Deberían llamarse idiotic-phones en lugar de “Smart”. Muy posiblemente las personas que los portan se han vuelto algo así como zombies... o autómatas… o cuando menos enajenados imprudentes que son un peligro potencial para la circulación urbana así como bultos desconectados de la realidad.
Caso uno: Una persona busca un lugar, cierto domicilio, no lo encuentra y se siente angustiada. Voltea a pedir ayuda a los transeúntes y estos no son sino un rebaño de autómatas (¿o debo decir asnada?). Falla en su intento de aproximarse a alguno para pedir ayuda, ninguno de esos otrora animales loquax les interesa tener contacto con otra persona, solo desean vivir en ese limbo de música o de diálogos celulares con otros que, también prefieren hacerlo así, nada de contactos personales, de tête-a-tête, cara a cara o face-to-face.
Y si lograse que uno de ellos se sacara sus audífonos de los oídos, o levantaran sus ojos de la pantalla, estos se molestarían y no le brindarían ayuda (aunque me cuestiono si estos autómatas realmente pueden ayudar a alguien).
El fenómeno es impresionante. Yo vengo de la época del Walkman, luego del Discman, y pude llegar a ver en ciertos momentos casos parecidos como en las salas de espera de buses o de aeropuertos… a veces en algunos vehículos, pero ahora, esto se ve por todas partes.

Imagen tomada de internet.
Las comunicaciones telefónicas nunca tuvieron una sed tan gigantesca como ahora.
Caso dos: Se sube una mujer de casi cuarenta años a una combi sobre cargada de pasajeros. Aborda con dos paquetes inadecuados para viajar en un colectivo, con su bolso de mano… pero sobre todo haciendo una llamada por su celular. Ella No es un Pulpo, le faltan cuando menos un par de brazos para lograr la sujeción de algún soporte del vehículo. ¡Pero a ella le vale madres! Ella está haciendo o recibiendo una llamada y NO va cortarla por el hecho de subirse con una carga de voluminosos bultos en un auto donde apenas cabe. Sorprendentemente la gente le ayuda a acomodar sus cosas entre sus pies para que ella siga en su llamada. Ni las gracias da, ella está muy en su mundo. ¿Hablará con su nuevo amante? La solidaridad de la gente me parece demasiado empática, ¿ellos mismos aceptan válida esa conducta por demás imprudente y estúpida?
Yo hubiera cortado, hubiera tomado el vehículo y llegando a mi destino devuelto la llamada. O tomado un taxi, acostarme en el asiento trasero y seguir bla-bla-bla-bla. Pero siento que mis conductas llevan fuertes dosis de cognición, me resisto a ser autómata.
Para mi sorpresa pasan diez minutos, varias paradas, ¡y ella sigue hablando! Ni siquiera ha pagado su pasaje, ni ha pensado en eso. La prioridad es estar pegada a su teléfono.
Esa dependencia al celular es una enfermedad de estos tiempos. Porque en verdad es una enfermedad. Cuando alguien no puede despegarse un momento, un instante que permita pensar en uno mismo y en los otros que tenemos enfrente, ya es un enorme problema.
Nomofobia: Solo es cuestión de poner en un buscador “miedo a no…” y ¡zaz! El resto lo da la web, Miedo a no tener el celular. Patético.
Caso tres: Me encontré con dos personas y fuimos a un café. Un café que como todos los cafés modernos de ciudad te ofrece conexión al internet vía Wi… Y para mi sorpresa ellos se conectaron y comenzaron a navegar, hasta que dije “si vamos estar aquí los tres propongo (o creo que dije exijo) que se salga de su Facebook y de su Whatsapp”. Logré mi cometido, al menos en esa ocasión.

Imagen de internet.
Pero la oferta tecnológica aumenta, los equipos cada vez más potentes, el mercado de apps no cesa y las tarifas de planes más accesibles. ¿Qué se puede hacer?
Caso cuatro: Un conductor -en extremo- estúpido da una vuelta en una calle invadiendo totalmente el carril opuesto porque solo una de sus manos está en el volante. ¿La otra? Obviamente está con su celular.
Él mismo ve como el conductor del auto que viene en el carril contrario lo esquiva con mil malabares y ni aun así suelta su equipo. ¡Le vale completamente madres esto!
No puedo menos que sentirme indignado. La imprudencia impera en la actualidad.
Pues yo creo que sí se puede hacer mucho y evitar hasta lo posible esa automatización despertando cierto grado de conciencia crítica en aquellos que no se resistan. Tampoco voy a negar aquellas bondades de tener el teléfono a la mano. Pero las cosas de importancia se platican en un par de minutos, nada más, si una conversa amerita más que eso entonces hay santuarios de la comunicación humana llamados cafés o bares y, solamente allí, uno puede pasar horas hablando y mirándose a los ojos. ¡Y no hay nada comparable a eso!
Mi Twitter
Caso uno: Una persona busca un lugar, cierto domicilio, no lo encuentra y se siente angustiada. Voltea a pedir ayuda a los transeúntes y estos no son sino un rebaño de autómatas (¿o debo decir asnada?). Falla en su intento de aproximarse a alguno para pedir ayuda, ninguno de esos otrora animales loquax les interesa tener contacto con otra persona, solo desean vivir en ese limbo de música o de diálogos celulares con otros que, también prefieren hacerlo así, nada de contactos personales, de tête-a-tête, cara a cara o face-to-face.
Y si lograse que uno de ellos se sacara sus audífonos de los oídos, o levantaran sus ojos de la pantalla, estos se molestarían y no le brindarían ayuda (aunque me cuestiono si estos autómatas realmente pueden ayudar a alguien).
El fenómeno es impresionante. Yo vengo de la época del Walkman, luego del Discman, y pude llegar a ver en ciertos momentos casos parecidos como en las salas de espera de buses o de aeropuertos… a veces en algunos vehículos, pero ahora, esto se ve por todas partes.

Imagen tomada de internet.
Las comunicaciones telefónicas nunca tuvieron una sed tan gigantesca como ahora.
Caso dos: Se sube una mujer de casi cuarenta años a una combi sobre cargada de pasajeros. Aborda con dos paquetes inadecuados para viajar en un colectivo, con su bolso de mano… pero sobre todo haciendo una llamada por su celular. Ella No es un Pulpo, le faltan cuando menos un par de brazos para lograr la sujeción de algún soporte del vehículo. ¡Pero a ella le vale madres! Ella está haciendo o recibiendo una llamada y NO va cortarla por el hecho de subirse con una carga de voluminosos bultos en un auto donde apenas cabe. Sorprendentemente la gente le ayuda a acomodar sus cosas entre sus pies para que ella siga en su llamada. Ni las gracias da, ella está muy en su mundo. ¿Hablará con su nuevo amante? La solidaridad de la gente me parece demasiado empática, ¿ellos mismos aceptan válida esa conducta por demás imprudente y estúpida?
Yo hubiera cortado, hubiera tomado el vehículo y llegando a mi destino devuelto la llamada. O tomado un taxi, acostarme en el asiento trasero y seguir bla-bla-bla-bla. Pero siento que mis conductas llevan fuertes dosis de cognición, me resisto a ser autómata.
Para mi sorpresa pasan diez minutos, varias paradas, ¡y ella sigue hablando! Ni siquiera ha pagado su pasaje, ni ha pensado en eso. La prioridad es estar pegada a su teléfono.
Esa dependencia al celular es una enfermedad de estos tiempos. Porque en verdad es una enfermedad. Cuando alguien no puede despegarse un momento, un instante que permita pensar en uno mismo y en los otros que tenemos enfrente, ya es un enorme problema.
Nomofobia: Solo es cuestión de poner en un buscador “miedo a no…” y ¡zaz! El resto lo da la web, Miedo a no tener el celular. Patético.
Caso tres: Me encontré con dos personas y fuimos a un café. Un café que como todos los cafés modernos de ciudad te ofrece conexión al internet vía Wi… Y para mi sorpresa ellos se conectaron y comenzaron a navegar, hasta que dije “si vamos estar aquí los tres propongo (o creo que dije exijo) que se salga de su Facebook y de su Whatsapp”. Logré mi cometido, al menos en esa ocasión.

