José Zavala se ha ido
Ocio
La conspiración Lostie
No puedo evitarlo. Estoy volviéndome adicto a Lost… aunque apenas voy en el capítulo 17 de la segunda temporada. Y es que esta serie (producto comercial muy USA) propone varios aspectos que al menos no recuerdo en otros programas de la televisión… Pero justo ayer vi algo en la web, que a su vez me hizo recordar una anécdota antiboliviana… y las paranoias comploteras y manipuladoras de los Losties (se les llama así a estos personajes, los cuáles no sé si decirles náufragos o supervivientes isleños), sus peleas internas, sus complejos no superados y todas esas cualidades psicológicas que los llevaron a esa isla misteriosa que quizá sea un purgatorio en sí.
Pero resulta que acaba de terminar la quinta temporada de esta serie. Un mérito sobresaliente sin lugar a dudas, ya que otras –en mi parecer- excelentes producciones no llegaron tan lejos (como los 4400 o Jericho). Además, Lost anuncia que llega a su término precisamente en la sexta temporada, que saldrá al aire en los primeros días del 2010. Ha sido una saga televisada que se dará el lujo de tener un fin (porque en otras sólo se anunció su salida del aire y, ¡ni modo!).

Lost es una serie muy costosa. No sé decir si es la más cara o qué tanto más que cualquier otra. Pero basta ver la cantidad de personajes de varios colores y sabores que viven en una isla hawaiana para ver que la nómina por las actuaciones es bastante cara. Tener a un nigeriano de dos metros, una coreana de metro y medio, ingleses, canadienses, australianos, norteamericanos (y un par de orígenes hispanos allí colados) conviviendo juntos (¡ah, y un perro!) debe generar serios gastos de combinar comida oriental con tequila con tonic…
Además, tiene abundantes FX (efectos especiales) ya que por su temática transversaliza algunos géneros como la misma ciencia ficción, las aventuras y todo el sociodrama humano que puede generar un grupo de personas elegidas por sus histerias (nacidas por sus historias) de vida conflictiva. Y bueno, los efectos para simular la partición del avión en el aire (ojo con este detalle), los pedazos en llamas caer en la isla, los monstruos que no son monstruos, el humo negro que viaja causando explosiones, los jabalíes, los osos polares… (qué bueno que en esa isla tropical no hay ni una serpiente ni araña porque sino el reparto ya estaría en el verdadero Limbo) y las imágenes por computadora no se limitan a concebir criaturas sino escenarios completos… como los asolados pueblos iraquíes de donde Sayid (y no Saïd) tiene sus orígenes.
Por si fuera poco, la acción no se limita a la paradisíaca isla que con su sonido arrullante de las olas hace a uno soñar apoyado de la calma del enorme y aturquesado Pacífico (y quizá en el subconsciente humano esta sea la razón de la atracción de la serie), sino que en cada flashback uno regresa a conocer las tormentosas vidas de los Losties en sus diferentes países: la estrella del rock inglés, la fugitiva, el estafador de Talahasee, el hijo del pescador coreano devenido sicario, la rubia australiana que iba dar en adopción a su bebé, el inválido que dejó de serlo cuando se cayó el avión… y el obeso chico norteamericano que se ganó 160 millones de dólares al jugar la lotería.
No me sorprende ver que cada disco viene con subtítulos en varios idiomas, algunos de los cuales ni siquiera conozco… es decir, la audiencia de la serie es enorme, sólo así se justifica la inversión
Claro que Lost tiene una cantidad de incongruencias que no son pecado. El trabajo del guión es extremadamente complejo y sería de no-humanos no olvidar detalles… pero quiero mencionar algunos que me llaman la atención:
¿Cómo es posible que Jack, el afamado médico fantástico que parece representar en su manera de ver el mundo y actuar en él a la sociedad norteamericana –se hace lo que él dice y punto-, que se levanta en el mismo primer capítulo entre un sembradío de bamboos vestido totalmente de Armani… tenga los hombros y brazos tatuados como vil preso de una cárcel tercermundista? Claro que no dudo que los guionistas le vayan a generar un par de capítulos para justificar esta vulgaridad… total, pero seguro serán emocionantes como todos los capítulos hasta aquí, donde voy yo.
En una ocasión John Locke se quitó sus zapatos y pude ver sus medias deportivas blancas… nada mal para alguien que llevaba 50 días en una isla sin servicio de lavandería. O las uñas bien cortadas de casi todos los personajes y sin tierra en ellas. La ropa tampoco parece acabarse, el sol no les bruñe la piel, y mejor aún; las incipientes barbas de los machos alfa (Jack, Locke y Sawyer... ninguno de ellos quiere perder alguna disputa ni por accidente) de la serie no son tan dañinas para quitarles un solo suspiro de masculinidad… en cambio, el look de Michael -el negro- no importa tanto; ni su rostro ni su cuerpo cotizan siquiera.
Las féminas nada mal tampoco: Kate es sin lugar a dudas, hermosa; Sun, pues sin carnes pero de bello rostro… en la temporada dos vinieron a reforzar con firmes senos y torneadas caderas nada menos que la machofóbica de la Rodríguez y un psicóloga clínica inglesa (o en verdad no sé si enferma mental) llamada Libby.
Algo que le falta a esta serie para acercarla a la perfección sería ver a este reparto ambisex tan bien seleccionado bañarse en reducidos atuendos en alguna cascada de la misteriosa isla de la fantasía que es casi un triángulo de las Bermudas.
Pero bueno, ahora lanzo mi interrogante… ¿no les parece raro, curioso o demasiado casual que, justo después de hacer ruido blanco porque los ignaros bolivianos no conocían Lost –ni medio mundo, a pesar de su rating- se anuncie que viene el esperado final para el años 2010?
Ver en mi mismo blog: Los bolivianos no conocen Lost

