La gran puerta a la comunicación internacional. Esperanto-Helpa lingvo de internacia komuniko

Tutmonda Pordo de Luis Miguel Rojas Berscia

marzo 14, 2010

Recarga

Categoría: Español — a20084451 @ 09:34 — Visto: 18 veces
Como muchos han podido notar, no agregué ninguna entrada en los últimos meses, con el fin de que el blog fuera más explorado y los artículos previos fuesen más leídos. Me he podido dar cuenta que el número de visitas ha incrementado a pesar de mi falta de tiempo y de publicación de artículos constante. Agradezco infinitamente a los lectores de mi blog por seguirlo visitando y apoyando como proyecto libre sin fines de lucro. La presente entrada, empero, no posee ningún afan introductorio a tema nuevo como la mayoría de textos precedentes, sino, por el contrario, armar un plan de artículos que presentaré en el blog a posteriori.

Los próximos artículos serán los siguientes:
-El Piamonte y su "lengüecto", ¿es el piamontés un dialecto?/Ël Piemont e'l so "lenghet", ¿ël piemontèis a l'é un dialèt?(versión bilingüe piemontèis-español)
-La lingua dell'Unificazione Italiana, il toscano ( artículo en italiano sobre la actual lengua oficial en al península itálica)
-La lengua dámata, experiencias en el aprendizaje de una lengua legendaria y extinta
-Alemanisch, was ist das? (versión en alemán de Alemánico, qué es eso?)
-Ik wol mei dy Frysk prate! (Una pequeña muestra de un texto hecho por mí en frisio, lengua germánica del norte de los Países Bajos)
-Aromâna, Meglenita şi istoromâna= Dacoromâna? (Artículo en rumano sobre las diferencias entre las lenguas romances del este de Europa)
-Las lenguas de la España actual
-El Perú, verdadero emporio lingüístico (Espérense...jeje)

Continuando con el supenso, espero seguirlos teniendo en este mundo de lenguas. Un gran abrazo y gracias por sus continuas visitas. Espero sus comentarios!


Luis Miguel Rojas Berscia


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julio 30, 2009

¿El blog Tutmonda Pordo? ¡Qué locura!

Categoría: Español — a20084451 @ 08:46 — Visto: 320 veces

Muchas discusiones me han llevado a escribir el presente artículo, las cuales, por cierto, no han dejado de ser muy interesantes. A través de las siguientes líneas haré algunas pequeñas aclaraciones con respecto a mi blog y por qué escribo en algunas lenguas ininteligibles para muchos, lo cual, no busca ser un desalentador ni mucho menos una forma de lucirme; por el contrario, tiene un fin que a continuación explicaré.

Como se puede ver en el título del blog, este tiene un trasfondo esperantista, pues esperantista soy y defiendo el ideal de la lengua auxiliar de comunicación; no obstante, no hay muchos artículos en esperanto aún, pues he intentado demostrar algo: que en el mundo comprenderse mutuamente es una tarea bastante complicada, sin llegar a afirmar con el adjetivo de “imposible”. Hay artículos en rumano, chino, francés, italiano e incluso en inglés y lo que puedo notar es que muchos de mis lectores ni siquiera podían comprender aquel escrito en la última lengua arriba mencionada, la cual es tildada de internacional. Este pequeño caos del blog tiene una causa, y esta es probar que la humanidad necesita de una lengua auxiliar de comunicación, la cual debe ser accesible a todo el mundo y, por qué no, más fácil de aprender que todo el conjunto anteriormente mencionado.

Por otro lado, quiero hacer conocer a mis lectores uno de los secretos del blog. Casi todos los artículos en mi blog tienen la misma temática, el aprendizaje de segundas lenguas y cuán difícil me ha podido resultar hacerlo. El hecho de haber escrito casi sobre lo mismo en los diferentes artículos fue con el objetivo de dirigirme a personas de diferentes partes del mundo, lo cual, gracias a sus recomendaciones, me permitió recibir muchos consejos y llegar a la cifra de 17 000 visitas hasta el día de hoy, lo cual me parece verdaderamente complaciente para un blog de lenguas. No he escrito en otras glosas para hacerme notar, ni mucho menos para darles un dolor de cabeza a las personas que lean mi blog. Solo quise demostrarles cuán difícil es conocer opiniones de gente de todo el mundo.