Imagen de internet.
Pero la oferta tecnológica aumenta, los equipos cada vez más potentes, el mercado de apps no cesa y las tarifas de planes más accesibles. ¿Qué se puede hacer?
Caso cuatro: Un conductor -en extremo- estúpido da una vuelta en una calle invadiendo totalmente el carril opuesto porque solo una de sus manos está en el volante. ¿La otra? Obviamente está con su celular.
Él mismo ve como el conductor del auto que viene en el carril contrario lo esquiva con mil malabares y ni aun así suelta su equipo. ¡Le vale completamente madres esto!
No puedo menos que sentirme indignado. La imprudencia impera en la actualidad.
Pues yo creo que sí se puede hacer mucho y evitar hasta lo posible esa automatización despertando cierto grado de conciencia crítica en aquellos que no se resistan. Tampoco voy a negar aquellas bondades de tener el teléfono a la mano. Pero las cosas de importancia se platican en un par de minutos, nada más, si una conversa amerita más que eso entonces hay santuarios de la comunicación humana llamados cafés o bares y, solamente allí, uno puede pasar horas hablando y mirándose a los ojos. ¡Y no hay nada comparable a eso!
Mi Twitter
27/08/11: Terrorismos en México…
Otro acto criminal abominable. Un grupo de sicarios llegaron a un casino y zaz, lo incendiaron y murieron… se dice que más de sesenta personas.
Aterrador hecho, y los culpables, Los Zetas.

Pero resulta que el sitio no tenía salidas de emergencia. Que estas eran falsas. Que no tenía condiciones de seguridad… pero sí un permiso de funcionamiento.
Se dice además, que alguno de los dueños estaba amenazado con la extorsión, que él sabía de la amenaza sobre el local… y no dijo nada. Total, él nomás invierte en el sitio, no acude…
Los muertos de San Fernando, todos los mexicanos e inmigrantes que fueron secuestrados de sus buses en su camino a la frontera y asesinados a golpes. Un hito en el concepto de la inmigración en todo América… el miedo, la indignación, la impunidad y la tolerancia extrema en este país.
Resulta que hay varios detenidos por esta serie de matanzas. De todos ellos, ninguno siquiera ha sido procesado.
Entonces ahora me pregunto, ¿quiénes son los terroristas en México?
• ¿Los narcosicarios o los funcionarios de Gobierno?
• ¿Los que matan directamente o quienes permitieron y crearon todas las condiciones para que los criminales maten impunemente?
• ¿Los grandes capos del narco o los políticos que con su apoyo llegaron al poder?
Creo que el terrorismo mexicano viene a ser otro, desde el Estado mismo. Y total, como las bajas son civiles sin voz ni voto (a menos que seas dueño de cadenas de negocios, poeta o personaje público) esto viene a ser un nuevo modelo de país mucho más complejo que el “estado fallido”.

Viva México con su PAN, su Virgencita de Guadalupe, su Televisa y su TV Azteka: Estos son el verdadero gen de la maldad extrema.
P.S. Alguien me va cuestionar por qué metí a la Virgen (jejejeje)… bueno, la Santa Muerte tiene que ser consecuencia de algo, ¿No? (jajajaja)

P.S. del P.S. Y si para estado fallido faltan ejemplos, ¿qué tal las famosas ladies de Polanco? ¡Sirvientas devenidas a pop stars!
Aterrador hecho, y los culpables, Los Zetas.

Pero resulta que el sitio no tenía salidas de emergencia. Que estas eran falsas. Que no tenía condiciones de seguridad… pero sí un permiso de funcionamiento.
Se dice además, que alguno de los dueños estaba amenazado con la extorsión, que él sabía de la amenaza sobre el local… y no dijo nada. Total, él nomás invierte en el sitio, no acude…
Los muertos de San Fernando, todos los mexicanos e inmigrantes que fueron secuestrados de sus buses en su camino a la frontera y asesinados a golpes. Un hito en el concepto de la inmigración en todo América… el miedo, la indignación, la impunidad y la tolerancia extrema en este país.
Resulta que hay varios detenidos por esta serie de matanzas. De todos ellos, ninguno siquiera ha sido procesado.
Entonces ahora me pregunto, ¿quiénes son los terroristas en México?
• ¿Los narcosicarios o los funcionarios de Gobierno?
• ¿Los que matan directamente o quienes permitieron y crearon todas las condiciones para que los criminales maten impunemente?
• ¿Los grandes capos del narco o los políticos que con su apoyo llegaron al poder?
Creo que el terrorismo mexicano viene a ser otro, desde el Estado mismo. Y total, como las bajas son civiles sin voz ni voto (a menos que seas dueño de cadenas de negocios, poeta o personaje público) esto viene a ser un nuevo modelo de país mucho más complejo que el “estado fallido”.

Viva México con su PAN, su Virgencita de Guadalupe, su Televisa y su TV Azteka: Estos son el verdadero gen de la maldad extrema.
P.S. Alguien me va cuestionar por qué metí a la Virgen (jejejeje)… bueno, la Santa Muerte tiene que ser consecuencia de algo, ¿No? (jajajaja)

P.S. del P.S. Y si para estado fallido faltan ejemplos, ¿qué tal las famosas ladies de Polanco? ¡Sirvientas devenidas a pop stars!
Malas noticias, malas noticias por todas partes. Noticias que van de lo asombroso, inesperado a lo increíble e indignante. Noticias de países cercanos, al menos por idioma de dominio, al menos en un enorme territorio pero tan sin ley como los es Latinoamérica. Y siempre me he considerado poco impresionable, digamos como la fuente de inspiración de un engendro de Hollywood como Jack Sparrows (que viene a ser el alter ego de Keith Richards, el Stone más stoned del rock).

Guatemala
A mí me pasó. Leí en algún diario “Facundo Cabral asesinado a tiros en Guatemala” y la verdad, pensé en mil cosas menos en que fuera un encabezado real. Pasados un par de minutos, leí de nuevo… Facundo Cabral… asesinado a tiros llegando al aeropuerto… en Guatemala. ¡Ahora sí estamos jodidos! (Digo, muchísimo más), justo cuando leía que los Zetas (los narcos más malévolos según nos dicen acá en México… o sea, los Narcos del Chapo son almas de Dios) dominaban ese país, que dicho sea de paso, no puede con sus problemas (como si en México pudiéramos).
Digo, ¿Facundo? (mejor dicho, pregunté)… no me cabe, ¿metido en drogas? ¿Negocios riesgosos? ¿O en verdad sus posturas políticas y musicales alguna vez tuvieron un peso de severa seriedad?
No. El asunto es bien escabroso. Mucho más. Ese crimen iba generar un escándalo inmenso internacional. Y ahora ya está.
Resulta que una hipótesis dice que iban por su acompañante. Que él no tenía nada que ver. Así como cuando en el aeropuerto de Guadalajara mataron al Cardenal Posadas. La hipótesis final fue que lo confundieron. Hipótesis viene de los actuales y realistas vocablos hipo= verdad, tesis= oficial. Las etimologías grecolatinas han cedido a las narcocomerciales (y son mexicanas, pues mejor).
Perú
Otra historia asombrosa. El turno de Perú, el país con un impresionante desarrollo económico de dos dígitos (con un crecimiento de pobreza de tres). Una pareja de ciudadanos polacos de la tercera edad, andaban por las aguas del Ucayalli (que con tanto cariño recuerdo) practicando su pasión total, el kayak. Cuando unos nativos ashánikas los vieron en el río, sacaron la retrocarga y los agujeraron, luego los cortaron en pedacitos y cada trozo humano (imagino que pie derecho, pie izquierdo, cabeza, mano, brazo, nalga uno, nalga dos, pene) fueron echado al agua amarrados de cierto peso para que en el fondo de las caudalosas aguas turbias se descompusieran y fueran devorados por la abundante fauna fluvial…
En la búsqueda de los aventureros, y gracias a que hicieron una publicación en su blog (por eso es bueno tener blogs actualizados) un día antes, la policía encontró las mochilas y hasta las zapatillas en las viviendas de gente nativa. Al leer esto, recordé las ingenuas películas italianas de Holocausto Caníbal y Caníbal Ferox (que son tan bobas y de mal gusto que a nadie se las recomiendo) y estas quedaron todavía más en lo absurdo y ridículo. El país del desarrollo nada sustentable ha dado el guión de Caníbales del Amazonas, aunque sus elementos sean menos románticos. ¡Qué viva el Perú, carajo!

