Ser transparente en el mercado, no sólo parte de una ley, sino que comienza del valor que le damos a la transparencia desde pequeños, en la familia o en el colegio. Claro que siempre encontraremos personas que nos dirán que simplemente es un tema comercial, que cumplen porque una ley lo manda y nada mas.

Prácticas responsables relacionadas al derecho a la información de las personas puede haber muchas, las cuales si bien se relacionan con lo señalado en el Código de Consumo peruano y en la Norma ISO 26000, considero necesario anidar primero en la razón de la empresa para cumplirlas debidamente.

Por ejemplo, podemos considerar establecer con claridad el precio total de un bien o servicio, informando sobre tributos u otros que puedan corresponder al bien o servicio ofertado, así como en determinados casos sobre los costos de entrega que se relacionan al mismo.

Otro ejemplo muy importante es lo relacionado a los créditos de consumo, donde es justo y legal que se proporcione detalles de la tasa de interés anual real (como la llama la Norma ISO 26000), llamada en nuestro país como Tasa de Costo Efectivo Anual – TCEA que incluye todos los costos involucrados, intereses, comisiones, gastos que configuran la cantidad a pagar, el número de pagos y la fecha de vencimiento de las cuotas.

Cuando se ofrezcan alimentos, sobre todo los destinados para niños, se debe de acreditar las declaraciones o afirmaciones nutricionales, proporcionando datos e información relacionados con las mismas. Así como las advertencias del consumo excesivo en determinados casos, y los efectos que ello puede generar.

Es responsable considerar de forma primordial en la publicidad y el marketing los intereses superiores de los grupos vulnerables, incluidos los niños, y no involucrarse en actividades que puedan perjudicar sus intereses.

Buena semana para todos.
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Ciertamente es un tema muy subjetivo lo que alguien pueda entender como “consumidor diligente”, pues depende de la óptica que se pueda tener al respecto, en algunos casos pueden ser obvios, pero muchos no, lo que trae inseguridad jurídica en los consumidores, por ejemplo una persona que esté interesada en tomar un servicio bancario, aunque revise el contrato detenidamente, es muy difícil que pueda entenderlo en su totalidad, y bien puede darse el caso que su elección no sea adecuadamente informada, no por su desinterés, sino por su falta de expertice en esta materia. Sin embargo, aunque sin quererlo compre gato por conejo, alguién le puede decir que no es diligente o razonable, pues lo decía de alguna forma el contrato que firmó .
Pero, recordemos que el mercado presenta una realidad evidente, una asimetría de poder y de información entre proveedor y consumidor, donde el consumidor podría no leer el contrato, y si lo lee no lo entiende, y si lo entiende no puede hacer nada pues son contratos por adhesión donde una de las partes fija las reglas, solo le queda aceptar o no aceptar.
En realidad el hombre diligente o razonable, de donde desciende el consumidor razonable, es una figura del derecho ingles, que mencionan los autores Cooter Robert y Ulen Thomas, lo que me parece no es lo mas preciso para países como el nuestro donde existe un alto grado de analfabetismo, tenemos una economía de mercado imperfecta y atípica, donde el acceso a la información es escaso, los comportamientos de los agentes en muchos casos son ineficientes y los proveedores se encuentran inertes ante la suma flexibilidad que se les presenta por los agentes del mercado.
Por ello considero que acorde con lo que sucede en el mundo sería más justo que se proteja al consumidor promedio, al consumidor de a pie y no desproteger al grueso sector de consumidores en todo el Perú, ello a la vez provocará una mayor eficiencia en los proveedores peruanos y ampliarán sus estándares para una eficiente competitividad mundial.

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La fe mueve montañas, y nos permite la consecución de logros, claro que unida a esfuerzo, trabajo, herramientas, capacidad y mucha dosis de voluntad y buen ánimo.

Muchas veces vemos en el mercado, ocasiones en que se incumplen obligaciones y se omiten derechos, y lo lamentable es que muchos ya lo ven como “normal” o “parte de”. Hace ocho años aproximadamente que me dedico en las aulas y en los tribunales peruanos al Derecho del Consumidor y la Responsabilidad Social, y he seguido muchos casos, como cuando anunciaban aceites “sin colesterol” pero que tenían ingredientes que precisamente generaban colesterol en quien los consumiera, o cuando se castigaba a un cliente financiero por atreverse a pagar su deuda antes del vencimiento, cuando ello es un derecho del cliente, o cuando pintaba de amarillo al puré para inducir al público de que era hecho de papa amarilla (de mas valor en el Perú).

