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Personas con Discapacidad. Día de las Personas con Discapacidad: 3 de diciembre

diciembre 03, 2009
Las personas con discapacidad se ven con frecuencia excluídas de las sociedad. La discriminación adopta diversas formas, desde las más claras, como la negación de oportunidades educativas, hasta otras más sutiles, como la segregación y el aislamiento que provocan las barreras físicas y sociales. La sociedad también se reciente de esta situación, ya que la pérdida del enorme potencial de estas personas empobrece a toda la humanidad. Para que se produzcan cambios en la percepción y los conceptos relacionados con la discapacidad es necesario que cambien los valores y aumente la comprensión en todos los estratos de la sociedad.
Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad

Es un tratado internacional en el que se recogen los derechos de las personas con discapacidad así como las obligaciones de los Estados Partes en la Convención de promover, proteger y asegurar esos derechos. En la Convención se establecen también dos mecanismos de aplicación: el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, encargado de supervisar la aplicación de la Convención; y la Conferencia de los Estados Partes, encargada de examinar cuestiones relacionadas con la aplicación de la Convención.

El país que ratifique la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad está obligado legalmente a dar efecto a las estipulaciones del tratado en el orden legal local. Los países que lo ratifiquen tendrán que establecer las medidas legislativas, administrativas y de otro tipo que se requieran para implementar localmente las normas internacionales que se planteen en el tratado.

El Perú firmó la Convención y su Protocolo el 30 de marzo del 2007 y la ratificó el 30 de enero del 2008, ambos documentos entraron en vigor el 3 de mayo de 2008.

Un Convenio Integral*
La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad trata de manera integral diversos obstáculos que impiden que las personas con discapacidad gocen de sus derechos humanos en igualdad con el resto de las personas. La Convención establece una igualdad sólida y garantías de no discriminación en todas las áreas de la vida. Además protege los derechos políticos, civiles, económicos, culturales y sociales de las personas con discapacidad.

Respecto al problema fundamental de acceso, la Convención exige que los estados creen normas mínimas en todos los aspectos relativos al acceso a las instalaciones y servicios abiertos al público. Estas normas conciernen al transporte, la información, la comunicación y otras instalaciones y servicios.

Entre otras cosas, los países que ratifiquen están obligados a:

* Garantizar un reconocimiento igual ante la ley, incluso el derecho a poseer y heredar bienes, tener control de asuntos financieros y el acceso a préstamos bancarios, crédito e hipoteca
* Establecer leyes y medidas administrativas que garanticen que estén libres de explotación, violencia y abuso;
* En caso de abuso, fomentar que la víctima se recupere y se rehabilite, y que se lleve a juicio al culpable;
* Fomentar la movilidad personal de las personas con discapacidad, incluso al facilitarles el acceso a dispositivos de ayuda para la movilidad;
* Garantizar el derecho de las personas con discapacidad a no ser privadas de su libertad a causa de su discapacidad, a vivir de manera independiente y no estar obligadas a residir en cierto tipo específico de viviendas;
* Garantizar el derecho a casarse y a establecer una familia;
* Garantizar la inclusión de los estudiantes con discapacidad en el sistema general de educación y darles el apoyo que se requiera;
* Garantizarles acceso igual a la capacitación profesional, a la educación para adultos y al aprendizaje permanente;
* Proporcionar atención médica y servicios de salud específicos que sean necesarios debido a su discapacidad;
* Proteger el derecho al trabajo de las personas con discapacidad, prohibir la discriminación y garantizar la adaptación razonable de las personas con discapacidad en el lugar de trabajo;
* Garantizar que la personas con discapacidad gocen de un nivel de vida adecuado y tengan derecho a la protección social;
* Garantizar la participación en la vida pública y política, así como en la vida cultural, en la recreación, los entretenimientos y los deportes.

Hacer cambios conforme a la Convención beneficiará no sólo a las personas con discapacidad, sino también a todos los demás. La Convención promueve el “diseño universal”, es decir, el diseño de productos, entornos, programas y servicios que toda la gente pueda usar en la mayor medida posible, sin necesidad de hacer adaptaciones o diseños especiales. Por ejemplo, los elevadores y las rampas ofrecen más opciones para todos. Los cambios de diseño que se necesitan para seguir la Convención al pie de la letra generan nuevas ideas e innovaciones que mejorarán la vida de todas las personas.

El Banco Mundial ha hallado que el costo de incluir elementos de acceso al momento de construir un edificio, es mínimo. Se ha demostrado que al hacer edificios accesibles añade menos del uno por ciento a los gastos de construcción.

“De hecho, es una buena economía garantizar que las personas con discapacidad puedan vivir a la altura de su potencial”, dijo Akiko Ito, Jefa de la Secretaría de la ONU para la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. “Cuando no existen obstáculos en su camino, las personas con discapacidad son empleados, empresarios, consumidores y contribuyentes, al igual que todos los demás”.

