Vicente Santuc (SJ, Francia,1936), doctor en filosofía política y peruano por decisión propia, está cumpliendo 40 años dedicados al país, los primeros 20 en Piura, ligado al campesinado, y luego como impulsor de la universidad Antonio Ruiz de Montoya. Con su irremediable temperamento francés, dice haber disfrutado y sufrido cada circunstancia que le ha tocado vivir, en este Perú que lo apasiona, pero también lo decepciona, aunque admite que el mundo entero y sus instituciones, incluida la Iglesia, viven actualmente confrontaciones tan serias que requieren urgente renovación. Desde su posición de rector universitario, muestra su preocupación por la situación de conflicto que atraviesa la Universidad Católica y la educación en general, a la que considera piedra angular para la conquista de una vida con dignidad.

–Dentro de la Iglesia hay serias confrontaciones.
–Sí.
–¿Por qué cree que nuevamente está cobrando fuerza la polarización de tendencias?
–Las tensiones de la Iglesia tenemos que inscribirlas dentro de los contextos que viven los pueblos. La Iglesia no es indemne a los movimientos sociales,políticos, de pensamiento que ocurren en las diferentes partes del mundo, hay que correlacionarlos.
–¿Le incomoda que lo incluyan entre los “curas rojos”?










