22/10/12: Gotye y sus comparaciones
No niego que este tema es magnífico y me dejó sorprendido.
Me hizo rebuscar en mis discos algunos de Sting y The Police que tenía un tiempo sin escuchar.
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Me hizo rebuscar en mis discos algunos de Sting y The Police que tenía un tiempo sin escuchar.
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Todos ustedes, si es que me han leído, saben que no soy propiamente un fan de esta década. Una década que de alguna manera me trajo muchas satisfacciones (y penas) pero, que al fin y al cabo, disfruté plenamente. Por eso mi vida ha ido más allá de los años ochenta.
Mis artículos antiochenteros han sido virales (dentro mi humildad bloguera que cada día deviene a menos), y si bien, muchas veces he sido severamente criticado. Pero no es el asunto (mis críticos son entes inferiores que ni blog tienen).
Ha salido una lista con las diez peores canciones de los 80’s (según alguien). Y, como, algunos temas son de mi agrado, me veo obligado a responder. Mientras que mis idiotas y furiosos críticos quedan callados porque no son nadie para replicar…
1.- Wake me up before you gogo es una simpleza muy gay donde George Michael ya mostraba su verdadera cara. A pesar de lo super homo del tema, cuando yo tenía diecinueve años… podía bailarla sin complejo alguno. Así que, la considero un tema dos-dos… pero para ponerlo como lo peor ¡NO CREO!
2.- Never gonna give you up. La voz de este mesero fue fenómeno. Claro que los ingleses de Phillips le hicieron un micro ad-hoc para explotarla más. Digo, también se podía bailar: LA PERDONO.
3.- Puttin on the Ritz (Taco). Nunca había escuchado esta mariconada ultra y, ahora que lo hice, la considero LA PEOR CANCIÓN GAY DE TODOS LOS TIEMPOS. ¡Guillotina!
4.- Mickey. No me lo tomen a mal, pero sin Micky, Paula Abdul nunca hubiera existido. El tema es del 81 u 82 y la neta que era prendido. ¡Mal pedo de esos críticos amargados de querer opacarlo!
5.- Don’t worry be happy. Jajajaja, la neta, no te aburras no te amargues. Muy idiota la verdad.
6.- Rock me Amadeus. VERGÜENZA LES DEBERÍA DAR TOCAR UN TEMA SAGRADO. Falco fue un gran aporte a esta década. Un austriaco proponiendo cosas alternativas. El tema y su video son de culto. Esa xenofobia de los USA apesta. Falco vivirá por siempre en mi corazón.
7.- Safety dance. Fue un tema adorable, icónico. Su onda conceptual quizá no fue aceptada pero el disco es bueno y el segundo (Pop goes the world) mejor. No merece este trato.
8.- Lady in red. Buen tema para dormir. Canción de cuna cuando tienes veinte años.
9.- The Final Countdown. Fue prendidazo en mi época, no le veo defecto aún… pero Cherokee es más poderoso… y Carrie más apasionado.
10.- We built this city. Nada que ver con Sarah ni con nada previo a Jefferson (como Airplane o como Starship).
Conclusión: No mameyes en tiempo de melones.
Mis artículos antiochenteros han sido virales (dentro mi humildad bloguera que cada día deviene a menos), y si bien, muchas veces he sido severamente criticado. Pero no es el asunto (mis críticos son entes inferiores que ni blog tienen).
Ha salido una lista con las diez peores canciones de los 80’s (según alguien). Y, como, algunos temas son de mi agrado, me veo obligado a responder. Mientras que mis idiotas y furiosos críticos quedan callados porque no son nadie para replicar…
1.- Wake me up before you gogo es una simpleza muy gay donde George Michael ya mostraba su verdadera cara. A pesar de lo super homo del tema, cuando yo tenía diecinueve años… podía bailarla sin complejo alguno. Así que, la considero un tema dos-dos… pero para ponerlo como lo peor ¡NO CREO!
2.- Never gonna give you up. La voz de este mesero fue fenómeno. Claro que los ingleses de Phillips le hicieron un micro ad-hoc para explotarla más. Digo, también se podía bailar: LA PERDONO.
3.- Puttin on the Ritz (Taco). Nunca había escuchado esta mariconada ultra y, ahora que lo hice, la considero LA PEOR CANCIÓN GAY DE TODOS LOS TIEMPOS. ¡Guillotina!
4.- Mickey. No me lo tomen a mal, pero sin Micky, Paula Abdul nunca hubiera existido. El tema es del 81 u 82 y la neta que era prendido. ¡Mal pedo de esos críticos amargados de querer opacarlo!
5.- Don’t worry be happy. Jajajaja, la neta, no te aburras no te amargues. Muy idiota la verdad.
6.- Rock me Amadeus. VERGÜENZA LES DEBERÍA DAR TOCAR UN TEMA SAGRADO. Falco fue un gran aporte a esta década. Un austriaco proponiendo cosas alternativas. El tema y su video son de culto. Esa xenofobia de los USA apesta. Falco vivirá por siempre en mi corazón.
7.- Safety dance. Fue un tema adorable, icónico. Su onda conceptual quizá no fue aceptada pero el disco es bueno y el segundo (Pop goes the world) mejor. No merece este trato.
8.- Lady in red. Buen tema para dormir. Canción de cuna cuando tienes veinte años.
9.- The Final Countdown. Fue prendidazo en mi época, no le veo defecto aún… pero Cherokee es más poderoso… y Carrie más apasionado.
10.- We built this city. Nada que ver con Sarah ni con nada previo a Jefferson (como Airplane o como Starship).
Conclusión: No mameyes en tiempo de melones.