México
Los nuevos templarios son de Michoacán, México. De repente, un grupo criminal con pocos años de gestión (¿cinco?) resulta ser el objetivo del Estado Mexicano. Sí, así como se lee. Por fin toda la mano dura del Gobierno se enfoca en atrapar al jefe criminal de los llamados Los Caballeros Templarios (¿por qué se llaman así? No lo sé, la verdad)…

Pero, digo, ¿y dónde está el narco mexicano más buscado de México y el mundo? ¿Por qué el Aparato Mexicano bélico militar político del partido panista no hace una operación similar?
Quizá porque vienen elecciones en Michoacán, y el Presidente de México (por desgracia, moreliano) quiere que su hermanita gobierne este de por sí ingobernado Estado y qué mejor que lucirse con una megaoperación militar-policíaca como si fuera el único grupo criminal de México… o tan siquiera de Michoacán. Fines políticos partidistas y hasta de negocios personales están en juego. Ahora solo queda esperar otro “narco-bloqueo” (se le llama así cuando carros ametrallados y quemados son colocados en las salidas de las principales ciudades de Michoacán, de manera común, para que la población se encierre paralizada de terror mientras el Gobierno Estatal del PRD bloquea los diarios por internet y dice que “acá no pasa nada que todo está controlado” –porque son sus cuates y por ellos llegó al poder-).

Y mientras todo esto ocurre, los “mundiales de fútbol”, o sea, mundiales no Copa del Mundo, salen en la televisión como droga que hace olvidar su miserable situación a una población mediocre y nada crítica perteneciente a Latinoamérica…


Guatemala
A mí me pasó. Leí en algún diario “Facundo Cabral asesinado a tiros en Guatemala” y la verdad, pensé en mil cosas menos en que fuera un encabezado real. Pasados un par de minutos, leí de nuevo… Facundo Cabral… asesinado a tiros llegando al aeropuerto… en Guatemala. ¡Ahora sí estamos jodidos! (Digo, muchísimo más), justo cuando leía que los Zetas (los narcos más malévolos según nos dicen acá en México… o sea, los Narcos del Chapo son almas de Dios) dominaban ese país, que dicho sea de paso, no puede con sus problemas (como si en México pudiéramos).
Digo, ¿Facundo? (mejor dicho, pregunté)… no me cabe, ¿metido en drogas? ¿Negocios riesgosos? ¿O en verdad sus posturas políticas y musicales alguna vez tuvieron un peso de severa seriedad?
No. El asunto es bien escabroso. Mucho más. Ese crimen iba generar un escándalo inmenso internacional. Y ahora ya está.
Resulta que una hipótesis dice que iban por su acompañante. Que él no tenía nada que ver. Así como cuando en el aeropuerto de Guadalajara mataron al Cardenal Posadas. La hipótesis final fue que lo confundieron. Hipótesis viene de los actuales y realistas vocablos hipo= verdad, tesis= oficial. Las etimologías grecolatinas han cedido a las narcocomerciales (y son mexicanas, pues mejor).
Perú
Otra historia asombrosa. El turno de Perú, el país con un impresionante desarrollo económico de dos dígitos (con un crecimiento de pobreza de tres). Una pareja de ciudadanos polacos de la tercera edad, andaban por las aguas del Ucayalli (que con tanto cariño recuerdo) practicando su pasión total, el kayak. Cuando unos nativos ashánikas los vieron en el río, sacaron la retrocarga y los agujeraron, luego los cortaron en pedacitos y cada trozo humano (imagino que pie derecho, pie izquierdo, cabeza, mano, brazo, nalga uno, nalga dos, pene) fueron echado al agua amarrados de cierto peso para que en el fondo de las caudalosas aguas turbias se descompusieran y fueran devorados por la abundante fauna fluvial…
En la búsqueda de los aventureros, y gracias a que hicieron una publicación en su blog (por eso es bueno tener blogs actualizados) un día antes, la policía encontró las mochilas y hasta las zapatillas en las viviendas de gente nativa. Al leer esto, recordé las ingenuas películas italianas de Holocausto Caníbal y Caníbal Ferox (que son tan bobas y de mal gusto que a nadie se las recomiendo) y estas quedaron todavía más en lo absurdo y ridículo. El país del desarrollo nada sustentable ha dado el guión de Caníbales del Amazonas, aunque sus elementos sean menos románticos. ¡Qué viva el Perú, carajo!

México
Los nuevos templarios son de Michoacán, México. De repente, un grupo criminal con pocos años de gestión (¿cinco?) resulta ser el objetivo del Estado Mexicano. Sí, así como se lee. Por fin toda la mano dura del Gobierno se enfoca en atrapar al jefe criminal de los llamados Los Caballeros Templarios (¿por qué se llaman así? No lo sé, la verdad)…

Pero, digo, ¿y dónde está el narco mexicano más buscado de México y el mundo? ¿Por qué el Aparato Mexicano bélico militar político del partido panista no hace una operación similar?
Quizá porque vienen elecciones en Michoacán, y el Presidente de México (por desgracia, moreliano) quiere que su hermanita gobierne este de por sí ingobernado Estado y qué mejor que lucirse con una megaoperación militar-policíaca como si fuera el único grupo criminal de México… o tan siquiera de Michoacán. Fines políticos partidistas y hasta de negocios personales están en juego. Ahora solo queda esperar otro “narco-bloqueo” (se le llama así cuando carros ametrallados y quemados son colocados en las salidas de las principales ciudades de Michoacán, de manera común, para que la población se encierre paralizada de terror mientras el Gobierno Estatal del PRD bloquea los diarios por internet y dice que “acá no pasa nada que todo está controlado” –porque son sus cuates y por ellos llegó al poder-).

Y mientras todo esto ocurre, los “mundiales de fútbol”, o sea, mundiales no Copa del Mundo, salen en la televisión como droga que hace olvidar su miserable situación a una población mediocre y nada crítica perteneciente a Latinoamérica…

03/07/10: Epidemias de Gordura: ¿Estás loco?
• Me encontré con Benjamín y su gigantesco vientre. Me preguntó qué hacía para –al menos- no verme obeso. Mi respuesta lo sorprendió al extremo; “No como ni pan ni tortillas”… “¿¡Estás loco!?” Fue su expresión.
• Jairo trabaja donde yo. Desde hace un año le detectaron principios de diabetes, nada raro para la tremenda obesidad que siempre le he conocido. De hecho, su hijo que es estudiante de medicina inició una campaña para prevenir la obesidad juvenil. Ni Jairo ha dejado de beber sus tres o cuatro gaseosas por día (la mitad son, según, Diet) y siempre lo he visto comer más que generosamente. Por su parte, su hijo nunca integró a su propio padre en sus eventos orientadores de la calidad de vida; de hecho, me parece que este incipiente médico NO ve la obesidad de su propio padre.
• Alberto tiene quince años. Él es esbelto y fuerte de cuerpo. Es buen futbolista y estudiante. Pero en su familia, todos los miembros mayores que él (padre, madre, herman@s) tienen una figura demasiado “redonda”. Parece ser que será cosa que abandone su competitividad temporal de este deporte para seguir ese paradigma… el cual me atrevo de definir sociocultural antes que de salud y calidad de vida.
• Elvira, cuando les mostraba unas fotos de los balnearios de Nicaragua que visité en vacaciones, me preguntó que por qué todos allá estaban “desnutridos”. La verdad esos individuos, sobre todo los varones, tenían un cuerpo por demás atlético con un porcentaje de grasa sorprendentemente bajo… así me pude ver yo hace veinte años… nunca los llamaría desnutridos, pero Emilia vive en un contexto donde ese físico no es común y hasta resulta raro.
• Voy a la bodega de la esquina por un garrafón de veinte litros de agua. Salvo dos o tres cosas todo lo que allí se vende es comida chatarra de poderosas empresas mexicanas que mueven un respetable capital en ventas.
• Salgo a la calle y en verdad l@s obes@s abundan. Cuando paso por la plaza del pueblo miro a una mujer con un vientre desproporcionadamente enorme, ella sin complejo contempla su reflejo en un vidrio… y entra a la paletería a pedir un cono de helado.
• México es el país que más gaseosas consume. Pero y por lo tanto es el que más botellas bota a la basura; casi no hay reciclaje: mares y ríos pagan por el negocio de la Coca Cola Company.
• El Negrito Bimbo solía ser uno de mis dulces favoritos. Hace una semana leí del poderoso efecto casi adictivo del azúcar en el organismo. El Negrito Bimbo tiene cantidades elevadas de azúcar industrializada. Es un bocadillo común y hasta recomendado en las escuelas (por el mismo Bimbo claro, y autorizado en las escuelas al menos por los directivos). Bimbo es mexicana.

