5.1 Nivel personal
En la entrada anterior a este blog se presentaron dos listados con efectos del estrés, a nivel personal y nivel de órganos del cuerpo. Algunos de los 50 efectos encajan en una dimensión más bien social inclusive.
5.2 Nivel laboral
Cuando los estresores que convergen en una organización escolar empiezan a tener impacto en la personalidad de un docente se puede decir que inicia el proceso de estrés o malestar docente. Éste es descrito a continuación:
El proceso se inicia con la aparición de sentimientos de desconcierto e insatisfacción, que surgen por la influencia directa o indirecta de los factores relacionados con el entorno laboral. Estos sentimientos generan el desarrollo de esquemas de inhibición en la actuación con los alumnos y, en general, en toda la actividad educativa. Surge el deseo de solicitar peticiones de traslado para huir de las situaciones conflictivas que empiezan a generarse y en, algunos casos, culmina con el abandono de la docencia. Sin embargo, ante la imposibilidad real de optar por el abandono de la profesión, y como un mecanismo de escape o de desahogo para poder huir de una situación que empieza a ser límite, aparece el absentismo laboral (Del Pozo, 2000: 93).
Una serie de efectos en una organización laboral escolar pueden representarse en la siguiente sinopsis:
Adaptación libre de I-WHO: 9
Absentismo: Asuntos familiares, personales, comisiones laborales, enfermedades somáticas.
Aumento de la rotación del personal: Se perciben como cambios, traslados, comisiones.
Menos dedicación al trabajo: Práctica del rumor, del chisme, del alarde, de la crítica destructiva, la queja constante.
Deterioro del rendimiento y productividad: Baja productividad pedagógica, administrativa.
Quejas internas y externas: Clima laboral e institucional dañados.
Necesidad o solicitud de aumento de intervención sindical: Conflictos constantes; necesidad de mediación.
Deterioro de la imagen de la organización de parte del personal como los usuarios externos.
5.3 Tabaquismo y alcoholismo, ¿males comunes entre los docentes?
El cigarro y consumo de alcohol son dos grandes males que afectan a las sociedades occidentales en general. El problema del tabaco es tan fuerte que la misma OMS (Organización Mundial de la Salud) ya ha emitido una serie de pronunciamientos en cuanto a esto. El alcohol por su parte parece ser un problema más sutil en sociedades donde el consumo del mismo puede ser considerado social o inclusive cultural. Será interesante dar una mirada a estos males enfocados al ámbito docente.
5.3.1Tabaquismo
Shirom rescata “[la] conocida eficacia del tabaco para aliviar el estrés y las respuestas emocionales de ansiedad e irritabilidad asociadas al mismo [a pesar] que estos efectos son transitorios” (Parrot, 1995, citado en Shirom, 2001: 52). Como se expuso de manera breve en las teorías basadas en el estímulo (véase Estrés y Burnout: Conceptos, causas y efectos), el tabaco viene a ser un estresor biológico con el cual se suele afrontar a ciertas experiencias desagradables.
Y parece ser el trabajo del docente uno que precisamente ofrece este tipo de experiencias, que en ciertas condiciones puedan provocar fumar. Pero fumar además es una cuestión cultural influida por ejemplos familiares, de grupos de identificación y de los medios de comunicación. Existen algunos estudios en la web que constatan de la tendencia de fumar de los docentes, por mencionar un par de ejemplos:

El periódico de La Nación de Argentina (2004) reporta que: “Un estudio realizado entre más de 2000 docentes de escuelas primarias porteñas (en su mayoría, mujeres) indica que fuma el 33% y que uno de cada tres consume más de 20 cigarrillos diarios… El trabajo halló además que quienes más fuman tienen entre 40 y 59 años”.
Si se compara la realidad de Buenos Aires con la de una provincia de España, se tiene por contraste: “El personal docente de La Rioja (24,5%) fuma menos que la población general de La Rioja 25%) aunque las docentes fuman (23%) más que las mujeres riojanas en general (20,4%) y los docentes (27%) fuman menos que los hombres riojanos (29%)” (Preciado; Pérez; Preciado, 2005: 169).