Estaba en la preparatoria, tenía unos diecisiete años, cuando fui a una obra de danza contemporánea de un grupo cubano en mi ciudad (extensión del actual degenere alcohólico-sexual y nada cultural llamado Festival Internacional Cervantino). Para finalizar la propuesta de danza, el grupo de impresionantes negros “paquetones” y bellísimas morochas, se movía psicóticamente al ritmo de una melodía cantada… Quedé como drogado.
Unos días después, mi amigo El Robin (chico maravilla, pero ni recuerdo por qué a ese muchacho lo bautizaron así) me dijo que el tema de esa danza, ese que me dejó estúpido en el mejor sentido del concepto, era Testamento de Silvio Rodríguez. Tenía yo diecisiete, ahora casi 46… desde entonces Silvio ha estado en mi vida.
Robin, o sea; Armando Pedroza, me prestó como cuatro o cinco discos o casets de Silvio (estábamos en los años 81-83) y comencé a tratar de descifrar esa poesía absoluta, esa música perfecta. Si Dylan fue considerado alguna vez a Premio Nobel, Silvio también merecía ese Honor… pero es cubano, ¡qué pena!
Y sí, eso es. Conozco Cuba, y Cuba sin Silvio no es nada. Bueno, prostitución, una educación sobrevalorada (de la cual me cago en verdad), un ron que no es mejor que el nica o el venezolano… una nación llena de gente frustrada (claro que ellos no tienen la culpa… pero para fantoches se pintan solos). Fui a Cuba una vez y juré no volver, y menos a ese Congresito Internacional de Pseudoeducación Pop/Light…
Pero dejemos el Trauma Cubano (así se le llama a la trova cubana) y volvamos con Silvio. El Don Rodríguez, privilegiado del sistema castrista (con estudio de grabación y toda la cosa) simplemente es uno de los músicos más grandes de todos los tiempos; así, sin exagerar.
Poesía… total. Perfecta.
Música… demoníaca. Solo algo del infierno puede ser tan seductor.
No conozco músico alguno que con una sola guitarra acústica y su voz lleve a orgasmos a miles. No me viene otro a la cabeza.

Pero solo a un grupo de rock medio hip, medio beatle, se atrevería a hacerle un tributo. Coverear sus temas y hacerlos rockcitos y popitos.
Tenían que ser chilenos... ¡Y de Conce! (Ese orgullo nacional que nunca visité) Hijos de la Parra. Hijos de Allende (de Isabel, claro está).
Pero claro, lo hicieron en México (acá donde solo La Ley tuvo su lapso de gloria, porque ni Los Tres ni nadie más conoce algo de Chile… nada).
Creo que un Tacubo produjo semejante discazo… así que, gracias chilenos, gracias a Silvio y pinche disco, el original no lo hallé en ninguna tienda en la ciudad, pero total; LO DESCARGUÉ SIN PROBLEMAS.

¡¡¡¡GRANDIOSO!!!!!!
Unos días después, mi amigo El Robin (chico maravilla, pero ni recuerdo por qué a ese muchacho lo bautizaron así) me dijo que el tema de esa danza, ese que me dejó estúpido en el mejor sentido del concepto, era Testamento de Silvio Rodríguez. Tenía yo diecisiete, ahora casi 46… desde entonces Silvio ha estado en mi vida.
Robin, o sea; Armando Pedroza, me prestó como cuatro o cinco discos o casets de Silvio (estábamos en los años 81-83) y comencé a tratar de descifrar esa poesía absoluta, esa música perfecta. Si Dylan fue considerado alguna vez a Premio Nobel, Silvio también merecía ese Honor… pero es cubano, ¡qué pena!
Y sí, eso es. Conozco Cuba, y Cuba sin Silvio no es nada. Bueno, prostitución, una educación sobrevalorada (de la cual me cago en verdad), un ron que no es mejor que el nica o el venezolano… una nación llena de gente frustrada (claro que ellos no tienen la culpa… pero para fantoches se pintan solos). Fui a Cuba una vez y juré no volver, y menos a ese Congresito Internacional de Pseudoeducación Pop/Light…
Pero dejemos el Trauma Cubano (así se le llama a la trova cubana) y volvamos con Silvio. El Don Rodríguez, privilegiado del sistema castrista (con estudio de grabación y toda la cosa) simplemente es uno de los músicos más grandes de todos los tiempos; así, sin exagerar.
Poesía… total. Perfecta.
Música… demoníaca. Solo algo del infierno puede ser tan seductor.
No conozco músico alguno que con una sola guitarra acústica y su voz lleve a orgasmos a miles. No me viene otro a la cabeza.

Pero solo a un grupo de rock medio hip, medio beatle, se atrevería a hacerle un tributo. Coverear sus temas y hacerlos rockcitos y popitos.
Tenían que ser chilenos... ¡Y de Conce! (Ese orgullo nacional que nunca visité) Hijos de la Parra. Hijos de Allende (de Isabel, claro está).
Pero claro, lo hicieron en México (acá donde solo La Ley tuvo su lapso de gloria, porque ni Los Tres ni nadie más conoce algo de Chile… nada).
Creo que un Tacubo produjo semejante discazo… así que, gracias chilenos, gracias a Silvio y pinche disco, el original no lo hallé en ninguna tienda en la ciudad, pero total; LO DESCARGUÉ SIN PROBLEMAS.

¡¡¡¡GRANDIOSO!!!!!!
Entro al “súper” buscando sobre todo comida, y, a pesar que esa bodega no es mi favorita me dirijo a la minúscula, triste y apagada sección de películas y videos.
No me sorprende hallar tan poquísimos títulos. De hecho, esa bodega tiene una oferta tan discreta en todos sus departamentos que me sorprende se mantenga abierta teniendo semejante espacio y sus respectivos gastos.
