03/08/09 | Publicado por: a20063269 | Categoría Ensayos
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Recuerdo aún el poema El cuervo de Edgar Alan Poe. Sobre todo, la repetida enseñanza del profesor Lores al decir que "No hay nada más triste que la muerte de una mujer hermosa". Claro, aunque toda muerte por sí es triste, la de una mujer hermosa sería diferente, porque se extingue la esencia de una inspiración poética, de un gusto no descrito contemplado en un halo de eternidad.
¿No te ha sucedido que al ver una mujer hermosa en alguna foto piensas que sigue viva, andando por alli? Casi nunca uno se imagina de que aquella actriz o modelo hermosa que veo puede estar muerta, mientras que su encanto me invade en vida.
Un suceso que sirve como ejemplo me contaron hace un par de años.
Se trata de la historia de Alicia, una chica encantadora, de bonita figura y con un par de ojos medios verdes; así como medios eternos. Su cabello lacio castaño hacía de que sus fotos por el HI5 fuesen las más comentadas entre sus amigas de la U. de Lima.
"Siempre tenía galanes que la siguieran. Sus fotos del HI5 hicieron de que conozca a mucha gente. Entre uno de ellos, su ex enamorado. Hace tanto tiempo ha pasado que no la veo", dijo una de sus amigas, que la conocí por casualidad gracias a un amigo del barrio.
Haciendo honores al servicio de cumplir 18 años de edad, la noche de un sábado asistió a una discoteca para ahogar las penas: había terminado con su enamorado la noche anterior y quería pasarla con sus amigos. Estaba con sus amigas de la Universidad, algunos chicos que la persiguen por la maravilla de la primera impresión mediática al reconocer su belleza: la impresión eterna de un posible enamorado.
La niebla madrugadora de Miraflores le avisó con un frío que cala en sus hombros desnudos que era hora de volver a casa. Tomó un taxi para movilizarse al departamento donde vivía. Pagó el taxi y se despidió de sus amigos. Sacó de su carterita las llaves con media tembladera provocada por el frío y la descordinación por el alcohol bebido. Sube las escaleras con ayuda del pasamanos: imaginaba que escalaba una montaña de cinco pisos, al departamento donde ella habita.
Lo que sucedió después aún nadie lo sabe. Incluso, ni a los agentes de la policía que fueron al primer piso del departamento, alrededor de las 8 am, para observar el cadaver de Alicia. Su cuerpo cayó del quinto piso hacia el primero. Algunos amigos afirmaron un posible suicidio debido a la depresión por terminar con su enamorado; otros, alimentaban el supuesto de un posible asesinato por celos hecho por el ex enamorado.
El suceso quedó archivado como suicidio, con la extraña conclusión del suicidio por desamor.
Sus ojos medios eternos durmieron aquella noche guardando el secreto de su muerte. Sin embargo, para muchos hombres, aún ella sigue viva, a pesar de que no las conozcan. Esto debido a que sencillamente las fotos de ella, de su hermosura, aún siguen colgadas en su HI5 sin que nadie pueda eliminarlas, porque ninguno de sus amigos tiene su contraseña.
Hasta los últimos días de que la cuenta desapareciera por desuso, los comentarios de más galanes fueron llegando a su album fotográfico, esperando alguna respuesta de tan hermosa mujer. Esperando la respuesta de una mujer eternamente viva por su belleza en las fotografías, pero clínicamente fallecida como consta en el informe de la morgue de Lima.







