20 ene '12-15:17
Aguirre o la ira de Dios

Comentario de la película Aguirre o la ira de Dios

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La historia contada por Herzog en su versión no parece diferir demasiado de lo que apunta la documentación histórica, sin embargo, su manejo de aquello extra que lo vuelve una ficción cinematográfica, no resta; por el contrario, aporta enormemente al producto final. Esta película solo ha podido ser resultado de la coincidencia entre una historia tan increíble como la protagonizada por Lope de Aguirre en la selva amazónica y la peculiar visión de su realizador para llevarla a cabo. Herzog, como sabemos, ha sabido inspirarse en personajes reales para sus películas, todos los cuales han tenido un denominador común: la megalomanía. Sus personajes suelen ser antihéroes enfrentados a un mundo hostil, rebeldes, sin escrúpulos, en la que sus empresas e ideas están indefectiblemente destinadas al fracaso. Como es evidente, la historia de Lope de Aguirre debió haber resultado atractiva para Herzog desde el principio. Mencionamos esto por el especial tratamiento que se tuvo en la filmación de la película al buscar recrear circunstancias tan extremas y singulares como las descritas en las fuentes sobre la expedición de Pedro de Ursúa y Lope de Aguirre.

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18 ene '12-21:52
Trilce 46

Trilce 46 – Comentario

En base a la confrontación de una primera versión del poema Trilce XLVI (llamado aqui “La tarde”) recogida en el libro César Vallejo: Itinerario del hombre 1892-1923 de Juan Espejo Asturrizaga y su versión final, intentaremos a continuación identificar algunas similitudes y diferencias entre ambas versiones.


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07 abr '11-13:26
Vallejo

Vallejo: el niño eterno

Leer a Vallejo es encontrarse con el propio Vallejo, íntimo, esencial; es escuchar, de quien vive la experiencia humana de la vida, lo más profundo e intenso, pero también es escuchar a aquel quien buscando una forma de expresión más original logra comunicar el sentir más universal y el más personal a la vez. Vallejo a diferencia de otros poetas contemporáneos suyos funda su poesía desde la necesidad de expresarse a plenitud, en el sentido de no guardarse -en pro de mantener una estética convencional de mayor alcance- ningún tipo de reservas al poetizar sobre algún tema o situación. Vallejo escribe desde la conmoción de muchos sentimientos distintos: desde el desamor, la soledad, la muerte, el amor, el dolor, la esperanza, y lo hace con la mayor originalidad. Así pues, son muchas las facetas que Vallejo adopta en su poesía, todas vinculadas con la aventura personal que fue su vida, porque Vallejo imprime en sus páginas, no solo preocupaciones que trascienden la reflexión universal, sino también el testimonio de la más íntima sensibilidad personal.

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18 oct '10-13:46
Principio de asociación


Principio de asociación

Las chicas lindas con las chicas lindas
Los chicos populares con los chicos populares
Las chicas feas con las chicas feas
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Los chicos inteligentes con los chicos inteligentes
Los chicos deportistas con los chicos deportistas
Los chicos solos con…

2008

19 jul '10-17:22
MVLL y sus demonios

El impulso primero del novelista y su búsqueda por justificarlo en la obra primera: la necesidad de los “demonios” en Vargas Llosa

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Cunado leemos las novelas de Vargas Llosa es imposible pasar inadvertido los referentes autobiográficos bajo las que se construyen. Muchos de sus personajes de ficción así como los distintos temas tocados por el novelista han provenido tanto de experiencias íntimas de juventud como del contacto con una sociedad especialmente dividida y conflictiva, como la peruana. La relevancia de este elemento autobiográfico en su obra ha sido mencionada muchas veces por el autor, el cual, además, lo ha definido dentro de una tradición literaria esencialmente realista. Solo hace falta recordar sus referentes más cercanos: Flaubert, Tolstoi, Faulkner, escritores que le dieron una perspectiva particular a su manera de entender y concebir la literatura. Después de estas consideraciones, sería fácil suponer el método de composición de sus novelas en donde las vivencias personales y la influencia del medio constituyen sus bases. Tanto por lo elemental de sus procedimientos, comunes al de muchos otros novelistas, así como, por sus influencias literarias de tendencia realista, podríamos dar por resuelto sin mayor disquisición su método de creación. Sin embargo, Vargas Llosa problematiza el asunto, lo hace complejo, llegando a conferirle incluso categorías sobrenaturales.