En mis futuros artículos hablaré un poco más de la lengua esperanto y cómo esta puede ser usada como lengua auxiliar de comunicación internacional. De todos modos, una sincera disculpa a todos mis lectores por no haber podido comprender muchas cosas de las que escribí. Ahora ya saben que todo tiene un fin que busco con ansias. Espero que respondan la última encuesta que publiqué debajo de este artículo, lo cual me ayudará a escribir el próximo. Una vez más, ¡gracias mundo!



Luis Miguel Rojas Berscia
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abril 10, 2009

Un mundo de lenguas

Categoría: Español — a20084451 @ 11:14 — Visto: 4200 veces
El objetivo de este blog era, es y será la discusión de temas relacionados a la lingüística, lenguas en particular y experiencias propias; sin embargo, creo que debo reivindicarme con respecto a la preferencia de enfoque “prescriptivista” que he dado en artículos previos, en lugar de “descriptivista”. Los lingüistas se encargan de describir la lengua, no de normarla. Es cierto, como muchos se han podido percatar, que existen lingüistas en nuestros medios que buscan corregir a aquellos que hablan “mal”. ¿Quién es dueño de la lengua? ¿Los respetables miembros de la Real Academia? ¡No! Nosotros somos dueños de la lengua, vale decir, los hablantes. Desde ahora, el enfoque de mi blog Tutmonda Pordo será el describir; no obstante, no pienso borrar los artículos previos, en los cuales me dediqué a tocar temas relacionados a la normativa, pues aún los considero interesantes y, no es por nada, me jacto de los mismos, ya que conforman mi experiencia previa.
Lenguas del Mundo

Cuando escribo como título mundo de lenguas, no me refiero a la diversidad lingüística, sino a aquella expresión de la que a veces hacemos uso, “se me hizo un mundo”, o sea, era algo problemático. Muchas personas me preguntan qué es lo que hice para aprender lenguas, porque, según lo que relatan, el aprendizaje de las mismas deviene en una actividad frustrante y de la que no se vislumbran resultados rápidos. Yo, por mi parte, respondo siempre lo mismo: “No sé.” La verdad es que no sé cómo aprendo lenguas. En los blog de muchos políglotas, se presentan métodos que estos mismos han usado para aprender ciertas lenguas. Yo no creo que exista un solo método, ya que, como lo saben mis amigos, he probado casi todos los métodos; empero, existen métodos más efectivos que otros. De eso no hay duda.
Idiomas

En primer lugar, quien quiere aprender una lengua, valga la redundancia, tiene que QUERER. Aquel verboide es importantísimo. Si alguien no quiere aprender una lengua o lo hace por obligación, le recomendaría que mejor hiciese otra cosa, ya que no aprenderá nada. El querer es importante y muchos quieren (ya he visto muchos); sin embargo, lo más importante es dar el primer paso rápido. Muchos se quedan en el querer y nunca comienzan, dando excusas de falta de tiempo, de un horario complicado, de un trabajo ocupado, etc. Si uno verdaderamente quiere, da el primer paso rápido, sino, no.

Por otro lado, uno de los requisitos de los que se debe ser consciente es de conocer bien la lengua madre. Ciertamente, muchos piensan que conocen bien su lengua madre; no obstante, cuando se les pregunta acerca de un sustantivo, adjetivo, adverbio, objeto directo o complemento circunstancial, piensan que se les habla en chino. Si no se conocen estas cosas, el aprender una nueva lengua será tedioso y aburrido, pues no se comprenderá nada de lo que el profesor explica. Sería de mucha ayuda para los profesores de lenguas extranjeras que sus alumnos peruanos conociesen mejor la gramática. Créanme que así se reduciría, en un cuarto al menos, el número de ciclos que uno cursa en cualquier instituto de lenguas extranjeras.

