16/06/11: Carlos Cacho y su 'vida mutilada'
Reinas del drama, vividores de excesos, personalidades inmaduras, individuos inacabados. Hombres que apenas son adolescentes, mujeres que son niñas… gays que son un conflicto (para ellos y para todos).
Una vez más el turno de un personaje de una televisión que no aporta, solo acompleja más a una sociedad que no se acepta. Una sociedad que no conoce su historia para entenderse, para dejar el dolor de lado y reconstruirse. Cuando esto ocurre sirve como paliativo aparece la omnipresente televisión con su interminable galería de freaks. Gente que no propone nada positivo, que no puede ser modelo a seguir de nadie; gente que solo sabe herir y burlarse de los demás.
Un gay practicando la misoginia. Un homo homofóbico. Una mujer agresiva y frustrada… Es la opción de algo mal llamado entretenimiento que, desconozco, si genera realmente gozo, paz o más rencores y rechazo en un país que tiene tantas cosas por explotar (menos sus personajes ridículos, sus complejos bélicos, su cocina única –pero para ellos-).

Nacido con el sexo equivocado. Educado de una manera inadecuada. Y contratado por la televisión para dar lástima… este personaje caprichoso e hiriente cometió un delito. Creyó que con sus poses de diva, sus gritos neuróticos o su drama perfeccionado no afrentaría alguna consecuencia.
Ahora ha declarado que: “su vida quedó mutilada”. En lugar de aceptar que él mismo se automutiló desde mucho tiempo atrás.
Una vez más el turno de un personaje de una televisión que no aporta, solo acompleja más a una sociedad que no se acepta. Una sociedad que no conoce su historia para entenderse, para dejar el dolor de lado y reconstruirse. Cuando esto ocurre sirve como paliativo aparece la omnipresente televisión con su interminable galería de freaks. Gente que no propone nada positivo, que no puede ser modelo a seguir de nadie; gente que solo sabe herir y burlarse de los demás.
Un gay practicando la misoginia. Un homo homofóbico. Una mujer agresiva y frustrada… Es la opción de algo mal llamado entretenimiento que, desconozco, si genera realmente gozo, paz o más rencores y rechazo en un país que tiene tantas cosas por explotar (menos sus personajes ridículos, sus complejos bélicos, su cocina única –pero para ellos-).

Nacido con el sexo equivocado. Educado de una manera inadecuada. Y contratado por la televisión para dar lástima… este personaje caprichoso e hiriente cometió un delito. Creyó que con sus poses de diva, sus gritos neuróticos o su drama perfeccionado no afrentaría alguna consecuencia.
Ahora ha declarado que: “su vida quedó mutilada”. En lugar de aceptar que él mismo se automutiló desde mucho tiempo atrás.