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14 jul '10-15:09
Dificultad

Dificultad

Leo y leo, acucioso intento memorizar, hacer resúmenes y esquemas, y a la hora de dar aquel esperado examen todo se dispersa e incluso desaparece, y es entonces cuando creo que la vida me ha vuelto a jugar una mala pasada, afloran cientos de otros recuerdos, van y vienen en un concierto confuso y luego no recuerdo lo que tengo que responder, es algo puntual, un dato que he tenido que retener por unas horas nada más, pero nada; se me ha ido, lucho por articular ideas sueltas, pataleo, pujo, sudo. Semanas después, durante una conversación cualquiera, súbitamente y sin que nadie la hubiera invocado, aparece ‘espontáneamente’ la idea salvadora, la que me hubiera podido dar el par de puntos extra que necesitaba…

2009

03 nov '09-18:48
Bloqueado...

...tal vez necesite dormir un poco...

24 jul '09-13:47
La metamorfosis – solo cuando se lee

la metamorfosis
A pesar de no tener compromisos pendientes con la lectura de uno u otro libro en particular (por ahora los leo sin seguir ningún orden en especial) no había creído necesario leer La metamorfosis sino solo hasta hace unos días atrás cuando seguro condicionado por el excesivo ocio que hoy por hoy me detenta súbitamente fui asaltado por una imperiosa “necesidad” originada hace mucho y finalmente postergada con los años y los malos hábitos. Haber vivido tanto tiempo de resúmenes, de análisis de obras, a la sola sombra de su fama sin haberme dignado nunca -por curiosidad o vulgar necesidad incluso- a leerla íntegra como hubiera correspondido a todo buen lector, supongo que terminó haciéndome creer, en algún momento, que todo aquello sobre lo que leí “tanto” realmente había sido suficiente y aun más provechoso que haber leído de principio a fin el referido libro en cuestión. No pude haber estado más equivocado. Es cierto que algunos resúmenes -a los de obras literarias me refiero- pueden estar muy bien elaborados pues sintetizan muchas ideas importantes pero es común también ver cómo esas ideas terminan por convertirse en fuente única de referencia dejando de lado otros aspectos solo percibidos a través de la sensibilidad y experiencia únicas conseguidas por cada lector. En ese sentido, supongo, nos dejamos llevar por lo cómodo que nos resulta ahorrarnos el tedio de una lectura cuando de repente vamos apurados o simplemente cuando no nos interesa invertir nuestro tiempo en ello (lo cual considero válido también); sin embargo, cuando creemos haber leído un libro solo por haber oído o leído “tanto” de él entonces sí deberíamos considerar que algo inconsecuente o no previsto sucedió al acudir a estos compendios de obras. Supongo que la intención de reemplazar una lectura con otra me condujo luego a tomar, sin más escrúpulos, falsas atribuciones sobre su conocimiento. Eso fue lo que precisamente pasó conmigo. Conocer tantos pormenores sobre la vida personal de Kafka, los conflictos con su padre, su correspondencia, su enfermedad, sus manuscritos perdidos, hicieron seguramente que terminara por confundir muchos datos sobre su vida al estar estos tan vinculados con los de su obra. ¿Cómo se puede llegar a interiorizar falsas afirmaciones sobre el conocimiento de cierto tema a tal grado de creerlas verdaderas? Asegurar saber algo y al mismo tiempo conocer tan poco, llegando incluso –en el caso de la metamorfosis- al colmo de amonestar a otros por andar por ahí sin haberla leído aún. Para reflexionar supongo. De igual forma, solo leyéndola pude confirmar su encanto, su calidez, sutileza y sobriedad. Sin duda es una historia en donde el hecho sobrenatural de la transformación pasa a un segundo plano y los conflictos interpersonales al interior de la familia se convierten en el eje del relato. Incluso podríamos intercambiar el detonante del conflicto (el hecho fantástico de la transformación) por alguna otra circunstancia más verosímil (alguna enfermedad real que lo mantuviera postrado tal vez) sin que el resto de la historia varíe en mayor grado. Al fin de cuentas el drama surge no por el hecho de que los familiares de Gregor hayan sentido extrañeza o temor por ver a su hijo convertido en un ser monstruoso sino más bien por los inconvenientes económicos traídos tras la pérdida de su empleo como comerciante de telas. Con esto no quiero quitarle mérito a uno de los principales ingredientes de la historia, solo considero tan buena la narración y el tratamiento de los temas vertidos en sus páginas que no me hubiera importado demasiado en pro del argumento cualquier otra justificación para ver a Samsa impedido de ayudar a su familia. Se suele entender, además, que la intención del autor -al plantear circunstancias tan extraordinarias- es la de construir una metáfora con relación al estadio de angustia y alienación surgidas en una sociedad regida cada vez más por la burocracia y el desarrollo industrial. Personalmente encuentro este relato -indudablemente de tono más realista que fantástico- como una especie de tratado sobre los límites de la tolerancia, en donde cada personaje se ve en la necesidad de poner a prueba sus verdaderas motivaciones, sus sentimientos auténticos, todos finalmente puestos al descubierto en la intimidad de una familia que opta por callar, esconder y olvidar.


