
La fuerza aérea israelí lanzó más de 30 misiles contra edificios del movimiento islamista Hamas, que amenazó con desatar “el infierno” para vengar a sus muertos.
Los cuerpos de los palestinos fallecidos son colocados en el patio del hospital Shifa en Gaza (Reuters)
Reuters. Aviones de guerra y helicópteros de combate de Israel atacaron el sábado la Franja de Gaza controlada por el grupo islámico Hamas, causando la muerte al menos a 155 personas, en el día más sangriento para los palestinos en 20 años.
Los militantes palestinos respondieron lanzando proyectiles que provocaron la muerte a un hombre israelí y dejaron a varios otros heridos, dijeron médicos.
La ofensiva fue condenada por Egipto, mientras que la Unión Europea pidió un inmediato alto al fuego y la Casa Blanca solicitó a Israel que evite las muertes de civiles en sus redadas contra Hamas.
Una densa nube de humo negro se elevaba sobre Ciudad de Gaza, donde los muertos y heridos yacían tirados en el suelo, luego de que más de 30 misiles destruyeron varias instalaciones de seguridad, incluyendo dos en las que Hamas realizaba ceremonias de graduación para nuevos reclutas.
Entre los muertos se encontraba un jefe policial nombrado por Hamas, Tawfiq Jabber, quien encabezaba la unidad de protección y seguridad del movimiento islámico, y el gobernador de Gaza central, de acuerdo a trabajadores médicos.
Varios de los miembros de los equipos de rescate se golpeaban la cabeza y gritaban: “Allahu Akbar (Dios es grande)”. Un hombre gravemente herido recitaba silenciosamente versos del Corán.
El Ejército israelí confirmó que había realizado una ofensiva, y señaló que ésta se llevó a cabo contra “infraestructura terrorista”. Además, afirmó que estaba listo para expandir sus ataques en caso de ser necesario.
Hamas amenazó con desatar “el infierno” para vengar a sus muertos, incluyendo posibles atentados suicidas contra Israel.
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, dijo que la ofensiva aérea israelí era “criminal” y pidió la intervención de la comunidad internacional.
CONDENA INTERNACIONAL
El jefe de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, pidió un inmediato cese al fuego en Gaza.
“Estamos muy preocupados por los acontecimientos en Gaza. Llamamos a un cese al fuego inmediato e instamos a todos a aplicar máxima moderación”, afirmó un portavoz de Solana.
Estados Unidos, por su parte, instó a Israel a evitar las muertes de civiles en su intento por derrocar a Hamas y exhortó al grupo radical palestino a detener el lanzamiento de proyectiles contra el Estado judío.
La Casa Blanca, en su reacción inicial, evitó reprender directamente a Israel por su ofensiva y en cambio exigió que Hamas termine con sus “actividades terroristas” para que tome una rol importante en el futuro de los palestinos.
Egipto, que facilitó la última tregua entre militantes palestinos e Israel, condenó los ataques del Estado judío, mientras los ministros de Relaciones Exteriores de los países árabes anunciaron que realizarán una reunión de emergencia en El Cairo el domingo para tomar una postura común frente a la ofensiva.
Cuerpos de uniformados yacían apilados y los heridos se retorcían de dolor. Miembros de los equipos de rescate trasladaban a quienes mostraban signos vitales hacia autos y ambulancias, mientras que otros intentaban reanimar a quienes estaban inconscientes, mostraron imágenes televisivas.
Los ataques se produjeron tras la decisión del primer ministro israelí, Ehud Olmert, de ampliar las medidas contra los asaltos transfronterizos de militantes palestinos, luego del colapso de una tregua de seis meses hace una semana.
Consultada sobre si una escalada podría incluir asaltos contra líderes de Hamas, la portavoz del Ejército israelí Avital Leibovitch respondió: “Cualquier cosa perteneciente a Hamas podría ser un blanco. Pueden interpretarlo como gusten”.
Una ofensiva israelí de cinco días en marzo causó la muerte a más de 120 personas, pero la cifra de muertos del sábado podría ser la más alta para los palestinos desde su revuelta de la década de 1980.
El portavoz del brazo armado de Hamas, Abu Ubaida, dijo que el grupo islámico “enseñaría una lección al enemigo que nunca olvidará” y desestimó las amenazas de Israel contra sus líderes.
La semana pasada expiró en Gaza una tregua entre Israel y grupos de militantes. Desde entonces, al menos seis militantes palestinos han muerto en ataques israelíes y docenas de cohetes y morteros lanzados desde Gaza han caído en Israel, generando pánico y daños en casas.
Alrededor de una decena de proyectiles y bombas de mortero fueron lanzadas el viernes desde Gaza. Uno de los cohetes impactó accidentalmente una vivienda en el norte del enclave y causó la muerte a dos niñas palestinas de cinco y 13 años, y dejó herida a una tercera persona, dijeron médicos.
Fuente: Peru21


















