José Zavala se ha ido
General
El blog ya no es el medio: Chau
Pensaba hacer una gran reflexión de lo que ha sido este blog para mí en estos últimos años pero sentí que sería muy egoísta.
Tampoco me inclino por un recuento de temas, o una reflexión general.
Simplemente desde hace cierto tiempo que pensé en dejar de querer dar a conocer mis puntos de vista en la web, y entonces me dije que terminando una preciada categoría musical.
Así que sin más qué decir, les informo que no vuelvo a aportar más a este sitio. Quizá en otro momento y lugar, conozca otras alternativas con otros temas. Pero esa será otra historia.
Chau.
Tampoco me inclino por un recuento de temas, o una reflexión general.
Simplemente desde hace cierto tiempo que pensé en dejar de querer dar a conocer mis puntos de vista en la web, y entonces me dije que terminando una preciada categoría musical.
Así que sin más qué decir, les informo que no vuelvo a aportar más a este sitio. Quizá en otro momento y lugar, conozca otras alternativas con otros temas. Pero esa será otra historia.
Chau.
José Zavala se sale del edificio… (Cierre de Blog)
Una tentación que desde hace tiempo tenía finalmente le llega la hora de surgir: A partir de hoy, en el tercer aniversario de este sitio mío, no aportaré más… al menos durante un año completo.
Hace tres años, en la clase de Cultura Informática que llevaba esas bellas tardes en la PUCP tuve la oportunidad de conocer los alcances de un Blog como herramienta digital. Me di cuenta que era algo tan adecuado a los intereses que tenía en ese tiempo. Una tarde/noche hace tres años subí mi primer post desde allí mismo, desde un laboratorio de cómputo y aún desconocía muchas de las posibilidades técnicas y responsabilidades de lo que implicaba esto.
Cercano al millón de visitas, y con una cantidad de artículos que en verdad desconozco su número (clasificados en categorías que por todo este tiempo me apasionaban), ha llegado el momento de hacer una pausa; un merecido descanso para estabilizarme y retomar otras inquietudes pendientes.
Por otra parte, justo en esta fecha, me encuentro padeciendo situaciones llamadas Eventos Mayores de Vida: me he mudado de ciudad, y pronto asumiré un nuevo trabajo en mi carrera profesional. Todo esto me ha implicado inestabilidad económica y emocional. Así que necesitaré mi tiempo íntegro para asumirme como nuevo habitante de una enorme ciudad, y ajustarme en mi nueva cara de catedrático… Además, otras Deudas de Vida me reclaman su cancelación: Edición de una revista, publicación de artículos en una revista indexada arbitrada, más aportes a mi Blog de Estrés Docente y la creación de una novela (y un compendio de cuentos).
Demasiadas ambiciones quizá, pero deseo entregarme a ellas.
Estaré al pendiente de los comentarios y seguiré actualizado en las noticias que giren en torno a esos asuntos de los que solía tratar.
José Zavala has now left the building!
Hace tres años, en la clase de Cultura Informática que llevaba esas bellas tardes en la PUCP tuve la oportunidad de conocer los alcances de un Blog como herramienta digital. Me di cuenta que era algo tan adecuado a los intereses que tenía en ese tiempo. Una tarde/noche hace tres años subí mi primer post desde allí mismo, desde un laboratorio de cómputo y aún desconocía muchas de las posibilidades técnicas y responsabilidades de lo que implicaba esto.
Cercano al millón de visitas, y con una cantidad de artículos que en verdad desconozco su número (clasificados en categorías que por todo este tiempo me apasionaban), ha llegado el momento de hacer una pausa; un merecido descanso para estabilizarme y retomar otras inquietudes pendientes.
Por otra parte, justo en esta fecha, me encuentro padeciendo situaciones llamadas Eventos Mayores de Vida: me he mudado de ciudad, y pronto asumiré un nuevo trabajo en mi carrera profesional. Todo esto me ha implicado inestabilidad económica y emocional. Así que necesitaré mi tiempo íntegro para asumirme como nuevo habitante de una enorme ciudad, y ajustarme en mi nueva cara de catedrático… Además, otras Deudas de Vida me reclaman su cancelación: Edición de una revista, publicación de artículos en una revista indexada arbitrada, más aportes a mi Blog de Estrés Docente y la creación de una novela (y un compendio de cuentos).
Demasiadas ambiciones quizá, pero deseo entregarme a ellas.
Estaré al pendiente de los comentarios y seguiré actualizado en las noticias que giren en torno a esos asuntos de los que solía tratar.
José Zavala has now left the building!
Retiro temporal... quizá y más
Desde hace 10 días que me he alejado de postear en este, mi blog personal. Primeramente obligado por una enfermedad y por un tiempo en el que ni siquiera me pude conectar al internet... menos aún redactar.