2009

26 jun '09-22:01
MICHAEL JACKSON 1958 - 2009

jacko

Es otra invención de los medios, me digo incrédulo aún, ya revivirá, todo es parte de su tan esperado y auspicioso regreso -ya algo retorcido a estas alturas, es verdad, pero hecho a lo grande y espectacular como solo él sabe hacerlo-, es cuestión de esperar con algo de paciencia verlo aparecer de entre todo aquel siniestro montaje, ileso saltará al escenario nuevamente y nos dará más, expectantes esperemos su inminente retorno.

Entiendo que se ha ido, pero no lo entiendo a la vez, es extraño ser invadido por un sentimiento de profunda tristeza, de absoluta pérdida…aun cuando no fuera una persona cercana, ni remotamente alcanzable e incluso no siendo real, como el bello icono de imaginería pop que fue. Todo esto es algo que apenas puedo entender y aún así no lo hago o me resisto a hacerlo; a creerlo, es cosa de acostumbrarse a la idea de supongo.

Solo me doy cuenta que todo esto me afecta pues yo nací y crecí frente a un televisor, como muchos, y es muy probable que sus videos hayan sido los primeros que me contaran historias de verdad entretenidas, sin necesidad de que haya o entienda palabra alguna. Cuando niño, celebré entre admirado y entusiasta, cada uno de sus nuevos videos; tarareaba sin avergonzarme en lo más mínimo cada una de sus canciones al escucharlas por la radio (porque son geniales desde luego); solía dibujarlo también e incluso llegue a imitar a escondidas algunos de sus complicados pasos de baile. Todo esto, aunque pueda parecer irrelevante o sonar a simple anécdota, marcó una parte de mi vida pues satisfizo, ahora que lo pienso, esa imperante necesidad de poseer un ídolo, sin intermediarios, sin tributos materiales, tan solo con la condición de ser poseídos por este a cambio.

Un amigo, hace unos meses, me preguntó a quién consideraba como el primer gran cantante o grupo que realmente admiré o rendí ferviente devoción, sin chistar le respondí que no podía ser otro que Micheal Jackson, ese tipo es un genio dije.

20 abr '09-20:07
Lo que Ribeyro olvidó antologar (las arañas)

julio ramón ribeyro
"Antes de llegar a su primer libro, Ribeyro empezó a publicar sus textos en diarios y revistas, o a leerlos en las reuniones literarias que entonces se acostumbraban en San Marcos, en la Anea, en Ínsula o en alguna casa acogedora. Algunos los recogió, después, en sus libros Los gallinazos sin plumas o Cuentos de circunstancias; otros han quedado olvidados en periódicos o revistas, como por ejemplo "La huella" y "El campeón" publicados en Letras Peruanas, la revista dirigida por Jorge Puccinelli en la que aparecen casi todos los escritores del 50. Pero otros cuentos se perdieron para siempre. Yo recuerdo uno de un hombre que criaba arañitas, que Ribeyro leyó en Ínsula y que me pareció excelente. Trataba de un hombre que, buscando unos papeles en su escritorio encontró una arañita; su primer impulso fue matarla, pero luego, por desidia, por curiosidad o diversión, la dejó corretear un poco y finalmente la guardó en una cajita de fósforos. Al otro día abrió la cajita, la araña estaba allí, la dejó corretear de nuevo, le dio de comer unas miguitas de pan y la volvió a guardar; lo mismo pasó en los días sucesivos, hasta que en uno de ellos encontró una segunda arañita en la caja; quiso matar a la intrusa, pero no pudo decidir cuál era y decidió criar a las dos. Pronto las arañas se multiplicaron, el hombre se obsesionó con ellas, abandonó el trabajo, taponó las aberturas de su habitación, recibía sus comidas por un ventanuco abierto en la puerta, y las compartía con las arañas. Llegó un momento en que no podía caminar sin pisar arañas, las arañas lo devoraban todo, pero a él lo respetaban, era como su dios, para ellas. Por el encierro o por lo que fuere, el hombre se enfermó, permanecía casi todo el tiempo en cama, las arañas caminaban sobre su cuerpo, sobre su cara, respetándolo siempre. Una mañana al despertar, no pudo levantarse, sintió que iba a morir. Pensó en sus arañas: ¿Qué pasaría con ellas, encerradas en una habitación taponada? Haciendo un esfuerzo supremo, se arrastró hacía la puerta, consiguió abrirla y cayó exánime, pero antes de morir percibió el rumor de las arañas que bajaban por la escalera. (...) Volviendo al cuento de las arañas, le hablé de él a un amigo quien, a su vez, le preguntó a Ribeyro si lo conservaba y Ribeyro le contestó: "Ese cuento ya solo existe en la cabeza de Washington". No sé si lo diría como un elogio o burlándose de mí."

