José Zavala se ha ido
Cinemanía
Vera Cruz, el western original de hace casi 60 años
¡Guau! Tengo 46 años y desde niño pude ver muchas películas –algunas inolvidables- aunque muchas otras no. Pero por esta marca indeleble, me apasiona ver cine… sobre todo aquel que nunca pude ver.
Es como una espinita en mi alma y corazón. O quizá algo más grande, como una deuda de vida… como ese detalle a lograr para seguir vivo, creciendo.
Hace un mes apenas, pude por fin ver Los siete magníficos (1960, remake adaptado de Los siete samurai reconocida como una de las películas más grandes de todos los tiempos) y, bueno, fue ver a Kurosawa a color y en Cuernavaca, México. Nada mal, sobre todo cuando la película original me costó unos cuatro dólares. Y justo mirando el bonus material de este film salieron muchos asuntos en cuestión…

Mucho control en la filmación sobre “eso que proyectaría” la película ya que Vera Cruz (1954) había dado una muy mala imagen de México y su historia… What the fuck???? Eso bastó para que esta película fuera mi obsesión.
Dirigida por Robert Aldrich (que en mi cuestionable sabiduría) es un activista gay y tremendamente misógino por la manera de representar magníficos personajes femeninos llenos de conflictos y rencor. Gary Cooper y Burt Lancaster (que de niño los llegué a ver en algunos films) eran los fetiches machorros de esta película… así que, primeramente la busqué en original (porque el cine original se ve mejor que el pirata, y no es anuncio) pero rebasaba mi rango de aceptación de 10 USD por película antigua. Amazon, también algo cara… así que el Utorrent me hizo el favor.

Unos mercenarios de la apenas extinta Guerra Civil USA, allá por 1866, bajan a México a venderse al mejor postor que, obviamente, resultó ser el Emperador Maximiliano (y los malos todos los juaristas)… ¡Listo! Eso bastó. Nunca pero nunca nunca había visto un guión donde un “monstruo” de la histeria de México y el súper santo casi Dios Benito Juárez (al menos su ejército de indios acelerados) fueran el rival… ¡La locura!
La “mexicana” Sarita Montiel mostrando lo peor de las mujeres y lo mejor de las mexicanas (unas interesadas en el dinero por encima de todo, jajaja) y una francesa igualita a la mexicanita: ¡Festín!
Los escenarios súper exóticos: magníficos clichés de iglesias semiderruidas en pueblos casi abandonados (daría mi alma por hallar ahora algo así, solitario y tomar mil fotos) y una ruta a caballo junto a la Pirámide del Sol (IMPRESIONANTE) enmarcan la historia de manera fascinante.
Según los que saben de cine (yo solo repito), este western crepuscular, o sea, de vaqueros ruines y dirigidos por intereses económicos (y no con ejes axiológicos virtuosos). Según pues, que de aquí Sergio Leone se inventó los arquetipos cinematográficos de la talla de El Bueno, el Malo y el Feo.
Conclusión: Creo que hace más de medio siglo, en mi país, la gente se dolía de cualquier cosa… ¡Jajajaja!
Recomendada por mí.
Es como una espinita en mi alma y corazón. O quizá algo más grande, como una deuda de vida… como ese detalle a lograr para seguir vivo, creciendo.
Hace un mes apenas, pude por fin ver Los siete magníficos (1960, remake adaptado de Los siete samurai reconocida como una de las películas más grandes de todos los tiempos) y, bueno, fue ver a Kurosawa a color y en Cuernavaca, México. Nada mal, sobre todo cuando la película original me costó unos cuatro dólares. Y justo mirando el bonus material de este film salieron muchos asuntos en cuestión…

Mucho control en la filmación sobre “eso que proyectaría” la película ya que Vera Cruz (1954) había dado una muy mala imagen de México y su historia… What the fuck???? Eso bastó para que esta película fuera mi obsesión.
Dirigida por Robert Aldrich (que en mi cuestionable sabiduría) es un activista gay y tremendamente misógino por la manera de representar magníficos personajes femeninos llenos de conflictos y rencor. Gary Cooper y Burt Lancaster (que de niño los llegué a ver en algunos films) eran los fetiches machorros de esta película… así que, primeramente la busqué en original (porque el cine original se ve mejor que el pirata, y no es anuncio) pero rebasaba mi rango de aceptación de 10 USD por película antigua. Amazon, también algo cara… así que el Utorrent me hizo el favor.