Pero entre esos pocos DVDs distingo un rostro en dibujo artístico y un Nombre dentro de la Música (y del rock, del blues): Tom Petty.

Un DVD doble, un solo concierto con un precio equivalente de seis dólares (setenta pesos mexicanos).
Una oferta así NO se puede perdonar y lo agrego a mi carrito de compras que, hasta ese momento NO llevaba nada aún.
Dos horas después en casa, con una copa de tinto coloco el DVD en la platina de mi equipo y enciendo la pantalla. Casi NO me gusta ver conciertos en video. Suelen los camarógrafos concentrarse en asuntos que yo no valoro… o en otras (y peores) veces, un grupo termina decepcionándome al no poder igualar su interpretación de estudio o no ser capaz de hacer “perfomances” en el escenario.
Sale el Señor Petty con un grupo de músicos tan viejos como el whiskey de Tennessee. Quedo estupefacto, la Edad es algo que aún me aterra y que no me defino como lidiar… me aproximo a los cincuenta años con discreción… Entonces, comienzan a tocar…
Tom Petty y los Heartbreakers no sufren con la edad, ¡son simplemente magníficos! (El viejo whiskey de Tennesse es bueno precisamente por viejo –y por whiskey-).
Doy gracias a una Entidad Suprema de haberme puesto ese DVD en mi destino. Más tarde reviso por internet la mejor tienda de la ciudad y, el mismo concierto doble… ¡cuesta cuatro dólares solamente! En definitiva, debo enseñarme a hacerme viejo…
Más de Petty y de mí mismo: Conoces a Tom Petty
No me sorprende hallar tan poquísimos títulos. De hecho, esa bodega tiene una oferta tan discreta en todos sus departamentos que me sorprende se mantenga abierta teniendo semejante espacio y sus respectivos gastos.
Pero entre esos pocos DVDs distingo un rostro en dibujo artístico y un Nombre dentro de la Música (y del rock, del blues): Tom Petty.

Amazon.com
Un DVD doble, un solo concierto con un precio equivalente de seis dólares (setenta pesos mexicanos).
Una oferta así NO se puede perdonar y lo agrego a mi carrito de compras que, hasta ese momento NO llevaba nada aún.
Dos horas después en casa, con una copa de tinto coloco el DVD en la platina de mi equipo y enciendo la pantalla. Casi NO me gusta ver conciertos en video. Suelen los camarógrafos concentrarse en asuntos que yo no valoro… o en otras (y peores) veces, un grupo termina decepcionándome al no poder igualar su interpretación de estudio o no ser capaz de hacer “perfomances” en el escenario.
Sale el Señor Petty con un grupo de músicos tan viejos como el whiskey de Tennessee. Quedo estupefacto, la Edad es algo que aún me aterra y que no me defino como lidiar… me aproximo a los cincuenta años con discreción… Entonces, comienzan a tocar…
Tom Petty y los Heartbreakers no sufren con la edad, ¡son simplemente magníficos! (El viejo whiskey de Tennesse es bueno precisamente por viejo –y por whiskey-).
Doy gracias a una Entidad Suprema de haberme puesto ese DVD en mi destino. Más tarde reviso por internet la mejor tienda de la ciudad y, el mismo concierto doble… ¡cuesta cuatro dólares solamente! En definitiva, debo enseñarme a hacerme viejo…
Más de Petty y de mí mismo: Conoces a Tom Petty
Sanchez y Mouquet son los apellidos de los miembros del dueto francés Deep Forest (en lugar de La foret profonde). Dos músicos, el primero estudioso tanto de lo clásico y lo etno y el otro arreglista techno que, a partir de cierto acervo de la UNESCO del que consiguieron permiso para utilizar y modificar, lograron una propuesta musical original… al menos para esos años noventa.
Su debut fue algo enorme: Sweet Lullaby fue un bellísimo tema de 1992 acompañado de un impecable video a lo Gaudí. Sin embargo, como disco opera prima no lo considero tan impactante. En cambio, Boheme (1995) resultó ser una obra musicalmente impecable: tanta armonía alcanzando niveles espirituales y nostálgicos.
Con Comparsa (1998) Deep Forest se ganó en definitiva mi corazón. Un disco muy alegre a pesar de la evidente carga religiosa que para mí era de celebración… pero el pop ya era inminente en la propuesta de los franceses. Ana Torroja daba voz en uno de los temas más álgidos del disco… Comparsa es un disco bello, y no sé si por los elementos mexicanos mezclados con malgaches y todas las sorpresas que estos músicos se encargaban de samplear para generar propuestas…
Y sin hablar de recopilaciones o de soundtracks finalmente Deep Forest sacó su último disco (al menos que yo tengo conocimiento) en 2002.
Música detectada
La sorpresa fue enorme. Eric y Michel modificaron su fórmula de manera más que sensible… y eso fue polémico. Si bien yo buscaba conocer un nuevo tipo de música, otros extraños idiomas agregarían a los coros o a los temas principales la sorpresa fue otra. Sus matices new age, ambient, étnico y electrónico en esta nueva ocasión se enriquecían con elementos rock (guitarras y baterías mucho más fuertes de los esperable), chill out y ¡dance! (Digo, a veces me pregunto si no abuso de las etiquetas y realmente sé qué viene a ser cada uno de estos géneros). Además que, recurrieron al idioma inglés para componer sus letras…
Debo admitir que la primera vez que escuché el disco quedé muy afectado… decepcionado de hecho, cuestionándome qué había pasado con ese concepto que este dueto francés había creado. En definitiva, pensaba que su Music Detected era una vergüenza y el ocaso de ese concepto “étnico”-pop que ellos habían lanzado.