Ahora, con mi salud recuperada, me encuentro más que desconectado con mi Blog y esos temas que me han caracterizado por su manera de tratarlos. Puedo describirlo con una pérdida momentánea del sentido de bloggear.
Me daré el resto del año 2009 sin publicar algo siquiera. En enero de 2010 decido si sigo con este gusto o lo abandono de manera definitiva. De cualquier manera es mi Blog de Estrés Docente mi otro blog que no ha parado de darme otro tipo de satisfacciones más profesionales.
De cualquier manera seguiré autorizando los comentarios que se sigan virtiendo aquí.
Hasta pronto.
Ahora, con mi salud recuperada, me encuentro más que desconectado con mi Blog y esos temas que me han caracterizado por su manera de tratarlos. Puedo describirlo con una pérdida momentánea del sentido de bloggear.
Me daré el resto del año 2009 sin publicar algo siquiera. En enero de 2010 decido si sigo con este gusto o lo abandono de manera definitiva. De cualquier manera es mi Blog de Estrés Docente mi otro blog que no ha parado de darme otro tipo de satisfacciones más profesionales.
De cualquier manera seguiré autorizando los comentarios que se sigan virtiendo aquí.
Hasta pronto.
Porque hablando de enfermedades (todos somos médicos)
Y de repente, un sábado apenas entrada la noche tuve un súbito ataque de fiebre. Una sensación de debilidad enorme me embriagó, mientras una miríada de escalofríos atacó mi cuerpo. Nunca había experimentado algo así.
Luego vino algo de calma. Yo cubierto de cobijas, con miedo; ahora mis pies y manos ardían. La pesadilla continuó cuando periódicamente me llegaron deseos de miccionar y para mi debilidad física era extenuante salir de la cama para ir al baño, que por cierto, está al lado de mi recámara. (Nota cultural, esta versión ignara del Word desconoce el verbo miccionar.)

Un mal día para enfermarse.
Terminé el horror de la noche con mis pies en agua fría, con un ventilador sobre mí y habiendo ingerido un par de aspirinas. Al día siguiente, ni rastros de la horrible noche que pasé.
Decisiones
Me quedó finalmente claro el origen de la palabra enfermo (enfer= infierno) y la siguiente mañana de domingo –justo en qué días me pasa lo que me pasa- decidí llamar a mi médico de cabecera; una consulta telefónica al menos.
Él, por ser médico –o sea, estudió para eso y tiene 25 años de experiencia-, no se apresuró a decirme nada. Se limitó a un “con eso no me basta para decirte qué tienes, lo que te advierto es que te puede volver a pasar esta noche (¡Horror!) y prepárate mejor con unos antipiréticos; mañana te haces un examen llamado Reacciones Febriles y vienes con el resultado”.
Afortunadamente en la noche no volvió la pesadilla. El lunes temprano fui al laboratorio, de allí tomé un taxi y fui al trabajo, apenas me perdí de 80 minutos de clases y unos 30 USD de gasto. Por la tarde revisé el resultado de mi test y para mi sorpresa: fiebre tifoidea.
Lluvia mitómana tífica
• ¡Esa medicina no sirve! Mejor toma esta que para mí fue lo máximo.
• Quizá por ir al gym no te dio peor la tifoidea, como movías tus articulaciones no se acumuló allí la bacteria.
• Serás portador de por vida; periódicamente te enfermarás (y cada vez será peor), ya no tendrás tanta suerte.
• ¿Qué comiste ayer que te hizo mal?
• Tómate esto, ponte lo otro y rézale a la virgen.
• Bla bla bla
En cambio, mi médico dijo:
• La incubación de la enfermedad toma unos diez días (por lo tanto no tuve posibilidad de recordar un pasado tan lejano).
• En diez días quedarás bien; podrás hacer y comer de todo nuevamente (pero cuídate pues): Ya no te vas a enfermar.
• No bebas alcohol (Oh, my Dog!!!), diluye la medicina y en ése caso deberás tomar más días el antibiótico.
• No serás portador, simplemente queda en la memoria inmunológica y si te haces el test de nuevo dará resultado falso. En cinco años desaparece ese fantasma.
• He recibido pacientes con valores cuatro veces más altos que el tuyo; ellos sí llegan todos débiles.
Conclusión
En caso de enfermedad (o de enorme sospecha de la misma) acudir al médico inmediatamente y dejar de escuchar a los no médicos.

Luego vino algo de calma. Yo cubierto de cobijas, con miedo; ahora mis pies y manos ardían. La pesadilla continuó cuando periódicamente me llegaron deseos de miccionar y para mi debilidad física era extenuante salir de la cama para ir al baño, que por cierto, está al lado de mi recámara. (Nota cultural, esta versión ignara del Word desconoce el verbo miccionar.)

Un mal día para enfermarse.
