Archivos de febrero,2009

El reflejo del espejo

febrero 26, 2009
Para graficar mi argumentación, paso a describir la siguiente situación: se descubre el robo de mercadería en una empresa. La alta dirigencia de la misma empieza a sospechar de los trabajadores. Se realiza una reunión entre empleadores y empleados donde se ponen los puntos sobre las íes; sin embargo, la desconfianza ya ha sembrado las semillas del desencanto y las miradas soslayadas afectan las relaciones entre el personal.

Se percibe, entonces, que la confianza, en primer lugar, es un bien muy apreciado por la gente. En segundo lugar, su aprecio se deriva del accionar de los individuos, quienes -por su satisfactorio desempeño u otro estímulo en ese sentido- transmiten el carisma de la honestidad. Tercero, el desencanto al perder esta confianza nos muestra tanto el valor como la fragilidad de esta expresión humana.

Por tanto, esta pérdida hace mella en las relaciones interpersonales dado que en cada persona reflejamos, cual transparente espejo, todos aquellos rasgos que consideramos debe tener una imagen del bien: cualquier suceso en contrario significa una rotura en el espejo, el cual difícilmente puede repararse. Es por esta razón que a cada quien le toca sostener el reflejo de su propio espejo, para evitar quebrarlo con un irreparable acto.

La tortuga y su caparazón

febrero 17, 2009
Para variar, éste resultó ser un viernes 13. Como antesala de un San Valentín pródigo en celebraciones, tuve que conformarme con realizar otras actividades distintas a las habituales, debido a la poca afluencia de público en el despacho de pedidos. Y vaya si esas otras actividades me tuvieron ocupado porque había que ordenar cajas, buscándoles el mejor espacio posible, y rellenarlas y cerrarlas si habían sido abiertas por error.

Pero creo que lo más incomprensible del todo es sentirme siempre enfermo para catorce de febrero: síntomas tales como desorientación, euforia estimulante y sobreestimulada, furia contenida que revienta ("está asado", diría Williams) y, sobre todo, tristeza depresiva, describen un cuadro clínico fuera de todo entendimiento médico, pero que el hombre de a pie bien interpreta como mal de desamor o melancolía.

Es cierto que me gustaría ser un muchacho más aventado y avispado para situaciones románticas con el sexo femenino, pero no puedo negar que sigo siendo un pánfilo aburrido que te habla de los mismos temas de la semana, y que a la hora del cortejo, prefiere ser espectador de otro a impulsor de la propia historia. Así es que las pocas oportunidades que tengo se me pasan por las narices y no soy capaz de discernir lo que ellas significan.

Hubo una vez en que una chica me pidió que la acompañara al paradero, y yo esgrimí una razón, que no viene al caso mencionar pero pienso que para la mayoría la consideraría absurda, por la cual dije que no. Cómo saber si iba a suceder algo o no iba a suceder, si justamente yo no estoy presente para hacer que las cosas sucedieran. Al final, lo que pudo ser un "todo por ganar y poco que perder" se convirtió en un rotundo fracaso que hasta hoy me duele.

De hecho que en los años venideros tendré ocasiones como las que he descrito, o tal vez sean más alocadas. El punto es que no puedo darme el lujo de tener miedo sólo porque pienso en fallar: fallar es, en sí, vivir con esta mísera conformidad de mantener un status quo rígido por sobre una flexibilidad del arriesgarse a lo nuevo. Y si se cometen errores en el camino, reconocerlo: no ser la tortuga en el caparazón, sino la tortuga que enfrenta a la liebre... y la vence.

Errores, Enmienda y Esperanza

febrero 11, 2009
Hoy más que nunca, se acaban una serie de espejismos y dudas que me creé en forma absurda. Al terminar este escrito, me libraré de un gran peso pero no el todo; se abrirá una nueva etapa para mí en la que trataré de cumplir con todo lo que me propuse desde el inicio para este año.

Sé que el camino es realmente intrincado y lleno de obstáculos. Al final, si sé manejar la situación, el triunfo estará en mis manos; sin embargo, debo decir que para eso falta esfuerzo y tiempo, y puede suceder "que en la puerta del horno se me queme el pan". Los acontecimientos del ayer demuestran, una vez más, que eso puede llegar a ocurrir. Sólo necesito concentrarme y pensar más en el presente, que ni siquiera está seguro, para por fin planear de la mejor manera un buen futuro.

Ya no es hora de errores infantiles ni excusas vanas. Es tiempo de reconocer estos y no volverlos a cometer. Las ideas sobran y el tiempo es oro, mas pienso que muchas veces el talento y la aptitud se quedan "dormidas" y hay que darles una inyección de motivación, esfuerzo y la cuota de sacrificio. Considero que es mejor darle a este escrito un final con mensaje de esperanza, en la letra de una canción:

"De saber que hay un mañana cada día,
por la fe, por la esperanza y el amor,
cómo no, creer en Dios". (17-08-1999)

(Aquellos espejismos de los cuales hablé por primera vez hace casi 10 años, he descubierto horrorizado que se han convertido en barreras que relativizan todo lo que siento. Una vez reconocido estar enfermo del alma, es hora que quebrar estos muros, muros de soledad e indiferencia.) (11-02-2009)

El veneno del prejuicio

febrero 06, 2009
(Siempre que escuchamos algo sobre alguien, especialmente si se trata de un argumento de mala fama, nos preguntamos con insistencia si esto es cierto: buscamos fuentes de información que no confirmen o retruquen nuestra inquietud, y no reparamos en el veneno del prejuicio que contamina -poco a poco- nuestras almas. ¿Hay que confiar, entonces, en todo lo que nos dicen?)

(Unas cosas serán ciertas, otras tan sólo verdades a media, y aquellas puras mentiras: cualquier persona puede opinar sobre cualquier otra todo lo que quiera. Sin embargo, la única verdad de uno mismo es la que cada uno tiene en su corazón. Cada individuo es libre de compartir tal verdad como su libre disposición a callarla.)

(En lo que a mi respecta, considero que la verdad debe compartirse puesto que es la única manera de poder comprender al otro: la única manera de enfrentar el veneno del prejuicio.) (25.04.2007)