Archivos de marzo,2009
Hasta siempre Álvaro Ugaz
marzo 27, 2009Durante su velorio este martes, quedó patente lo que cosechó el destacado hombre de prensa durante su corta existencia: gente del ambiente político se confundía con familiares y amigos del extinto profesional, apreciado por su carisma y don de gente, el cual demostró, principalmente, durante su trayectoria de 18 años al frente de los micrófonos de RPP, emisora que se convirtió en su segundo hogar. Ugaz deja un enorme vacío por la eficiente labor al frente de los programas radiales que condució en dicha emisora.
Como bien puede observarse, todo el potencial profesional y las virtudes que exhibía Álvaro Ugaz han hecho que nos sintamos conmovidos por su tragedia. Su temprana desaparición enluta a una de las profesiones más incomprendidas y maltratadas en la última década. Como señalé en una anterior oportunidad, la muerte adquiere significado porque trunca la vida, es decir, trunca la posibilidad de desarrollar las acciones y la creatividad de un ser humano excepcional, quien se convierte en luminaria para todos sus colegas, en tiempos donde la noticia pasa tan de prisa que muchas veces olvidamos la debida importancia que debemos conferirle.
De otro lado, ha tenido que ocurrir este triste suceso para que en nuestro país se alcen las voces pidiendo cárcel efectiva para los choferes que cometan homicidio al frente del volante. Y esto lleva al tema tan recurrente y tan peruano de la indiferencia: tuvo que ocurrir el atentado de la calle Tarata para descubrir que el terrorismo no sólo era un problema en los Andes o la selva; tuvo que deshielarse Pastoruri para empezar a tomar conciencia sobre el cambio climático y sus consecuencias; tuvo que morir un ilustre periodista para llamar la atención sobre el peligro que representan conductores ebrios e imprudentes.
Hoy la vida continúa, un poco más gris que el día de tu partida. Lamento no haberte conocido en persona, pero bastan las muestras de cariño recibidas en estos días para dejar en claro tus dotes de brillante comunicador y líder de opinión y, lo más importante, tus innegables dotes de ser humano.
Hasta siempre Álvaro Ugaz.
Herido de boca
marzo 21, 2009Y es que no siempre las personas quieren enterarse de todos los detalles o de toda la sinceridad que recoge una información. Ni tampoco están dispuestas a aceptar ser el hazmerreír de los otros por bromas o subidas de tono o repetitivas, que mellan el espíritu de uno y lo conminan a mantenerse a la defensiva. Es entonces que tiene que aparecer la capacidad de cada individuo para mandar información sin llegar a incomodar al interlocutor.
Como se puede ver, la prudencia aparece, no como promotora del secretismo, sino que funciona como el tamiz necesario para una concreta y correcta comunicación entre hablante y oyente, comunicación que sin menoscabar su importante contenido, sirve para realzar su calidad y conectar a las personas. Si alguien puede entender eso, pues significa que se acabaron los nefastos "irse de boca": recordar que las palabras pueden herir peor que los golpes.
Pista de baile
marzo 17, 2009Te has quedado solo, a excepción de David, quien apura su pucho Lucky Strike para matar el extraño frío del nuevo amanecer. Tú sólo tienes que ocuparte del último vaso de cerveza que te has servido de la última jarra que la última mesera en el piso te retira sin chistar. Mientras, tomas un nuevo aliento para pensar en aquella pista de baile que a cada momento se te muestra más vacía y más ajena.
Entonces, ves que la discoteca es todo un microcosmos de personas y sensaciones: hay de aquellos que toman para olvidar las penas, de los que celebran, de los que bailan cada paso y cada movimiento aunque no sepan cómo, de los que lo hacen para presumir, y de los que se quedan sentados porque están aburridos o sólo porque quieren admirar la belleza de cada coro. En fin, te das cuenta en tu bohemia que las vibras están armoniosas y dispuestas a danzar o ser vistas de modo entusiasta.
Qué va si no te pudiste vacilar hasta las seis de la mañana, pues la gente se fue temprano: ya es hora de ir a casa. De pronto, sientes que una cálida mano toca tu cuerpo, una mujer que no quiere irse sin antes disfrutar de una última pieza a tu lado, chico solitario. Tomados de la mano se dirigen a la pista de baile, sabiendo que la salida puede esperar.
Como aleteo de mariposa, llega el caos
marzo 11, 2009Quien vio la película El Efecto Mariposa, recordará los infructuosos intentos de Evan por mejorar su vida y la de la mujer que ama, modificando los espacios de su mente en blanco, aquellos recuerdos que borrados por cierta amnesia, intenta cambiar a través de su conocimiento ulterior.
Todos los días me repito por qué: ¿por qué no dije que la quería? ¿por qué no la besé? ¿por qué no intenté ser más simpático? ¿por qué soy tan sincero, tirando por la borda mi prudencia? ¿por qué realizo lo necesario cuando puedo hacerlo magnífico? ¿por qué no la acompañé al paradero, sabiendo que buscabas algo más que un amigo? ¿por qué no salgo a la calle y me divierto a mis anchas? ¿por qué me fui? ¿por qué me quedo? En fin, ¿por qué no me arriesgo si el resultado es imprevisto?
Cierto es que nadie está dispuesto a sufrir, y sin embargo, se sufre. Me flagela todo aquel dolor del retraimiento, del decir no. Yo no tengo el poder de cambiar las cosas, por eso sueño despierto, para que algunos sueños no se conviertan en realidad. Como aleteo de mariposa, llega el caos.
Solitario
marzo 07, 2009Hoy ante mí sólo hay una calle abandonada que debo recorrer para llegar a mi cercano paradero. Voy como casi todos los días: solo, esperando el momento en que un buen amigo o una agraciada joven me pasen la voz. Ya entiendo, sé que estoy pensando en voz alta, y que nadie vendrá por mi vereda: porque el camino que propongo difícilmente va por la ruta de los otros.
Tic, tac, tic, tac, la hora que avanza y que inasible el tiempo se resiste a ser domado, se imponen sobre tus esfuerzos vanos al voltear la cabeza y querer ver un rostro conocido: miras caras inexpresivas, cuasi borrosas, indiferentes ante el silente y demoledor destino que te aguarda. Porque, expresémoslo así, nadie se preocupa por alguien que parece tan orondo en su andar y tan seguro en su actitud. Ignoran que el parecer oculta, la mayoría de las veces, las preocupantes debilidades que pululan en tu alma, aquellas que nadie se esfuerza en comprender.
Rojo y verde: el semáforo ya cambió de señal y puedes pasar a la esquina a contar los minutos que el transporte demora en aparecer por la avenida. Es fácil que te pierdas entre ese grupo de gente que se arremolina para coger el micro, la combi o cualquier carcochita que camine y te lleve directo a casa. Se te ve como el puntito que no puedes distinguir porque la mancha que forma con otros hace invisible tu individualidad.
De pronto, recibes una palmada en el hombro y volteas la cabeza. "Sorry, broder, me confundí", dice un aturdido al que le pareciste un conocido suyo. "No importa", cierras la conversa, convencido ya de tu condición de solitario.