Pero cuán equivocado estaba. La Música Detectada se convirtió en un breve lapso de tiempo en mi disco deepforestiano favorito sin lugar a dudas, y precisamente por las innovaciones inesperadas que introdujeron. He aquí una serie de impresiones:
El primer tema llamado India sorprende, por el hecho de ser tan diferente a todo lo anterior. Si bien es impactante no termina de gustarme del todo. El segundo llamado Especies en extinción cae en un rollo bien dance ingenuo y termina siendo desagradable (hasta ahora insisto en ello). Cuarto tema Soul Elevator y el quinto Computer Machine son otros raos intentos por proponer un sonido nuevo y desafiante con todos esos acoples musicales nuevos… pero que no logran la sorpresa y el deleite.
Pero el asunto mayor viene del quinto al decimosgundo tema. Seis producciones impecables (digo seis y no siete porque uno es una transición de minuto y medio), sorpresivas, mágicamente desarrolladas, alucinantemente arregladas y sobre todo, muy distintas a lo anterior. En ellos suenan las ácidas guitarras eléctricas, la furiosa batería, las voces computadorizadas que emulan un canto de robots femeninas aunado a muchos otros elementos previamente explotados por el Bosque Profundo. Sin lugar a dudas este disco es el más demandante de un equipo de muy alta fidelidad para apreciarse bien… audífonos o equipos convencionales de casa NO pueden reproducir tanta magia.
Es decir, hablo de seis temas seguido (six in a row)… seis magníficas (cuando hay miles de discos que con tres canciones o cuatro mediocres se vuelven inolvidables), seis consecutivas… o sea, los Deep Forest no se lanzaron al vacío con los ojos cerrados… sabían lo que hacían adónde llegarían.
Yuki song, Beauty in your eyes, Elemental, Far Fast, Will you be ready, (In the evening) y Dignity…
Y bien, de esos seis temas que en lo personal me llevan a un éxtasy, no hay defecto alguno en ellos. Hasta escogí precisamente al quinto (Yuki’s song) que viene a ser un blues con rarísimos arreglos como uno de mis temas predilectos… este tema será precisamente la siguiente entrada de mi blog al referirme a mis 100 canciones.
Deep Forest NO terminó su trayectoria con este curioso disco. No. Sino que sus músicos decidieron partir por nuevos caminos para producir o proponer nuevos asuntos, que definitivamente no han llegado a ser tan comerciales.
Y si bien, no pienso que la etiqueta de la UNESCO que celebra que ellos son defensores de la música étnica en sí (y eso me significa mucha de la bella música de los pueblos muertos de hambre y azotados por otro tipo de calamidades) pero no que es niego esa ocurrencia, ese talento y ese sentido estratégicos de comenzar un nuevo camino musical –que si bien ya existía- gracias a ellos se desarrolla una nueva etiqueta musical.
Aquí te ofrezco el disco en cuestión… pero en definitiva, sugiero, que busques todos los otros.
DESCARGA
Su debut fue algo enorme: Sweet Lullaby fue un bellísimo tema de 1992 acompañado de un impecable video a lo Gaudí. Sin embargo, como disco opera prima no lo considero tan impactante. En cambio, Boheme (1995) resultó ser una obra musicalmente impecable: tanta armonía alcanzando niveles espirituales y nostálgicos.
Con Comparsa (1998) Deep Forest se ganó en definitiva mi corazón. Un disco muy alegre a pesar de la evidente carga religiosa que para mí era de celebración… pero el pop ya era inminente en la propuesta de los franceses. Ana Torroja daba voz en uno de los temas más álgidos del disco… Comparsa es un disco bello, y no sé si por los elementos mexicanos mezclados con malgaches y todas las sorpresas que estos músicos se encargaban de samplear para generar propuestas…
Y sin hablar de recopilaciones o de soundtracks finalmente Deep Forest sacó su último disco (al menos que yo tengo conocimiento) en 2002.
Música detectada
La sorpresa fue enorme. Eric y Michel modificaron su fórmula de manera más que sensible… y eso fue polémico. Si bien yo buscaba conocer un nuevo tipo de música, otros extraños idiomas agregarían a los coros o a los temas principales la sorpresa fue otra. Sus matices new age, ambient, étnico y electrónico en esta nueva ocasión se enriquecían con elementos rock (guitarras y baterías mucho más fuertes de los esperable), chill out y ¡dance! (Digo, a veces me pregunto si no abuso de las etiquetas y realmente sé qué viene a ser cada uno de estos géneros). Además que, recurrieron al idioma inglés para componer sus letras…
Debo admitir que la primera vez que escuché el disco quedé muy afectado… decepcionado de hecho, cuestionándome qué había pasado con ese concepto que este dueto francés había creado. En definitiva, pensaba que su Music Detected era una vergüenza y el ocaso de ese concepto “étnico”-pop que ellos habían lanzado.
Pero cuán equivocado estaba. La Música Detectada se convirtió en un breve lapso de tiempo en mi disco deepforestiano favorito sin lugar a dudas, y precisamente por las innovaciones inesperadas que introdujeron. He aquí una serie de impresiones:
El primer tema llamado India sorprende, por el hecho de ser tan diferente a todo lo anterior. Si bien es impactante no termina de gustarme del todo. El segundo llamado Especies en extinción cae en un rollo bien dance ingenuo y termina siendo desagradable (hasta ahora insisto en ello). Cuarto tema Soul Elevator y el quinto Computer Machine son otros raos intentos por proponer un sonido nuevo y desafiante con todos esos acoples musicales nuevos… pero que no logran la sorpresa y el deleite.
