Llegó con pompa y fanfarrea. Considerada una nueva obra maestra del cine francés (ya era hora de conocer algo más allá de Hollywood) y, apenas llegó al cine (y creo que en Festival), cuando dos semanas después estaba en venta/renta y en bluray en Blockbuster. Misterio insondable de la mercadotecnia prefabricada.
Como estudiante et parleur de francés no podía esperar, además de mi consumismo cinéfilo frecuente y aún conociendo la bande annoncé (que no me gustó mucho) fui y la renté. Éstas son mis opiniones:
Dirección perfecta. Fotografía sin defectos. Música celestial. Actuaciones soberbias. Un París como lo debe ser el París de Cine: Masseratis, vino tinto/blanco y orquesta de cámara: La exquisitez francesa -por ley- hace que todo producto cultural es una pieza de acabado perfecto; arte (mientras en México lo comercial es la música de banda con su narco filosofía de muerte y amores fallidos). Cuando la película termina rompí en llanto tanto por lo conmovedor de la misma como por los efectos cierta nostalgia etílica en mi cabeza.
Película completa, flawless, sin madres, trome… pero que en otro nivel no es más que Pretty Woman en onda heterosexual e interracial.
¿Qué hay que no me gustó? Mucho. No, ¡demasiado!
1.- La típica historia donde la riqueza se encuentra con la pobreza para ambos sacar lo mejor del otro. What? ¿Qué pedo? ¿Acaso la filosofía de las novelas de Televisa es, ahora, universal?
Claro que a lo dicho hay que meterle el cliché que el rico debe ser blanco, bonito y con un nivel cultural monstruoso. Y el pobre, ¿pues qué mejor que afrodiseñarlo? Un emigrado senegalés en París (¡Uyyyy! ¡Estúpidamente fresa! ¿Por qué no un árabe terrorista convertido? ¿Un colombiano ilegal cansado de vender coca? ¿Un europeo del Este con doctorado pero desempleado? ¡No, no, no! Un negro grandote, feo y muscular viene a ser un fetiche más erótico .
2.- ¿De dónde saca la riqueza el francesito blanco?
Rico McPato conoce a… ¿quién era el más pobre de los Disney-shit creatures? No recuerdo. La analogía era necesaria. El afro viviendo dans le quartier Berlioz en un multifamiliar sobrepoblado de africanos, el tío –en cambio- viviendo en un barrio completo: gigantesca mansión llena de obras de arte (y en la película nunca me queda claro el cómo y por qué logró semejante opulencia cuasi de jeque arábigo en plena bonanza petrolera). Clichés sin sentido pero efectivos en películas de consumo masivo y acrítico.
El oscuro le roba un huevo de Fabergé y el blanco si apenas le reclama el hecho, quoi?????? (Si un mexicano le roba un lapicero Bic a Carlos Slim le esperan 500 años sin consideración en La Isla del Diablo –aunque ésta no sea mexicana pero Las Islas Marías Pedro Infante se encargó de hacerlas cagada en una de sus películas idiotas-). Misterio a la deriva.
3.- Las virtudes de ser negro y pobre
¿Kool and the Gang y EW&F? ¡Esperen! ¿Qué la peli no es francesa? ¿O sea que los franceses a pesar de lo kusicales que son NO tienen bandas ni música de la talla de los odiosos norteamericanos? Quelle honte!!!! (¡Qué maldita vergüenza!)
Así que el personaje era fan de estos grupos (por cierto, bien conocidos por gente de mi edad… pero el personaje es como treinta años menor… ¡la pasión retro!). No sabía que por gustarme EW&F fuera yo alguien especial (si me pongo en el rol marginal del desempleado ladrón ése).
Además de saber bailar (y allí estoy de acuerdo; la ópera es lo más güeva, aburrido y antiafrodisíaco que pueda haber en esta vida) y ser sincero no había más cualidades… Así que por eso y nada más, cuando el chico baila la verdad es el segundo orgasmo de la película (después de su semidesnudo). Fórmula: Bach y Vivaldi + Earth Wind and Fire= El gran bacanal de la cultura de Occidente (la neta, no me va este pensamiento; sólo transcribo).
Claro que el negro, por ser negro y pobre le vale madres todo y con su sinceridad (loable, admirable, aplaudible) le hace ver al riquito blanco la otra cara del mundo. Tanto cliché en verdad apesta… ¡pero qué bien manejado está en la película que los mocos y las lágrimas me sacó!
4.- El arte por encima de todo
Yo sé (porque leo, luego existo) que Francia anda dando lástima. Y por eso mismo me cagaba ver cuando hablaban de obras de arte de 41 500 euros (y el tipo la compra sin chistar). Eso representa algo así como mi salario de tres años, ¡la cagada! Pero luego, el africano se pone a jugar a hacer un graffiti en forma de lienzo seguro pensando en marca territorial o propaganda a la mariguana que consume en toda la película y, su nuevo amigo/patrón/blanco/francés logra vender su experimento lúdico artístico en 11 mil euros (10 meses de mi sueldo) mientras Europa se cuestiona su economía (pero las películas son para vender sueños) y yo, que no puedo vender alguna de mis obras de arte en 40 dólares… ¿qué les pasa a estos franceses? Si no quieren africanos ni árabes, ¿porque MIENTEN con asuntos así? ¿Cuántos graffiteros consumidores de mariguana no van a querer ir a París a buscar trabajos así?
5.- Zoo-cliché y cine de consumo
Lo peor y lo mejor que los franceses están haciendo es emular a Hollywood, y juro que esta película tendrá su American version en menos un año, con algún negrito hijo de Eddie Murphy y seguro con Clooney en el papel del sexy cuadripléjico que al que no se le erecta el pene pero que tiene orejas bien erógenas. Y no será Kool ni Earth (ni quien se acuerde de esas prehisterias) sino algún grupito de moda y el arte será más a lo Pollock (más brutal, menos francés y más American serial killer obviamente).
6.- Y sin embargo…
Se mueve. Pinche película fresa, la he visto dos veces seguidas y me sigue encantando. Pero me niego a aceptar que 2012 sea la época fresa, cuando alguien como yo vivió los 70’s y su cine (y no hay nada nuevo bajo el sol).
Sin embargo, la música de la película, el OST, la bande sonorisée… desde The Piano y Ravenous… no me había tocado tanto… Intouchable!
Como estudiante et parleur de francés no podía esperar, además de mi consumismo cinéfilo frecuente y aún conociendo la bande annoncé (que no me gustó mucho) fui y la renté. Éstas son mis opiniones:
Dirección perfecta. Fotografía sin defectos. Música celestial. Actuaciones soberbias. Un París como lo debe ser el París de Cine: Masseratis, vino tinto/blanco y orquesta de cámara: La exquisitez francesa -por ley- hace que todo producto cultural es una pieza de acabado perfecto; arte (mientras en México lo comercial es la música de banda con su narco filosofía de muerte y amores fallidos). Cuando la película termina rompí en llanto tanto por lo conmovedor de la misma como por los efectos cierta nostalgia etílica en mi cabeza.
Película completa, flawless, sin madres, trome… pero que en otro nivel no es más que Pretty Woman en onda heterosexual e interracial.
¿Qué hay que no me gustó? Mucho. No, ¡demasiado!
1.- La típica historia donde la riqueza se encuentra con la pobreza para ambos sacar lo mejor del otro. What? ¿Qué pedo? ¿Acaso la filosofía de las novelas de Televisa es, ahora, universal?
Claro que a lo dicho hay que meterle el cliché que el rico debe ser blanco, bonito y con un nivel cultural monstruoso. Y el pobre, ¿pues qué mejor que afrodiseñarlo? Un emigrado senegalés en París (¡Uyyyy! ¡Estúpidamente fresa! ¿Por qué no un árabe terrorista convertido? ¿Un colombiano ilegal cansado de vender coca? ¿Un europeo del Este con doctorado pero desempleado? ¡No, no, no! Un negro grandote, feo y muscular viene a ser un fetiche más erótico .
2.- ¿De dónde saca la riqueza el francesito blanco?
Rico McPato conoce a… ¿quién era el más pobre de los Disney-shit creatures? No recuerdo. La analogía era necesaria. El afro viviendo dans le quartier Berlioz en un multifamiliar sobrepoblado de africanos, el tío –en cambio- viviendo en un barrio completo: gigantesca mansión llena de obras de arte (y en la película nunca me queda claro el cómo y por qué logró semejante opulencia cuasi de jeque arábigo en plena bonanza petrolera). Clichés sin sentido pero efectivos en películas de consumo masivo y acrítico.
El oscuro le roba un huevo de Fabergé y el blanco si apenas le reclama el hecho, quoi?????? (Si un mexicano le roba un lapicero Bic a Carlos Slim le esperan 500 años sin consideración en La Isla del Diablo –aunque ésta no sea mexicana pero Las Islas Marías Pedro Infante se encargó de hacerlas cagada en una de sus películas idiotas-). Misterio a la deriva.
3.- Las virtudes de ser negro y pobre
¿Kool and the Gang y EW&F? ¡Esperen! ¿Qué la peli no es francesa? ¿O sea que los franceses a pesar de lo kusicales que son NO tienen bandas ni música de la talla de los odiosos norteamericanos? Quelle honte!!!! (¡Qué maldita vergüenza!)
Así que el personaje era fan de estos grupos (por cierto, bien conocidos por gente de mi edad… pero el personaje es como treinta años menor… ¡la pasión retro!). No sabía que por gustarme EW&F fuera yo alguien especial (si me pongo en el rol marginal del desempleado ladrón ése).
Además de saber bailar (y allí estoy de acuerdo; la ópera es lo más güeva, aburrido y antiafrodisíaco que pueda haber en esta vida) y ser sincero no había más cualidades… Así que por eso y nada más, cuando el chico baila la verdad es el segundo orgasmo de la película (después de su semidesnudo). Fórmula: Bach y Vivaldi + Earth Wind and Fire= El gran bacanal de la cultura de Occidente (la neta, no me va este pensamiento; sólo transcribo).
Claro que el negro, por ser negro y pobre le vale madres todo y con su sinceridad (loable, admirable, aplaudible) le hace ver al riquito blanco la otra cara del mundo. Tanto cliché en verdad apesta… ¡pero qué bien manejado está en la película que los mocos y las lágrimas me sacó!
4.- El arte por encima de todo
Yo sé (porque leo, luego existo) que Francia anda dando lástima. Y por eso mismo me cagaba ver cuando hablaban de obras de arte de 41 500 euros (y el tipo la compra sin chistar). Eso representa algo así como mi salario de tres años, ¡la cagada! Pero luego, el africano se pone a jugar a hacer un graffiti en forma de lienzo seguro pensando en marca territorial o propaganda a la mariguana que consume en toda la película y, su nuevo amigo/patrón/blanco/francés logra vender su experimento lúdico artístico en 11 mil euros (10 meses de mi sueldo) mientras Europa se cuestiona su economía (pero las películas son para vender sueños) y yo, que no puedo vender alguna de mis obras de arte en 40 dólares… ¿qué les pasa a estos franceses? Si no quieren africanos ni árabes, ¿porque MIENTEN con asuntos así? ¿Cuántos graffiteros consumidores de mariguana no van a querer ir a París a buscar trabajos así?
5.- Zoo-cliché y cine de consumo
Lo peor y lo mejor que los franceses están haciendo es emular a Hollywood, y juro que esta película tendrá su American version en menos un año, con algún negrito hijo de Eddie Murphy y seguro con Clooney en el papel del sexy cuadripléjico que al que no se le erecta el pene pero que tiene orejas bien erógenas. Y no será Kool ni Earth (ni quien se acuerde de esas prehisterias) sino algún grupito de moda y el arte será más a lo Pollock (más brutal, menos francés y más American serial killer obviamente).
6.- Y sin embargo…
Se mueve. Pinche película fresa, la he visto dos veces seguidas y me sigue encantando. Pero me niego a aceptar que 2012 sea la época fresa, cuando alguien como yo vivió los 70’s y su cine (y no hay nada nuevo bajo el sol).
Sin embargo, la música de la película, el OST, la bande sonorisée… desde The Piano y Ravenous… no me había tocado tanto… Intouchable!
Quizá tengo 35 años mirando las películas del 007, han sido parte de mi vida desde entonces y siempre espero la historia que viene, porque una franquicia así no puede terminar. Me tocó vivir como adolescente las películas con Roger Moore (el exceso británico y a pesar de él adoré Solo para tus ojos -¡y qué tema de Sheena Easton-), vi a Connery hacer una extra fuera del consentimiento Brocolli (Never say never again, ¡y me gustó), vi a Timothy Dalton intentar darle una nueva vida a este agente (¡y nunca lo entendí), también aprecié enormemente Goldeneye con Pierce Brosnan y todo bien. Pero ha sido la era Daniel Craig la que me dejó sin aliento, primero con Casino Royal que para mí rebasó todo lo visto, y luego Quantum of Solace (el nombre más intelectual de todas las pelis de la serie). Y justo con cinco décadas de existencia de espionaje llegó Skyfall.
La historia me sorprende en el momento que busca sacar personajes (o sea, actores) para introducir sangre fresca y mantener la vigencia y fuerza. Su tono es más dramático, más apocalíptico teniendo la fotografía como nunca un papel preponderante en toda la angustiante secuencia final. Y a pesar de toda esa acción desbordante que incluye escenas submarinas en aguas congeladas siento que la película me dejó un extraño sabor de boca… pero es una digna historia como la mayoría de la Franquicia 007.
Ahora bien, sobre el villano Silva interpretado por Javier Bardem hay cosas qué decir… y las reacciones que vi en la sala dan mucho más todavía.
Que lo consideren algunos medios y algunos críticos como “uno de los mejores villanos de la historia” (o debo decir Historia) me parece algo fashion y banal. Cada villano con quien Bond lucha es un personaje GIGANTESCO. Sin ellos, el 007 no existiría. ¿No se llama, acaso, una película El Satánico Doctor No?
Yo, en mi histEria personal, recuerdo bien a Hugo Drax (Moonraker), Scaramanga (El hombre del revólver de oro) y LeChiffre (Casino Royal) como verdaderos monstruos odiosos y perversos. Sin ellos, no existiría el ente antagónico que es James Bond. Asegurar que Bardem es el mejor es algo imprudente sin negar la calidad de su actuación. Siento que el asunto va porque es el primer villano gay en la saga, asunto que cuestiono mucho.
¿Por qué precisamente el villano resulta gay y NO el nuevo M o el nuevo Q? ¿Qué tal una Moneypenny lesbiana? ¿O un 009 afeminado? No, no, no. El villano sí, así como sus pistoleros y sicarios son árabes, latinos o europeos del Este. Si bien las Chicas Bond pueden ser negras, asiáticas o de cualquier color o sabor, siempre y cuando sean bellas y sexis; los villanos tienen que ser… pues, indeseables; y qué mejor que un nuevo aporte: homosexual.
Pero, ¿por qué un uno conflictuado, lleno de rencor, herido, malpedo, culero e hijo de p&%$ que termina matando a M? ¿Por qué no uno alivianado, con buen sentido del humor, que solo por diversión quiera destruir Londres o Paris para ver qué cara ponen los europeos? No, tenía que ser un individuo enfermo y psicótico (¿o fue el arsénico atómico el que lo vuelve esa “rata caníbal” a la que alude en una metáfora?).
Bueno, total, hay genios detrás de esta Trade Mark… pero lo que sigue me es más complejo de explicar.
Bond esposado por la espalda y Silva comienza a abrirle la camisa y a mirar sus músculos con cierta lujuria (escena de Skyfall). Unas risas histéricas y nerviosas comienzan a inundar la sala donde miraba la película. Quiero decir, eran pocas, pero muy intensas… y todas eran de mujeres.
¿Qué pasó? ¿Por qué esa reacción? ¿No sabían acaso que Bardem aseguró su fama de actor- monstruo con Before night falls donde interpreta a un activista gay y escritor cubano llamado Reynaldo Arenas que, además, tenía VIH? ¿Nunca habían visto algo así en otra parte? ¿No han visitado alguno de los veinte bares gay que hay en la ciudad? O, ¿les dolía el atrevimiento del personaje? Risas en una sala de cine son muestra de estupidez ideológica.
Y me vino en mente algo. Mi nuevo “marco de referencia” son cuatro amigos de un curso de certificación del Inglés, ellos todos vivieron más de diez años en los USA y, por cuestiones de vida, ahora están en esta ciudad –todos misfits y desperados-. Ellos se quejan de lo cerrada, acomplejada y prejuiciosa de la mentalidad de los habitantes de mi ciudad, una ciudad que se enorgullece de su cultura, su bohemia, su oferta cultural… y que sin embargo no pasa a ser una de amplio criterio, respetuosa e incluyente. ¿Qué está mal entonces? Mi ciudad la gran capital cultural de la región es una ciudad que se caracteriza por vandalismo, criminalidad, estudiantes sociópatas, docentes energúmenos, políticos pro narco y policías corruptos… ¿qué está bien en esto? ¿Por qué es así?
Y bueno, para cerrar esta ocurrencia agrego: De todos los Bond que recuerdo, la verdad me quedo con Craig, y lo espero ver en otra película. De las mejores actuaciones que he visto en cine, Bardem la dio en Antes que anochezca, no lo dudo ni tantito. De las reacciones más imbéciles que he visto en un cine, unas chicas de mi ciudad se lucieron como nunca las muy estúpidas… y de todas las ocurrencias Bond, la de meter un villano gay como Silva… creo que ha sido la menos afortunada.
Pero seguiré siendo un Chico Bond al fin y al cabo.