Caligrafía china
Asimismo, es necesario tener mucha dedicación. El aprender un idioma significa memorizar un vocabulario nuevo, el cual en muchos casos puede ser fácil, como en el caso del portugués, debido a su similitud con el castellano, y, en otros casos, difícil, como el polaco, lengua eslava cuyo vocabulario es completamente diferente al castellano. También, hace falta dedicar algunas horas de práctica a la lengua en casa. Sobre todo, para lo que concierne a las estructuras gramaticales nuevas, que nunca faltan al aprender una lengua. Por ejemplo, yo todos los días practico en mi casa la lengua china, leyendo algunos libros, escribiendo sinogramas o viendo el canal CCTV. Esto es de mucha utilidad, pues uno, aunque no se lo crean, empieza a asimilar las estructuras nuevas naturalmente y consigue, con el transcurrir del tiempo, utilizarlas sin ningún problema.

Un consejo que sí podría dar es el buscar amigos cuya lengua madre sea la que se está aprendiendo. Esto permite poder conversar con él o ella de diversos temas y, de esta manera, enriquecer el vocabulario y las estructuras sintácticas conocidas. En mi caso, intento siempre buscar amigos que hablen las lenguas que aprendo. No solo se trata de aprender una lengua, sino de abrirse al mundo y, por qué no, hacerse de amigos inolvidables.
Amigos de Francia, yo en el centro

Es interesante lo que mencionan Larry King y Margarita Suñer,

Se ha propuesto que el comienzo de la pubertad (alrededor de los 12 años) en su correlación con la lateralización del cerebro constituye un período clave. A partir de este momento es imposible aprender un idioma extranjero como hablante nativo, sea cual fuera la facilidad que tenga la persona para aprender idiomas. Por lo tanto, los conocimientos del aprendiz de una L2, por mucho que sepa, siguen siendo incompletos en comparación con los del hablante nativo (King y Suñer 1999:44).


Después de leer estas líneas, debo confesar que lo único que sentí fue pena, ya que, es cierto. Hablo 13 lenguas, de las cuales soy fluido en 8; sin embargo, siempre existen palabras o estructuras del habla coloquial que uno no conoce y que pueden delatarte de extranjero, por más que poseas una pronunciación “nativa”. Es importante recalcar también que, cuando era más pequeño, no me daba cuenta de lo que aprendía cuando estudiaba francés. Más se trataba de una asimilación natural. Paulatinamente, me empecé a dar cuenta de las estructuras básicas que tienen las lenguas en común, y fue así como comencé a compararlas y descubrir “cosillas” de las que la mayoría de estudiantes de lengua no se percatan. Me agrada mucho cuando una persona decide aprender una lengua nueva; de todos modos, hay que ser conscientes de lo que significa aprenderla y de lo que cuesta. Nunca vamos a poder hablar como un nativo. Es como ver a un extranjero hablando español. Hay extranjeros que dominan el español gramatical incluso mejor que los nativos, pero, al momento de entablar una charla cotidiana, hay momentos en lo que estos se pierden, ya que el registro coloquial es tan vasto y diferente del formal que solo los nativos lo procesan al 100%.

Otro asunto que siempre me lleva a discusiones un poco largas es la pregunta: ¿Qué lengua es más fácil? No me agrada tildar una lengua de fácil o difícil, pues todas tienen algo difícil y algo fácil; no obstante, es inteligente darse cuenta que existen lenguas que se parecen mucho más al español que otras. Si alguien desea aprender portugués o gallego, ciertamente lo aprenderá más rápido que si quiere aprender chino mandarín o japonés. Sin salirme mucho del tema, existe otra pregunta que verdaderamente detesto, y la cual se presenta cada vez que digo que estudio la lengua frisona, la rumana o esperanto, ¿para qué sirven? Esto solamente lo puede preguntar una persona que no es consciente de lo que significa aprender una lengua. Aprender una lengua, así sea hablada por dos, veinte o mil millones de personas, abre las puertas a una nueva cultura, la cual, asimismo, incluye una literatura, sociedad y pensamientos nuevos. Nunca me olvidaré el placer que sentí al aprender rumano y poder leer partes del poema Luceafărul de Mihai Eminescu. Seguramente muchos han leído la traducción, pero, como siempre digo, no hay como leer un texto en lengua original.

