18/08/07: La dimensión social de la educación
“Una sociedad que educa a sus ciudadanos y los compromete con su comunidad” (PEN. Objetivo 6)
Las posibilidades educativas del ser humano no se encuentran en su configuración biológico - individual sino en su ámbito social. A través de la sociabilización el ser humano consigue modificar su conducta. La socialización se refiere a los procesos por los que se adquieren modos de comportamiento comunes al grupo social.
Haciendo de la cultura algo propio, la educación se encarga de ese proceso de socialización. Es de forma lenta y gradual y empieza dentro de la familia (socialización primaria) El individuo interioriza valores relacionándolos con los roles que irá a desempeñar como adulto; para ello está especialmente la escuela (socialización secundaria). Por la socialización, el ser humano hace suyos los aspectos más importantes de la cultura.
También hay que reconocer que las líneas de demarcación entre socialización primaria y secundaria cada vez son más débiles, prueba de ello es la gran influencia de los medios de comunicación.
Los tiempos difíciles que vivimos, es un contexto socio-económico y cultural controversial y desafiante, nos mueve a crear sinergias productivas y a experimentar el lado transformador del riesgo. Ante el necesario desafío de inventar nuevas lógicas, existe un miedo a lo diferente, a lo nuevo; construir nuevos paradigmas en América Latina, renovarlos - o cambiarlos también -, hoy por hoy en estos tiempos implica una comprensión más profunda de los procesos sociales.
¿Cómo aprender a vivir juntes en la “aldea planetaria” si no podemos vivir en las comunidades a las que pertenecemos por naturaleza: la nación, la región, la ciudad, el pueblo, la vecindad? (Informe Delors, p. 10)
Dejémonos permear por la energía transformadora del riesgo. Los tiempos difíciles aportan al diseño de pedagogías en contextos plurales. Hay que animarnos a proponer horizontes de transformación que sean capaces de impactar mentalidades, contextos y estructuras, procesos y resultados. Se busca ser constructores de una nueva ciudadanía. Todos sabemos que los contextos de desigualdad y pobreza afectan los procesos educativos. Este es un marco problemático ineludible y es necesario enfrentarlos con creatividad.
Las posibilidades educativas del ser humano no se encuentran en su configuración biológico - individual sino en su ámbito social. A través de la sociabilización el ser humano consigue modificar su conducta. La socialización se refiere a los procesos por los que se adquieren modos de comportamiento comunes al grupo social.
Haciendo de la cultura algo propio, la educación se encarga de ese proceso de socialización. Es de forma lenta y gradual y empieza dentro de la familia (socialización primaria) El individuo interioriza valores relacionándolos con los roles que irá a desempeñar como adulto; para ello está especialmente la escuela (socialización secundaria). Por la socialización, el ser humano hace suyos los aspectos más importantes de la cultura.
También hay que reconocer que las líneas de demarcación entre socialización primaria y secundaria cada vez son más débiles, prueba de ello es la gran influencia de los medios de comunicación.
Los tiempos difíciles que vivimos, es un contexto socio-económico y cultural controversial y desafiante, nos mueve a crear sinergias productivas y a experimentar el lado transformador del riesgo. Ante el necesario desafío de inventar nuevas lógicas, existe un miedo a lo diferente, a lo nuevo; construir nuevos paradigmas en América Latina, renovarlos - o cambiarlos también -, hoy por hoy en estos tiempos implica una comprensión más profunda de los procesos sociales.
¿Cómo aprender a vivir juntes en la “aldea planetaria” si no podemos vivir en las comunidades a las que pertenecemos por naturaleza: la nación, la región, la ciudad, el pueblo, la vecindad? (Informe Delors, p. 10)
Dejémonos permear por la energía transformadora del riesgo. Los tiempos difíciles aportan al diseño de pedagogías en contextos plurales. Hay que animarnos a proponer horizontes de transformación que sean capaces de impactar mentalidades, contextos y estructuras, procesos y resultados. Se busca ser constructores de una nueva ciudadanía. Todos sabemos que los contextos de desigualdad y pobreza afectan los procesos educativos. Este es un marco problemático ineludible y es necesario enfrentarlos con creatividad.