Pero el asunto mayor viene del quinto al decimosgundo tema. Seis producciones impecables (digo seis y no siete porque uno es una transición de minuto y medio), sorpresivas, mágicamente desarrolladas, alucinantemente arregladas y sobre todo, muy distintas a lo anterior. En ellos suenan las ácidas guitarras eléctricas, la furiosa batería, las voces computadorizadas que emulan un canto de robots femeninas aunado a muchos otros elementos previamente explotados por el Bosque Profundo. Sin lugar a dudas este disco es el más demandante de un equipo de muy alta fidelidad para apreciarse bien… audífonos o equipos convencionales de casa NO pueden reproducir tanta magia.
Es decir, hablo de seis temas seguido (six in a row)… seis magníficas (cuando hay miles de discos que con tres canciones o cuatro mediocres se vuelven inolvidables), seis consecutivas… o sea, los Deep Forest no se lanzaron al vacío con los ojos cerrados… sabían lo que hacían adónde llegarían.
Yuki song, Beauty in your eyes, Elemental, Far Fast, Will you be ready, (In the evening) y Dignity…
Y bien, de esos seis temas que en lo personal me llevan a un éxtasy, no hay defecto alguno en ellos. Hasta escogí precisamente al quinto (Yuki’s song) que viene a ser un blues con rarísimos arreglos como uno de mis temas predilectos… este tema será precisamente la siguiente entrada de mi blog al referirme a mis 100 canciones.
Deep Forest NO terminó su trayectoria con este curioso disco. No. Sino que sus músicos decidieron partir por nuevos caminos para producir o proponer nuevos asuntos, que definitivamente no han llegado a ser tan comerciales.
Y si bien, no pienso que la etiqueta de la UNESCO que celebra que ellos son defensores de la música étnica en sí (y eso me significa mucha de la bella música de los pueblos muertos de hambre y azotados por otro tipo de calamidades) pero no que es niego esa ocurrencia, ese talento y ese sentido estratégicos de comenzar un nuevo camino musical –que si bien ya existía- gracias a ellos se desarrolla una nueva etiqueta musical.
Aquí te ofrezco el disco en cuestión… pero en definitiva, sugiero, que busques todos los otros.
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Los Gin Blossoms fueron (o son) una banda de músicos rock power pop de Arizona, formada a finales de los ochentas. Si bien su alineación original no duró un año, ya consolidados como grupo debutan en 1989 con un disco llamado Dusted. En 1993 sacan un afortunado EP llamado Up & Crumbling… pero justo el siguiente trabajo es ese gran disco que termina siendo uno de mis grandes favoritos de todos los tiempos…
Nueva y Triste Experiencia
Con un sonido de guitarras a lo Byrds y con un toque muy a lo REM las canciones del New Miserable Experience comenzaron a sonar y sonar a lo largo de un par de años. Toda la sorpresa la inició Hey Jelousy, pero tuvo bastantes temas seguidores de calidad que llegó al gusto de los escuchas de esa década donde la música se reconstruye cabalmente.
Found about you, Lost Horizons, Cajun song, 29, Allison Road, Mrs. Rita, Pieces of the Night y Until I Fall Away son los temas que me parecen contundentes en el disco… o sea, casi todos. Y es que son caracterizados por una carga de frustración y nostalgia enorme… canciones para escuchar en un bar de traileros junto a una carretera a la media noche… decepciones, desamores, todo lo que pudo ser…
Claro que detrás de esta magnífica colección de temas perfectamente interpretados hay historias personales de alcoholismo y muerte.
En 1997 el grupo ya no existía, y si bien, como todo ido tiene que volver llegaron a reunirse para dar un concierto en X tiempo y sacar un disco posterior (Major Lodge Victory).
Pero the real thing, el Disco, los Temas, las penas que se tragan mejor con alcohol y soledad; esos, todos esos temas son del Impecable New Miserable Experience que por cierto está fuera de catálogo ya (un nuevo en Remastered Edition cotiza en 100 USD mínimo en Amazon). Pero San Torrentz siempre está para los necesitados.
Esta tarde será tarde de Gin Blossoms (que por cierto es el nombre de una nada simpática enfermedad de la piel).
Enlaces:
http://en.wikipedia.org/wiki/New_Miserable_Experience
http://new.music.yahoo.com/gin-blossoms/biography/
www.twitter.com/jzavalaz
18/mayo Dado el "éxito" de esta entrada aquí les ofrezco el disco:
http://www.mediafire.com/?yytzn5nolet
Nueva y Triste Experiencia
Con un sonido de guitarras a lo Byrds y con un toque muy a lo REM las canciones del New Miserable Experience comenzaron a sonar y sonar a lo largo de un par de años. Toda la sorpresa la inició Hey Jelousy, pero tuvo bastantes temas seguidores de calidad que llegó al gusto de los escuchas de esa década donde la música se reconstruye cabalmente.
Found about you, Lost Horizons, Cajun song, 29, Allison Road, Mrs. Rita, Pieces of the Night y Until I Fall Away son los temas que me parecen contundentes en el disco… o sea, casi todos. Y es que son caracterizados por una carga de frustración y nostalgia enorme… canciones para escuchar en un bar de traileros junto a una carretera a la media noche… decepciones, desamores, todo lo que pudo ser…
Claro que detrás de esta magnífica colección de temas perfectamente interpretados hay historias personales de alcoholismo y muerte.
En 1997 el grupo ya no existía, y si bien, como todo ido tiene que volver llegaron a reunirse para dar un concierto en X tiempo y sacar un disco posterior (Major Lodge Victory).
Pero the real thing, el Disco, los Temas, las penas que se tragan mejor con alcohol y soledad; esos, todos esos temas son del Impecable New Miserable Experience que por cierto está fuera de catálogo ya (un nuevo en Remastered Edition cotiza en 100 USD mínimo en Amazon). Pero San Torrentz siempre está para los necesitados.