¡Ahhh qué rico pastelito!
• Hace quince años las unidades deportivas y los gimnasios estaban llenos. Había que buscar la hora o el local menos concurrido. Ahora no. Parece que todos andan bebiendo cocas y comiendo tortillas mientras andan con su celular, i-pods o sus laptops.
Pero en Nicaragua están desnutridos…. ¿Estás loco?

Mi "desnutrido" amigo nicaragüense Franciso, que es tan alto como yo pero pesa veinte kilos menos... ¿Estoy gordo?
• Jairo trabaja donde yo. Desde hace un año le detectaron principios de diabetes, nada raro para la tremenda obesidad que siempre le he conocido. De hecho, su hijo que es estudiante de medicina inició una campaña para prevenir la obesidad juvenil. Ni Jairo ha dejado de beber sus tres o cuatro gaseosas por día (la mitad son, según, Diet) y siempre lo he visto comer más que generosamente. Por su parte, su hijo nunca integró a su propio padre en sus eventos orientadores de la calidad de vida; de hecho, me parece que este incipiente médico NO ve la obesidad de su propio padre.
• Alberto tiene quince años. Él es esbelto y fuerte de cuerpo. Es buen futbolista y estudiante. Pero en su familia, todos los miembros mayores que él (padre, madre, herman@s) tienen una figura demasiado “redonda”. Parece ser que será cosa que abandone su competitividad temporal de este deporte para seguir ese paradigma… el cual me atrevo de definir sociocultural antes que de salud y calidad de vida.
• Elvira, cuando les mostraba unas fotos de los balnearios de Nicaragua que visité en vacaciones, me preguntó que por qué todos allá estaban “desnutridos”. La verdad esos individuos, sobre todo los varones, tenían un cuerpo por demás atlético con un porcentaje de grasa sorprendentemente bajo… así me pude ver yo hace veinte años… nunca los llamaría desnutridos, pero Emilia vive en un contexto donde ese físico no es común y hasta resulta raro.
• Voy a la bodega de la esquina por un garrafón de veinte litros de agua. Salvo dos o tres cosas todo lo que allí se vende es comida chatarra de poderosas empresas mexicanas que mueven un respetable capital en ventas.
• Salgo a la calle y en verdad l@s obes@s abundan. Cuando paso por la plaza del pueblo miro a una mujer con un vientre desproporcionadamente enorme, ella sin complejo contempla su reflejo en un vidrio… y entra a la paletería a pedir un cono de helado.
• México es el país que más gaseosas consume. Pero y por lo tanto es el que más botellas bota a la basura; casi no hay reciclaje: mares y ríos pagan por el negocio de la Coca Cola Company.
• El Negrito Bimbo solía ser uno de mis dulces favoritos. Hace una semana leí del poderoso efecto casi adictivo del azúcar en el organismo. El Negrito Bimbo tiene cantidades elevadas de azúcar industrializada. Es un bocadillo común y hasta recomendado en las escuelas (por el mismo Bimbo claro, y autorizado en las escuelas al menos por los directivos). Bimbo es mexicana.

¡Ahhh qué rico pastelito!
• Hace quince años las unidades deportivas y los gimnasios estaban llenos. Había que buscar la hora o el local menos concurrido. Ahora no. Parece que todos andan bebiendo cocas y comiendo tortillas mientras andan con su celular, i-pods o sus laptops.
Pero en Nicaragua están desnutridos…. ¿Estás loco?

Mi "desnutrido" amigo nicaragüense Franciso, que es tan alto como yo pero pesa veinte kilos menos... ¿Estoy gordo?
20/03/10: La nueva y violenta imagen, ¿de México?
¿No hubo cientos de películas de cuatreros y abigeos en la horrorosa época de oro donde todo mundo se liaba a balazos? ¿No en cada telenovela de antaño y vigente han ocurrido crueles conspiraciones sin escrúpulos para ver el calvario perenne de la clase dominada –y resaltar su virtud, precisamente, de ser pobres-?
¿No ha habido desde hace años asesinatos de políticos –muchos pasados como “accidentes” de carretera- donde hasta un candidato priista -y bajo esa lógica de entonces “futuro presidente”- cayó de manera sangrienta (y nunca se convenció con la investigación?
¿No habían asesinado en Ciudad Juárez cientos de mujeres y Nunca se detuvo siquiera esto (y ya no cuestiono “si se resolvieron los crímenes”)? ¿No, inclusive, se evitó la distribución comercial de películas referentes a esta temática (como Bordertown con la JLo y Banderas)?
¿No siempre desde fines de la década de los sesenta han habido muchos focos rojos sociales en este país maquillado por la poderosa y omnipresente Televisa?
¿No la música más popular actual aquí viene a ser meras apologías de la violencia que genera el narco? ¿No existe una corriente de cine ultra-low-q y bien famoso cuyos protagonistas y temas son de pura muerte y violencia?
¿No esta “imagen nacional” es una mala parodia de la imagen violenta de la nación del Norte en cuyas escuelas y universidades los estudiantes se matan a tiros? ¿Donde existen de manera permanente asesinos seriales? ¿Donde la segregación y delincuencia tiene divididas las Big Cities que uno tanto admira? ¿Donde millones consumen droga?
¿No son los vecinos del Sur países llenos de conflictos bélicos por guerrillas mercenarias y pandillas mara que la convierten en una de las zonas más violentas del Mundo?
¿No queda México en medio de dos infiernos con uno propio mayor?
¿No forma acaso la violencia parte de esa imagen del macho, del hombre duro y puro que tanto en México como ciertos países de Latinoamérica se llega a valorar?
¿No contribuyen a la violencia “nacional” la pederastia agresiva de los sacerdotes y las luchas de privilegios absurdos los sindicatos ultrapolitizados? ¿No son los docentes mexicanos de los más radicales y brutos del mundo entero?
¿No las condiciones socioeconómicas neoliberales de los últimos quince años han favorecido una desintegración familiar a un grado extremo? ¿No pasó este país de ser productor y distribuidor de drogas a ser consumidor justo en este lapso de tiempo?
¿No se origina la violencia mexicana, antes que del narco, de una clase política ambiciosa hasta al asco e insensible como bestias depredadoras y rapiñeras?
Sigo sin entender por qué algunos se asombran con lo que ahora está pasando… (un ataque a un Consulado USA)…

Porque los sucesos y las condiciones NO son independientes...
¿No ha habido desde hace años asesinatos de políticos –muchos pasados como “accidentes” de carretera- donde hasta un candidato priista -y bajo esa lógica de entonces “futuro presidente”- cayó de manera sangrienta (y nunca se convenció con la investigación?
¿No habían asesinado en Ciudad Juárez cientos de mujeres y Nunca se detuvo siquiera esto (y ya no cuestiono “si se resolvieron los crímenes”)? ¿No, inclusive, se evitó la distribución comercial de películas referentes a esta temática (como Bordertown con la JLo y Banderas)?
¿No siempre desde fines de la década de los sesenta han habido muchos focos rojos sociales en este país maquillado por la poderosa y omnipresente Televisa?
¿No la música más popular actual aquí viene a ser meras apologías de la violencia que genera el narco? ¿No existe una corriente de cine ultra-low-q y bien famoso cuyos protagonistas y temas son de pura muerte y violencia?
¿No esta “imagen nacional” es una mala parodia de la imagen violenta de la nación del Norte en cuyas escuelas y universidades los estudiantes se matan a tiros? ¿Donde existen de manera permanente asesinos seriales? ¿Donde la segregación y delincuencia tiene divididas las Big Cities que uno tanto admira? ¿Donde millones consumen droga?
¿No son los vecinos del Sur países llenos de conflictos bélicos por guerrillas mercenarias y pandillas mara que la convierten en una de las zonas más violentas del Mundo?
¿No queda México en medio de dos infiernos con uno propio mayor?
¿No forma acaso la violencia parte de esa imagen del macho, del hombre duro y puro que tanto en México como ciertos países de Latinoamérica se llega a valorar?
¿No contribuyen a la violencia “nacional” la pederastia agresiva de los sacerdotes y las luchas de privilegios absurdos los sindicatos ultrapolitizados? ¿No son los docentes mexicanos de los más radicales y brutos del mundo entero?
¿No las condiciones socioeconómicas neoliberales de los últimos quince años han favorecido una desintegración familiar a un grado extremo? ¿No pasó este país de ser productor y distribuidor de drogas a ser consumidor justo en este lapso de tiempo?
¿No se origina la violencia mexicana, antes que del narco, de una clase política ambiciosa hasta al asco e insensible como bestias depredadoras y rapiñeras?
Sigo sin entender por qué algunos se asombran con lo que ahora está pasando… (un ataque a un Consulado USA)…