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La historia me sorprende en el momento que busca sacar personajes (o sea, actores) para introducir sangre fresca y mantener la vigencia y fuerza. Su tono es más dramático, más apocalíptico teniendo la fotografía como nunca un papel preponderante en toda la angustiante secuencia final. Y a pesar de toda esa acción desbordante que incluye escenas submarinas en aguas congeladas siento que la película me dejó un extraño sabor de boca… pero es una digna historia como la mayoría de la Franquicia 007.
Ahora bien, sobre el villano Silva interpretado por Javier Bardem hay cosas qué decir… y las reacciones que vi en la sala dan mucho más todavía.
Que lo consideren algunos medios y algunos críticos como “uno de los mejores villanos de la historia” (o debo decir Historia) me parece algo fashion y banal. Cada villano con quien Bond lucha es un personaje GIGANTESCO. Sin ellos, el 007 no existiría. ¿No se llama, acaso, una película El Satánico Doctor No?
Yo, en mi histEria personal, recuerdo bien a Hugo Drax (Moonraker), Scaramanga (El hombre del revólver de oro) y LeChiffre (Casino Royal) como verdaderos monstruos odiosos y perversos. Sin ellos, no existiría el ente antagónico que es James Bond. Asegurar que Bardem es el mejor es algo imprudente sin negar la calidad de su actuación. Siento que el asunto va porque es el primer villano gay en la saga, asunto que cuestiono mucho.
¿Por qué precisamente el villano resulta gay y NO el nuevo M o el nuevo Q? ¿Qué tal una Moneypenny lesbiana? ¿O un 009 afeminado? No, no, no. El villano sí, así como sus pistoleros y sicarios son árabes, latinos o europeos del Este. Si bien las Chicas Bond pueden ser negras, asiáticas o de cualquier color o sabor, siempre y cuando sean bellas y sexis; los villanos tienen que ser… pues, indeseables; y qué mejor que un nuevo aporte: homosexual.
Pero, ¿por qué un uno conflictuado, lleno de rencor, herido, malpedo, culero e hijo de p&%$ que termina matando a M? ¿Por qué no uno alivianado, con buen sentido del humor, que solo por diversión quiera destruir Londres o Paris para ver qué cara ponen los europeos? No, tenía que ser un individuo enfermo y psicótico (¿o fue el arsénico atómico el que lo vuelve esa “rata caníbal” a la que alude en una metáfora?).
Bueno, total, hay genios detrás de esta Trade Mark… pero lo que sigue me es más complejo de explicar.
Bond esposado por la espalda y Silva comienza a abrirle la camisa y a mirar sus músculos con cierta lujuria (escena de Skyfall). Unas risas histéricas y nerviosas comienzan a inundar la sala donde miraba la película. Quiero decir, eran pocas, pero muy intensas… y todas eran de mujeres.
¿Qué pasó? ¿Por qué esa reacción? ¿No sabían acaso que Bardem aseguró su fama de actor- monstruo con Before night falls donde interpreta a un activista gay y escritor cubano llamado Reynaldo Arenas que, además, tenía VIH? ¿Nunca habían visto algo así en otra parte? ¿No han visitado alguno de los veinte bares gay que hay en la ciudad? O, ¿les dolía el atrevimiento del personaje? Risas en una sala de cine son muestra de estupidez ideológica.
Y me vino en mente algo. Mi nuevo “marco de referencia” son cuatro amigos de un curso de certificación del Inglés, ellos todos vivieron más de diez años en los USA y, por cuestiones de vida, ahora están en esta ciudad –todos misfits y desperados-. Ellos se quejan de lo cerrada, acomplejada y prejuiciosa de la mentalidad de los habitantes de mi ciudad, una ciudad que se enorgullece de su cultura, su bohemia, su oferta cultural… y que sin embargo no pasa a ser una de amplio criterio, respetuosa e incluyente. ¿Qué está mal entonces? Mi ciudad la gran capital cultural de la región es una ciudad que se caracteriza por vandalismo, criminalidad, estudiantes sociópatas, docentes energúmenos, políticos pro narco y policías corruptos… ¿qué está bien en esto? ¿Por qué es así?
Y bueno, para cerrar esta ocurrencia agrego: De todos los Bond que recuerdo, la verdad me quedo con Craig, y lo espero ver en otra película. De las mejores actuaciones que he visto en cine, Bardem la dio en Antes que anochezca, no lo dudo ni tantito. De las reacciones más imbéciles que he visto en un cine, unas chicas de mi ciudad se lucieron como nunca las muy estúpidas… y de todas las ocurrencias Bond, la de meter un villano gay como Silva… creo que ha sido la menos afortunada.
Pero seguiré siendo un Chico Bond al fin y al cabo.