Actualmente estoy planeando estudiar otras lenguas para enriquecer mi conocimiento lingüístico. Entre ellas se encuentran el japonés y el sánscrito, las cuales comencé a estudiar hace una semana en el Centro de Estudios Orientales de la PUCP. Espero que aún aquella facilidad lingüística me ayude a asimilarlas, pues, seguramente, mi cerebro ya está algo cansado . Por otro lado, me agradaría poder contactar extranjeros cuyas lenguas no hablo, para aprender un poco de las mismas. Podríamos hacer una suerte de intercambio de lenguas. Mucha gente dice que el intercambio de lenguas no funciona. Espero que de aquí a algunos años el intercambio de frisón-español que estoy llevando a cabo con uno de mis mejores amigos en Holanda resulte y pueda decirle a todos aquellos: ¿No que no?

Espero recibir comentarios de este pequeño artículo, que no solo habla un poco más de mí para que me conozcan un poco más y puedan entender mejor mi punto de vista que será explícito en los siguientes artículos, sino también para que se animen a entrar en el mundo de las lenguas, puedan abrir más puertas y puedan comunicarse con gente que tiene muchas cosas interesantes que decir y sobre qué comentar.




Bibliografía
Luis Miguel Rojas Berscia

KING, Larry y Margarita SUÑER
1999 Gramática española. Boston: MacGrawhill.
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octubre 06, 2008

Bienvenida

Categoría: Español — a20084451 @ 09:43 — Visto: 384 veces
A veces no nos damos cuenta de cuán importante es la lengua en nuestra vida. Esta nos identifica, nos divierte, aburre, molesta, intriga, enamora. ¿Acaso la lengua madre no es aquello de lo cual hacemos uso el día entero? Actualmente, hay muchos problemas de comunicación en nuestra sociedad. Esto es claramente visible en los diversos blogs, mensajes de texto, correos electrónicos, páginas web, etcétera, que vemos siempre. Paulatinamente, la gente ha ido perdiendo amor por su lengua; sin embargo, esta no es la única problemática actual.

Muchas lenguas han sido consideradas internacionales o lingua franca por todo el mundo. Un caso particular es el de la lengua inglesa, la cual se presenta ante nosotros como la solución perfecta a la mala comunicación internacional. Valdría la pena aclarar que esta es solo hablada por el 10% de la población mundial y, por cierto, como cualquier lengua, esta trae una cultura propia. Es cierto que muchos extranjeros dominan esta lengua; no obstante, nunca podrán utilizarla como un nativo. Alguna vez, a finales del siglo XIX, un oculista polaco llamada Luis Lázaro Zamenhof empezó a preocuparse por la situación lingüística en su región y decidió así crear una lengua artificial que sirviese de lengua auxiliar, para así facilitar la comunicación entre personas que no compartían un mismo código. Esta lengua es el Esperanto. Muchos se preguntarán, ¿entonces el blog será solo en Esperanto? Creo que la respuesta es obvia, no. Se debe ser realista y entender que esta lengua no ha sido difundida correctamente a pesar de ser tan fácil de aprender. Quizás deba dejar mi lado esperantista por un momento e intentar mostrarles cómo esta lengua podría ayudarnos, no solo a nosotros, hispanohablantes, sino también a todos.

El blog contendrá información redactada en español, visto que la mayoría de aquellos que lean este blog es hispanohablante; empero, habrá también artículos en lenguas que manejo, como el italiano, francés, esperanto, rumano, inglés, chino y quizás en algún futuro, alemán, quechua y latín. Deseo que este sea un espacio de discusión intercultural, donde no exista discriminación lingüística alguna, todos puedan expresarse en sus respectivas lenguas y, en resumen, se difunda el ideal esperantista como solucionador de nuestra problemática lingüística internacional.

