. Es decir, nadie tiene el tiempo para hacer semejante cosa, por eso debe confiar en la opinión del medio que hace suya, que aprehende en el subconsciente.

Esa persona vive en un medio social mas o menos uniforme que se retroalimenta de las mismas noticias y de los mismos prejuicios que los de su entorno mediato, afianzando el prejuicio, convirtiéndolo en un sistema de creencias, en hechos fáctico. De esta forma tiende a rechazar las ideas que sean contradictorias a estos prejuicios, y de la misma forma reaccionarán los individuos de este entorno social. Aquel individuo que no concuerda con los prejuicios del entorno levantará sospechas y terminará siendo rechazado por adoptar las nuevas ideas. Por reflejo natural, el individuo pugna por permanecer en la seguridad del grupo, en el entorno social, inhibiéndose de repetir las ideas ajenas a las del grupo.

De igual forma, el individuo indeciso o poco enterado seguirá la tendencia del entorno social. Solo los innovadores, aquellos que se atreven a experimentar cosas e ideas nuevas son los que marcarían una nueva tendencia. En publicidad son empleados estos individuos con la finalidad de introducir nuevos productos. Son la minoría con solvencia económica y un entorno social intercambiable. El resto, la masa, en su mayoría son solo los seguidores de los paradigmas creados por aquellos a quienes llaman “ganadores”. Los “ganadores” querrán ser emulados por la masa, adoptando su estilo de vida, gustos, ideas y prejuicios.

La propaganda política aprovecha una variación de este fenómeno al que denomina bandwagon, el carro de la banda. En el corso del candidato político favorito, los seguidores pugnan por treparse al carro del ganador en busca de reconocimiento, prestigio, y prebendas. Es una superficial actitud que luego puede convertirse en la abierta adulación por el ganador, por el poderoso. Por contraste, el carro del perdedor se queda vacío, sin seguidores. El individuo de la masa prefiere correr, treparse al vuelo en el carro del ganador y no se dejado atrás, en el grupo de perdedores. Algo del instinto de supervivencia aflora aquí.

Las encuestas permiten canalizar este fenómeno. Aparecer como el candidato que encabeza la encuesta es análogo a pasearse en el carro del ganador, en el "bandwagon", adhiriendo a los indecisos, a los ignorantes, a la masa que busca treparse al carro ganador, pugnando por no quedarse atrás, aunque la actitud solo obedece a una ilusión, la de haber emitido un voto que resulta "ganador". La decisión del voto raramente es un proceso racional, la mayor de las veces es un proceso emocional, subjetivo. Es la emoción la que inclinará la preferencia de las mayorías hacia una candidatura o la otra. La encuesta ayudará a conseguir más votos, el efecto "bandwagon" influenciará gran parte de los votos.

Durante el último proceso electoral las encuestas diferían enormemente. Algunas dieron como clara ganadora a Lourdes Flores, otras a Susana Villarán. El resultado fue ajustadísimo, un porcentaje que estadísticamente se habría interpretado como un empate que ninguna encuestadora ni por aproximación midió. O las metodologías de encuestas estuvieron equivocadas, o estuvieron más ocupados creando ganadoras. Ud. decide.

5 ¿Son confiables las encuestas?

Una encuesta, científica y éticamente desarrollada, es un valioso instrumento de investigación social y política. Al igual que cualquier profesión, el estadista puede convertir su profesión en una noble herramienta o arrastrarla hacia la vileza del mercenarismo político, a crear cifras para el mejor postor. En estos momentos es difícil saber cual de las encuestas y encuestadoras estarían realizando una noble labor o están favoreciendo a tal o cual candidato. Las acusaciones ya están dejándose escuchar. Además, no existe ningún mecanismo de fiscalización una empresa encuestadora, aunque se trata de información pública.

Formarse una idea política realista en base a la información disponible es un ejercicio engorroso que consume tiempo y energías escasas. Para el ciudadano promedio dicho gasto no se justifica económicamente, por lo que deberá seguir escuchando noticias, encuestas y opiniones ajenas. Pero los efectos de esta manipulación pueden ser sofocados conociendo esta deliberada intención. Una mente alerta es más difícil de engañar. No se deje arrastrar por el "bandwagon" y permita que su decisión sea personal y soberana. Es el mejor ejercicio que podemos hacer para salvar lo que queda de nuestra frágil e ilusoria democracia.
Introducción

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Las encuestas de opinión pública se han convertido en el omnipresente medidor del quehacer político nacional. Funcionarios y candidatos observan vanidosamente o reniegan del reflejo que les ofrece aquella "foto del momento", como le gusta denominar a las encuestas. Pero ¿que son realmente las encuestas?, ¿que es lo que miden con profusión?, ¿que es lo que realmente reflejan en sus resultados y gráficas?, ¿quienes las financian y por qué?, ¿que efecto producen? y ¿realmente son confiables? En este análisis se explora la realidad de las encuestas, aspectos que debe ser conocido por los ciudadanos para evitar caer en el peligroso juego de la manipulación psicosocial.

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El Perú tiene un modelo económico liberal, conocido hoy en día como neo-liberal. Este modelo exige que el Estado no intervenga en el mercado, el cual se entiende como uno libre, en el cual los agentes económicos se organizan como deseen o como buenamente puedan hacerlo.

Ante este modelo económico ¿podría el Estado crear empleos?


Publicado el 31 diciembre, 2010

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El señor que ven en la fotografía de la izquierda es uno de los mejores intelectuales y politólogos del mundo. Su nombre es Giovanni Sartori y es oriundo de Italia. Al igual que otros intelectuales como Ignacio Romanet, Noam Chomski, Michael Moore (periodista) y muchos otros más, entre los que me incluyo, tenemos una aproximación escéptica respecto a lo que los medios de comunicación nos cuentan a diario.

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