La protección al consumidor muchas veces trasciende la mera preocupación técnica, y nos plantea un asunto de ciudadanía. Recuerdo que cuando comencé a conocer derecho del consumidor, en la década de los 90, todo lo relacionaba a lo que estaba a mi alrededor, hasta llegamos con mis amigos de clase de derecho, a organizamos para filmar los engaños que sufrían los consumidores sobre unos productos que se vendían en el centro de Lima, y hacíamos unos “videos hechos en aula” al respecto.

De ello han transcurrido más de tres lustros, y ahora la Ley de Protección al Consumidor peruana acaba de cumplir 18 años, por lo que es momento para reflexionar sobre lo avanzado, sobre los actores que participan, para ver en que estamos bien, en que nos falta avanzar y que debemos enmendar para llegar con mejor paso a la madurez de consumo deseada. Reconocer errores, reforzar ventajas y proponer mayor amplitud de calidad de vida y reconocimiento los derechos.

Y es que los consumidores somos un stakeholder importante, que queremos creer, que queremos confiar y dar confianza, mas el mal comportamiento genera desconfianza y se requiere de un cambio de motor en el vehiculo del emprendimiento, una filosofía que se integre la buena labor en toda la organización, desde la persona que recién ingresa al trabajo hasta aquella que mas tiempo tiene, que no se vea la RS como acciones de mera imagen, sino como acciones que enrumben hacía la calidad y competitividad empresarial, algunas de estas ideas venimos trabajando ahora precisamente en la Norma ISO 26000, pues la idea es que nuestro trabajo diario permita paso a paso generar confianza en nuestro entorno, hacía un desarrollo sostenible. Quizás me atrevería a destacar que mucho consiste en hacer nuestro trabajo bien: con visión de eternidad.
Saludos y buena semana.
José Purizaca

¿Como se entiende en el pais a la Responsabilidad Social?



Podrá ver los resultados después de emitir su voto



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En el mensaje presidencial, me pareció importante que se mencionara a los consumidores en el mismo, pero mas que se mencionara la palabra “consumidores”, es importante que el Estado cumpla con el rol que le ha trazado la Constitución Política del Perú, lo cual incluso ha sido reconocido en diferentes Sentencias del Tribunal Constitucional, como las STC 2409-2002-AA/TC, STC 008-2003-AA/TC, STC 00838-2003-AA/TC, etc.

El interés por el Sistema de Protección al Consumidor Peruano debe trascender la mera preocupación técnica, y nos plantea un asunto de ciudadanía y de cumplimiento de deberes estatales, por lo que se tornan imperativas algunas pautas de implementación sobre las imperfecciones del sistema, a efectos de trazar el camino de la reforma, lo que se puede empezar a lograr con la adopción de Políticas Nacionales de Consumo (PNC), donde se definan con precisión roles del Estado, de los proveedores de productos y servicios y de la propia ciudadanía individual y/o organizada.

Cuando comencé a conocer derecho del consumidor, en la década de los 90, me acuerdo que lo relacionaba a todo lo que estaba a mi alrededor, hasta llegamos con mis amigos de clase de derecho, a organizamos para filmar los engaños que sufrían los consumidores sobre unos productos que se vendían en el centro de Lima.

De ello han transcurrido más de 15 años, y en realidad la Ley de Protección al Consumidor este año 2009 ya esta cumpliendo 18 años, incluso me gusta decir que ahora estamos “cumpliendo la mayoría de edad” en temas de consumidor. Aunque la mayoría de edad no necesariamente implica madurez, es mas bien un momento para reflexionar sobre lo avanzado, sobre los actores que participan, para ver en que estamos bien, en que nos falta avanzar y que debemos enmendar para llegar con mejor paso a la madurez de consumo deseada. Reconocer errores, reforzar ventajas y proponer mayor amplitud de calidad de vida y reconocimiento los derechos para más peruanos.
Política Nacional de Consumo - PNC, es aquella voluntad para llevar adelante un plan o una estrategia en el orden social o económico, para finalmente alcanzar el bienestar del ciudadano, y por añadidura el mejor desenvolvimiento del mercado y del propio rol estatal.