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13/11/12: El Chico del Cable (The Cable Guy)
Que si les gustó que si no les gustó. Que es mala según unos y que es una de las favoritas según otros… cuando un producto cultural se encuentra bajo polémica siempre es interesante analizarlo y tomar partido, o proponer otra vertiente. Este me fue el caso de esta película de Jim Carrey, The Cable Guy (1996) que por cierto, está fuera de catálogo en gran parte de los sitios de mi país ya sea para la compra y la renta.
Digo, vaya mundo de consumo si una película de dieciséis años con un reparto más que estelar queda olvidada tan rápido.
Dirige Ben Stiller al que recuerdo con dos referentes de antología; Loco por Mary y Zoolander. En las actuaciones están Jack Black (Nacho Libre y Escuela del rock), Owen Wilson (Anaconda, Zoolander y muchas, muchas más), George Segal (ufff), Eric Roberts (cine ochentero de poca pero agradable monta) y, Mi Inolvidable, Matthew Brotherick.
De Matthew solo puedo decir que tuvo actuación en dos películas que para mí marcaron Vida, por encima de Época y que siempre lo voy a apreciar como actor: Juegos de Guerra (1983) y El día libre de Ferris Bueller (1986) –o El Experto en Diversión-.
Del Señor Carrey, ¿qué puedo decir? Su sello de actuación consiste en llevar al extremo la corporalidad, gestualidad y modos de hablar, sea algo que me agrade o no. No sé si los excesos puedan ser un pecado para él, por eso este actor pertenece a la categoría de los hiperpagados…
Reparto de ensueño, dirección probada… ¿Y la historia?
Tan conmovedora como chocante. Es quizá esta mezcla la que hizo que este film no fuera entendido y por lo tanto tan bien recibido por las masas acríticas. No me parece una comedia negra para nada, sino un thriller psicológico denso. No tiene entonces la simpleza tal para ser éxito de taquilla, y toca y saca ronchas en aspectos tabú como esa idiota fascinación por la televisión, la soledad en las sociedades modernas y la falta de capacidad relacional en la actualidad.
Un personaje “villano” que no es sino una víctima de un abandono familiar. Una persona criada sin amigos, sin contacto, solo con un televisor que viene a representar todo lo que la modernidad garantiza: enajenación fría y ya.
Relaciones entre personas que son enfermas y que parecen no darse cuenta de esta cualidad. ¿Cuántos seres así nos rodean? ¿Cuántas relaciones amicales que tenemos realmente son una constante pelea, constante humillación y perenne manipulación?
Algunos momentos de la película me parecieron más que buenos, la alucinante: ¡“La pelea final” es una parodia a Golden Eye (1995) y NUNCA me había percatado! (Aclaro por si algún neófito no entiende esto: Golden Eye es la primera película del 007 con Pierce Brosnan, y a mi gusto, la mejor que él hizo.)
La escena del juego familiar de palabras “porno” y que todos disfrutaban mientras encontraban fascinante la personalidad del psicópata, y por último, cuando se le corta la oportunidad a toda la población mundial de saciar el morbo de seguir una noticia idiota, sensacionalista (donde el criminal es el mismo Ben Stiller –director del filme-) y que, aún antes del veredicto ¡Ya se había hecho una película del incidente!