Luis Miguel Rojas Berscia


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octubre 06, 2008

Facilidad lingüística u obstáculo humano

Categoría: Español — a20084451 @ 09:18 — Visto: 499 veces
Facilidad lingüística u obstáculo humano

Luis Miguel Rojas Berscia


Los medios de comunicación han evolucionado y se han transformado en predilectos para transmitir mensajes rápidamente, pero, ¿están verdaderamente ayudando a mantener una comunicación eficaz? ¿Un diálogo a través de estos medios es equivalente a uno en la vida real? La juventud devino en la precursora de medios como el Internet y el chat y propuso “nuevas formas de escritura” que, según muchos estudiosos, podrían considerarse cambios en la lengua debido a un nuevo contexto histórico; no obstante, este es un fenómeno parecido a muchos previos, en donde lo correcto es criticado y lo mediocre es aplaudido. Una vez más, el ser humano ataca aquello que lo identifica, la lengua.

El lenguaje empleado en diálogos en línea ha traído consigo la simplificación, el uso de neologismos y el manejo cada vez más frecuente de anglicismos y otros extranjerismos. La lengua formal del castellano común de nuestro país se ve desprestigiada y, paulatinamente, muchas personas consideran este desprestigio o destrucción una regla o un asunto banal. Mi experiencia en la utilización de lenguas como el italiano, el francés, el inglés, el esperanto, el chino mandarín, el rumano y el alemán, en contextos virtuales, me ha demostrado que lo previamente mencionado no solo es propio del castellano, sino de casi todas las lenguas. Por medio de mi experiencia, he notado cómo la comprensión mutua y recíproca es casi nula, al intentar comunicarse con personas que comparten un mismo código y emplean este lenguaje. Asimismo, una de las bases de este ensayo es Rosario Llancari Morales, especialista en el fenómeno presentado concerniente al chat. A través de los próximos párrafos se explicará por qué la calidad lingüística de diversas representaciones escritas ha disminuido, por qué buscar estas formas rápidas de comunicación conlleva a la utilización de simplificaciones a nivel oral y escrito y, también, se hará hincapié en lo argumentado erróneamente por diversos estudiosos que defienden un fenómeno que no hace más que destruir nuestra lengua.

El buscar maneras más fáciles de comunicación, a través de Internet o el chat, lleva a las personas a utilizar maneras más fáciles de expresión, lo que conlleva a la utilización de simplificaciones desprestigiantes de la lengua a la hora de escribir. Este fenómeno se ve muy bien plasmado cuando diversos tipos de fórmulas para escribir y signos de puntuación son obviados en las salas de chat y foros online, con el fin de que la comunicación sea mucho más rápida, lo que `a posteriori´ genera una mala costumbre a la hora de redactar; sin embargo, la disminución de la calidad y nivel de la lengua formal no solo se ve reflejada de esta forma, ya que “cuando nos comunicamos en la vida cotidiana, muy a menudo existen problemas de entendimiento con los demás, intervienen muchos factores en este problema, y uno de los más comunes es no saber emitir correctamente los mensajes, o la falta de atención y comprensión de los receptores de la información” (Llancari 2006: 29). “Como bien sabemos, no todos los hispanohablantes hablamos igual, aunque a la hora de escribir lo solemos hacer de forma muy semejante” (Bernárdez 2004: 35), es por esto que existe la lengua formal, para así poder mantener un buen entendimiento; no obstante, actualmente, palabras como “este” y “estás” han sido abreviadas de acuerdo a la forma del habla coloquial, deviniendo así en “ste” y “tas”, lo que ciertamente genera el no poder comprender a través de los medios “rápidos”, como el chat o Internet, a gente que comparte nuestro mismo código.

Otra de las grandes problemáticas presentes es la utilización de emoticonos. Estas conocidas “caritas” reemplazan de diversas maneras lo que se querría expresar con palabras y, con el transcurrir del tiempo, quien desea escribir encuentra obstáculos, visto que su nivel de expresión escrita es bastante reducido. El emisor en una sala de chat “se muestra a los demás como él quiere” (Llancari 2006:28). Esto se vería claramente explicado al analizar cómo es la sociedad actual y cómo influye en sus individuos, ya que estos buscan resaltar ante sus receptores infringiendo normas y, por qué no, las normas de la lengua española. Esta infracción y libertad de mostrarse como uno quiere trae consigo a las “caritas”, las cuales son “la combinación de letras y signos que aparecen en el teclado, en donde, la imaginación juega un papel fundamental para su decodificación, como ejemplo de estos tenemos: Sonrisa , Sonrisa básica :-)…” (Llancari 2006: 29). Los interlocutores se han empezado a acostumbrar a esta situación, lo que trae consigo graves problemas de expresión, al no poseer un vocabulario adecuado para describir diversos sentimientos que se ven reemplazados con símbolos en la escritura. ¿Será que actualmente vivimos en una sociedad carente de disciplina mental?