Por lo que considero, que a la par de un código, ley o nueva norma de Consumo es importante la implementación de Políticas Nacionales de Consumo que enrumben la justicia en el consumo, mediante vías de una fácil ejecución, sin atisbos improvisación o demasiada discrecionalidad del funcionario o gobierno de turno, y con la disminución de probables presiones de algunos sectores. Que finalmente exista la voluntad política, empresarial y social para equilibrar la natural asimetría en las relaciones de consumo hacía un mercado mas transparente, ético y justo.
Que tengan una buena semana amigos…….¡¡
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Sobre consumo responsable podemos decir que también está en el “anunciar y denunciar”, dentro del anunciar cierto es que puede ser a través de anuncios tácitos como evitar comprar a una empresa irresponsable, a veces es difícil, pero al menos intentar en lo posible dar el mensaje de que no estoy de acuerdo con tal práctica mercantil, y eso se hace con la no compra; pero además esta el denunciar, no callarme, decir lo que esta mal, pero sobretodo sensibilizar a través de nuestro mensaje y acción, a través de ejercitar cada vez mas mi reclamo responsable.
Es mas, como sabemos, un reclamo podemos verlo como un REGALO, un regalo que me posibilita solucionar mi problema como consumidor, además le permite a la empresa mejorar, es casi una “consultoría gratuita” que le hacemos para que se mueva mejor en el mercado, ahora es otro tema que la empresa lo entienda así, como un regalo. Y es que no obstante el comportamiento responsable viene avanzando en algunos empresarios, aun existen “empresaurios” que no ven que su compromiso es también con los que le rodean, les falta evolucionar, pero creo que como ciudadanos tenemos un deber en ayudarlos a evolucionar con nuestro reclamo y decisión de compra responsable.
Entonces prefiramos empresas responsables, en lo que podamos pero organicémonos para defender nuestros derechos a través del regalo para la empresa como puede ser un reclamo responsable.
Buena semana,
Mg. Jose Purizaca Vega
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Hace unas semanas estuve en una reunión entre la sociedad civil europea y la latinoamericana donde previa a la reunión presidencial en que en estas fechas se viene realizando en Lima, se discutían entre otros temas el del Cambio Climático, encontrando un buen reflejo en quienes asistieron sobre lo importante y necesario de participación activa de la sociedad civil y gobiernos en este tema que afecta a la población mundial.

Por allí, no faltaba alguna opinión que decía que restaba importancia al evidente cambio climático, y todavía se debía esperar mas tiempo para tomar medidas.

Esto me puso a reflexionar, recordando frases de hace unos cincuenta años que decían “fumar no mata”, o las de hace cuarenta años, que decían que el “asbesto no era dañino”, al menos eso manifestaban muchas personas.

Ahora pasado ya ocho años del nuevo siglo, sabemos con convicción que fumar no solo mata, o es sumamente perjudicial para la salud de quien fuma, sino que también hace daño a todas las personas de su entorno, padres, cónyuges, hijos o hijas; así como sabemos ahora que el asbesto, utilizado en la fricción de vehículos, industria textil, empaquetaduras, aislantes hídricos de muros, techos, etc, causa asbestosis, mesotelioma, cancer al pulmón, entre otras graves enfermedades con un periodo de latencia prolongado (30 años aproximadamente), por lo que incluso muchos países europeos han tomado medidas al respecto, claro que en varios de Latinoamérica aun no se ha medido tal impacto y no existe normatividad al respecto por diferentes factores.

Es por ello que considero que es hora de actuar de manera socialmente responsable con el ambiente en el cual vivimos, amar la naturaleza, no solo por la naturaleza misma, sino porque es en ella donde vivimos, nos desarrollamos y actuamos; es como nuestro enorme hogar, por lo que nos corresponde respetar vivamente al medio ambiente, humanizar su trascendencia al plano de vida que tiene, vida para la población presente y futura. Corresponde pues enseñar a nuestros hijos e hijas cosas tan simples como cerrar el caño, apagar la luz cuando no la utilizamos, separar la basura si es orgánica o no orgánica, etc, es decir actuar con respeto a nosotros mismos, mediante un consumo mas responsable y adecuado para tener limpia y sana la casita donde vivimos, la casita donde varios millones también comparten los quehaceres del hogar y nos corresponde entender bien nuestras funciones, derechos y deberes para no dejar solo escombros de este hogar a las futuras generaciones, dejarles un legado de vida.
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Mucho se viene hablando sobre la Responsabilidad Social, en los últimos meses, lo que considero es un avance ante el comportamiento puramente individualista de muchas empresas, organizaciones y hasta individuos que ha venido imperando en el mercado y en la sociedad.

Como sabemos entes estatales podemos tener en diferentes instancias, en el gobierno local, regional o en el central, aquí no estamos refiriéndonos a un ente en particular, sino a una reflexión general del aparato que nos administra a los peruanos.