Conclusión: Rara y chocante, sin duda, no me arrepiento de haberla visto (por segunda vez en mi vida). Y tuve que descargarla atentando "contra las buenas costumbres" (jajaja) ante la carencia comercial de este rancho vil donde me tocó vivir.
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Digo, vaya mundo de consumo si una película de dieciséis años con un reparto más que estelar queda olvidada tan rápido.
Dirige Ben Stiller al que recuerdo con dos referentes de antología; Loco por Mary y Zoolander. En las actuaciones están Jack Black (Nacho Libre y Escuela del rock), Owen Wilson (Anaconda, Zoolander y muchas, muchas más), George Segal (ufff), Eric Roberts (cine ochentero de poca pero agradable monta) y, Mi Inolvidable, Matthew Brotherick.
De Matthew solo puedo decir que tuvo actuación en dos películas que para mí marcaron Vida, por encima de Época y que siempre lo voy a apreciar como actor: Juegos de Guerra (1983) y El día libre de Ferris Bueller (1986) –o El Experto en Diversión-.
Del Señor Carrey, ¿qué puedo decir? Su sello de actuación consiste en llevar al extremo la corporalidad, gestualidad y modos de hablar, sea algo que me agrade o no. No sé si los excesos puedan ser un pecado para él, por eso este actor pertenece a la categoría de los hiperpagados…
Reparto de ensueño, dirección probada… ¿Y la historia?
Tan conmovedora como chocante. Es quizá esta mezcla la que hizo que este film no fuera entendido y por lo tanto tan bien recibido por las masas acríticas. No me parece una comedia negra para nada, sino un thriller psicológico denso. No tiene entonces la simpleza tal para ser éxito de taquilla, y toca y saca ronchas en aspectos tabú como esa idiota fascinación por la televisión, la soledad en las sociedades modernas y la falta de capacidad relacional en la actualidad.
Un personaje “villano” que no es sino una víctima de un abandono familiar. Una persona criada sin amigos, sin contacto, solo con un televisor que viene a representar todo lo que la modernidad garantiza: enajenación fría y ya.
Relaciones entre personas que son enfermas y que parecen no darse cuenta de esta cualidad. ¿Cuántos seres así nos rodean? ¿Cuántas relaciones amicales que tenemos realmente son una constante pelea, constante humillación y perenne manipulación?
Algunos momentos de la película me parecieron más que buenos, la alucinante: ¡“La pelea final” es una parodia a Golden Eye (1995) y NUNCA me había percatado! (Aclaro por si algún neófito no entiende esto: Golden Eye es la primera película del 007 con Pierce Brosnan, y a mi gusto, la mejor que él hizo.)
La escena del juego familiar de palabras “porno” y que todos disfrutaban mientras encontraban fascinante la personalidad del psicópata, y por último, cuando se le corta la oportunidad a toda la población mundial de saciar el morbo de seguir una noticia idiota, sensacionalista (donde el criminal es el mismo Ben Stiller –director del filme-) y que, aún antes del veredicto ¡Ya se había hecho una película del incidente!