Porque los sucesos y las condiciones NO son independientes...
La verdad NO recuerdo cuánto o qué he hablado sobre los accidentes en las carreteras peruanas, tan comunes. Tres, cuatro o quizá hasta cinco posts, donde hasta incluí un poema alusivo al tema. Y hablando en números de visitas (quien sabe si lectores), pues una modesta cantidad cercana a las cinco mil. Lo peor, lo avergonzante, es que hice un artículo ad homini contra la ex ministra de transporte Zavala… la cual finalmente removieron y todo siguió como si nada. Y justo en esta tarde ingreso a las noticias y allí está nuevamente la cara macabra, inevitable e inmutable como siempre…
De nunca acabar: accidentes de carreteras en Puno, Pisco y Huaraz dejan unos 31 muertos
Allí la frase: de nunca acabar. Es claro, yo solía indignarme de esta situación cuando vivía en Lima; hace tres años cuando comencé a cuestionar el por qué de la existencia y la permisividad a este fenómeno. Un fenómeno complejo, multidimensional y que debiera ser tratado desde diferentes enfoques para disminuirse (porque evitarse me parece una palabra demasiado remota).
La ministra –a la que por razones extrañas llegué a despreciar- ya no está; los accidentes de carretera ahora son considerados problemas de salud nacional (¿y? ¿Qué con ello?); la tolerancia cero que da risa; las compañías de transporte sin permisos; los choferes con hambre y con sueño y terriblemente mal pagados, y algunos sin licencia siquiera; los buses de lástima; las carreteras del asco; la geografía que complicada todo; los meteoros climáticos le colocan la cereza al pastel… ¿Se puede hacer algo?
Como alguna vez lo dije, y ni recuerdo cuándo; ¿para qué? ¿Ya vieron quienes son los afectados? ¿Acaso valen la pena como personas?
Lo que “vende”, es decir; lo que da popularidad es retar a Chile, de jugar a los espías, de hablar de quién tiene más inversiones (ahora resulta que la tercera parte de Chile es de Perú así que debo de olvidarme de Ripley, Metro, Benavides, Wong y mil empresas más).
Lo bueno es que KISS fue a Lima (35 años después –cuestiono para qué- pero fue)… es lo que vale. Que la australiana Kina parta madres, que la U se campeona, que Laura sea la número Uno en desprecio masivo aunque ya no viva en Lima…
Ya no había hablado del tema… porque ahora me agobia ver a mi país en una espiral descendente de drogas y corrupción (no creas que soy un idiota que sólo mira a los otros)…
Pero bueno, sumemos los muertos (allá en las carreteras, acá en las calles) y que siga la fiesta, ¿o acaso vamos a negar el glorioso fin de año y ponernos tristes?
De nunca acabar: accidentes de carreteras en Puno, Pisco y Huaraz dejan unos 31 muertos
Allí la frase: de nunca acabar. Es claro, yo solía indignarme de esta situación cuando vivía en Lima; hace tres años cuando comencé a cuestionar el por qué de la existencia y la permisividad a este fenómeno. Un fenómeno complejo, multidimensional y que debiera ser tratado desde diferentes enfoques para disminuirse (porque evitarse me parece una palabra demasiado remota).
La ministra –a la que por razones extrañas llegué a despreciar- ya no está; los accidentes de carretera ahora son considerados problemas de salud nacional (¿y? ¿Qué con ello?); la tolerancia cero que da risa; las compañías de transporte sin permisos; los choferes con hambre y con sueño y terriblemente mal pagados, y algunos sin licencia siquiera; los buses de lástima; las carreteras del asco; la geografía que complicada todo; los meteoros climáticos le colocan la cereza al pastel… ¿Se puede hacer algo?
Como alguna vez lo dije, y ni recuerdo cuándo; ¿para qué? ¿Ya vieron quienes son los afectados? ¿Acaso valen la pena como personas?
Lo que “vende”, es decir; lo que da popularidad es retar a Chile, de jugar a los espías, de hablar de quién tiene más inversiones (ahora resulta que la tercera parte de Chile es de Perú así que debo de olvidarme de Ripley, Metro, Benavides, Wong y mil empresas más).
Lo bueno es que KISS fue a Lima (35 años después –cuestiono para qué- pero fue)… es lo que vale. Que la australiana Kina parta madres, que la U se campeona, que Laura sea la número Uno en desprecio masivo aunque ya no viva en Lima…
Ya no había hablado del tema… porque ahora me agobia ver a mi país en una espiral descendente de drogas y corrupción (no creas que soy un idiota que sólo mira a los otros)…
Pero bueno, sumemos los muertos (allá en las carreteras, acá en las calles) y que siga la fiesta, ¿o acaso vamos a negar el glorioso fin de año y ponernos tristes?
Se habla de su presencia en diferentes realidades. En países con zonas donde la delincuencia y la criminalidad se ha disparado. En naciones con problemas sociales que pueden resultar vergonzosos, o que se piensa no tienen una solución rentable o mediata. Estos grupos paramilitares han existido desde hace más tiempo del que se piensa, si bien han sido repudiados al estar bajo las órdenes de dictadores sicópatas… otras veces pudieron haber ofrecido soluciones desconocidas. A continuación narraré una charla que tuve con un conocido, mayor que yo y con enorme experiencia en la vida social de esta parte de México.
Un relato de un pasado no tan lejano
Por el año del 92 y 93 este estado en el que vivimos había quedado muy armado dada las facilidades que el gobernador saliente les dio durante los años de ejercicio de poder. Poblaciones enteras de gente sin educación, sin fuentes sólidas de trabajo pero con armas fue “el logro” de su gestión política. Y poco después, nos llegó “la crisis” (Nota personal: O sea, que en este país crisis es un estado socioeconómico mental permanente).
Así que el panorama devino en gente con necesidades y con armas: comenzaron los robos. Había zonas tan peligrosas que era un riesgo total recorrerlas; el robo era un hecho inevitable. La situación empeoró aún más; de los robos pasaron a los asesinatos y a las violaciones. Robo y muerte, robo y violaciones.
Con estos comentarios yo mismo hice de esos hechos monstruosos que efectivamente, pasaban en la región… recordé ese intento de robo de un bus donde al matar al chofer de un tiro en la cara, el bus se fue a un barranco y murieron absolutamente todos los pasajeros… y los criminales procedieron a robar hurgando entre los cadáveres.
Y el famoso violador de la zona de la costa, que cuentan terminó violando a turistas norteamericanos e inclusive a oficiales del ejército…