Esta tarde será tarde de Gin Blossoms (que por cierto es el nombre de una nada simpática enfermedad de la piel).
Enlaces:
http://en.wikipedia.org/wiki/New_Miserable_Experience
http://new.music.yahoo.com/gin-blossoms/biography/
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18/mayo Dado el "éxito" de esta entrada aquí les ofrezco el disco:
http://www.mediafire.com/?yytzn5nolet
25/04/10: ¿Por qué el rechazo hacia Arjona?
No es la primera vez que leo que músicos argentinos manifiesten una querella contra Arjona, el guatemalteco que vive en México. Parece que quieren degradarlo como músico, parece que algo les duele a estos argentinos entre los cuales está uno que considero un verdadero monstruo/genio/pilar indiscutible de la música: Fito Páez. Y es precisamente que me preocupa que Páez declare cosas ciertamente inmaduras… Arjona o los argentinos… esa es la cuestión.
Yo no soportaba a Arjona, hace algunos años. Su tema de Mujeres se me hacía de lo más ridículo, más machista y menos sensible y tenía muchas características para hacerlo hit de radio… sí, pero de la radio que escuchan en lugares de mal gusto y sin mucho criterio musical.

Luego, y para colmo, sacó la de Jesús es verbo y de plano me llevó a tildar a este músico como “el poeta de las sirvientas”. Un mote que ganó las simpatías de mis amigos que, andaban en ondas musicales como la mía.
Pero con el tiempo fui dejando algunos prejuicios y poco a poco me fui permitiendo escuchar otros temas de Ricardo Arjona.
Ayúdame Freud viene a ser el éxtasis ar-jó-nico en mi parecer, un tema sutilmente jazzeado que me agrada en exceso. Con eso bastaba para perdonarlo, o mejor dicho, disculparme por haberlo prejuzgado inmaduramente.
Su disco Santo Pecado me pareció bastante completo y disfrutable, su Galería Caribe tiene buenas sorpresas, Adentro tiene un par de temas contundentes… e Historias sigue siendo un inevitable clásico.

Ahora bien, Ceratti me gustaba cuando yo tenía 22 años, hace más de quince que NO lo soporto y el “regreso” de los Soda me pareció una ridiculez. Charly García ha sido sin duda el Frank Zappa del rock en español y tiene obras espléndidas… pero su época ha pasado… Sólo Páez me parece un músico total y vigente… además sus temas, son muy pero muy superiores a los de Arjona y Ceratti y muchos del Charly….
Así que, ¿por qué viene este disgusto pues?
Sígueme en Twitter: twitter.com/jzavalaz
Yo no soportaba a Arjona, hace algunos años. Su tema de Mujeres se me hacía de lo más ridículo, más machista y menos sensible y tenía muchas características para hacerlo hit de radio… sí, pero de la radio que escuchan en lugares de mal gusto y sin mucho criterio musical.

Luego, y para colmo, sacó la de Jesús es verbo y de plano me llevó a tildar a este músico como “el poeta de las sirvientas”. Un mote que ganó las simpatías de mis amigos que, andaban en ondas musicales como la mía.
Pero con el tiempo fui dejando algunos prejuicios y poco a poco me fui permitiendo escuchar otros temas de Ricardo Arjona.
Ayúdame Freud viene a ser el éxtasis ar-jó-nico en mi parecer, un tema sutilmente jazzeado que me agrada en exceso. Con eso bastaba para perdonarlo, o mejor dicho, disculparme por haberlo prejuzgado inmaduramente.
Su disco Santo Pecado me pareció bastante completo y disfrutable, su Galería Caribe tiene buenas sorpresas, Adentro tiene un par de temas contundentes… e Historias sigue siendo un inevitable clásico.

Ahora bien, Ceratti me gustaba cuando yo tenía 22 años, hace más de quince que NO lo soporto y el “regreso” de los Soda me pareció una ridiculez. Charly García ha sido sin duda el Frank Zappa del rock en español y tiene obras espléndidas… pero su época ha pasado… Sólo Páez me parece un músico total y vigente… además sus temas, son muy pero muy superiores a los de Arjona y Ceratti y muchos del Charly….
Así que, ¿por qué viene este disgusto pues?
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Si hay un disco primero de una banda capaz de electrificar por completo la existencia de alguien, ese disco es Boston (I, disco homónimo). Y si hay un segundo e inmediato disco que complete el orgasmo musical original… ese es Don’t look back. He aquí mis impresiones.
Si bien conocí primero el segundo disco, majestuoso y sonoramente mágico “Don’t look back” quedé fascinado del poder de las guitarras y voz (y claro, todo un potencial armónico generado detrás le daba un toque único y determinativamente distinguible). Boston fue una banda… de Boston (qué curioso), liderada por un chico de Ohio, genio de la electrónica y con postgrado en el M-I-T (el prestigioso Tec de Massachutes, en Boston), que no le bastó ser un genio académico, sino que también tenía el don de Apolo.
Tom Scholz (y este apellido hasta me suena judío), en su propio estudio construido en el sótano de su casa hizo los demos, grabó los tracks y creó uno de los conceptos rockers más sólidos y virtuosos que yo recuerdo… pero a la vez tan uno tan efímero como lo fue la banda Boston. Si bien, inicialmente él tocaba los teclados, aprendió con facilidad el arte y la magia única de la guitarra, y reclutó al mago de las cuerdas Barry Goudreau, a la hermosísima voz de Bradley Delp, a Fran Sheehan y John "Sib" Hashian en la base rítmica. Toda una excepcional agrupación que, con creces, pudo sacudir al mundo de la música con apenas sus dos primeros discos.