Conclusión: Rara y chocante, sin duda, no me arrepiento de haberla visto (por segunda vez en mi vida). Y tuve que descargarla atentando "contra las buenas costumbres" (jajaja) ante la carencia comercial de este rancho vil donde me tocó vivir.
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Hace apenas unas semanas se estrenó en México la película “británica” Juez Dredd. Si bien nunca conocí el cómic ni tampoco tuve interés en ver la versión con Stallone (1995) por cuestiones de ocio, actualidad y una historia que me parecía prometedora (visuales, violencia, villanos extremadamente crueles) aunada la tecnología 3D pues fui a la sala de cine:
Un policía (juez y ejecutor) futurista tiene que entrar a un edificio de dos cientos pisos controlado por una vendedora de drogas (ojo, una mujer) que alentan la percepción humana para hacer sentir todo en cámara lenta (¡qué chido! ¿no?). La única ayuda que recibe el Juez será la de una aprendiz del oficio –que de hecho no pasó la prueba para ser "Juez"- pero como es una mutante que tiene poderes síquicos entre los dos lucharán contra toda la maldad criminal encerrada en semejante construcción haciendo uso de su coraje y las armas de destrucción que portan. ¡Ufffff!
Luego, ya en tiempo diferido chequé la información de dirección, producción y del chico Karl Urban donde al parecer la película era, de cierta forma, bien recibida. Y no voy a negar que la síquica me gustó como personaje y algunos detalles menores… pero no más.
Fui, la vi… y no me pareció que mi vida haya cambiado ni tantito. Pero, ¡bueno! Una tarde de cine es una tarde de cine.
Pues hace dos días compré un blu-ray llamado La Redada (2011) que ofrecía una premisa similar (aunque falsa porque no era comando de élite sino carne de cañón por el nudo de corrupción mismo de la historia); un edificio infernal, un comando de veinte policías de élite y un sanguinario villano. Y la película era indonesia… ¿qué es esto? ¡Nunca en mi vida recuerdo haber visto una película de tal país! Y claro que pensando esto los ingleses se la fulisaron descaradamente (vil remake)...
Descubrí entonces algo trascendental en mi vida: Hay vida después de Tony Jaa (Tailandia)… ¡y bastante!
¡I love you Iko Uwais!
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Un policía (juez y ejecutor) futurista tiene que entrar a un edificio de dos cientos pisos controlado por una vendedora de drogas (ojo, una mujer) que alentan la percepción humana para hacer sentir todo en cámara lenta (¡qué chido! ¿no?). La única ayuda que recibe el Juez será la de una aprendiz del oficio –que de hecho no pasó la prueba para ser "Juez"- pero como es una mutante que tiene poderes síquicos entre los dos lucharán contra toda la maldad criminal encerrada en semejante construcción haciendo uso de su coraje y las armas de destrucción que portan. ¡Ufffff!
Luego, ya en tiempo diferido chequé la información de dirección, producción y del chico Karl Urban donde al parecer la película era, de cierta forma, bien recibida. Y no voy a negar que la síquica me gustó como personaje y algunos detalles menores… pero no más.
Fui, la vi… y no me pareció que mi vida haya cambiado ni tantito. Pero, ¡bueno! Una tarde de cine es una tarde de cine.
Pues hace dos días compré un blu-ray llamado La Redada (2011) que ofrecía una premisa similar (aunque falsa porque no era comando de élite sino carne de cañón por el nudo de corrupción mismo de la historia); un edificio infernal, un comando de veinte policías de élite y un sanguinario villano. Y la película era indonesia… ¿qué es esto? ¡Nunca en mi vida recuerdo haber visto una película de tal país! Y claro que pensando esto los ingleses se la fulisaron descaradamente (vil remake)...
Descubrí entonces algo trascendental en mi vida: Hay vida después de Tony Jaa (Tailandia)… ¡y bastante!
¡I love you Iko Uwais!
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26/10/12: La gran fiesta del colegio: Proyecto X
Bueno, muchos dicen que lo bueno no debe dejarse tan fácil, a once meses de ma retraite quizá haga falta seguir aguzando los sentidos y el pensamiento.
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¡Guau! Tengo 46 años y desde niño pude ver muchas películas –algunas inolvidables- aunque muchas otras no. Pero por esta marca indeleble, me apasiona ver cine… sobre todo aquel que nunca pude ver.
Es como una espinita en mi alma y corazón. O quizá algo más grande, como una deuda de vida… como ese detalle a lograr para seguir vivo, creciendo.
Hace un mes apenas, pude por fin ver Los siete magníficos (1960, remake adaptado de Los siete samurai reconocida como una de las películas más grandes de todos los tiempos) y, bueno, fue ver a Kurosawa a color y en Cuernavaca, México. Nada mal, sobre todo cuando la película original me costó unos cuatro dólares. Y justo mirando el bonus material de este film salieron muchos asuntos en cuestión…

