24 octubre 2007

Qué es la creencia religiosa (2/3)

Como doctrina acerca de la realidad

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Para dar inicio a esta clase, propongo mirar a la religión en un marco inusualmente amplio —digamos, de tres millones de años. Hace tres millones de años, el ser humano (si cabe llamar ser humano a eso que deambulaba por África) no tenía un lenguaje desarrollado ni mucho menos una religión; pero sí había adquirido un enorme caudal de habilidades y competencias que le permitieron superar todos los obstáculos frente a los que sucumbieron los demás homínidos de aquellos tiempos.

Si estamos de acuerdo en llamar ‘conocimiento’ al conjunto de habilidades y competencias para la supervivencia que el ser humano ya tenía acumulados hace tres millones de años, y que marcaron, por decirlo así, el inicio de su asombroso éxito como especie, tendremos que aceptar que se trata, en todo caso, de un conocimiento natural sostenido en información genética, aquella que se acumula con el paso de las generaciones y que llega hasta nosotros hoy. Esa forma de conocimiento adaptativo, que el ser humano comparte con todos los demás seres vivos, es esencialmente violenta y no desaparece con el paso del tiempo.

Sobre esta base genética se desplegó el desarrollo de la cultura en términos de lenguaje y autoconciencia. Ninguna otra especie logró dar este salto, etc., etc.

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05 agosto 2006

Mt 5: 5

Franz Marc
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Llanto.- San Agustín señala que el llanto se produce a causa de la pérdida de las cosas queridas. El punto de partida me parece a mí que debe ser una constatación obvia: Que en la vida las pérdidas se dan y se darán indefectiblemente. A partir de allí hay que añadir que la pérdida de algunas cosas (no de todas por igual) produce llanto. La bienaventuranza dice que quien llore por esas cosas será consolado. ¿Cuáles son estas cosas? Lo primero que hay que tener en cuenta es que son siempre cosas temporales, porque de otro modo no podrían perderse. ¿Cuáles son estas cosas temporales cuya pérdida produce un llanto que merece el consuelo divino? A mí me parece que sólo hay una respuesta posible: Se está hablando aquí de la pérdida de las personas queridas.

Consuelo.- Si se acepta lo anterior, es decir, que aquí sólo cuenta la pérdida de los seres queridos, entonces el consuelo debe ser entendido como aquella felicidad de la que es capaz quien ha sufrido esa pérdida. No creo que sea una felicidad fácil ni muy aparente que digamos; me parece más bien que, a pesar de que el viento también se lo llevará, es uno de los pocos sentimientos en esta vida que no podrían considerarse enteramente vanos.

02 julio 2006

Mt 5: 4

Franz Marc
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.

El comentario de la Biblia de Jerusalén dice que esta bienaventuranza se podría considerar como una glosa de la anterior. Pero creo que eso sería un error. Pienso que esta bienaventuranza se sostiene por sí sola. Si se entiende 'la tierra' en un sentido no-metafórico, su enseñanza me parece que podría vincularse con la paz, que es uno de los principios fundamentales del mensaje de Jesús.

Si se me concede esto, el versículo estaría ofreciendo la posesión terrenal de la tierra como efecto de la mansedumbre, lo que obviamente va contra todo sentido común. Esto es precisamente lo que lo hace tan interesante.

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20 junio 2006

Mt 5: 1-3

Franz Marc
Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos."

Al comentar este primer versículo del 'Sermón del Monte', San Agustín dice que 'monte' significa "los preceptos mayores de la justicia" que Dios otorgó al pueblo que había de ser "liberado por la caridad", que es, en efecto, lo que significa la promesa del Reino de los Cielos. Todo el sermón será un esclarecimiento de esa liberación, y en particular las bienaventuranzas mostrarán en qué consiste la caridad que libera.

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07 junio 2006

Mt 4: 23-25

Franz Marc
Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Su fama llegó a toda Siria; y le trajeron todos los que se encontraban mal con enfermedades y sufrimientos diversos, endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los curó. Y le siguió una gran muchedumbre de Galilea, Decápolis, Jerusalén y Judea, y del otro lado del Jordán.

Sin necesidad de hacer mayores precisiones, asumamos como hipótesis mínima que la Buena Nueva del Reino es el ofrecimiento de una vida en libertad.

Puesto que en este blog partimos de suponer que el Dios/Amor habla, este pasaje debe considerarse como un texto a través del cual el amor se expresa y les dice algo respecto de sí mismo a los lectores de todos los tiempos. Por ello, no podemos asumir que en este pasaje hay simplemente una descripción histórica de las maravillas que obraba Jesús cuando tocaba con sus manos a los enfermos. Necesitamos trascender la mera descripción y descubrir el sentido espiritual de las curaciones. La clave hermenéutica, como sabemos, está en el amor.