Considerar con estas informaciones si el docente puede fumar más o menos no es suficiente, pero es innegable en cambio la realidad de los graves padecimientos de la salud atribuibles al consumo de cigarrillos como el cáncer de laringe, enfisema pulmonar así como las disfonías mismas -que pueden ser enfermedades profesionales-.
Ahora bien; el tabaquismo en los docentes pudiera presentar una tendencia a la inhibición debido a las consideraciones y prohibiciones legales sobre su consumo en centros educativos y más aún, como en otros países ya es una realidad; fumar en espacios cerrados a pesar de ser la propia casa de un individuo.
5.3.2 Alcoholismo
Sobre el consumo de alcohol por otra parte, se tiene que:
En términos generales, el estrés se comporta de forma distinta en la promoción del hábito de beber en diferentes profesiones, grupos de edad, estratos étnicos y otros estamentos sociales… algunas organizaciones fomentan directa o indirectamente la aparición de subculturas de adicción al alcohol de origen profesional…la propensión de los trabajadores al consumo de drogas está influida por el nivel de estrés ambiental, el apoyo social contra el estrés experimentado y los recursos personales, especialmente la competencia social (Pohorecky, 1991; James y Ames, 1993; Lindenberg, Reiskin y Gendrop, 1994, citados en Shirom, 2001: 63).
Es decir, la existencia de grupos de docentes que justifiquen actividades para consumos de alcohol –no precisamente dentro de las instalaciones físicas de la escuela- puede ser socialmente aceptada, rechazada o simplemente inexistente de acuerdo al contexto de origen de los docentes, el tipo de familia o grupo social al que pertenezcan. Ahora bien, dentro de un ideario social común en algunas realidades latinoamericanas, la relación de consumo de alcohol con el profesor no es rara. En cambio, es menos frecuente la comprensión de una relación consumo de alcohol con el estrés; que por lo desconocido del fenómeno mismo no se conocen a profundidad estas correlaciones. El mismo estudio UNESCO, el más ambicioso hasta el momento, no indaga dentro de las características de la muestra los posibles estilos de vida de los docentes en cuanto a estos dos aspectos; a pesar que dentro de los niveles de evolución del burnout, es en el tercero donde se ha verificado el comienzo de la ingesta alcohólica.

La imagen de un docente que bebe, es rechazada y no comprendida. Pero existe otra posible imagen común en ciertos contextos; la reunión de profesores que festejan la culminación de una actividad física o una reunión de convivencia. Bajo este pretexto puede resultar más tolerable esta situación, y justamente en condiciones de socialización y alcohol es cuando la presencia del tabaco aparece.
Queda mucho por indagar en este tipo sobre este tipo de relaciones -que quizá sean estrategias de afrontamiento a un estrés docente no comprendido-.
5.4 Absentismo o presentismo
En algunas organizaciones escolares parecen llegar momentos cuando los docentes empiezan a desatender sus clases y obligaciones por razones extralaborales. Estas causas pueden llegar a ser un motivo recurrente y hasta justificado (como por ejemplo, de absentismo por enfermedad) en la organización antes que verse como un mecanismo de afrontamiento del estrés. “El absentismo puede valorarse como un comportamiento de afrontamiento del trabajador que refleja la interacción de su percepción de las exigencias y del control del trabajo, por una parte, con las condiciones autoevaluadas, tanto familiares como de salud, por otra” (Shirom, 2001: 64).
Aunque bien la relación de las situaciones externas son más determinantes para incurrir a ausentarse del trabajo también han sido estudiadas:
Según los estudios del absentismo, el estrés no relacionado con el trabajo contribuye en mayor medida que el estrés en el trabajo a la predicción del absentismo, lo que apoya la tesis de que el absentismo puede constituir, más un comportamiento no relacionado con el trabajo que profesional (Baba y Harris 1989, citados en Shirom, 2001: 64 ).