Mucho control en la filmación sobre “eso que proyectaría” la película ya que Vera Cruz (1954) había dado una muy mala imagen de México y su historia… What the fuck???? Eso bastó para que esta película fuera mi obsesión.
Dirigida por Robert Aldrich (que en mi cuestionable sabiduría) es un activista gay y tremendamente misógino por la manera de representar magníficos personajes femeninos llenos de conflictos y rencor. Gary Cooper y Burt Lancaster (que de niño los llegué a ver en algunos films) eran los fetiches machorros de esta película… así que, primeramente la busqué en original (porque el cine original se ve mejor que el pirata, y no es anuncio) pero rebasaba mi rango de aceptación de 10 USD por película antigua. Amazon, también algo cara… así que el Utorrent me hizo el favor.

Unos mercenarios de la apenas extinta Guerra Civil USA, allá por 1866, bajan a México a venderse al mejor postor que, obviamente, resultó ser el Emperador Maximiliano (y los malos todos los juaristas)… ¡Listo! Eso bastó. Nunca pero nunca nunca había visto un guión donde un “monstruo” de la histeria de México y el súper santo casi Dios Benito Juárez (al menos su ejército de indios acelerados) fueran el rival… ¡La locura!
La “mexicana” Sarita Montiel mostrando lo peor de las mujeres y lo mejor de las mexicanas (unas interesadas en el dinero por encima de todo, jajaja) y una francesa igualita a la mexicanita: ¡Festín!
Los escenarios súper exóticos: magníficos clichés de iglesias semiderruidas en pueblos casi abandonados (daría mi alma por hallar ahora algo así, solitario y tomar mil fotos) y una ruta a caballo junto a la Pirámide del Sol (IMPRESIONANTE) enmarcan la historia de manera fascinante.
Según los que saben de cine (yo solo repito), este western crepuscular, o sea, de vaqueros ruines y dirigidos por intereses económicos (y no con ejes axiológicos virtuosos). Según pues, que de aquí Sergio Leone se inventó los arquetipos cinematográficos de la talla de El Bueno, el Malo y el Feo.
Conclusión: Creo que hace más de medio siglo, en mi país, la gente se dolía de cualquier cosa… ¡Jajajaja!
Recomendada por mí.
Es como una espinita en mi alma y corazón. O quizá algo más grande, como una deuda de vida… como ese detalle a lograr para seguir vivo, creciendo.
Hace un mes apenas, pude por fin ver Los siete magníficos (1960, remake adaptado de Los siete samurai reconocida como una de las películas más grandes de todos los tiempos) y, bueno, fue ver a Kurosawa a color y en Cuernavaca, México. Nada mal, sobre todo cuando la película original me costó unos cuatro dólares. Y justo mirando el bonus material de este film salieron muchos asuntos en cuestión…

Mucho control en la filmación sobre “eso que proyectaría” la película ya que Vera Cruz (1954) había dado una muy mala imagen de México y su historia… What the fuck???? Eso bastó para que esta película fuera mi obsesión.
Dirigida por Robert Aldrich (que en mi cuestionable sabiduría) es un activista gay y tremendamente misógino por la manera de representar magníficos personajes femeninos llenos de conflictos y rencor. Gary Cooper y Burt Lancaster (que de niño los llegué a ver en algunos films) eran los fetiches machorros de esta película… así que, primeramente la busqué en original (porque el cine original se ve mejor que el pirata, y no es anuncio) pero rebasaba mi rango de aceptación de 10 USD por película antigua. Amazon, también algo cara… así que el Utorrent me hizo el favor.