Boston I (1976) y II (Don’t look back, 1978) son obras maestras indiscutibles. Sonido majestuoso, virtuosismo musical, letras positivas, requintos contundentes, timbre vocal de ensueño…. Todo lo que un buen concepto de rock siempre aspiró a ofrecer.
Desgraciadamente, el genio detrás de la banda, Mr. Scholz tenía otras ideas demasiado perfeccionistas que no permitieron trascender en un tiempo más prolongado a esta magnífica agrupación. Su Third Stage con apenas dos de los miembros originales… y peor aún, su Walk On con la soledad de Scholz, no sirvieron para forjar a una verdadera leyenda musical, capaz de apagar las pretensiones de cientos de otras frívolas bandas que pudieron sonar a través de los años con más producciones pero remotas en cuanto a esa calidad si se comparaban con Boston.
Estos dos emblemáticos temas de su primer disco.

Dos increíbles muestras de la segunda producción.
Si bien conocí primero el segundo disco, majestuoso y sonoramente mágico “Don’t look back” quedé fascinado del poder de las guitarras y voz (y claro, todo un potencial armónico generado detrás le daba un toque único y determinativamente distinguible). Boston fue una banda… de Boston (qué curioso), liderada por un chico de Ohio, genio de la electrónica y con postgrado en el M-I-T (el prestigioso Tec de Massachutes, en Boston), que no le bastó ser un genio académico, sino que también tenía el don de Apolo.
Tom Scholz (y este apellido hasta me suena judío), en su propio estudio construido en el sótano de su casa hizo los demos, grabó los tracks y creó uno de los conceptos rockers más sólidos y virtuosos que yo recuerdo… pero a la vez tan uno tan efímero como lo fue la banda Boston. Si bien, inicialmente él tocaba los teclados, aprendió con facilidad el arte y la magia única de la guitarra, y reclutó al mago de las cuerdas Barry Goudreau, a la hermosísima voz de Bradley Delp, a Fran Sheehan y John "Sib" Hashian en la base rítmica. Toda una excepcional agrupación que, con creces, pudo sacudir al mundo de la música con apenas sus dos primeros discos.
Boston I (1976) y II (Don’t look back, 1978) son obras maestras indiscutibles. Sonido majestuoso, virtuosismo musical, letras positivas, requintos contundentes, timbre vocal de ensueño…. Todo lo que un buen concepto de rock siempre aspiró a ofrecer.
Desgraciadamente, el genio detrás de la banda, Mr. Scholz tenía otras ideas demasiado perfeccionistas que no permitieron trascender en un tiempo más prolongado a esta magnífica agrupación. Su Third Stage con apenas dos de los miembros originales… y peor aún, su Walk On con la soledad de Scholz, no sirvieron para forjar a una verdadera leyenda musical, capaz de apagar las pretensiones de cientos de otras frívolas bandas que pudieron sonar a través de los años con más producciones pero remotas en cuanto a esa calidad si se comparaban con Boston.
Estos dos emblemáticos temas de su primer disco.

Dos increíbles muestras de la segunda producción.
29/01/10: De Los Grones (D.L.G.)
Llevaba como seis años de adorar este tema musical, D.L.G. Nunca había tenido la remota idea de la razón de su nombre, y para aumentar mi confusión, yo conocí -antes que el original- la magistral interpretación de mi “paisana” la peruana-mexicana Tania Libertad.
Pues resulta que el tema es referido a un hecho histórico argentino, donde en el simbólico sitio de la Plaza de Mayo (ubicado a un lado de la Casa Rosada) hubo una manifestación de miles de obreros (llamados “negros” y que por juego lingüístico se cambiaba el orden de las sílabas volviendo la palabra “grone”) exigiendo la liberación del político Perón –que precisamente luego ganaría las elecciones-.
Ahora, ya tengo cuando menos tres saberes más en mi persona:
1.- Que el tema D.L.G. -como decenas de otros tantos- es autoría del genio musical Fito Páez.
2.- Que en ciertos países existe este juego lingüístico que altera palabras dando nuevos términos divertidos como: gotan, ponja, grone, telo, lorcho…
3.- (Me da por creer que) fue esa alusión “negra” la que motivó a Tania y Alex Synteks a considerarlo dentro del concepto del disco África en América. Pero esta negritud está referida a la esclavitud de la clase obrera ya que afroamericanos en Argentina, me sigue pareciendo un misterio dónde quedaron.
Aquí les ofrezco los temas… ambas interpretaciones, ¡supremas!
INXS irrumpió en el mercado musical comercial de la década generosa (80’s) con un disco llamado Shabooh Shoobah (1982), que fue su primera producción lanzada en el mercado norteamericano (y obviamente vía MTV al resto del mundo). Como toda criatura australiana la banda sorprendía por ser muy diferente a las corrientes mainstream de la música (inicio ochentas venía a ser principalmente new wave o synth pop). INXS era como un ornitorrinco para los escuchas; o como un dingo, un demonio de Tasmania o un cocodrilo de agua salada…
Sonaba más hard (sin ser hard rock), su sonido era bailable (sin la ingenuidad syth o pop, sino por sutiles elementos ska y funk), además, INXS era un concepto familiar por llevar la sangre de tres hermanos de apellido Farriss… pero con un front man con pretensiones jaggerianas en versión sexy, metrosexual, irresistible. INXS se tenía que leer In-Excess porque era (ellos aseguraban), buena música: En Exceso. Y no mentían en absoluto en ello.
