Más allá de toda esta creatividad intelectual y vital, don Javier fue un ser humano que mostraba su gran calidez detrás de su aparente timidez o sencillez a secas.
Compartimos con don Francisco Miró Quesada Cantuarias, este hermoso homenaje a la vida y la obra de su amigo generacional.
¡Gracias por su hospitalidad don Javier. Estará siempre en la vida de la memoria de todos los que fuimos acogidos por su sabiduría!