Unos mercenarios de la apenas extinta Guerra Civil USA, allá por 1866, bajan a México a venderse al mejor postor que, obviamente, resultó ser el Emperador Maximiliano (y los malos todos los juaristas)… ¡Listo! Eso bastó. Nunca pero nunca nunca había visto un guión donde un “monstruo” de la histeria de México y el súper santo casi Dios Benito Juárez (al menos su ejército de indios acelerados) fueran el rival… ¡La locura!
La “mexicana” Sarita Montiel mostrando lo peor de las mujeres y lo mejor de las mexicanas (unas interesadas en el dinero por encima de todo, jajaja) y una francesa igualita a la mexicanita: ¡Festín!
Los escenarios súper exóticos: magníficos clichés de iglesias semiderruidas en pueblos casi abandonados (daría mi alma por hallar ahora algo así, solitario y tomar mil fotos) y una ruta a caballo junto a la Pirámide del Sol (IMPRESIONANTE) enmarcan la historia de manera fascinante.
Según los que saben de cine (yo solo repito), este western crepuscular, o sea, de vaqueros ruines y dirigidos por intereses económicos (y no con ejes axiológicos virtuosos). Según pues, que de aquí Sergio Leone se inventó los arquetipos cinematográficos de la talla de El Bueno, el Malo y el Feo.
Conclusión: Creo que hace más de medio siglo, en mi país, la gente se dolía de cualquier cosa… ¡Jajajaja!
Recomendada por mí.
Por accidente, buscando alguna onda media rara (una película japonesa o acción marcial) me apareció en el Dios Tube el tráiler de esta peli: Ni hablar, con esos efectos visuales quedé estupefacto… Pero a pesar de los nombres “tan Holliwood” pude ver asiáticos, y pensé: ¡Oh, no debe ser tan mala!
Pues resultó ser una película coreana (es decir, de Korea del Sur)… con toda el paradigma del cine surcoreano (que es toda una potencia cineasta innegable), solo que con actores gringos o anglos para legitimarse ante el mundo (no oriental, claro está).
La película, totalmente basada en las chinas como Héroe y La casa de las dagas voladoras más todos los spaghetti westerns de Leone y muchas otras cintas japonesas… pues… pues… Resulta Una Obra Maestra.
No queda hablar bien de algo que me ha llevado al clímax… Pero como era tan Matrix más quinientos muertos más en un final de ninjas/samurái contra pistoleros onda Mad Max y chorros de sangre, a mí en verdad: ¡Me alucinó!
Claro que tiene muy bien manejada una historia romántica, así como una mitología muy a lo Carnival donde los escenarios y los atuendos circenses completan la orgía visual....
El defecto único (pero mayor) fue que, Skinny (o Sandman, o Sad Flute) debió quedarse para criar a la niña con el amor de la rubia (obviamente)… Pero la tóxica masculinidad machista insiste e insiste en que vale más seguir buscando que encontrar algo.
De cualquier manera: ¡Un éxtasis garantizado para los amantes de la sangre y las artes marciales! (Aunque sean tipo Matrix)
Pues resultó ser una película coreana (es decir, de Korea del Sur)… con toda el paradigma del cine surcoreano (que es toda una potencia cineasta innegable), solo que con actores gringos o anglos para legitimarse ante el mundo (no oriental, claro está).
La película, totalmente basada en las chinas como Héroe y La casa de las dagas voladoras más todos los spaghetti westerns de Leone y muchas otras cintas japonesas… pues… pues… Resulta Una Obra Maestra.
No queda hablar bien de algo que me ha llevado al clímax… Pero como era tan Matrix más quinientos muertos más en un final de ninjas/samurái contra pistoleros onda Mad Max y chorros de sangre, a mí en verdad: ¡Me alucinó!
Claro que tiene muy bien manejada una historia romántica, así como una mitología muy a lo Carnival donde los escenarios y los atuendos circenses completan la orgía visual....
El defecto único (pero mayor) fue que, Skinny (o Sandman, o Sad Flute) debió quedarse para criar a la niña con el amor de la rubia (obviamente)… Pero la tóxica masculinidad machista insiste e insiste en que vale más seguir buscando que encontrar algo.
De cualquier manera: ¡Un éxtasis garantizado para los amantes de la sangre y las artes marciales! (Aunque sean tipo Matrix)
Viggo Mortensen nuevamente me sorprende. Claro que debo admitir que esta película no es nueva aunque apenas me di el tiempo de mirarla. Toda una sorpresa.
En un futuro muy próximo, y bajo causas no abordadas en la historia, los pocos habitantes que quedan son nómadas o caníbales. Vigo es el Hombre, y tiene que cuidar al Niño (su hijo) en una interrelación afectiva-pedagógica y ejerciendo los valores que los aferran a una fe que poco a poco se extingue.
Durante la historia se van mostrando unos flash-backs que muestran cómo les llegó la sorpresa apocalíptica y, sobre todo, como la Mujer bajo una severa depresión los abandona y se entrega a la noche, donde había decidido morir.
Creo que esta muestra de cine viene a proponer una visión más real, más tenebrosa y macabra de lo que pudiera ser ese fin del mundo tan mítico y temido.
Lejos (pero no menos valoradas) quedan mis películas apocalípticas “de culto” como Escape de Nueva York (1981), Mad Max (1979), como el segmento de Los Sueños de Kurosawa “El demonio que se lamenta” (1990), o inclusive como la propuesta original del pésimo Shyamalan El incidente (2008).
A pesar de estas imágenes, la película no es de acción…
En un futuro muy próximo, y bajo causas no abordadas en la historia, los pocos habitantes que quedan son nómadas o caníbales. Vigo es el Hombre, y tiene que cuidar al Niño (su hijo) en una interrelación afectiva-pedagógica y ejerciendo los valores que los aferran a una fe que poco a poco se extingue.
Durante la historia se van mostrando unos flash-backs que muestran cómo les llegó la sorpresa apocalíptica y, sobre todo, como la Mujer bajo una severa depresión los abandona y se entrega a la noche, donde había decidido morir.
Creo que esta muestra de cine viene a proponer una visión más real, más tenebrosa y macabra de lo que pudiera ser ese fin del mundo tan mítico y temido.
Lejos (pero no menos valoradas) quedan mis películas apocalípticas “de culto” como Escape de Nueva York (1981), Mad Max (1979), como el segmento de Los Sueños de Kurosawa “El demonio que se lamenta” (1990), o inclusive como la propuesta original del pésimo Shyamalan El incidente (2008).
A pesar de estas imágenes, la película no es de acción…
Una de esas tardes cuando empieza el fin de semana, y la tentanción de ir a gastar lo equivalente a ocho dólares rentando películas (3X2) en Blockbuster. Estando allí me provocó rentar Priest (así se llama, como acá en México somos casi USA) que luego supe tenía otra título; El Sicario de Dios.
El sicario justo en el país de los sicarios (de los chantajistas, secuestradores y asesinos masivos), y de Dios, justo en un país de doble moral que solo de palabra predica bondades (pero el Papa tiene injerencia en las leyes del aborto, dicen).
Llego a mi casa, me sirvo mi burbon con ginger ale (recuerden que casi vivo en USA) y coloco el DVD original (no los chafas esos que venden en la calle cuyo anuncio lleno de violencia simbólica recurre a los niños humillando a sus padres por comprar productos cuya versión original cuesta, cuando menos, diez veces más). Tengo –ingenuamente- la ilusión que veré una orgía de acción, efectos especiales y ocurrencias cinematográficas que me harán por hora y media feliz (en alusión a Mecano).
Y comienza la película:
Humanos y vampis siempre se han “partido la madre” (y lo ponen con caricaturas para darle así como más estilo) desde las cruzadas, la primera guerra mundial y bla bla bla. Lo mismo que la gloriosa Guardianes del Día (y de la Noche), o que la alucinante saga Undergrown o inclusive como en Thor (aunque no sé cuál fue primero).
Tons, los jiúmans se refugian en ciudades bajo el control del Clero (¡¡jajaja!! ¿El Guanajuato de Fox? ¿La Guadalajara del nefasto Cardenal?) y, esas ciudades representan de manera descarada el concepto de Blade Runner (¡Arrodillaos!).
Y mejor (¿o peor?) los Priests vienen a ser la representación de los blade runners pero con la fuerza replicante de los tan icónicos y fundamentales personajes que son para nosotros, los veteranos del cine.

