Los Prisioneros son:
Jorge González: Bajo y Voz (excepto en las que se indica).
Claudio Narea: Guitarra eléctrica, teclados, coros y voz en Lo estamos pasando muy bien, El Vals y Maldito Sudaca.
Miguel Tapia: Batería, coros y voz en Somos solo ruido, Algo tan Modernos y Maldito Sudaca.
Producido por: Los Prisioneros.
I. COMENTARIO
La Cultura de la Basura sería el último disco a ser editado por Los Prisioneros originales (de acuerdo, antes de la reunión, pero esa es agua de otro río) antes de que la alineación se disolviera para dar paso a la etapa Prisioneros que se asemeja más a el trabajo de Jorge González solista.
Sin embargo, y a pesar de las dificultades que significó grabarlo, nos encontramos ante un disco que nos trae más de una sorpresa. Haciendo un poco de historia, la banda se encontraba por esa época haciendo presentaciones donde publicitaban el NO “en el plebiscito para derrocar a Pinochet” (tal como dice una de sus canciones no incluidas en ningún disco pero que aparecería posteriormente en el recopilatorio Ni Por La Razón, Ni Por La Fuerza), lo que provocó que muchas radios boicotearan su música, y por tanto, su tercer y nuevo disco no fuera muy difundido.
Este álbum nos traía una novedad: la inclusión del guitarrista Claudio Narea como co-compositor con Miguel Tapia de cuatro canciones del disco, de las cuales cantaba dos. En resumen, era un disco donde los tres integrantes participaban, pero curiosamente la fragmentación dentro de la banda era ya bastante evidente (un paralelo con el Álbum Blanco de The Beatles podría ser interesante).
Es que se sabe que Jorge González mostraba muy poco interés en colaborar con los temas que no fueran de su autoría, lo cual dejaba los temas de la dupla compositora un poco a la deriva. Quizá el caso más triste de esta situación es Lo Estamos Pasando Muy Bien, donde no sólo la instrumentación se nota bastante improvisada, sino que la voz de Narea tuvo muy poca guía al momento de la interpretación, y sumado a que Narea definitavamente no es tan buen cantante –“tengo un hilito de voz”, dice él mismo-, hace tambalear mucho el tema.
Además, hay otros temas que también se notan rápidamente grabados y mezclados (sumado a que González afirma que escribió sus canciones para el disco apenas en seis meses), de los cuales Jugar A La Guerra es sin duda el más claro ejemplo de ello. Pero contra lo que se pudiera pensar, el resultado no es malo. De hecho, estamos frente a uno de los disco más interesantes y sinceros de Los Prisioneros, tal vez más largo de lo que debiera haber sido (la edición chilena llega casi a los 60 minutos), pero lleno de canciones que realmente valen la pena.
Para finalizar, cabe agregar que al año siguiente se editaría una edición sudamericana del disco (con un contenido menos politicado) donde las canciones que la banda pensaba más flojas o desaparecieron o fueron regrabadas, incluyendo además un tema a lo rockabilly titulado We Are Sudamerican Rockers (por esos años estaba grabando muchas canciones de ese estilo, que se quedaron en el aire y no saldrían a la luz sino hasta el recopilatorio anteriormente mencionado.
II. FUNDAMENTOS
Temas Calientes:
Somos solo ruido
La cultura de la basura
Que no destrocen tu vida
Usted y su ambición
Cuando te vayas
Maldito Sudaca
El es mi ídolo
El vals
Temas Tibios:
Jugar a la guerra
Lo estamos pasando muy bien
Otro día
Pa Pa Pa
Poder elegir
Temas Fríos:
Algo tan moderno
Mejor canción del disco: El es mi ídolo.
III. CALIFICACIÓN
Este tribunal califica el presente disco con el puntaje: 15/20.
Regístrese, Publíquese, Comuníquese