Unos mercenarios de la apenas extinta Guerra Civil USA, allá por 1866, bajan a México a venderse al mejor postor que, obviamente, resultó ser el Emperador Maximiliano (y los malos todos los juaristas)… ¡Listo! Eso bastó. Nunca pero nunca nunca había visto un guión donde un “monstruo” de la histeria de México y el súper santo casi Dios Benito Juárez (al menos su ejército de indios acelerados) fueran el rival… ¡La locura!
La “mexicana” Sarita Montiel mostrando lo peor de las mujeres y lo mejor de las mexicanas (unas interesadas en el dinero por encima de todo, jajaja) y una francesa igualita a la mexicanita: ¡Festín!
Los escenarios súper exóticos: magníficos clichés de iglesias semiderruidas en pueblos casi abandonados (daría mi alma por hallar ahora algo así, solitario y tomar mil fotos) y una ruta a caballo junto a la Pirámide del Sol (IMPRESIONANTE) enmarcan la historia de manera fascinante.
Según los que saben de cine (yo solo repito), este western crepuscular, o sea, de vaqueros ruines y dirigidos por intereses económicos (y no con ejes axiológicos virtuosos). Según pues, que de aquí Sergio Leone se inventó los arquetipos cinematográficos de la talla de El Bueno, el Malo y el Feo.
Conclusión: Creo que hace más de medio siglo, en mi país, la gente se dolía de cualquier cosa… ¡Jajajaja!
Recomendada por mí.
Destino de un guerrero: Una película (Casi perfecta)
Por accidente, buscando alguna onda media rara (una película japonesa o acción marcial) me apareció en el Dios Tube el tráiler de esta peli: Ni hablar, con esos efectos visuales quedé estupefacto… Pero a pesar de los nombres “tan Holliwood” pude ver asiáticos, y pensé: ¡Oh, no debe ser tan mala!
Pues resultó ser una película coreana (es decir, de Korea del Sur)… con toda el paradigma del cine surcoreano (que es toda una potencia cineasta innegable), solo que con actores gringos o anglos para legitimarse ante el mundo (no oriental, claro está).
La película, totalmente basada en las chinas como Héroe y La casa de las dagas voladoras más todos los spaghetti westerns de Leone y muchas otras cintas japonesas… pues… pues… Resulta Una Obra Maestra.
No queda hablar bien de algo que me ha llevado al clímax… Pero como era tan Matrix más quinientos muertos más en un final de ninjas/samurái contra pistoleros onda Mad Max y chorros de sangre, a mí en verdad: ¡Me alucinó!
Claro que tiene muy bien manejada una historia romántica, así como una mitología muy a lo Carnival donde los escenarios y los atuendos circenses completan la orgía visual....
El defecto único (pero mayor) fue que, Skinny (o Sandman, o Sad Flute) debió quedarse para criar a la niña con el amor de la rubia (obviamente)… Pero la tóxica masculinidad machista insiste e insiste en que vale más seguir buscando que encontrar algo.
De cualquier manera: ¡Un éxtasis garantizado para los amantes de la sangre y las artes marciales! (Aunque sean tipo Matrix)
Pues resultó ser una película coreana (es decir, de Korea del Sur)… con toda el paradigma del cine surcoreano (que es toda una potencia cineasta innegable), solo que con actores gringos o anglos para legitimarse ante el mundo (no oriental, claro está).
La película, totalmente basada en las chinas como Héroe y La casa de las dagas voladoras más todos los spaghetti westerns de Leone y muchas otras cintas japonesas… pues… pues… Resulta Una Obra Maestra.
No queda hablar bien de algo que me ha llevado al clímax… Pero como era tan Matrix más quinientos muertos más en un final de ninjas/samurái contra pistoleros onda Mad Max y chorros de sangre, a mí en verdad: ¡Me alucinó!
Claro que tiene muy bien manejada una historia romántica, así como una mitología muy a lo Carnival donde los escenarios y los atuendos circenses completan la orgía visual....
El defecto único (pero mayor) fue que, Skinny (o Sandman, o Sad Flute) debió quedarse para criar a la niña con el amor de la rubia (obviamente)… Pero la tóxica masculinidad machista insiste e insiste en que vale más seguir buscando que encontrar algo.
De cualquier manera: ¡Un éxtasis garantizado para los amantes de la sangre y las artes marciales! (Aunque sean tipo Matrix)