Mi conocido siguió contándome:
El nuevo gobernador no podía hacer mucho y la situación ya era crítica. Hubo un caso donde una pareja de norteamericanos fueron afectados y para evitar un escándalo mayúsculo los escoltaron hasta la frontera y acá no hicieran público su viacrusis.
Entonces, se dice, que se organizó la creación de los escuadrones. Gente entrenada y con la consigna de matar por encima de tomar algún prisionero. El sistema no estaba para apresar sangrientos criminales y garantizarles juicios con pruebas y todo: había que parar la situación a toda costa.
Y así fue.
Los nuevos escuadrones de la muerte
Hubo un hecho actual y apenas reciente que me pareció más sorprendente, y mejor aún; admirable. Un funcionario de gobierno o empresario (no recuerdo) de la rica y opulenta zona norte del país, había sido amenazado de muerte por uno de los tantos grupos criminales. Este individuo, que lejos de intimidarse, de pronto anunció la muerte en la ciudad de México (cientos de kilómetros distante) del criminal que a él lo había amenazado –y termina siendo todo un ejemplo de admiración ya sea por su bravuconería, determinación, poder económico o cuando menos por su férreo instinto de supervivencia-.
Nadie, ni la policía en sus muchas versiones que existen en México, ni el ejército ni ningún vocero del Gobierno tenían siquiera el dato. ¿Cómo lo sabía?
-Ya estuvo jefe. Este hijo de p#/% no le dará más problemas- debió ser el mensaje inmediato de unos de sus empleados sicarios para ofrecerle la primicia de un hecho sorprendente.
Lo moral de lo inmoral
Si volvemos al relato de mi amigo, y lo traspolamos con una realidad actual –y cabe decir que es ahora está mucho peor-, ¿se antoja la posibilidad? Ahora no son comunidades ignorantes, agresivas y armadas que ante las circunstancias se sienten dueños de una carretera o una región. Son grupos organizados con enormes recursos económicos y que requieren de más de lo mismo para sentir poder y continuar manejando y desarrollando su imperio. Son grupos de soiciópatas incapaces de sentir compasión hacia sus víctimas, porque ellos mismos son víctimas de una nación que nunca se interesó por trabajar la integración y la justicia social; una nación que permitió que poderes fácticos como la televisión, la iglesia y la creencia que tener era lo mismo que ser (thanks to the USA)… y donde la corrupción terminó siendo la máxima característica deseable para la movilidad social y laboral.
¿Cómo combatir la delincuencia organizada en un país desorganizado? ¿Cómo indagar e investigar cuando se está lleno de infiltrados que reciben mejor salario de parte de los criminales y no creen en la justicia porque no existe? ¿Cómo hacer “justicia” apegándose a “las leyes” cuando son aplicadas por jueces y políticos corruptos?
Lo más interesante en mi visión es que ahora mismo se habla de un escuadrón –pero con todas las credenciales formales-; un incorruptible grupo de élite ni más ni menos que de la Marina –yo ni sabía que teníamos Marina-. Este desconocido grupo nacido de manera espectacular para ser leyenda instantánea se le ha comparado de inmediato con Los Intocables (por esos periodistas que a veces pudiera ser no tan malo que los desaparezcan). Pero como dijo un lector de esos cuestionables periódicos; en algunas de las fotos del asesinato reciente de un enorme personaje del narco mexicano, se ven personas que lejos de verse Intocables Marinos jóvenes y atléticos… parecen precisamente individuos populix más posiblemente parecidos a criminales comunes, o escuadrones de la muerte… y de esto no se habló nada.

Un relato de un pasado no tan lejano
Por el año del 92 y 93 este estado en el que vivimos había quedado muy armado dada las facilidades que el gobernador saliente les dio durante los años de ejercicio de poder. Poblaciones enteras de gente sin educación, sin fuentes sólidas de trabajo pero con armas fue “el logro” de su gestión política. Y poco después, nos llegó “la crisis” (Nota personal: O sea, que en este país crisis es un estado socioeconómico mental permanente).
Así que el panorama devino en gente con necesidades y con armas: comenzaron los robos. Había zonas tan peligrosas que era un riesgo total recorrerlas; el robo era un hecho inevitable. La situación empeoró aún más; de los robos pasaron a los asesinatos y a las violaciones. Robo y muerte, robo y violaciones.
Con estos comentarios yo mismo hice de esos hechos monstruosos que efectivamente, pasaban en la región… recordé ese intento de robo de un bus donde al matar al chofer de un tiro en la cara, el bus se fue a un barranco y murieron absolutamente todos los pasajeros… y los criminales procedieron a robar hurgando entre los cadáveres.
Y el famoso violador de la zona de la costa, que cuentan terminó violando a turistas norteamericanos e inclusive a oficiales del ejército…

Mi conocido siguió contándome:
El nuevo gobernador no podía hacer mucho y la situación ya era crítica. Hubo un caso donde una pareja de norteamericanos fueron afectados y para evitar un escándalo mayúsculo los escoltaron hasta la frontera y acá no hicieran público su viacrusis.
Entonces, se dice, que se organizó la creación de los escuadrones. Gente entrenada y con la consigna de matar por encima de tomar algún prisionero. El sistema no estaba para apresar sangrientos criminales y garantizarles juicios con pruebas y todo: había que parar la situación a toda costa.
Y así fue.
Los nuevos escuadrones de la muerte
Hubo un hecho actual y apenas reciente que me pareció más sorprendente, y mejor aún; admirable. Un funcionario de gobierno o empresario (no recuerdo) de la rica y opulenta zona norte del país, había sido amenazado de muerte por uno de los tantos grupos criminales. Este individuo, que lejos de intimidarse, de pronto anunció la muerte en la ciudad de México (cientos de kilómetros distante) del criminal que a él lo había amenazado –y termina siendo todo un ejemplo de admiración ya sea por su bravuconería, determinación, poder económico o cuando menos por su férreo instinto de supervivencia-.
Nadie, ni la policía en sus muchas versiones que existen en México, ni el ejército ni ningún vocero del Gobierno tenían siquiera el dato. ¿Cómo lo sabía?
-Ya estuvo jefe. Este hijo de p#/% no le dará más problemas- debió ser el mensaje inmediato de unos de sus empleados sicarios para ofrecerle la primicia de un hecho sorprendente.
Lo moral de lo inmoral
Si volvemos al relato de mi amigo, y lo traspolamos con una realidad actual –y cabe decir que es ahora está mucho peor-, ¿se antoja la posibilidad? Ahora no son comunidades ignorantes, agresivas y armadas que ante las circunstancias se sienten dueños de una carretera o una región. Son grupos organizados con enormes recursos económicos y que requieren de más de lo mismo para sentir poder y continuar manejando y desarrollando su imperio. Son grupos de soiciópatas incapaces de sentir compasión hacia sus víctimas, porque ellos mismos son víctimas de una nación que nunca se interesó por trabajar la integración y la justicia social; una nación que permitió que poderes fácticos como la televisión, la iglesia y la creencia que tener era lo mismo que ser (thanks to the USA)… y donde la corrupción terminó siendo la máxima característica deseable para la movilidad social y laboral.
¿Cómo combatir la delincuencia organizada en un país desorganizado? ¿Cómo indagar e investigar cuando se está lleno de infiltrados que reciben mejor salario de parte de los criminales y no creen en la justicia porque no existe? ¿Cómo hacer “justicia” apegándose a “las leyes” cuando son aplicadas por jueces y políticos corruptos?
Lo más interesante en mi visión es que ahora mismo se habla de un escuadrón –pero con todas las credenciales formales-; un incorruptible grupo de élite ni más ni menos que de la Marina –yo ni sabía que teníamos Marina-. Este desconocido grupo nacido de manera espectacular para ser leyenda instantánea se le ha comparado de inmediato con Los Intocables (por esos periodistas que a veces pudiera ser no tan malo que los desaparezcan). Pero como dijo un lector de esos cuestionables periódicos; en algunas de las fotos del asesinato reciente de un enorme personaje del narco mexicano, se ven personas que lejos de verse Intocables Marinos jóvenes y atléticos… parecen precisamente individuos populix más posiblemente parecidos a criminales comunes, o escuadrones de la muerte… y de esto no se habló nada.

La paranoia flota en una región al norte del estado. En cuestión de menos de dos semanas ha habido cinco asesinatos, demasiado para una serie de poblados con pocos habitantes y bien cercanos entre ellos. Los crímenes, al parecer, relacionados con el robo de camionetas.
El patrón de los autos no queda claro. Si bien uno de los vehículos era muy moderno y equipado -automóvil norteamericano rodando en territorio mexicano-, las otras en cambio no eran la gran cosa. Los dueños que al parecer se percataron del robo en el momento que ocurría, fueron maniatados, torturados y abandonados desnudos sus cadáveres… al menos eso dicen.
En diferentes lugares se habla en voz baja de estos hechos. Todos los asesinados eran conocidos. Resaltan sus numerosas virtudes por ahora –quién sabe si hace unos días eran individuos de mérito alguno-. Los más jóvenes y quizá vecinos de ellos están tristes… parecen deprimidos (comienzan a conocer lo que es vivir en México).
Nadie sabe algo al respecto sobre quiénes fueron. Aseguran que los criminales mataron al único testigo que estuvo en los hechos en ambos casos. Los asesinos vienen a ser invisibles, completamente desconocidos… y por lo tanto pudieran tener el don de la omnipresencia. “No hables de esto con nadie, no te expongas.”
Las personas más conservadoras, prejuiciosas y moralmente ambiguas dicen que la situación no es para tanto, que esto ocurrió fuera del área del pueblo mayor. A pesar que uno de los eventos le sucedió a un personaje conocido por su condición de alcohólico bonachón, él fue asesinado en el monte; previamente torturado.

