Skip to main content.
Charlando
Edgar Velarde


Pierre Bourdieu retoma dos ideas centrales del marxismo: la sociedad está estructurada en clases sociales y las relaciones entre las clases son relaciones de lucha. Sin embargo, su teoría social incorpora otras corrientes dedicadas a estudiar los sistemas simbólicos y las relaciones de poder. De acuerdo a Bourdieu, las clases sociales se diferencian no sólo por su relación con la producción y por la propiedad de ciertos bienes (igual que en el marxismo), sino también por el aspecto simbólico del consumo, es decir, por la manera de usar los bienes transmutándolos en signos.

Tomando como centro de estudio el consumo, Nestor García Canclini propone una definición de consumo y sus causas en el ensayo “Los estudios sobre comunicación y consumo[12clicks]”. En primer lugar, descarta la concepción naturalista de las necesidades y la concepción instrumentalista de los bienes, que definen el consumo como la relación que se establece entre un conjunto de bienes creados para satisfacer un paquete de necesidades (relación de estímulo-respuesta).


Jorge Basadre, historiador por excelencia de la República, publica en 1931, la primera edición de Perú: Problema y posibilidad, ensayo de una síntesis de la evolución histórica del Perú, uno de sus obras de mayor impacto en el pensamiento nacional.

20111106-Jorge Basadre.jpg
En este ensayo, Basadre interpreta el complejo proceso histórico peruano y se propone hacernos reflexionar al andar los accidentados caminos de nuestra vida republicana. Abriga la esperanza que a pesar de los grandes problemas que nos aquejan, el Perú es también, felizmente, posibilidad. Esta esperanza surge cuando compara la situación del país en la época en que escribe con aquella existente al inicio de la República. En su opinión, ya no basta la democracia, la humanidad desea vivir su vida plenamente y acabar con todo privilegio social, por tanto, la única solución a todos estos problemas, como culminación de un largo proceso de formación histórica, se encuentra en el socialismo. Cuarenta y siete años más tarde, en los que han transcurrido las experiencias de Rusia, China y Cuba, nos dirá: un socialismo no totalitario sino basado en los ideales de libertad y desarrollo.

20111006-hinchas peruanos.jpg
Una nueva ilusión se cierne por clasificar a un mundial, titulares y tintas cargadas de esperanza, noticieros y programas deportivos vociferando de euforia a todos los vientos, festival de reventa por doquier e incluso on-line. Sí, el fútbol vende.

Millones de niños y jóvenes abrigan un sueño, nunca vieron a la bicolor cantar "Somos libres" en una justa mundial, se contentaron con escuchar a los mayores sobre hazañas pasadas: ser sensación en México 70, la mejor volante en primera ronda en Argentina 78, y haber llegado a España 82, aunque también pudimos estar en los mundiales del 74, 86 y 2008, no más; no hay casis, el asunto es binario.

Consideramos la comunicación internacional como un fenómeno social, donde todos sus elementos como la libertad de información y de conocimiento, la cultura, la democracia, la educación, el esparcimiento, la información, los datos, las ideas, la tecnología, la infraestructura, las empresas, instituciones e individuos, conforman un cuerpo integrado que participan de manera interconectada e interactiva dentro de un contexto universal y global.

El economista y profesor de la Universidad de Harvard John Galbraith acuñó la célebre frase: “en el mundo de hoy la globalización es el nuevo nombre del imperialismo”. Es, entonces, la globalización un término inventado por los países dominantes para disimular su política de avance económico en otros países y justificar los movimientos especulativos del capital.

Es en este entorno de globalización que un grupo de países con favorables condiciones políticas, económicas, tecnológicas, científicas y militares imponen a otros una corriente comunicacional con el fin de reforzar su relación de dependencia en distintos niveles. Por tanto, la comunicación se ha convertido en un intercambio asimétrico entre los distintos participantes del proceso. Si bien la actual tecnología de las telecomunicaciones y la informática ha permitido integrar un conjunto de inteligencias individualidades en una inteligencia colectiva, que pudiera favorecer un intercambio más justo y equilibrado, más bien hay un creciente dominio de conglomerados oligopólicos que disponen su maquinaria al servicio de estas naciones hegemónicas y su ideología neoliberal.

20110818-mass-media.jpg

Invictus
En la película Invictus de Clint Eastwood, es muy significativo el pasaje donde François Pienaar (Matt Damon) acude a la invitación, en la casa de gobierno, que le hace el presidente Nelson Mandela (Morgan Freeman) .

François Pienaar era el capitán de los Springboks, el equipo nacional de rugby de Sudáfrica que tenía que competir en el mundial de ese deporte en un año, con muy pocas posibilidades de ganar esa competencia. Mandela creía que ese magno evento, con Sudáfrica como organizador, podría unir a millones de sudafricanos, separados por profundas diferencias sociales, detrás de un solo equipo.

Estas son las preguntas, que podrían emplearse para sesiones de reflexión o de coaching que, en el momento de escucharlas en la película, me hicieron pensar cómo las hubiese contestado si tuviera al frente a mi jefe, a un futuro empleador o a mi propia familia.

Desde hace varios días tenía planeado escribir un post para mi gran amiga Patricia (Pati) Contreras, pero no me afloraba nada que podría emocionarme. Si sólo te interesa leer sobre tecnología puedes dejar de leer ahora mismo, y si te animas a continuar, prometo contarte una historia que puede ser una experiencia motivadora y cautivante proveniente de un espíritu emprendedor, y si no es así, quizás simplemente es una historia más de las muchas que ya has oído, que tampoco defrauda.

Pati y Daniela