30/08/08: El Renato
Renato se encontraba cubriéndose detrás de una camioneta volteada con las llantas hacia arriba, con él se cubrían otros cuatro civiles y un soldado americano. Frente a ellos y perpendicular a la camioneta volteada había una alameda larga y ancha con césped a ambos costados. Por esa alameda se acercaban rápidamente los soldados del otro bando. Aquellos soldados estaban harto armados y eran unos quince.
El soldado americano que estaba al costado de Renato empezó a descargar toda su artillería contra los enemigos. Y literalmente la descargó, pues se quedó sin municiones. Los otros, que no habían sido dañados, ya estaban rodeando la camioneta. Súbitamente, el soldado americano fue muerto en su intento de ir contra uno de sus enemigos.
Renato vio cómo asesinaban a los otros cuatro civiles. Él, que era civil y no contaba con arma alguna, echó a correr por la alameda, con toda la velocidad que sus piernas y su alma le permitían alcanzar. De pronto… sintió un balazo.
Un rayo caliente mas no doloroso le atravesó el cráneo. Cayó su cuerpo al piso. La visión de Renato era la misma que la que
tiene una cámara de video que cae de lado, con el pavimento en el costado izquierdo. No sentía dolor alguno, notó que dejaba de sentir progresivamente como si fuera invadido poco a poco por una especie de sombra: primero dejó de sentir sus piernas, luego esa rara sombra insensible subía por su cintura… ya no sentía el estómago, el tórax, la sombra invisible cubrió sus brazos, ya lo único que sentía era la cabeza, pero esta vez sentía que su cráneo poco a poco se iba endureciendo. Se endurecía el cuello hasta que lo dejaba de sentir, se endurecían sus mejillas, se endurecía su nuca, el occipucio, toda la parte trasera de la cabeza se sentía como si fuera una piedra, ya no sentía nada. Lo único que podía percibir era la luz que entraba por sus ojos aún abiertos, pero pronto empezó a ver como toda su visión se desvanecía como un efecto fade out de un vídeo. Todo se iba oscureciendo poco a poco hasta que el último hilo de luz desapareció.
Oscuridad… Negrura… habrán pasado en su conciencia el equivalente a tres segundos cuando de pronto Renato abrió los ojos.
Estaba echado boca arriba en una especie de camita para bebés, en una sala de hospital, cuando de pronto desde arriba se asomaron a verlo dos cabezas enormes y sonrientes a las que nunca en su vida había visto antes y que pronto Renato reconoció como sus padres. La señora le sonreía amorosamente, pero aquellos padres no eran los padres que él solía tener, incluso eran rubios, y Renato nunca había sido rubio; pero de cualquier modo eran sus padres. Él trató de decir "mamá" pero las palabras no brotaban de su boca, poco a poco se fue dando cuenta de que no sabía muchas cosas, había olvidado tantas cosas, su mente parecía vacía. Y es que Renato había acabado de nacer.
El soldado americano que estaba al costado de Renato empezó a descargar toda su artillería contra los enemigos. Y literalmente la descargó, pues se quedó sin municiones. Los otros, que no habían sido dañados, ya estaban rodeando la camioneta. Súbitamente, el soldado americano fue muerto en su intento de ir contra uno de sus enemigos.
Renato vio cómo asesinaban a los otros cuatro civiles. Él, que era civil y no contaba con arma alguna, echó a correr por la alameda, con toda la velocidad que sus piernas y su alma le permitían alcanzar. De pronto… sintió un balazo.
Un rayo caliente mas no doloroso le atravesó el cráneo. Cayó su cuerpo al piso. La visión de Renato era la misma que la que

Oscuridad… Negrura… habrán pasado en su conciencia el equivalente a tres segundos cuando de pronto Renato abrió los ojos.
Estaba echado boca arriba en una especie de camita para bebés, en una sala de hospital, cuando de pronto desde arriba se asomaron a verlo dos cabezas enormes y sonrientes a las que nunca en su vida había visto antes y que pronto Renato reconoció como sus padres. La señora le sonreía amorosamente, pero aquellos padres no eran los padres que él solía tener, incluso eran rubios, y Renato nunca había sido rubio; pero de cualquier modo eran sus padres. Él trató de decir "mamá" pero las palabras no brotaban de su boca, poco a poco se fue dando cuenta de que no sabía muchas cosas, había olvidado tantas cosas, su mente parecía vacía. Y es que Renato había acabado de nacer.