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22 mar '09-19:05
El lector diferente, todo lector de buena literatura es diferente (sobre la importancia de la lectura en la formación crítica)

estrella
Durante mi curso de Comunicación Social llevado hace ya algún tiempo en Estudios Generales pude derivar a partir de algunos de los muchos temas propuestos -como fueron los relacionados a la injerencia de los medios de comunicación, los aspectos negativos de la publicidad, la propaganda o el papel que la escuela asume hoy frente a la incertidumbre que representan la aparición y acoplamiento de las nuevas tecnologías al campo educativo- algunas reflexiones vinculadas principalmente al bajo nivel de formación crítica y manejo de información apreciadas en muchos de nuestros jóvenes cuando, por ejemplo, al verse ante la necesidad de emitir un juicio personal frente a algún tema de índole diverso, como podrían ser los de opinión sobre política o crítica de cine, sus respuestas dejan en evidencia, primero, un limitado conocimiento sobre los mismos, y segundo, una falta de capacidad valorativa y de discernimiento. En estos tiempos donde el poder de los medios como la televisión, periódicos, emisoras de radio, internet, influye de manera determinante en la opinión de las personas, generando dependencias consumistas e incluso modelando tendencias políticas y religiosas, sabemos que no existe un conocimiento real -lo suficientemente concienzudo- sobre la verdadera magnitud que este fenómeno suscita. La ausencia de conciencia crítica repercute en cada ámbito de la vida de las personas privándolas de un verdadero ejercicio de pensamiento reflexivo e independiente.

Ante esta tendencia propia de una sociedad cultora de imágenes el panorama parece presentarse poco optimista frente a cualquier intento de reforma o cambio que pretenda contrarrestar este tipo de taras en la sociedad. Como sabemos, en los primeros años de formación de una persona encontramos el momento idóneo para crear hábitos que luego puedan desarrollarse en la etapa adulta; así apuntamos a inculcar hábitos de lectura en nuestros niños y jóvenes a través de textos literarios de manera ágil y entretenida con la finalidad de generar una mayor competencia lectora y sin que necesariamente este proceso represente una actividad poco atractiva para el niño o joven en formación. La inclusión de textos literarios en los programas escolares es una constante y aunque esto no parezca tener novedad alguna pues estos habitualmente se encuentran recopilados en la mayoría de textos de comprensión lectora, existe una gran diferencia entre un extracto del texto o la adaptación del mismo y la versión íntegra del original. Los famosos resúmenes parecen haber desplazado en importancia a la misma obra completa. La lectura, para muchos, parece haberse reducido a la mera revisión superficial de solo algunas ideas, que tomadas como principales o suficientes, intentan reemplazar al conjunto global de estas. Esto nos trae una visión parcial de lo tratado, o peor aun, sesgada bajo la óptica de un tercero que creyéndonos hacer un favor limita nuestra capacidad analítica y de síntesis.

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31 dic '08-22:46
A próposito de las ilustraciones - Alicia en el país de las maravillas

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Hace algunos días, con la intención de releer algunos pasajes de la monumental Alicia (en el País de las Maravillas), y digo monumental no por la extensión, la cual de por sí es bastante breve, sino más bien por el rico universo contenido en sus páginas, caí en cuenta a propósito de algunos apuntes y reflexiones sobre la obra de Carroll en la edición revisada, que la denominación comúnmente usada por muchos lectores para referirse a Alicia es la de “cuento para niños”, designación a lo mejor convenida por su inofensivo título el cual parece invitarnos con un guiño de sugerente complicidad a un mundo diseñado bajo estrictas normas de control y seguridad, en donde nada ni nadie puede perturbar el libre e inocente discurrir de nuestros pequeños lectores. De por sí los elementos –los aparentes- que Alicia reúne en sus páginas, como son el protagonismo de una muy joven y audaz niñita de ocho años, el conjunto de personajes extravagantes y la vertiginosa sucesión de situaciones absurdas, además del esencial aporte gráfico logrado con un nutrido conjunto de bellas ilustraciones, pueden llevarnos fácilmente a caer en un error de apreciación. Sobre estos elementos volveremos más adelante con algunos ejemplos explicativos.
Un examen poco riguroso, como el basado exclusivamente en la forma del relato, solo contribuirá a subestimar el valor de la obra, alterando su verdadera dimensión. Será pues necesario, además de la atención puesta en la cubierta del libro decorada por llamativos dibujos, darle una hojeada escrupulosa al interior de cada uno de sus enigmáticos capitulillos. Así, solo cuando reparemos también en un conveniente análisis del fondo lograremos un adecuado método de evaluación integral el cual nos permitirá, en la medida de lo posible, tener una comprensión más amplia no solo de Alicia sino de cualquier texto en general.

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