“La sociedad está perdiendo mucho de un gran grupo con talento”, declaró la Sra. Ito. “Las personas con discapacidad pueden contribuir con una amplia gama de pericia, destrezas y talento”. Los estudios demuestran que su desempeño laboral es tan bueno, y tal vez mejor, que el de la población en general. Las altas tasas de retención de empleos y menos ausentismo compensan en mucho los temores de que sea demasiado costoso adaptarse a sus necesidades en el lugar de trabajo.

“Los temores de que contratar a personas con discapacidad aumenta significativamente los costos para los empleadores son exagerados”, añadió la Sra. Ito. En una encuesta en los Estados Unidos durante el 2003, casi tres cuartas partes de los empleadores reportaron que los empleados con discapacidad no requerían de adaptaciones especiales. “Todos ganamos al integrar plenamente a las personas con discapacidad”.

Día de las Personas con Discapacidad: 3 de diciembre
La observancia anual del Día Internacional de las Personas con Discapacidad tiene como meta fomentar la comprensión de los asuntos relativos a la discapacidad y movilizar el apoyo a la dignidad, los derechos y el bienestar de las personas discapacitadas. También intenta aumentar la sensibilidad acerca de los beneficios que se derivan de la integración de las personas con discapacidad en cada uno de los aspectos de la vida política, social, económica y cultural.

El Día Internacional pretende conseguir que las personas discapacitadas disfruten de los derechos humanos y participen en la sociedad de forma plena y en condiciones de igualdad.

Fuente
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CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Día de las personas con discapacidad.

diciembre 03, 2009
El 3 de diciembre es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (PCD). Somos 650 millones en el mundo, la mayor parte en los países del sur. En el Perú, cerca de 3 millones, aunque las cifras son imprecisas y no hay un censo al respecto. En el último censo, el entonces ministro Kuczynski se opuso a incluir preguntas sobre discapacidad, ¡por costos! Para el 2010 se ha asignado 2 millones de soles adicionales al CONADIS (cuyo presupuesto apenas llegaba a cerca de 1 sol por PCD, unos 3 millones anuales) para desarrollar una “línea de base” (data) sobre discapacidad que comenzaría en Tumbes, en colaboración con Ecuador.

Pobreza y discapacidad van muy unidas. Las PCD son, muchas veces, desempleadas, marginales, excluidas de servicios y derechos fundamentales como educación, salud, seguridad social, empleo, comunicaciones, etc. De allí que la Asamblea de la ONU, por impulso de las organizaciones de PCD, aprobara y pusiera en efecto, el 2008, una Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que el Perú ha ratificado.

La Convención reconoce a las PCD los mismos derechos humanos, sociales, económicos y políticos que tienen todas las demás personas (a la vida y la autonomía, la identidad, la educación, la salud, la vivienda, el transporte, las comunicaciones, el deporte, la cultura, la expansión, la accesibilidad, etc.). Prohíbe toda forma de discriminación y obliga a los Estados a garantizar y hacer efectivos estos derechos con políticas concretas –adecuando sus leyes, normas y programas– y a dar, progresivamente, los recursos necesarios para ello. Compromete a los Estados a desarrollar estudios y elaborar la data para identificar la incidencia de la discapacidad en cada país y a establecer mecanismos de consulta y participación de las PCD y sus organizaciones en las definiciones de normas y políticas que las afectan o incumben, lo que no se viene aplicando en el Perú, como ocurre con los pueblos indígenas.

En Ecuador y Bolivia, que se esfuerzan por construir sociedades con igualdad de oportunidades para todos, sus Constituciones han incluido el tema de las PCD como acápites y desarrollan políticas sistemáticas y presupuestadas para atender a este sector. No se trata de otorgar presupuestos míseros y desarrollar la famosa “Teletón”, que normalmente llama a la lástima y toma como símbolo a un niño o niña con discapacidad para invocar la solidaridad de la gente, mientras alguien aprovecha políticamente el “marketing” humanitario (aunque algunos recursos lleguen a espacios serios como el Hogar Clínica San Juan de Dios).

En el Perú, cerca de dos tercios de los niños con discapacidad no van a la escuela. La escuela inclusiva muchas veces fracasa porque no nombran profesores especializados que auxilien el proceso educativo, falta material pedagógico y tecnológico, no adecúan los locales escolares. Y en salud, solo una perla: hace siete años, sigue sin construirse el nuevo local del prometido Instituto Nacional de Rehabilitación (que cuenta con una donación extranjera congelada), hoy ubicado en el Callao, y no hay sedes regionales en un país tan grande. Ni hablemos del empleo, pensiones, transporte, comunicaciones…

Por eso, junto con a CONFENADIP y múltiples organismos de PCD hemos iniciado dos cruzadas. La elaboración de una Ley –como iniciativa ciudadana, es decir, presentada al Congreso con la firma de más de 50,000 ciudadanos– que adecúe la legislación peruana a la Convención. Y, con la Organización Mundial de Personas con Discapacidad que preside un peruano, el impulso a una Resolución de la Comisión de DDHH de la ONU para crear un Fondo (voluntario) por los Derechos de las PCD que financie la implementación de la Convención en los países con menos recursos para el efecto. Dos iniciativas propositivas por la dignidad y los derechos de las PCD.

Por Javier Diez Canseco

Fuente: larepublica.pe

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