Me da por pensar que, como los Losties, a alguien se le ocurrió que una compañía de televisión o noticiero latinoamericano (y donde La Isla sea de baja audiencia) cayera en una trampa mediática para “motivar” a esa población y a todos aquellos que se parezcan mucho (aunque lo nieguen) - le dediquen tiempo y dinero… y puedan pertenecer al mundo de la cultura de entretenimiento comercial con cierto orgullo.
Claro que es una hipótesis muy Lostie, y por lo tanto quizá sea… correcta.
Bueno, yo me anoté en la “prueba de conocimientos” y he aquí mi resultado….

Pero resulta que acaba de terminar la quinta temporada de esta serie. Un mérito sobresaliente sin lugar a dudas, ya que otras –en mi parecer- excelentes producciones no llegaron tan lejos (como los 4400 o Jericho). Además, Lost anuncia que llega a su término precisamente en la sexta temporada, que saldrá al aire en los primeros días del 2010. Ha sido una saga televisada que se dará el lujo de tener un fin (porque en otras sólo se anunció su salida del aire y, ¡ni modo!).

Lost es una serie muy costosa. No sé decir si es la más cara o qué tanto más que cualquier otra. Pero basta ver la cantidad de personajes de varios colores y sabores que viven en una isla hawaiana para ver que la nómina por las actuaciones es bastante cara. Tener a un nigeriano de dos metros, una coreana de metro y medio, ingleses, canadienses, australianos, norteamericanos (y un par de orígenes hispanos allí colados) conviviendo juntos (¡ah, y un perro!) debe generar serios gastos de combinar comida oriental con tequila con tonic…
Además, tiene abundantes FX (efectos especiales) ya que por su temática transversaliza algunos géneros como la misma ciencia ficción, las aventuras y todo el sociodrama humano que puede generar un grupo de personas elegidas por sus histerias (nacidas por sus historias) de vida conflictiva. Y bueno, los efectos para simular la partición del avión en el aire (ojo con este detalle), los pedazos en llamas caer en la isla, los monstruos que no son monstruos, el humo negro que viaja causando explosiones, los jabalíes, los osos polares… (qué bueno que en esa isla tropical no hay ni una serpiente ni araña porque sino el reparto ya estaría en el verdadero Limbo) y las imágenes por computadora no se limitan a concebir criaturas sino escenarios completos… como los asolados pueblos iraquíes de donde Sayid (y no Saïd) tiene sus orígenes.
Por si fuera poco, la acción no se limita a la paradisíaca isla que con su sonido arrullante de las olas hace a uno soñar apoyado de la calma del enorme y aturquesado Pacífico (y quizá en el subconsciente humano esta sea la razón de la atracción de la serie), sino que en cada flashback uno regresa a conocer las tormentosas vidas de los Losties en sus diferentes países: la estrella del rock inglés, la fugitiva, el estafador de Talahasee, el hijo del pescador coreano devenido sicario, la rubia australiana que iba dar en adopción a su bebé, el inválido que dejó de serlo cuando se cayó el avión… y el obeso chico norteamericano que se ganó 160 millones de dólares al jugar la lotería.
