ORAR NUESTRO CUERPO
Jesús,
tú viviste la plenitud humana
como signo de la llegada del Reino,
tu cuerpo enseñó a la humanidad una relación nueva,
una gloriosa manifestación de aceptación y amorosa equidad
como los vínculos trinitarios que te unen al Padre y al Espíritu..
Libéranos de la ambición del poder,
de controlar y dominar a otros;
otórganos el don de una sexualidad madura
para que disfrutemos de correlaciones entre hombres y mujeres
basadas en la justicia y el amor.
Enséñanos a vivir en armonía con nuestra corporeidad,
que al compartir las relaciones
nos sintamos aceptados y valorados,
amados por nuestros hermanos
con la misma satisfacción con que Dios nos ama.
Que, finalmente, nuestro cuerpo, resucite
a una vida sin final,
para celebrar el banquete de tu Reino.
Amén.
Hno. Hugo Cáceres cfc
tú viviste la plenitud humana
como signo de la llegada del Reino,
tu cuerpo enseñó a la humanidad una relación nueva,
una gloriosa manifestación de aceptación y amorosa equidad
como los vínculos trinitarios que te unen al Padre y al Espíritu..
Libéranos de la ambición del poder,
de controlar y dominar a otros;
otórganos el don de una sexualidad madura
para que disfrutemos de correlaciones entre hombres y mujeres
basadas en la justicia y el amor.
Enséñanos a vivir en armonía con nuestra corporeidad,
que al compartir las relaciones
nos sintamos aceptados y valorados,
amados por nuestros hermanos
con la misma satisfacción con que Dios nos ama.
Que, finalmente, nuestro cuerpo, resucite
a una vida sin final,
para celebrar el banquete de tu Reino.
Amén.
Hno. Hugo Cáceres cfc