Cine apocalíptico: El camino (y la sorpresa)
Viggo Mortensen nuevamente me sorprende. Claro que debo admitir que esta película no es nueva aunque apenas me di el tiempo de mirarla. Toda una sorpresa.
En un futuro muy próximo, y bajo causas no abordadas en la historia, los pocos habitantes que quedan son nómadas o caníbales. Vigo es el Hombre, y tiene que cuidar al Niño (su hijo) en una interrelación afectiva-pedagógica y ejerciendo los valores que los aferran a una fe que poco a poco se extingue.
Durante la historia se van mostrando unos flash-backs que muestran cómo les llegó la sorpresa apocalíptica y, sobre todo, como la Mujer bajo una severa depresión los abandona y se entrega a la noche, donde había decidido morir.
Creo que esta muestra de cine viene a proponer una visión más real, más tenebrosa y macabra de lo que pudiera ser ese fin del mundo tan mítico y temido.
Lejos (pero no menos valoradas) quedan mis películas apocalípticas “de culto” como Escape de Nueva York (1981), Mad Max (1979), como el segmento de Los Sueños de Kurosawa “El demonio que se lamenta” (1990), o inclusive como la propuesta original del pésimo Shyamalan El incidente (2008).
A pesar de estas imágenes, la película no es de acción…
En un futuro muy próximo, y bajo causas no abordadas en la historia, los pocos habitantes que quedan son nómadas o caníbales. Vigo es el Hombre, y tiene que cuidar al Niño (su hijo) en una interrelación afectiva-pedagógica y ejerciendo los valores que los aferran a una fe que poco a poco se extingue.
Durante la historia se van mostrando unos flash-backs que muestran cómo les llegó la sorpresa apocalíptica y, sobre todo, como la Mujer bajo una severa depresión los abandona y se entrega a la noche, donde había decidido morir.
Creo que esta muestra de cine viene a proponer una visión más real, más tenebrosa y macabra de lo que pudiera ser ese fin del mundo tan mítico y temido.
Lejos (pero no menos valoradas) quedan mis películas apocalípticas “de culto” como Escape de Nueva York (1981), Mad Max (1979), como el segmento de Los Sueños de Kurosawa “El demonio que se lamenta” (1990), o inclusive como la propuesta original del pésimo Shyamalan El incidente (2008).
A pesar de estas imágenes, la película no es de acción…
El sicario de Dios: Cine “mainstream” (chilaquiles con huevo)
Una de esas tardes cuando empieza el fin de semana, y la tentanción de ir a gastar lo equivalente a ocho dólares rentando películas (3X2) en Blockbuster. Estando allí me provocó rentar Priest (así se llama, como acá en México somos casi USA) que luego supe tenía otra título; El Sicario de Dios.
El sicario justo en el país de los sicarios (de los chantajistas, secuestradores y asesinos masivos), y de Dios, justo en un país de doble moral que solo de palabra predica bondades (pero el Papa tiene injerencia en las leyes del aborto, dicen).
Llego a mi casa, me sirvo mi burbon con ginger ale (recuerden que casi vivo en USA) y coloco el DVD original (no los chafas esos que venden en la calle cuyo anuncio lleno de violencia simbólica recurre a los niños humillando a sus padres por comprar productos cuya versión original cuesta, cuando menos, diez veces más). Tengo –ingenuamente- la ilusión que veré una orgía de acción, efectos especiales y ocurrencias cinematográficas que me harán por hora y media feliz (en alusión a Mecano).
Y comienza la película:
Humanos y vampis siempre se han “partido la madre” (y lo ponen con caricaturas para darle así como más estilo) desde las cruzadas, la primera guerra mundial y bla bla bla. Lo mismo que la gloriosa Guardianes del Día (y de la Noche), o que la alucinante saga Undergrown o inclusive como en Thor (aunque no sé cuál fue primero).
Tons, los jiúmans se refugian en ciudades bajo el control del Clero (¡¡jajaja!! ¿El Guanajuato de Fox? ¿La Guadalajara del nefasto Cardenal?) y, esas ciudades representan de manera descarada el concepto de Blade Runner (¡Arrodillaos!).
Y mejor (¿o peor?) los Priests vienen a ser la representación de los blade runners pero con la fuerza replicante de los tan icónicos y fundamentales personajes que son para nosotros, los veteranos del cine.

