[Peru21]
La Junta de Acreedores de Doe Run, cuyas operaciones están paralizadas hace casi tres años por incumplimiento de su plan ambiental en medio de millonarias deudas, rechazó hoy el plan de reestructuración que presentó la empresa y anunció que se buscará otro operador para el complejo metalúrgico de La Oroya, el mayor del país.

Tras la reunión de los acreedores que se realizó en La Molina, Rosario Patiño, representante legal del Ministerio de Energía y Minas, explicó que la liquidación de la firma no implica el cierre del complejo ni que los casi 3,500 trabajadores de Doe Run pierdan su trabajo.