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01 junio 2006

Mt 4: 18-22

Franz Marc
Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: "Vengan conmigo, y los haré pescadores de hombres." Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron.

Al señalar que los discípulos al instante siguieron a Jesús, este pasaje hace manifiesto el poder del amor. El amor no sólo logra que ciertos seres humanos lo sigan al instante, es decir, que lo adopten como primer principio de todas sus acciones, sino que se muestra en su naturaleza de una manera transparente. En la metáfora de la pesca de seres humanos se ve que el amor es la capacidad de atrapar a ciertas personas a través de la acción de otras personas sobre ellas.

El hecho de que sean hermanos los captados por Jesús es también esclarecedor de la naturaleza del amor. Ser hermanos significa que hay que estar ya de alguna manera predispuestos al amor para ser captados por él, es decir, hay que estar ya hermanados para poder picar ese anzuelo. Me parece que es esa predisposición la que luego la teología trabajará bajo el concepto de la gracia dicina.

En este pasaje está claro que la hermandad supone ya la metánoia, es decir, la conversión de la mente de quienes son realmente hermanos. En la medida en que la hermandad de los hermanos induzca al abandono de su actividad habitual, que es -en la metáfora- pescar peces en la barca y arreglar las redes, en esa misma medida ya hay en ellos una conversión. Más aún, este pasaje nos hace ver que la metánoia implica la disposición a abandonar los vínculos más fuertes que se dan en la condición natural, como son el vínculo paterno y la tendencia a poner el trabajo para el sustento propio como primer principio de la acción.

25 mayo 2006

Mt 4: 12-17

Franz Marc
Cuando oyó que Juan había sido entregado, se retiró a Galilea. Y dejando Nazará, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí; para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: '¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido.' Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos ha llegado."

El significado de las ciudades mencionadas queda expuesto en la misma cita de Isaías que hace este pasaje. Significan "pueblo que habita en las tinieblas", "paraje de sombras de muerte" y, en ese sentido, esas ciudades representan en realidad la vida social de los seres humanos en su condición natural, desprovista aún de la luz que la salva de la muerte.

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22 mayo 2006

Mt 4: 1-11

Franz Marc

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: "Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes." Mas él respondió: "Está escrito: 'No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios'." Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, y le dice: "Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: 'A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna'." Jesús le dijo: "También está escrito: 'No tentarás al Señor tu Dios'." Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, y le dice: "Todo esto te daré si postrándote me adoras." Dícele entonces Jesús: "Apártate, Satanás, porque está escrito: 'Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto'." Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.

Modelo para armar

El Espíritu es el Espíritu divino o Espíritu del amor. El desierto es la antítesis del espacio público, es decir, un lugar inhóspito donde no hay nadie que vea lo que uno hace o deja de hacer; donde no existe control social; y donde, por ende, uno es más vulnerable a las tentaciones. El diablo es la tentación de poder realizar los deseos, sobre todo cuando se presentan las condiciones favorables al alcance de la mano. Esta es la esencia de toda tentación, y en alguna de sus múltiples formas asalta a las personas en sus vidas, sobre todo en los momentos en los que se ven exentas de control social. El ayuno representa a todas disciplinas auto-impuestas, orientadas a debilitar la intensidad de los deseos. El hambre nos recuerda la condición humana de no poder deshacernos de los deseos. Uno puede debilitarlos al máximo mediante alguna disciplina más o menos exitosa; pero lo que uno no puede es evitar tener deseos.

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19 mayo 2006

Mt 3: 13-17

Franz Marc

Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: "Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?" Jesús le respondió: "Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia." Entonces le dejó. Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco."

El bautismo es un rito de purificación y es interesante ver que Jesús creía que él debía someterse al rito. Juan, que aparece aquí como más lúcido respecto de la naturaleza de Jesús que Jesús mismo, trata de poner las cosas en orden; pero Jesús le dice que con su bautismo se cumple toda justicia. ¿Cómo entender esta referencia a la justicia?

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11 mayo 2006

Mt 3: 7-12

Franz Marc
Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: "Raza de víboras, ¿quién les ha enseñado a huir de la ira inminente? Den, pues, fruto digno de conversión, y no crean que basta con decir en su interior: 'Tenemos por padre a Abraham'; porque les digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham. Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego. Yo los bautizo en agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. Él los bautizará en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga."