No me sorprende ver que cada disco viene con subtítulos en varios idiomas, algunos de los cuales ni siquiera conozco… es decir, la audiencia de la serie es enorme, sólo así se justifica la inversión
Claro que Lost tiene una cantidad de incongruencias que no son pecado. El trabajo del guión es extremadamente complejo y sería de no-humanos no olvidar detalles… pero quiero mencionar algunos que me llaman la atención:
¿Cómo es posible que Jack, el afamado médico fantástico que parece representar en su manera de ver el mundo y actuar en él a la sociedad norteamericana –se hace lo que él dice y punto-, que se levanta en el mismo primer capítulo entre un sembradío de bamboos vestido totalmente de Armani… tenga los hombros y brazos tatuados como vil preso de una cárcel tercermundista? Claro que no dudo que los guionistas le vayan a generar un par de capítulos para justificar esta vulgaridad… total, pero seguro serán emocionantes como todos los capítulos hasta aquí, donde voy yo.
En una ocasión John Locke se quitó sus zapatos y pude ver sus medias deportivas blancas… nada mal para alguien que llevaba 50 días en una isla sin servicio de lavandería. O las uñas bien cortadas de casi todos los personajes y sin tierra en ellas. La ropa tampoco parece acabarse, el sol no les bruñe la piel, y mejor aún; las incipientes barbas de los machos alfa (Jack, Locke y Sawyer... ninguno de ellos quiere perder alguna disputa ni por accidente) de la serie no son tan dañinas para quitarles un solo suspiro de masculinidad… en cambio, el look de Michael -el negro- no importa tanto; ni su rostro ni su cuerpo cotizan siquiera.
Las féminas nada mal tampoco: Kate es sin lugar a dudas, hermosa; Sun, pues sin carnes pero de bello rostro… en la temporada dos vinieron a reforzar con firmes senos y torneadas caderas nada menos que la machofóbica de la Rodríguez y un psicóloga clínica inglesa (o en verdad no sé si enferma mental) llamada Libby.
Algo que le falta a esta serie para acercarla a la perfección sería ver a este reparto ambisex tan bien seleccionado bañarse en reducidos atuendos en alguna cascada de la misteriosa isla de la fantasía que es casi un triángulo de las Bermudas.
Pero bueno, ahora lanzo mi interrogante… ¿no les parece raro, curioso o demasiado casual que, justo después de hacer ruido blanco porque los ignaros bolivianos no conocían Lost –ni medio mundo, a pesar de su rating- se anuncie que viene el esperado final para el años 2010?
Ver en mi mismo blog: Los bolivianos no conocen Lost

Me da por pensar que, como los Losties, a alguien se le ocurrió que una compañía de televisión o noticiero latinoamericano (y donde La Isla sea de baja audiencia) cayera en una trampa mediática para “motivar” a esa población y a todos aquellos que se parezcan mucho (aunque lo nieguen) - le dediquen tiempo y dinero… y puedan pertenecer al mundo de la cultura de entretenimiento comercial con cierto orgullo.
Claro que es una hipótesis muy Lostie, y por lo tanto quizá sea… correcta.
Bueno, yo me anoté en la “prueba de conocimientos” y he aquí mi resultado….

Este artículo ocurrente está dedicado a Karla, mi sobrina Lostie...









