15/02/09: SORPRESA ANUNCIADA
Weno weno esto ocurrio hace ya algún tiempo, en septiembre del 2007. La crónica fue escrita por una de las miembros del BYC [Naomi].... disfrútenla!!Probablemente Bunka Yûgô Club no existiría si un 19 de septiembre, una mente ingeniosa y emprendedora no hubiese conocido la luz del día. Conmemorando los 18 años del nacimiento de Giuliana Saldarriaga, en ese entonces coordinadora general del grupo; sus compañeros decidimos agasajarla organizándole una fiesta sorpresa.
1.- La conspiración
7 de septiembre de 2007. El reloj marcaba las 3.30pm. Como de costumbre, los coordinadores de BYC nos habíamos reunido en la cafetería central para planear la siguiente actividad del grupo. Terminada la reunión, Giuliana (a quien en adelante nos referiremos como "la jefa") se marchó a su casa. Por conveniencia de todos, se escogió el día viernes 21 como el día en el que se celebraría el cumpleaños de la jefa. Esa misma tarde, acudimos a las oficinas de E-QUIPU para solicitar el préstamo de un salón y, así, llevar a cabo nuestros planes.
2.- La preparación
El viernes 21 nos reunimos en la rotonda Arlet, Sara y quien escribe para ir a comprar lo necesarion para la fiesta de la jefa. Al regresar, Arlet se dispuso a terinar la tarjeta-historieta-manga que planeábamos entregar. Alrededor de la 1pm nos dirigimos al salón para decorarlo. En la puerta del salón encontramos a Franco (coordinador de RRHH), Paolo (coordinador de logística y caballero de Athena) y Chip (un amigo).
Cuando todo parecía tan fe´liz recibí un mensaje de la jefa. Entonces, recordamos que la habíamos citado a las 2pm en la rotonda de letras y ya eran las 2.20pm, por lo que decidí ir a recogerla.
Crisis:
Al llegar a la rotonda, encontré no solo a una muy y furiosa Giuliana, sino tambiéna nuestra colaboradora de diseño, Natalie, quien estaba enterada del plan y tenía que fingir ignorancia frente a una suspicaz "jefa" que ya nos miraba con desconfianza.
En el tontódromo nos encontramos con Luz (coordinadora del área de publicidad) y Diana de E-QUIPU quién se unió a nuestra travesía.
Misión cumplida: un feliz desenlace
Recibimos a la jefa con un sonoro grito de "!Feliz cumpleaños¡", logrando emocionarla de tal modo que casi la hicimos llorar. A decir verdad, la jefa le prestó más atención a la torta, pues al llegar al salón sus primeras palabras fueron: "!una torta¡ !tengo hambre¡". Después de muchos abrazos, de entregarle la tarjeta-historieta-manga firmada por todos, cantarle el "happy birthday" y tomarnos unas cuantas fotos, rodeamos a la torta y la devoramos entre todos.
Al finalizar la reunión, la jefa expresó una amables palabras de agradecimiento, hasta que un pequeño accidente (llámese torta en la cara) la interrumpió. Entonces surgó el espíritu maligno de la jefa, quien intentó asesinar al culpable: nuestro querido coordinador de logística, que en estos momentos se encuentra en el hospital por culpa de nuestra jefa.
03/02/09: TRAVESÍA CULINARIA
Finalizando el ciclo 2007-II, luego de un duro y casi agonizante examen de cosmología, algunos miembros del Bunka Yûgô Club (entre ellos la que escribe), caminaban por el tontódromo cuando, se encontraron con Caro de E-quipu, quien nos felicitó por nuestro aniversario (¡si! ¡Un año!). Entre risas y vítores decidimos hacer “algo” para festejar aquel día.Camino al lugar…
Salimos del campus PUCP con camino a la casa de uno de las miembros del grupo (a mi casa); en el camino se escucharon muchas quejas sobre cuán lejos se encontraba, ¡sólo eran dos cuadras! Bueno, talvez era un poco más, pero no tanto ¿o si?
Luego de una agotadora caminata y de repetidos “¿cuánto falta?”, llegamos y nos dispusimos a preparar lo que según nosotros sería un súper almuerzo.
¿Qué hacemos?
Entramos al campo de combate (léase cocina), revisamos el almacén de municiones (léase refrigeradora) y… ¡no encontramos nada! Entonces, decidimos hacer la ya conocida y popular chanchita, nos dirigimos al mercado, compramos los insumos necesarios, volvimos a la ya mencionada casa y… ¡estábamos listos para cocinar!
¿No les dije qué cocinaríamos? Pues un rico y sabroso arroz a la cubana.
¿Cómo se hace el arroz?
Este fue, definitivamente, el mayor reto en esta aventura. Según nuestro coordinador de relaciones exteriores (Waldo), a la olla arrocera se le debía echar una taza de agua más en comparación con el arroz utilizado; según nuestra -en ese entonces- jefa (Naomi), y quien escribe, teníamos que echar el doble de tazas de agua; por ser mayoría ¡ganamos! Pero… ¿el arroz se hace con aceite, con sal y con ajo? Mi reacción a todo esto fue un “¡no! Yo no hago así el arroz, yo solo hago arroz y agua”; estoy segura –más que segura- que están reaccionando al igual que los demás chicos: “¡queeeee!” (Aquí, el lector tendrá que hacer uso de su imaginación y “ver” a Natalie –alias Natto-, Naomi, Waldo y a Jeancarlo –Guzmán- gritando al unísono y mirándome con cara de eso no es posible).
Luego de un increíble debate de cómo cocinar el arroz decidieron que no me harían caso y que ellos se encargarían; al final, le echaron sal y aceite (¡rayos!).Quieren saber qué hice yo, bueno… aprendí a freír plátanos.
¡Tenemos hambre!
En cuánto tiempo creen que cinco personas puedan preparan arroz a la cubana, ¿media hora, una, talvez? Y… en cuánto tiempo creen que nosotros logramos prepararlo.
Sin lugar a dudas ¡toda una hazaña! Luego de 2 horas (casi tres) estábamos listos para servir. Muy cansados (cocinar cansa) nos sentamos a la mesa para saborear el fruto de nuestro esfuerzo, ¡estaba muy, pero muy, rico! (aunque, la otra posibilidad, es que el cansancio y el hambre nos hayan dado esa sensación). Natto, Naomi y yo quedamos satisfechas, Waldo y Guzmán… al parecer no; se dirigieron a la cocina y, de la nada, escuchamos un grito “¡esta vivo, esta vivo!”, instintivamente miramos hacia la cocina y Waldo hizo su aparición con un plato en el que algo raro, una especie de masa, estaba servida; ¡la masa tenia vida, se movía! Supongo que ya se dieron cuenta de qué era la masa, sí –efectivamente- era el arroz, ¿porqué se hizo así? Eso es, hasta ahora, un misterio; aunque mi teoría es que ese fue el resultado de hacer arroz con aceite y sal.