“Él no merecía eso, era buena gente. A nadie le hacía daño.”
Nadie merece ser torturado y asesinado eso debiera ser un pensamiento y derecho universal innegable. Pero pocos saben como es –fue, o ha sido- el resto de la vida de quienes nos rodean. Me inclino a pensar que las muertes violentas terminan acechando a quienes sembraron rencor en otros, un resentimiento crónico…
La venganza llega a ser un motivo de vida muy poderoso en una sociedad que no ha sabido forjar valores, justicia económica-social y esperanza.
Un amigo mío me dijo que todo lo que ocurre viene a ser una venganza social. Él es crítico, viejo lobo, sufrido por gusto y por contexto… su punto de vista vale mucho, aunque pocos lo valoren…
Platico con un conocido de una de las víctimas. Le pregunto si realmente fueron esos grupos criminales nacional (y mundialmente) famosos. Me dice que lo duda. Que es gente malera, gente de esas zonas que por sus envidias quieren tener lo que no pudieron conseguir… o lo que las condiciones socioeconomicoculturales les negaron. Me asegura que hay gente que vio a los asesinos… pero temen hablar. Gente así, que llega a ese extremo simplemente no teme nada… y le vale madre todo.
Vivo entonces en un país donde tener cierta condición o ciertos bienes termina siendo una maldición. ¿Por qué?
La puerta del infierno
Pobrecito México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos.
La frase anterior, según recuerdo, es atribuida a Porfirio Díaz –el máximo y sádico dictador de la histeria mexicana según los libros de texto de primaria-. Una frase de esta talla, no puede venir de alguien común…
Sí. Pero esa influencia nada divina hizo que miles de mexicanos se embriagaran del sueño americano de tener (muchísimo antes que ser) y se ultra valorara la posesión y todo el poder que la posición económica puede traer, sobre todo en un sistema postcolonial corrupto en todos los niveles de autoridad.

Y para colmo, ese sueño necesitaría de drogas para sostenerse. Entonces, ser narco sería una opción laboral más que estratégica.
Pero no se pensaría que esa patología social de la nación que llevó el capitalismo al extremo caería como cascada… y ahora México viene a ser un país adicto… Ser traficante en un país de consumidores… de narcos y consumidores que añoran el status social… Aunado a una sociedad que no tiene rumbo ideológico propio… y que es ignorante… La misma entrada al infierno.
Continúa…
El patrón de los autos no queda claro. Si bien uno de los vehículos era muy moderno y equipado -automóvil norteamericano rodando en territorio mexicano-, las otras en cambio no eran la gran cosa. Los dueños que al parecer se percataron del robo en el momento que ocurría, fueron maniatados, torturados y abandonados desnudos sus cadáveres… al menos eso dicen.
En diferentes lugares se habla en voz baja de estos hechos. Todos los asesinados eran conocidos. Resaltan sus numerosas virtudes por ahora –quién sabe si hace unos días eran individuos de mérito alguno-. Los más jóvenes y quizá vecinos de ellos están tristes… parecen deprimidos (comienzan a conocer lo que es vivir en México).
Nadie sabe algo al respecto sobre quiénes fueron. Aseguran que los criminales mataron al único testigo que estuvo en los hechos en ambos casos. Los asesinos vienen a ser invisibles, completamente desconocidos… y por lo tanto pudieran tener el don de la omnipresencia. “No hables de esto con nadie, no te expongas.”
Las personas más conservadoras, prejuiciosas y moralmente ambiguas dicen que la situación no es para tanto, que esto ocurrió fuera del área del pueblo mayor. A pesar que uno de los eventos le sucedió a un personaje conocido por su condición de alcohólico bonachón, él fue asesinado en el monte; previamente torturado.
“Él no merecía eso, era buena gente. A nadie le hacía daño.”
Nadie merece ser torturado y asesinado eso debiera ser un pensamiento y derecho universal innegable. Pero pocos saben como es –fue, o ha sido- el resto de la vida de quienes nos rodean. Me inclino a pensar que las muertes violentas terminan acechando a quienes sembraron rencor en otros, un resentimiento crónico…
La venganza llega a ser un motivo de vida muy poderoso en una sociedad que no ha sabido forjar valores, justicia económica-social y esperanza.
Un amigo mío me dijo que todo lo que ocurre viene a ser una venganza social. Él es crítico, viejo lobo, sufrido por gusto y por contexto… su punto de vista vale mucho, aunque pocos lo valoren…
Platico con un conocido de una de las víctimas. Le pregunto si realmente fueron esos grupos criminales nacional (y mundialmente) famosos. Me dice que lo duda. Que es gente malera, gente de esas zonas que por sus envidias quieren tener lo que no pudieron conseguir… o lo que las condiciones socioeconomicoculturales les negaron. Me asegura que hay gente que vio a los asesinos… pero temen hablar. Gente así, que llega a ese extremo simplemente no teme nada… y le vale madre todo.
Vivo entonces en un país donde tener cierta condición o ciertos bienes termina siendo una maldición. ¿Por qué?
La puerta del infierno
Pobrecito México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos.
La frase anterior, según recuerdo, es atribuida a Porfirio Díaz –el máximo y sádico dictador de la histeria mexicana según los libros de texto de primaria-. Una frase de esta talla, no puede venir de alguien común…
Sí. Pero esa influencia nada divina hizo que miles de mexicanos se embriagaran del sueño americano de tener (muchísimo antes que ser) y se ultra valorara la posesión y todo el poder que la posición económica puede traer, sobre todo en un sistema postcolonial corrupto en todos los niveles de autoridad.

Y para colmo, ese sueño necesitaría de drogas para sostenerse. Entonces, ser narco sería una opción laboral más que estratégica.
Pero no se pensaría que esa patología social de la nación que llevó el capitalismo al extremo caería como cascada… y ahora México viene a ser un país adicto… Ser traficante en un país de consumidores… de narcos y consumidores que añoran el status social… Aunado a una sociedad que no tiene rumbo ideológico propio… y que es ignorante… La misma entrada al infierno.
Continúa…
20/10/09: Eternamente bellos
Vivimos en un mundo lleno de mensajes contundentes. Mensajes que nos dicen cómo debemos ser para lograr un cierto respeto mínimo siquiera, porque más lejana queda ganarse una prestigiosa admiración: El Mundo de Hoy es para la gente adinerada, bella, joven, esbelta, estilizada y segura de sí misma.
No siempre fue así. Todo ha cambiado radicalmente. Digamos, antes los mensajes eran sutiles, subliminales… pero poco a poco fueron adquiriendo un tono más y más explícito e insultante, hasta llegar a este nuevo milenio, donde los mensajes mediáticos que inundan sobre todo la TV y el cine no permiten gente (men & women) que no sea sumamente joven, esbeltomuscular, agresiva, dominante y vengativa.
Y todo lo anterior está ligado a las tendencias mundiales actuales: los USA y sus intervenciones militares (agresividad, intolerancia, solución de conflictos mediante uso de fuerza bruta), los iconos musicales del reggaeton y del hiphop (muuuuy jóvenes y siempre esbeltos y anabolizados, su vestuario de gangster, sus accesorios de narco, sus tatuajes; la posibilidad de quitarse la camisa y mostrar si no abdominales cuando menos una cintura muy breve), las modas y toda fue fuerza enajenante donde sus genios-dioses y creadores que dicen “no hay espacio para las curvas” (recuerdo con mucho gusto esa genial comedia de Zoolander). Y por supuesto, la tendencia socioeconómica del narco ha aportado el modelo del jovencito de veinte años en un vehículo importado del año –pistola en la cintura- y que puede pagarse las compañías –seriamente cuestionables- que desee… ¿Quién reúne todas estas condiciones?
Entonces, para algunos queda esa búsqueda desesperada de alcanzar uno o dos de los muchos neoestándares de “lo bien”, lo actual, lo que manda en este Planeta…
Y viene la insatisfacción (que puede llevar a la frustración) y con ello las dietas inútiles (o peor; la bulimia o la anorexia), o las inyecciones ganar cuerpo y perder grasa… las cirugías para estirar el cutis porque la edad es algo que no se puede aceptar o extraer grasa… o para colocarla o meter implantes en ciertas partes donde “mejorarán el appeal”.
En un mundo de insatisfechos, salen los oportunistas inmorales buscando enriquecerse… y no les importará el daño que puedan causar a esos ilusos deseosos de poder sentirse bien consigo mismos y sentirse además “alguien” (ya que nunca trabajaron su personalidad, su autoestima, identificación y su YOOO como tal… o porque definitivamente el mundo ha devenido sumamente hostil y demandante en ciertas sociedades o ciertos grupos laborales como la industria del entretenimiento o del sexo: prostitu@s y escorts). Pero, ¿con ello basta para recurrir a atentar contra uno mismo?
Y los medios, es decir, la asquerosa TV (el consuelo de los idiotas) se somete a las hegemonías y promueve estos estándares…
Reverso
Pero, por otra parte… ¿cuánta gente tan sumida en su vida por tratar de sobrevivir o de conseguir esas absurdas metas materiales hace algo por sí mismos? ¿Cuánta gente tan ignorante de aspectos de salud y bienestar físico que teniendo veinte o cuarenta años aparentan cuando menos veinte años demás? ¿Cuánta gente sabe, en verdad, disfrutar de su ocio, sus amistades, su familia y buenos momentos de actividad física?