El turno de los villanos. Estos menos ofrecen algo nuevo, El Descenso me vino en mente de inmediato; vampiroides humanizados sin ojos y con movimientos tipo laicons de Underground. Además, no podía faltar, viven en un Panal donde inclusive hay una vampiro reina (what the fuck!!), o sea, Alien no se la perdería ni tampoco dejar fuera los elementos de Resident Evil.
(Si bien, el hecho que la reina haya vuelto vampiro al mejor amigo del Priest y la imagen apenas perceptible de ella pudo haberme emocionado, no llegó a más. Ni hace falta porque es obvio que anunciaron la segunda vuelta –si es que la gente cometió el error de mirar la película y pagando por esto-).
Así que los vampis y su neo-líder vestido a lo El bueno, el malo y el feo (¡síiiiii! Hasta el spaghetti western de Leoni cupo por acá) se suben a un tren (3:10 a Yuma) y se van ir a atacar las ciudades, pero los buenos van en sus motos ultraveloces (que vienen a ser una turbina con ruedas, y también me gustó esta onda) y justo cuando alcanzan al tren, de este salen unos "familiares" (humanos esclavizados por los vampis) en sus motos y comienzan a pelearse muy a lo Mad Max.

Mientras esto pasa, sobre el tren el chico malo de Sergio Leoni pelea con el Priest a puño pelado volando brincando y toda la parafernalia de lo digitalizado que ya aburre; hastía. Y mientras, la chica de la peli (porque todos los personajes deben ser blancos y heterosexuales no importa que tan futuro sea) no puede volar las vías pero como también ella vio El Guerrero de la Carretera va estrellar su motocicleta llena de explosivos contra el tren. El final, pues bien obvio, como toda la película.

Sí señores, este es el cine “mainstream” (un platillo de chilaquiles = cortes de tortillas diversas y que para remate le revuelves unos huevos –no güevos-) que genera cientos de películas por año y ha devenido una poderosa fuente de ingresos para la siempre resistente economía USA. Y no solo con ganar millones de dólares por bodrios tan ridículos que ni divierten, pero que aportan su semilla a formas de pensar que legitiman las hegemonías retrógradas y esclavizantes de las formas de pensar de los no críticos.

Hasta Dirty Harry se metió a la ensalada...
El sicario justo en el país de los sicarios (de los chantajistas, secuestradores y asesinos masivos), y de Dios, justo en un país de doble moral que solo de palabra predica bondades (pero el Papa tiene injerencia en las leyes del aborto, dicen).
Llego a mi casa, me sirvo mi burbon con ginger ale (recuerden que casi vivo en USA) y coloco el DVD original (no los chafas esos que venden en la calle cuyo anuncio lleno de violencia simbólica recurre a los niños humillando a sus padres por comprar productos cuya versión original cuesta, cuando menos, diez veces más). Tengo –ingenuamente- la ilusión que veré una orgía de acción, efectos especiales y ocurrencias cinematográficas que me harán por hora y media feliz (en alusión a Mecano).
Y comienza la película:
Humanos y vampis siempre se han “partido la madre” (y lo ponen con caricaturas para darle así como más estilo) desde las cruzadas, la primera guerra mundial y bla bla bla. Lo mismo que la gloriosa Guardianes del Día (y de la Noche), o que la alucinante saga Undergrown o inclusive como en Thor (aunque no sé cuál fue primero).
Tons, los jiúmans se refugian en ciudades bajo el control del Clero (¡¡jajaja!! ¿El Guanajuato de Fox? ¿La Guadalajara del nefasto Cardenal?) y, esas ciudades representan de manera descarada el concepto de Blade Runner (¡Arrodillaos!).
Y mejor (¿o peor?) los Priests vienen a ser la representación de los blade runners pero con la fuerza replicante de los tan icónicos y fundamentales personajes que son para nosotros, los veteranos del cine.

El turno de los villanos. Estos menos ofrecen algo nuevo, El Descenso me vino en mente de inmediato; vampiroides humanizados sin ojos y con movimientos tipo laicons de Underground. Además, no podía faltar, viven en un Panal donde inclusive hay una vampiro reina (what the fuck!!), o sea, Alien no se la perdería ni tampoco dejar fuera los elementos de Resident Evil.
(Si bien, el hecho que la reina haya vuelto vampiro al mejor amigo del Priest y la imagen apenas perceptible de ella pudo haberme emocionado, no llegó a más. Ni hace falta porque es obvio que anunciaron la segunda vuelta –si es que la gente cometió el error de mirar la película y pagando por esto-).
Así que los vampis y su neo-líder vestido a lo El bueno, el malo y el feo (¡síiiiii! Hasta el spaghetti western de Leoni cupo por acá) se suben a un tren (3:10 a Yuma) y se van ir a atacar las ciudades, pero los buenos van en sus motos ultraveloces (que vienen a ser una turbina con ruedas, y también me gustó esta onda) y justo cuando alcanzan al tren, de este salen unos "familiares" (humanos esclavizados por los vampis) en sus motos y comienzan a pelearse muy a lo Mad Max.