Shabooh Shoobah era un disco fresco, original… y más si sus dos discos anteriores eran desconocidos en la parte norte del mundo, pero de este trabajo, yo apenas conocí su portada en esos tiempos, que la veía cuando pasaba por esas discotiendas del centro de mi ciudad y no dejaba de llamarme la atención con esa fotografía tan extraña; alguien abrazando un perro flaco.

Pero fue el disco de Escuchen como ladrones (Listen like Thieves, 1986) el que conocí primeramente y me dejó impactado (y hasta hoy sigo admirándolo). Un disco que sería el predecesor de su súper laureado y comercialmente redituable Kick apenas al siguiente año.
En Listen like thieves venían temas tan frescos y fuera de lo típico de la época como: What you need, Listen like thieves… pero con mención suprema a Biting bullets, This time y Three sisters (instrumental). O sea, solamente mencioné cinco temas del disco; un disco que te da cinco temas soberbios deviene siempre un clásico, masterpiece, objeto de culto y adoración… Conociendo más a esta banda fui comprendiendo que esto no era una mera casualidad.
Listen like thieves
Con Kick se volvieron multiplatinum y metieron cuatro temas en el Top Ten USA, todo un lujo y algo de pocos: Need You Tonight, Devil Inside, New Sensation y Never Tear Us Apart. Pero como todo embrujo de la gran fama, hizo que su siguiente álbum fuera criticado severamente por el mundo, bajaran sus ventas (que finalmente es lo que le da el aire al éxito y la fama).
INXS fue considerado, en cierto momento de la década de los noventas, como una de las tres bandas T-O-P de la música anglo (es decir, en base al rock) junto nada más ni nada menos que REM y U2… así que la trilogía english speaker USA, UK y Australia estaba completa… pero el tiempo dejaría de lado a los aussies.
Su disco Welcome to wherever you are (1992) fue comparado por algunos conocedores a la par de Achtung Baby de U2 (una de las obras máximas de la música noventera: Lo aseguro yo)… pero este disco pasó desapercibido por la radio y el mercado de música. Sin embargo, en lo personal, pienso que es una caja de suculentas sorpresas (¡No tiene madre!).
Luego el sexy Hutchence se suicidó en un hotel –como para emular a Morrison o por problemas sexodrogosentimentales-, no sé qué más pasó con ellos, pero ahora tengo (gracias a thepiratebay.org fuente interminable de torrents) catorce discos que disfrutar con mucha calma, porque INXS siempre ha sido buena música… En Exceso.
Taste it del disco Welcome...
Y aquí le dejo la posibilidad de conocer el Welcome where you are, para que veas que no exagero (Click para descarga). ¡Disfruta sin prejuicio!
Sonaba más hard (sin ser hard rock), su sonido era bailable (sin la ingenuidad syth o pop, sino por sutiles elementos ska y funk), además, INXS era un concepto familiar por llevar la sangre de tres hermanos de apellido Farriss… pero con un front man con pretensiones jaggerianas en versión sexy, metrosexual, irresistible. INXS se tenía que leer In-Excess porque era (ellos aseguraban), buena música: En Exceso. Y no mentían en absoluto en ello.
Shabooh Shoobah era un disco fresco, original… y más si sus dos discos anteriores eran desconocidos en la parte norte del mundo, pero de este trabajo, yo apenas conocí su portada en esos tiempos, que la veía cuando pasaba por esas discotiendas del centro de mi ciudad y no dejaba de llamarme la atención con esa fotografía tan extraña; alguien abrazando un perro flaco.

Pero fue el disco de Escuchen como ladrones (Listen like Thieves, 1986) el que conocí primeramente y me dejó impactado (y hasta hoy sigo admirándolo). Un disco que sería el predecesor de su súper laureado y comercialmente redituable Kick apenas al siguiente año.
En Listen like thieves venían temas tan frescos y fuera de lo típico de la época como: What you need, Listen like thieves… pero con mención suprema a Biting bullets, This time y Three sisters (instrumental). O sea, solamente mencioné cinco temas del disco; un disco que te da cinco temas soberbios deviene siempre un clásico, masterpiece, objeto de culto y adoración… Conociendo más a esta banda fui comprendiendo que esto no era una mera casualidad.
Listen like thieves
Con Kick se volvieron multiplatinum y metieron cuatro temas en el Top Ten USA, todo un lujo y algo de pocos: Need You Tonight, Devil Inside, New Sensation y Never Tear Us Apart. Pero como todo embrujo de la gran fama, hizo que su siguiente álbum fuera criticado severamente por el mundo, bajaran sus ventas (que finalmente es lo que le da el aire al éxito y la fama).
INXS fue considerado, en cierto momento de la década de los noventas, como una de las tres bandas T-O-P de la música anglo (es decir, en base al rock) junto nada más ni nada menos que REM y U2… así que la trilogía english speaker USA, UK y Australia estaba completa… pero el tiempo dejaría de lado a los aussies.
Su disco Welcome to wherever you are (1992) fue comparado por algunos conocedores a la par de Achtung Baby de U2 (una de las obras máximas de la música noventera: Lo aseguro yo)… pero este disco pasó desapercibido por la radio y el mercado de música. Sin embargo, en lo personal, pienso que es una caja de suculentas sorpresas (¡No tiene madre!).
Luego el sexy Hutchence se suicidó en un hotel –como para emular a Morrison o por problemas sexodrogosentimentales-, no sé qué más pasó con ellos, pero ahora tengo (gracias a thepiratebay.org fuente interminable de torrents) catorce discos que disfrutar con mucha calma, porque INXS siempre ha sido buena música… En Exceso.
Taste it del disco Welcome...
Y aquí le dejo la posibilidad de conocer el Welcome where you are, para que veas que no exagero (Click para descarga). ¡Disfruta sin prejuicio!








