Archivos de julio,2012

El muchacho de la noche (capítulo cinco)

julio 23, 2012
(viene del capítulo anterior)

Cansada por la resaca, Mica no tardó en quedarse dormida. Llegada la noche, la brisa fría la despertó con susurrándole al oído. Una atrayente sensación la motivó a levantarse y mirar por la ventana: José estaba parado sobre el jardín exterior de la casa.

“¿Cómo me encontraste?”, le preguntó la joven, sorprendida y emocionada a la vez por su aparición. Él le dijo que fue a buscar a Katy y ella le dio su dirección. Mica le agradeció su gesto pero poco después se puso a llorar.

“¿Qué es lo que pasó, Mica?”, le preguntó el muchacho de la noche al no comprender su llanto. Ella le contó la discusión con su padre y el castigo que él le había impuesto. “Sé que va a sonar un poco extraño”, inició José su inaudita respuesta, “pero quiero que cumplas tu castigo y yo te buscaré al final de la semana para que salgamos juntos”.

Efectivamente, a Mica no le pareció la condición de José pero, animada con su promesa, se apresuró en darle un “sí, lo haré” al muchacho de la noche, quien esbozó una gran sonrisa. “Recuérdalo: al final de la semana”, le repitió José y se alejó de la casa.

(continúa)

El muchacho de la noche (capítulo cuatro)

julio 14, 2012
(viene del capítulo anterior)

Luego de darse un duchazo, Mica salió de la casa de su amiga y se dirigió a la suya. Su padre abrió la puerta apenas ella tocó la puerta. “Hola papá”, le saludó la joven muy temerosa. “Sube a tu cuarto ya”, dijo el hombre con tono decepcionado.

Mica no dijo nada y subió a su habitación sin protestar. Sentada en su cama, la esperaba su madre. Su padre cerró la puerta apenas entró en el cuarto. La charla familiar no tuvo un buen ambiente. Rápidamente se tornó incómoda por los cuestionamientos de ambos padres hacia Mica.

Y Mica también se quedó intransigente en su posición. “Ya estoy grande: ustedes no saben qué es bueno o no para mí”, se cerró la joven en dicho argumento. “¿Y acaso tú sí?”, le preguntó su padre ya exasperado y siguió, “¿Acaso es bueno escaparse de casa? ¿Lo es? ¿O es bueno volver toda borracha?”.

“Ya basta”, le reclamó Mica tapándose las orejas con las manos. “No, tú ya basta: te quedas castigada toda esta semana, sólo saldrás para la escuela”, advirtió tajante su padre, señalándole con el dedo. Los dos padres salieron del cuarto, mientras su hija se recostaba a llorar sobre la almohada de su cama.

(continúa)

El muchacho de la noche (capítulo tres)

julio 05, 2012
(viene del capítulo anterior)

“Gracias”, dijo Mica con tono cansado y preguntó en su borrachera, “¿quién eres?”. “José, un amigo de la noche”, dijo en tono amable. “Yo soy Mica… y no me siento muy bien”, habló la chica pero no pudo hablar más. El mareo le ganó y sus ojos se cerraron.

Para cuando volvió a abrirlos, miró a Katy contenta de que despertara. “¿Dónde estoy?”, preguntó Mica agarrándose la cabeza de inmediato por el dolor. “No, no… no te levantes. Estás bien, en mi casa”, respondió su amiga muy atenta y emocionada.

Mica le preguntó por José. Katy le respondió que, ni bien se desmayó, José le pidió que parara un taxi y se las llevó a la casa. “Cuando llegamos no se despegó de ti, te acostó y se quedó mirándote”, le narró entusiasmada.

Mica le preguntó a dónde se fue. “No lo sé, a eso de las cinco se fue sin ninguna explicación”, respondió Katy haciendo una mueca de extrañeza. Mica sintió que debía volver a verlo, al menos sólo para agradecérselo. “Olvídalo amiga, ni su celular dejó”, comentó Katy mientras ayuda a su amiga a pararse de la cama.

(continúa)