Recupérate Alejandra. Yo te adoraba en esos años de Flor de Papel, y no tengo por qué juzgarte ni entonces ni nunca….
No siempre fue así. Todo ha cambiado radicalmente. Digamos, antes los mensajes eran sutiles, subliminales… pero poco a poco fueron adquiriendo un tono más y más explícito e insultante, hasta llegar a este nuevo milenio, donde los mensajes mediáticos que inundan sobre todo la TV y el cine no permiten gente (men & women) que no sea sumamente joven, esbeltomuscular, agresiva, dominante y vengativa.
Y todo lo anterior está ligado a las tendencias mundiales actuales: los USA y sus intervenciones militares (agresividad, intolerancia, solución de conflictos mediante uso de fuerza bruta), los iconos musicales del reggaeton y del hiphop (muuuuy jóvenes y siempre esbeltos y anabolizados, su vestuario de gangster, sus accesorios de narco, sus tatuajes; la posibilidad de quitarse la camisa y mostrar si no abdominales cuando menos una cintura muy breve), las modas y toda fue fuerza enajenante donde sus genios-dioses y creadores que dicen “no hay espacio para las curvas” (recuerdo con mucho gusto esa genial comedia de Zoolander). Y por supuesto, la tendencia socioeconómica del narco ha aportado el modelo del jovencito de veinte años en un vehículo importado del año –pistola en la cintura- y que puede pagarse las compañías –seriamente cuestionables- que desee… ¿Quién reúne todas estas condiciones?
Entonces, para algunos queda esa búsqueda desesperada de alcanzar uno o dos de los muchos neoestándares de “lo bien”, lo actual, lo que manda en este Planeta…
Y viene la insatisfacción (que puede llevar a la frustración) y con ello las dietas inútiles (o peor; la bulimia o la anorexia), o las inyecciones ganar cuerpo y perder grasa… las cirugías para estirar el cutis porque la edad es algo que no se puede aceptar o extraer grasa… o para colocarla o meter implantes en ciertas partes donde “mejorarán el appeal”.
En un mundo de insatisfechos, salen los oportunistas inmorales buscando enriquecerse… y no les importará el daño que puedan causar a esos ilusos deseosos de poder sentirse bien consigo mismos y sentirse además “alguien” (ya que nunca trabajaron su personalidad, su autoestima, identificación y su YOOO como tal… o porque definitivamente el mundo ha devenido sumamente hostil y demandante en ciertas sociedades o ciertos grupos laborales como la industria del entretenimiento o del sexo: prostitu@s y escorts). Pero, ¿con ello basta para recurrir a atentar contra uno mismo?
Y los medios, es decir, la asquerosa TV (el consuelo de los idiotas) se somete a las hegemonías y promueve estos estándares…
Reverso
Pero, por otra parte… ¿cuánta gente tan sumida en su vida por tratar de sobrevivir o de conseguir esas absurdas metas materiales hace algo por sí mismos? ¿Cuánta gente tan ignorante de aspectos de salud y bienestar físico que teniendo veinte o cuarenta años aparentan cuando menos veinte años demás? ¿Cuánta gente sabe, en verdad, disfrutar de su ocio, sus amistades, su familia y buenos momentos de actividad física?

Recupérate Alejandra. Yo te adoraba en esos años de Flor de Papel, y no tengo por qué juzgarte ni entonces ni nunca….
Leía un diario electrónico cuando me llamó la atención un anuncio sobre algo llamado La Vida Loca. Frase reconocida en mi ideario por varias razones; desde el simplón pero pegajoso tema de Ricky Martin, hasta por ser una frase bastante usada por los “cholos” (nada que ver con el significado peruano) de los barrios marginales de la ciudad donde vivo: “Perdóname, madre, por mi vida loca”.
Hice click.
Una serie de magníficas fotografías B/N desfilaron ante mis pasmados ojos. Ese tema ya me era conocido en propuestas semejantes sobre los mismos cholos; gente identificada por su manera rebelde de vivir, su peculiar vestuario de ropa holgada y, sobre todo, su preferencia a los tatuajes de cierto estilo y mensaje reactivo a la marginación:





Mi segunda sorpresa, una vez que había agendado el nombre del documental para rastrearlo y conseguirlo donde quiera que fuera (porque al vivir en una ciudad a merced de cadenas hegemónicas de entretenimiento, todo aquello que no sea gringuito made in Hollywood, difícilmente llegará) fue precisamente hace rato, cuando por casualidad leí este encabezado:

O sea, el autor y creador de una propuesta cultural y periodística que acaba de despertar mi curiosidad acababa justo de ser asesinado…
Ni hablar, indagando preliminarmente encontré lo siguiente:
"Poveda había realizado documentales cinematográficos sobre la vida de los miembros de la mara 18: actividades ilegales y la forma en que se purgan unos grupos contra otros (maras rivales); pero, sobre todo, los negocios basados en el narcotráfico que en el ambiente pandilleril se desarrollan… Quién mató a Cristian Poveda? ¿A quién sirve esta muerte en esta época en el que el tema de la violencia es exacerbado y utilizado con fines políticos?... El fotoperiodista fue asesinado al estilo de los sicarios de alto rango detectados en la Policía Nacional Civil: 4 disparos en la cara…"
Tomado de: Christian Poveda: un crimen más oscuro de lo que parece.
Más ideas sobre esto las publicaré una ve que vea La Vida Loca y conozca cuáles fueron los puntos “vulnerables” que este creado pudo tocar…
Hice click.
Una serie de magníficas fotografías B/N desfilaron ante mis pasmados ojos. Ese tema ya me era conocido en propuestas semejantes sobre los mismos cholos; gente identificada por su manera rebelde de vivir, su peculiar vestuario de ropa holgada y, sobre todo, su preferencia a los tatuajes de cierto estilo y mensaje reactivo a la marginación:





Mi segunda sorpresa, una vez que había agendado el nombre del documental para rastrearlo y conseguirlo donde quiera que fuera (porque al vivir en una ciudad a merced de cadenas hegemónicas de entretenimiento, todo aquello que no sea gringuito made in Hollywood, difícilmente llegará) fue precisamente hace rato, cuando por casualidad leí este encabezado:

Fuente: http://www.milenio.com/node/280054
O sea, el autor y creador de una propuesta cultural y periodística que acaba de despertar mi curiosidad acababa justo de ser asesinado…
Ni hablar, indagando preliminarmente encontré lo siguiente:
"Poveda había realizado documentales cinematográficos sobre la vida de los miembros de la mara 18: actividades ilegales y la forma en que se purgan unos grupos contra otros (maras rivales); pero, sobre todo, los negocios basados en el narcotráfico que en el ambiente pandilleril se desarrollan… Quién mató a Cristian Poveda? ¿A quién sirve esta muerte en esta época en el que el tema de la violencia es exacerbado y utilizado con fines políticos?... El fotoperiodista fue asesinado al estilo de los sicarios de alto rango detectados en la Policía Nacional Civil: 4 disparos en la cara…"
Tomado de: Christian Poveda: un crimen más oscuro de lo que parece.
Más ideas sobre esto las publicaré una ve que vea La Vida Loca y conozca cuáles fueron los puntos “vulnerables” que este creado pudo tocar…








