Perdido en otoño

mayo 09, 2013

Como el calor de la mañana

sometido al viento de otoño,

así muere ya mi impulso,

que no hizo raíz ni fue retoño.

¿Qué me queda por reclamar

si se acabaron mis fuerzas?

¿Qué puedo desear ya

si no me quedan ilusiones?

No soy aquel chico simple

que te iluminó con su luz propia,

se quedó en el pasado dilapidando

su innato potencial.

Hoy sólo queda una sombra,

un espectro gris,

un recuerdo que se desvaneció

sin poderse despedir.

Corazón de fuego

abril 24, 2013

Enterado estaba de tu despedida,

la misma que no intentaba

ni por un segundo reclamar,

por más que el dolor causado

se anidara muy adentro.

Cansado ya de todo,

tan sólo quería digerirlo,

entenderlo y seguir tranquilo,

pero mi corazón no acepta,

se pone rebelde, se subleva.

Y mi corazón se crece

ante tu penosa partida,

a mil palpita

como caballo desbocado

que libre siempre quiere ser.

Y mi corazón se enciende,

se convierte en fuego

que me quema el pecho,

mientras poco a poco

en cenizas quedo.

¿Quién (realmente) soy?

abril 09, 2013

Ahora que he sido vencido

por la palabra de tu adiós

me quedo sin algún sentido

y me pregunto: ¿quién soy?

Nunca antes me cuestioné

sobre mi vida y mi persona

porque todo eso quedaba a un lado

al disfrutar nuestros días contigo.

Ahora no entiendo mi ropa,

no comprendo la música,

las películas son insípidas

y me aburren mis paseos.

Es que me definías a cada paso,

en todo tiempo y todo aspecto,

es por eso que de mí dudo

y me pregunto ¿quién soy?

Ángel salvador

marzo 25, 2013

Sintiéndome dolido y apesadumbrado,

me lancé a la oscuridad penosa

de la noche infinita e ingrata,

esperando ocultarme y no regresar.

A merced de las turbias sombras,

a segundos de desaparecer,

en medio de silencios y tinieblas,

una luz ardorosa y tibia

vino de lejos a mi último rescate.

Y decidí abrir los pesados ojos

que antes cerré por mi abandono,

y te vi allí, sujetando mi mano:

tú, mujer, que eres ángel salvador sin alas,

que hoy me devolviste la esperanza.

Días de transición

marzo 13, 2013

Infinita pena que me embarga

en los días que no te veo,

es una insufrible indiferencia

que me afecta sobremanera.

Días extraños, de transición,

donde el viento sopla pero suave,

el sol sale pero no quema,

días que trascurren mustios

sin necesidad de definición.

Así aparece tu rara calma,

que ni me convence ni te delata,

que mucho aquieta y mucho cansa

este impulsivo corazón.

No soy él

marzo 01, 2013

Estoy aquí, frente a ti,

pretendiendo parecer firme

pero temblando por dentro

al esperar tu respuesta.

Esa respuesta que ya conozco,

esa respuesta que me niega,

que me compara con un mal recuerdo

que aún no puedes olvidar.

La frialdad se adhiere

a tu cara antes vivaz:

La deforma duramente

en un oprobio gestual.

Y mi sentir no acepta

el lúgubre designio,

y mi voz se rebela

en ese grito cautivo:

Que no merezco esto,

¡Que no soy él!

Ingrato

febrero 14, 2013
Hoy que miro al silencio
mi mente retrocede
a ese día infausto y nevado
en que mi orgullo se impuso.

Aquel día en que, agotado,
dejé de lado el sentimiento,
disolví las viejas ilusiones
y excusé mil sinrazones.

Sintiéndote vejada y humillada,
llorando huiste de mí,
mientras mi vil actitud parecía
agradecer tu triste partida.

Ahora estoy solo en esta esquina,
reconozco que fui un ingrato, un idiota,
que no supo bien apreciarte,
que no supo bien amarte.

Te devuelvo tu libertad

febrero 02, 2013
Es ese final que no esperas,
que lo recibes cuando descansas
en algún momento de soledad,
que no es cara a cara
sino en una discreta llamada…

“Eres una buena persona
y una linda muchacha,
me quieres mucho
aunque no sea mejor que otros.

Y por eso mereces
que te devuelva tu libertad,
porque es odioso que sufras
mis constantes defectos,
porque es absurdo que corrijas
mis innumerables errores.

Porque ya me di cuenta
que no soy suficiente para ti,
que te mereces mucho más…
Adiós, good bye”.

El ocaso

enero 27, 2013
Sentado en la arena
mirando el horizonte del mar
allí donde se oculta el sol de la tarde,
así desaparece tu amor
en serena decadencia.

No puedo ni expresar la tristeza
del momento vivido,
pues me tomó por sorpresa
tu adiós sentido.

Adiós sin persistencia,
sin reclamar ni luchar,
una palabra que dejó en claro
tu nueva frialdad.

Frialdad de alma,
como agua del mar
cuyo horizonte oculta
el sol de la tarde.

Y ese era el problema

febrero 14, 2012

Y uno de esos días te fuiste,
raramente uno que era radiante,
uno en el que quería respuestas
y callado me quedé.

Pasaron uno y diez meses
en que la vida no fue la misma,
en que el abismo de un vacío
desapareció todo en lo que creía.

Al cumplirse el año te vi de nuevo,
celebrando los días, viviéndolos bien.
Me miraste y te acercaste
con esa mirada entumecida.

Antes de irte tan indiferente
dejándome mudo y afligido,
muy segura confesaste:
que me amaste locamente.

Que me convertiste en eternidad,
que me pensaste con honda necesidad.
y terminado el idilio,
aún te decías si volverás.

Concluiste que no,
no había espacio ni había tiempo,
no había forma, no era dable,
que no existe otra oportunidad.

Entendía entonces que eras simple,
que eras buena para mí,
que no tenías ningún problema:
y que el problema era yo.