El contar con medios de comunicación más rápidos, como Internet e incluso el chat, ha ocasionado una disminución de la producción de libros (principales representaciones de la lengua formal) y, al mismo tiempo, una reducción de la calidad lingüística de los mismos, debido a esta costumbre de simplificar y abreviar todo escrito. Actualmente, es bastante fácil y común encontrar en diversas representaciones escritas abreviaciones, neologismos y extranjerismos, provenientes del vocabulario usado en Internet, que demuestran un bajo nivel léxico, al no encontrar las palabras adecuadas en la propia lengua. Además, se puede conseguir con facilidad diccionarios cibernéticos, los cuales promueven este nuevo código y “ayudan” a más personas a entender las “nuevas” palabras. ¿Qué entendería un anciano de noventa años frente a un libro de literatura actual, el cual contiene un neologismo como “thanx” (vale decir que es también un anglicismo) para referirse a una tan simple palabra como “gracias”? Según José Luis Moure, filólogo de la Academia Argentina de Letras, “los códigos de la oralidad han entrado en la lengua escrita como contrabandistas. Los chicos ya no usan vocabulario sofisticado ni construcciones complejas” (La Mañana de Neuquén 2003). Diversos libros actuales, si son comparados con aquellos de hace unos cuarenta años, demuestran un nivel de lengua española formal mucho menor, para así saciar las necesidades de lectura de compradores acostumbrados a una escritura simplista y mediocre. Parecería que la mejor forma para instruirse fuese a través de medios de comunicación rápida, los cuales promueven la disminución de libros y revistas y la destrucción de la lengua formal del castellano común en nuestro país.

Con más frecuencia, la elaboración de obras en papel ha disminuido su producción, debido a la creación de los conocidos “e-books”. En muchos casos, aquellas que aún se produce redundan en una misma idea (lo conocido como “buen floro”), que no lleva al lector a nada. Navegar en Internet es bastante fácil (así como colgar libros sin permiso y violar derechos de autor) y esto ha llevado a la creación de los denominados “e-books” (electronic books), los cuales intentan compensar la falta de libros a nivel mundial por estos de fácil acceso, pero, ¿verdaderamente valen la pena? Muchos “e-books” de enseñanza de lenguas extranjeras en Internet, los cuales utilizan la lengua española como lengua de apoyo, utilizan muchas simplificaciones e, incluso, omiten signos de puntuación. Como bien explicó el diario “La Mañana de Neuquén” de Argentina, “los signos de interrogación y exclamación van solo al final y no se acentúa” (La Mañana de Neuquén 2003). Esto obviamente sucede a diario en salas de chat, páginas Web y, lamentablemente, en nuestras publicaciones. Se sabe muy bien que el leer ayuda a mejorar la comprensión y ortografía de una persona; empero, un libro que no transmite nada, que da la espalda a la ortografía básica y cuya calidad lingüística es ínfima, ¿ayudará de alguna manera a las personas a devenir en mejores seres y a conocer mejor su propia lengua?

