Nadie puede dormir en esta ciudad....es que no me has visto reir!
Yo te fui a rebuscar – todo, todito – entre nubes de papel y de algodón. ¿Para intentar dormir? Jhá, para intentar seducirte.
Hoy podemos seducir a la luna que me quisiste bajar... y también a Frank Sinatra, juntos... tú y yo. Mejor... que sea a Audrey Hepburn a la que seducimos.
Nos podemos preguntar qué fue todo este tiempo, y ¿para qué? Si sabes bien que en el otro lado de la ciudad estoy durmiendo.
Nunca me contaste de los cadáveres exquisitos del surrealismo.
Y entonces es desconcertante algunas veces...
¿Nunca has tenido esa sensación desgastante
y poco solidaria?
Como si la perspectiva te faltara...
J'ai la peau douce
Dans mon bain de mousse
Je m'eclabousse
J'en ris !
J'ai pas de probleme
Je faineante
Pas de malaise
Y después del baño de espuma para la piel suave,
con el pescadito rojo en mi shortcito negro anarquista,
con las pantymedias negras y botas oh sí...
salimos a reflexionar sobre "la buena vida aristotélica",
y el justo medio prudente y equilibrado - y perfecto también-,
y de pronto me criticas por lo "burguesa" que me volví...
tú tan revolucionario. Tú.
(o que me perdieron
o que me borraron
o que los borré
o que me bloquearon
o que los bloquee
que nos perdimos... simplemente,
y complicadamente
por tarugos)
- Silly girl... shame on you, you’re cryin?
- Mais no... estoy lavando mis ojitos de adentro pa fuera. Como un happening. Nunca has tenido ninguno, di?
La culpa la tiene esa presentación de teatro de los Tuquitos grrr...
La canción cobra sentido diez años después. A la vida le gusta manifestarse con un sentido de retrospectiva muy interesante... bien jodida la vida.