Sin embargo; los problemas de salud, las gestiones pendientes en dependencias del ministerio, los asuntos familiares de última hora, son algunas justificaciones comunes en contextos donde se permiten y quizá se ignore la relación entre ausentismo docente y frustración laboral en el momento. En cada ciclo de trabajo de una organización existen periodos de carga laboral intensa, lapsos políticos así como tiempos donde son decididas ciertas directivas que pueden generar insatisfacción o frustración, y entonces pudiera pasar el absentismo como forma de evasión de esto.
Por otra parte, el término “presentismo” (acuñado por el psicólogo organi-zacional Cary Cooper) se utiliza para “describir trabajadores que permanecen en el trabajo pero que no son productivos como suelen serlo debido al estrés, depresión, herida o enfermedad, o algo tan simple como migraña” (trad. lib. 12Manage, 2007). Los resultados del presentismo se pueden ver en un decrecimiento de la productividad, incremento en errores o en comportamientos no adecuados y disminución de la calidad de vida de los trabajadores que lo padecen con posibles efectos en los demás. Este fenómeno bien puede ocurrir tanto por el temor de ser despedido de la organización de trabajo, o bien en casos de escuelas con profesores nombrados, por un exagerado compromiso otorgado al trabajo mismo o grupo de personas con quienes se trabaja por encima de la salud misma.
5.5 Otros aspectos relacionados con el estrés
Existen otros aspectos de suma importancia también relacionados con el estrés docente como pueden ser las alteraciones del sueño y el consumo de cafeína que por cuestiones de economía ya no se tratarán en el capítulo. Más información al respecto no es difícil de encontrar en la Internet; sugerimos una revisión más detallada al documento de Shirom (2001) que ofrece un panorama puntual al respecto.
Índice por orden de aparición
Del POZO, Araceli (2000). Repercusiones de la depresión de los docentes en el ámbito escolar. Revista Complutense de Educación, vol. 11, 1, 85-103 pp.
Extraído el 5 de mayo de 2007 de:
http://www.ucm.es/BUCM/revistas/edu/11302496/articulos/RCED0000120085A.PDF
LEKA, Stravoula, GRIFFITHS, Amanda y COX, Tom (2004). La organización del trabajo y el estrés. Serie Protección de la Salud de los Trabajadores No. 3, Instituto del Trabajo, Salud y Organizaciones (I-WHO), Francia. Extraído el 5 de mayo de 2007 de:
http://www.who.int/occupational_health/publications/pwh3sp.pdf
SHIROM, Arie (2001). Resultados de comportamiento en: Steven L. Sauter, Lawrence R. Murphy, Joseph J. Hurrell y Lennart, Levi (Directores del capítulo). Factores psicosociales y de organización en la ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO, pp. 62-64. Extraído el 6 de julio de 2007 de:
http://www.stee-eilas.org/DOK/arloak/lan_osasuna/gaiak/estresa/EnciclopOITriesPsicosoc.pdf
La Nación de Argentina (2004). Fuma el 33% de los maestros de las escuelas primarias porteñas. Visitado el 25 de marzo de 2008 en: http://www.lanacion.com.ar/Archivo/Nota.asp?nota_id=591582
PRECIADO, J.; PÉREZ, C. y PRECIADO, P. (2005). Frecuencia y factores de riesgo de los trastornos de la voz en el personal docente de La Rioja: Estudio transversal de 527 docentes: cuestionario, examen de la función vocal, análisis acústico y vídeolaringoestroscopia. Acta Otorrinolaringol Esp 2005; 55: 161-170.
Visitado el 25 de marzo de 2008 en:
http://acta.otorrinolaringol.esp.medynet.com/textocompleto/actaotorrino43/161.pdf
12Manage (Rigor and relevance in management), (copyright 2007). Work Presenteeism. [Rigor y relevancia en administración, Presentismo laboral]. Visitado el 2 de septiembre de 2007 en:
http://www.12manage.com/description_work_presenteeism.html
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