En comportamiento responsable hay mucho por hacer, por poner un ejemplo les comento que diariamente paso por un importante ministerio, sucediendo que a las nueve de la noche todo este edificio recién estrenado presenta todas sus oficinas con las luces prendidas. Quizá una manera de pensar es imaginar las cosas importantes que puedan estar sucediendo allí, nuevas decisiones, importantes proyectos, la atracción de fuertes inversiones, o simplemente esta todo prendido pues se ha considerado que se ve mejor con toditas sus luces prendidas. Pero otra, es también, ponernos a reflexionar con meridiana lógica si realmente a las nueve de la noche haya tal cantidad de personas y trabajadores que amerite que se este utilizando todo este fluido eléctrico en cada una de sus oficinas. Además de ello habría que interesarnos si se han apagado las computadoras, impresoras, todos los scanner, copiadores y demás instrumental electrónico del lugar; ya que sino, se estaría desperdiciando la luz que otras personas necesitan en el país. Esto también sale de nuestros bolsillos, ya que con el pago de los contribuyentes responsables el Estado vendría pagando la factura de una incapacidad personal y/o institucional de saber cuando apagar o encender la luz.

Pero ello no sólo debe ser un aspecto de tomarse en cuenta, en este mismo ejemplo, sería interesante que la entidad gubernamental se preocupe sobre si están a gusto todos sus servidores públicos, con su salario, con su participación, con el tiempo que brindan, pues es claro que estos funcionarios también forman parte de sus stakeholders, que debería ser tomado muy en cuenta por tal ente gubernamental; o por ejemplo verificar si esta entidad a su vez viene pagando sus tributos al municipio del distrito correspondiente. En realidad son varias cosas que todo el marco de la responsabilidad social nos permite reflexionar como herramienta para impulsar el cambio, y como medio a la vez que nos facilite la mejora continua y la labor transparente en beneficio de los administrados y demás grupos de interés.

Como ciudadanos responsables nos corresponde no solo el estar al día en nuestras obligaciones, sino además preocuparnos por el mejor comportamiento de la administración. Debo compartir también que cuando a veces se habla de responsabilidad social en el estado, algunas voces se pueden quedar en el aspecto meramente doctrinal de pensar que no es necesario, pues en teoría el estado ya de por si “normativamente” esta destinado al bien social. Lo que en atención a la verdad es solo eso “normativamente”. Plasmarlo en la realidad es un reto no solo del Estado, sino también de los ciudadanos, pues nosotros somos a la vez sus clientes, trabajadores, proveedores y hasta figurativamente accionistas.

Por poner otro ejemplo, después de muchos años logramos en un proceso judicial que el Estado le cobre al ciudadano una tasa mas justa por la expedición del pasaporte, una “tasa conforme a ley”, pero después de muchos años, después de presentar una demanda, tener que publicar la admisión, de la penuria de muchos peruanos que por años pagaron el 2300% de lo que manda la ley, con ello los ciudadanos tuvimos que contestar los curiosos argumentos de los entes estatales correspondientes, etc. Ello acaso podríamos calificar de un ¿comportamiento estatal socialmente responsable?. Creo que no.

Y es que el Estado tiene cifradas nuestras esperanzas, de calidad, de justicia, de bien común, transparencia y otras expectativas que como ciudadanos nos corresponde, y debemos seguir anhelando. Ello se puede impulsar no conformándonos, sino anunciando y denunciando, preparándonos bien en estas materia que nos deben interesar, y actuar con probidad, decir si cuando es si y no cuando corresponda tal respuesta, y no a medias tintas por conveniencias de alguna índole.

Es por ello que considero que la responsabilidad social se debe impulsar en todas las empresas, paso a paso, de manera gradual, pero también en diferentes tipos de organizaciones, como por ejemplo el Estado, en el cual todos en realidad esperamos que trabaje bien y debemos coadyuvar a que cumpla su misión.
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Mensaje:

Buenos dias, en realidad conversar de incorporar la Responsabilidad Social a nuestro quehacer profesional cotidiano, puede ser un gran paso para llegar a ser cada vez mas competitivos, en un mundo donde el mercado necesita de los valores humanos para desarrollarse de una manera mas eficiente y sostenible. Les invito amigos a participar de este campo virtual de comentarios acerca de la Responsabilidad Social de diferentes estamentos, sea empresa, universidad, ongs, ciudadanos, estado, etc. Saludos,
Jose C. Purizaca
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