Mientras esto pasa, sobre el tren el chico malo de Sergio Leoni pelea con el Priest a puño pelado volando brincando y toda la parafernalia de lo digitalizado que ya aburre; hastía. Y mientras, la chica de la peli (porque todos los personajes deben ser blancos y heterosexuales no importa que tan futuro sea) no puede volar las vías pero como también ella vio El Guerrero de la Carretera va estrellar su motocicleta llena de explosivos contra el tren. El final, pues bien obvio, como toda la película.

Sí señores, este es el cine “mainstream” (un platillo de chilaquiles = cortes de tortillas diversas y que para remate le revuelves unos huevos –no güevos-) que genera cientos de películas por año y ha devenido una poderosa fuente de ingresos para la siempre resistente economía USA. Y no solo con ganar millones de dólares por bodrios tan ridículos que ni divierten, pero que aportan su semilla a formas de pensar que legitiman las hegemonías retrógradas y esclavizantes de las formas de pensar de los no críticos.

Hasta Dirty Harry se metió a la ensalada...
Lobo hombre americano en París: Un film de culto no valorado
Cuando Landis trataba de sacar a flote al Lobo hombre americano en Londres, tuvo que enfrentarse a varios problemas con la rigidez británica y dijo, en cierto momento, que habría preferido París. Dieciséis años después, siguiendo el concepto de comedia horror del clásico original, Antony Waller trajo de manera más que sorpresiva una exploración más a ese concepto.
Por supuesto que no fue secuela. Sino un desfile de memorables personajes, tanto de idiosincrasia aclichada francesa como el alabo slogan a la idiotez y soberbia USA. Ideas supremas como la aparición de sus amigos una vez muertos, que lo persiguen y le reprochan su estado en el limbo, así como magníficos sustos por el ataque de una pandilla de hombres lobo son el elemento fuerte de esta película.
Sin embargo, los críticos y la taquilla fueron duros con ella. Nunca la comprendieron.
Si bien, los lobos eran CGI que en muchas veces se veían algo ridículos, la dirección y la historia en verdad daban sorpresas de pegar brincos o soltar la risa de tanto disparate.
Es curioso que si en estos momentos se revisan las opiniones en los foros y en los sitios de venta de la película (Yahoo, Amazon, IMDB) en general son sobresalientes. Pero en el extraño mundo del cine donde valen más los elogios de quien mueve opiniones por encima de las sensibilidades, no dio más.

Acabo de verla de nuevo, después de catorce años y, en verdad, la he disfrutado más y mejor. Creo que vale la pena… por encima de Linterna Verde, de Capitán América y todo ese cine que llena las pantallas de las mismas cadenas que no ofertan nada pero nada nada diferente.
Ahh, y la bajé de un torrent: El internet, la maldición de Hollywood.
¡Ahhh! Y fue totalmente filmada en Holanda, en caso que no reconozcas París y sus burdeles.

Un divertido momento de humor negro en la película.
Por supuesto que no fue secuela. Sino un desfile de memorables personajes, tanto de idiosincrasia aclichada francesa como el alabo slogan a la idiotez y soberbia USA. Ideas supremas como la aparición de sus amigos una vez muertos, que lo persiguen y le reprochan su estado en el limbo, así como magníficos sustos por el ataque de una pandilla de hombres lobo son el elemento fuerte de esta película.
Sin embargo, los críticos y la taquilla fueron duros con ella. Nunca la comprendieron.
Si bien, los lobos eran CGI que en muchas veces se veían algo ridículos, la dirección y la historia en verdad daban sorpresas de pegar brincos o soltar la risa de tanto disparate.
Es curioso que si en estos momentos se revisan las opiniones en los foros y en los sitios de venta de la película (Yahoo, Amazon, IMDB) en general son sobresalientes. Pero en el extraño mundo del cine donde valen más los elogios de quien mueve opiniones por encima de las sensibilidades, no dio más.

Acabo de verla de nuevo, después de catorce años y, en verdad, la he disfrutado más y mejor. Creo que vale la pena… por encima de Linterna Verde, de Capitán América y todo ese cine que llena las pantallas de las mismas cadenas que no ofertan nada pero nada nada diferente.
Ahh, y la bajé de un torrent: El internet, la maldición de Hollywood.
¡Ahhh! Y fue totalmente filmada en Holanda, en caso que no reconozcas París y sus burdeles.

Un divertido momento de humor negro en la película.