El turno de los villanos. Estos menos ofrecen algo nuevo, El Descenso me vino en mente de inmediato; vampiroides humanizados sin ojos y con movimientos tipo laicons de Underground. Además, no podía faltar, viven en un Panal donde inclusive hay una vampiro reina (what the fuck!!), o sea, Alien no se la perdería ni tampoco dejar fuera los elementos de Resident Evil.
(Si bien, el hecho que la reina haya vuelto vampiro al mejor amigo del Priest y la imagen apenas perceptible de ella pudo haberme emocionado, no llegó a más. Ni hace falta porque es obvio que anunciaron la segunda vuelta –si es que la gente cometió el error de mirar la película y pagando por esto-).
Así que los vampis y su neo-líder vestido a lo El bueno, el malo y el feo (¡síiiiii! Hasta el spaghetti western de Leoni cupo por acá) se suben a un tren (3:10 a Yuma) y se van ir a atacar las ciudades, pero los buenos van en sus motos ultraveloces (que vienen a ser una turbina con ruedas, y también me gustó esta onda) y justo cuando alcanzan al tren, de este salen unos "familiares" (humanos esclavizados por los vampis) en sus motos y comienzan a pelearse muy a lo Mad Max.

Mientras esto pasa, sobre el tren el chico malo de Sergio Leoni pelea con el Priest a puño pelado volando brincando y toda la parafernalia de lo digitalizado que ya aburre; hastía. Y mientras, la chica de la peli (porque todos los personajes deben ser blancos y heterosexuales no importa que tan futuro sea) no puede volar las vías pero como también ella vio El Guerrero de la Carretera va estrellar su motocicleta llena de explosivos contra el tren. El final, pues bien obvio, como toda la película.

Sí señores, este es el cine “mainstream” (un platillo de chilaquiles = cortes de tortillas diversas y que para remate le revuelves unos huevos –no güevos-) que genera cientos de películas por año y ha devenido una poderosa fuente de ingresos para la siempre resistente economía USA. Y no solo con ganar millones de dólares por bodrios tan ridículos que ni divierten, pero que aportan su semilla a formas de pensar que legitiman las hegemonías retrógradas y esclavizantes de las formas de pensar de los no críticos.

Hasta Dirty Harry se metió a la ensalada...
El sicario justo en el país de los sicarios (de los chantajistas, secuestradores y asesinos masivos), y de Dios, justo en un país de doble moral que solo de palabra predica bondades (pero el Papa tiene injerencia en las leyes del aborto, dicen).
Llego a mi casa, me sirvo mi burbon con ginger ale (recuerden que casi vivo en USA) y coloco el DVD original (no los chafas esos que venden en la calle cuyo anuncio lleno de violencia simbólica recurre a los niños humillando a sus padres por comprar productos cuya versión original cuesta, cuando menos, diez veces más). Tengo –ingenuamente- la ilusión que veré una orgía de acción, efectos especiales y ocurrencias cinematográficas que me harán por hora y media feliz (en alusión a Mecano).
Y comienza la película:
Humanos y vampis siempre se han “partido la madre” (y lo ponen con caricaturas para darle así como más estilo) desde las cruzadas, la primera guerra mundial y bla bla bla. Lo mismo que la gloriosa Guardianes del Día (y de la Noche), o que la alucinante saga Undergrown o inclusive como en Thor (aunque no sé cuál fue primero).
Tons, los jiúmans se refugian en ciudades bajo el control del Clero (¡¡jajaja!! ¿El Guanajuato de Fox? ¿La Guadalajara del nefasto Cardenal?) y, esas ciudades representan de manera descarada el concepto de Blade Runner (¡Arrodillaos!).
Y mejor (¿o peor?) los Priests vienen a ser la representación de los blade runners pero con la fuerza replicante de los tan icónicos y fundamentales personajes que son para nosotros, los veteranos del cine.

El turno de los villanos. Estos menos ofrecen algo nuevo, El Descenso me vino en mente de inmediato; vampiroides humanizados sin ojos y con movimientos tipo laicons de Underground. Además, no podía faltar, viven en un Panal donde inclusive hay una vampiro reina (what the fuck!!), o sea, Alien no se la perdería ni tampoco dejar fuera los elementos de Resident Evil.
(Si bien, el hecho que la reina haya vuelto vampiro al mejor amigo del Priest y la imagen apenas perceptible de ella pudo haberme emocionado, no llegó a más. Ni hace falta porque es obvio que anunciaron la segunda vuelta –si es que la gente cometió el error de mirar la película y pagando por esto-).
Así que los vampis y su neo-líder vestido a lo El bueno, el malo y el feo (¡síiiiii! Hasta el spaghetti western de Leoni cupo por acá) se suben a un tren (3:10 a Yuma) y se van ir a atacar las ciudades, pero los buenos van en sus motos ultraveloces (que vienen a ser una turbina con ruedas, y también me gustó esta onda) y justo cuando alcanzan al tren, de este salen unos "familiares" (humanos esclavizados por los vampis) en sus motos y comienzan a pelearse muy a lo Mad Max.

Mientras esto pasa, sobre el tren el chico malo de Sergio Leoni pelea con el Priest a puño pelado volando brincando y toda la parafernalia de lo digitalizado que ya aburre; hastía. Y mientras, la chica de la peli (porque todos los personajes deben ser blancos y heterosexuales no importa que tan futuro sea) no puede volar las vías pero como también ella vio El Guerrero de la Carretera va estrellar su motocicleta llena de explosivos contra el tren. El final, pues bien obvio, como toda la película.

Sí señores, este es el cine “mainstream” (un platillo de chilaquiles = cortes de tortillas diversas y que para remate le revuelves unos huevos –no güevos-) que genera cientos de películas por año y ha devenido una poderosa fuente de ingresos para la siempre resistente economía USA. Y no solo con ganar millones de dólares por bodrios tan ridículos que ni divierten, pero que aportan su semilla a formas de pensar que legitiman las hegemonías retrógradas y esclavizantes de las formas de pensar de los no críticos.

Hasta Dirty Harry se metió a la ensalada...