Según la opinión del profesor de Filosofía de Neuquén, Héctor Monteserrín, con respecto al fenómeno lingüístico en el chat e Internet, “hay que evitar caer en la posición simplista que se limita a denunciar la degradación cada vez más acelerada de una supuesta buena escritura, por efecto de la avanzada mass mediática, en una mala escritura” (La Mañana de Neuquén 2003). Incluso, explica que “habría que partir del hecho de que no existe una escritura que pueda permanecer inmune a los avatares históricos, culturales, técnicos, religiosos o políticos” (La Mañana de Neuquén 2003). Si partimos de esta posición, podríamos afirmar que simplistas son aquellas personas que adoptan simplificaciones, neologismos y extranjerismos al escribir, mas no aquellos preocupados por una comunicación efectiva, oral y escrita, con personas que comparten su código. Por otro lado, es claro encontrar el día de hoy personas como el profesor Monteserrín, que hablan de esta nueva lengua escrita como producto de diversos cambios culturales e históricos; sin embargo, es capital entender que “una lengua es un consenso social” (Bernárdez 2004: 36) y esto se debe principalmente a que esta es representación de “la identidad básica de nuestro sistema cognitivo, nuestro cerebro, y de nuestra experiencia de la realidad, también común en lo fundamental” (Bernárdez 2004: 27). Basándose en esta afirmación, se puede notar que fuimos nosotros quienes aceptamos una normativa, con el fin de mantener un orden y cierta disciplina. Entonces, ¿valdría verdaderamente la pena reemplazarla por una lengua carente de orden, la cual no ayuda más que a la casi ininteligibilidad de personas que comparten una identidad lingüística?

Posiciones como las previamente expuestas han llevado a esta degradación de la lengua formal del castellano común en nuestro país a generalizarse, sobre todo, en la juventud. Muchos de estos afirman que la lengua formal es anticuada e incluso ineficaz, en contextos en donde uno necesita comunicarse rápidamente. La pregunta clave para este fenómeno sería, ¿acaso una comunicación rápida y eficaz prescinde de una buena ortografía y sintaxis? La evolución de una lengua no se da de esta manera, pues una evolución de este tipo implicaría un consenso, el cual se da por zonas, y no en toda España e Iberoamérica. También, vale la pena entender que la evolución de una lengua se da cuando se requiere una mejora, por el contrario, lo que se da hoy no es más que una destrucción del lenguaje, que habla claramente de un nivel educativo ínfimo y de un amor paupérrimo por la propia lengua.

Entonces, ¿es este pseudolenguaje nuestro mejor representante? En primer lugar, está claro que este solo ha destruido nuestra identidad por medio de recursos que no ayudan más que a dificultar gravemente la compresión mutua. En segundo lugar, muchos ensayos, novelas y trabajos escritos carecen de un buen nivel de lengua formal y es ciertamente notoria la influencia del lenguaje del chat e Internet, debido al uso masivo de neologismos y extranjerismos. Por otro lado, es muy cierto que las lenguas cambian bajo diversos contextos históricos; no obstante, no se puede afirmar que el fenómeno del chat sea del mismo tipo, debido al bajo nivel de comunicación que proporciona. ¿Es necesario destruirnos para comunicarnos eficazmente? La comunicación es el fenómeno más importante de la humanidad y es de nosotros preservar estos lazos que nos permiten entendernos y comprendernos bien, al hacer un buen uso de la lengua formal, la cual fue instituida por nosotros mismos. Es necesario tomar consciencia de este tema, puesto que respetarnos es sinónimo de utilizar bien lo que nos identifica, nuestra lengua madre.


Bibliografía


ACADEMIA ROMÂNĂ
2002 Studii și cercetări lingvistice. Año LIII, número 1-2.

BERNÁRDEZ, Enrique
2004 ¿Qué son las lenguas? Cuarta edición. Madrid: Alianza Editorial.

CORAL RODRÍGUEZ, Karen y Jorge Iván PÉREZ SILVA
2004 Manual de gramática del castellano. Primera edición. Lima: PROEDUCA-GTZ.
CANO, Rafael et ál.
2004 Historia de la lengua española. Primera edición. Barcelona: Editorial Ariel, S. A.

GIDDENS, Anthony
2000 Un mundo desbocado: los efectos de la globalización en nuestras vidas. Pedro Cifuentes. Segunda edición. Madrid: Grupo Santillana de Ediciones, S. A.

LA MAÑANA DE NEUQUÉN
2003 “El ciberlenguaje, un invento adolescente.” [en línea] La Mañana de Neuquén. 4 de junio de 2008.


LLANCARI MORALES, Rosario
2006 “El chat: Nuevo lenguaje de los jóvenes”. Sapiense. Año 1, número 1, pp. 27-30.

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