A pesar de que sabe que clama en el desierto, para Juan no está cerrada la posibilidad de que haya entre los fariseos (aquellos que guían su conducta por el afán de ser reconocidos públicamente) y los saduceos (aquellos que se guían por las conveniencias personales y de clan) alguno que, sin embargo, de fruto digno de conversión, es decir, alguno que cambie de mentalidad y se deje guiar por el respeto absoluto a las personas.

El calificativo 'raza de víboras' está puesto para subrayar, no obstante, que esta posibilidad es muy remota.

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03 mayo 2006

Mt 3: 3-6

Franz Marc

Este es aquél de quien habla el profeta Isaías cuando dice: "Voz del que clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus sendas." Tenía Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a sus lomos, y su comida eran langostas y miel silvestre. Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región del Jordán, y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

Para preparar el camino del Señor se pide un cambio en las sendas personales, cambio que muy pocos entenderán y muchos menos emprenderán. La extravagancia del personaje que pide el cambio es, por ello, sintomática, y en cierta forma anuncia la extravagancia del propio Jesús. El vestido de piel de camello, atado como fardo con un cinturón de cuero, representa una sencillez tan primitiva que bordea el escándalo. La dieta obviamente no era de langostas-el-crustáceo sino de langostas-el-insecto (remojadas en miel parece que pasan mejor).

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02 mayo 2006

Mt 3: 1-2

Franz Marc

Por aquellos días aparece Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: "Conviértanse porque ha llegado el Reino de los Cielos."

Es importante tener en cuenta que en la lectura de la Biblia, 'aquellos días' son también nuestros días. Eso significa que Juan Bautista sigue haciendo su proclama en la medida en que nosotros seguimos leyéndola.

La proclama se hace 'en el desierto'. En general, 'proclamar en el desierto' es hablar a muy pocas personas, porque la mayor parte está en las ciudades y sólo transitan por el desierto unos cuantos comerciantes que tienen razones muy poderosas para estar allí. Los motiva el afán de acrecentar ganancias. Concentrados como están en lo suyo, difícilmente se detienen a escuchar a quienes hacen proclamas a un lado del camino.

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25 abril 2006

Mt 2: 16-23

Franz Marc
Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: "Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen." Muerto Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: "Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño." El se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel. Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea, y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese el oráculo de los profetas: "Será llamado Nazareno."

Ramá y Raquel son nombres tomados de un contexto ajeno para significar con el primero la tierra en la que ha brotado el amor verdadero, y con el segundo el pueblo en el que ha acontecido esto. Las demás figuras de este pasaje ya han sido glosadas con ocasión de los versículos anteriores. Aquí sólo restaría decir algo sobre el nombre Nazaret, que parace significar algo así como lugar protegido o atalaya. Si este es, en efecto, el significado original de Nazaret, el oráculo del profeta da un indicio claro de que siempre se creyó, tanto en el viejo como en el nuevo testamento, que el amor verdadero es vulnerable y que, por lo tanto, requiere de una protección especial. El cristianismo se funda sobre la conciencia de la radical vulnerabilidad del amor, simbolizada en la cruz. Por ello, los cristianos siempre asumieron que era un imperativo de su fe proteger al amor mediante un marco institucional que identificaron con la iglesia o asamblea de la que habló Jesús a sus discípulos. El cristianismo oriental concretó esa protección en la fusión de Iglesia y Estado, mientras que el cristianismo occidental optó por desarrollar una institución eclesial autónoma respecto del poder político.

22 abril 2006

Mt 2: 11-15

Franz Marc
Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino. Después que ellos se retiraron, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle." El se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: "De Egipto llamé a mi hijo."

Modelo para armar

La Adoración de los Reyes Magos contiene los siguientes elementos:

(1) La extranjería.- Las personas a las que se refiere la figura de los magos son extranjeros en la tierra donde ha surgido el amor verdadero. No se ha dado algo así en su propia tierra y han venido desde muy lejos a buscarlo.

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19 abril 2006

Mt 2: 1-10

Marc
Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.” En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: “En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta: ‘Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.’ ” Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: “Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle.” Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría.

¿Qué es esto de magos y estrellas que anuncian el nacimiento de un niño? Desde luego, hay la posibilidad de leer esto de manera literal, como lo lee la mayoría de los creyentes. No faltará incluso quien crea que se narran aquí eventos históricos positivos, es decir, hechos que ocurrieron tal como se narran. No tengo nada contra esas lecturas, salvo la convicción de que no constituyen un punto de partida muy prometedor para iniciar un diálogo con personas no-creyentes. Por suerte, también es posible no dejarse distraer por la escenografía y llegar directamente al punto que este realto plantea.

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