Terminé el horror de la noche con mis pies en agua fría, con un ventilador sobre mí y habiendo ingerido un par de aspirinas. Al día siguiente, ni rastros de la horrible noche que pasé.
Decisiones
Me quedó finalmente claro el origen de la palabra enfermo (enfer= infierno) y la siguiente mañana de domingo –justo en qué días me pasa lo que me pasa- decidí llamar a mi médico de cabecera; una consulta telefónica al menos.
Él, por ser médico –o sea, estudió para eso y tiene 25 años de experiencia-, no se apresuró a decirme nada. Se limitó a un “con eso no me basta para decirte qué tienes, lo que te advierto es que te puede volver a pasar esta noche (¡Horror!) y prepárate mejor con unos antipiréticos; mañana te haces un examen llamado Reacciones Febriles y vienes con el resultado”.
Afortunadamente en la noche no volvió la pesadilla. El lunes temprano fui al laboratorio, de allí tomé un taxi y fui al trabajo, apenas me perdí de 80 minutos de clases y unos 30 USD de gasto. Por la tarde revisé el resultado de mi test y para mi sorpresa: fiebre tifoidea.
Lluvia mitómana tífica
• ¡Esa medicina no sirve! Mejor toma esta que para mí fue lo máximo.
• Quizá por ir al gym no te dio peor la tifoidea, como movías tus articulaciones no se acumuló allí la bacteria.
• Serás portador de por vida; periódicamente te enfermarás (y cada vez será peor), ya no tendrás tanta suerte.
• ¿Qué comiste ayer que te hizo mal?
• Tómate esto, ponte lo otro y rézale a la virgen.
• Bla bla bla
En cambio, mi médico dijo:
• La incubación de la enfermedad toma unos diez días (por lo tanto no tuve posibilidad de recordar un pasado tan lejano).
• En diez días quedarás bien; podrás hacer y comer de todo nuevamente (pero cuídate pues): Ya no te vas a enfermar.
• No bebas alcohol (Oh, my Dog!!!), diluye la medicina y en ése caso deberás tomar más días el antibiótico.
• No serás portador, simplemente queda en la memoria inmunológica y si te haces el test de nuevo dará resultado falso. En cinco años desaparece ese fantasma.
• He recibido pacientes con valores cuatro veces más altos que el tuyo; ellos sí llegan todos débiles.
Conclusión
En caso de enfermedad (o de enorme sospecha de la misma) acudir al médico inmediatamente y dejar de escuchar a los no médicos.

Hi5 y Facebook: El peligro de las “redes sociales”
Las redes sociales son un producto de la sociedad de la información. En una era donde la presencia de la computadora es inevitable en nuestra vida moderna y urbana –y cuando se dice computadora ya va intrínseco su respectiva conexión a Internet-, ésta además de ser una herramienta de trabajo también devino un juguete de entretenimiento y una conexión a diversos mundos fuera del nuestro.
Porque la computadora –con su Internet- se ha vuelto el gestor de música, el álbum de fotos, la colección de videos, el multiperiódico, la carta con el correo y cartero al mismo tiempo, el teléfono y hasta el contacto personal constante que solíamos tener con alguien.
Hasta aquí, lo anterior parecen meras ventajas de un desarrollo en ciertas áreas de la comunicación y lo multimedia para aquéllos que pueden tener acceso.
La misma evolución de los sitios web, sobre todo basado en las nuevas tendencias e intereses que los usuarios manifiestan, ha estado ofreciendo otras características más y más complejas. Ya es posible tener discos virtuales con información respaldada (o sea, información respaldada fuera de nuestro equipo y accesible a ella desde cualquier terminal) y compartir archivos pesados con cualquier otro usuario (y ya el hecho de decir que de otro país es innecesario; un otro usuario es simplemente otro usuario, sea tu vecino precisamente el que vive al lado o alguien que nunca has visto en persona que vive a 10 mil kilómetros de tu país).
Pero el motivo de esta entrada tiene que ver con otro tipo de sitios y de servicios ofertados en la web.
Hace algunos años, comenzaron a surgir sitios de “contactos” donde podías poner tu (única) foto y un breve perfil de 200 palabras quizá. Entonces, tú colocabas tu anuncio con tu mejor foto (aquella donde tu sonrisa no se veía tan torpe) y describías las poquitas cosas que te gustaban (pero no las miles que te molestaban) y listo; a esperar que otr@s usuari@s te invitaran a “hacer amistad”.
Poco a poco, se convirtió en parte del protocolo de conexión a la red revisar correos, algunos periódicos, buscar cosas provocadoras y entrar a revisar si algún nuevo contacto aparecía en tu lista de amigos.
Y surgió un boom de sitios con más capacidad y mejores propiedades; algunos fotologs te permitían poner una foto por día con su comentario. Finalmente aparecieron sitios mucho más complejos a los que se les llamó “redes sociales”, donde además de tener mayor capacidad de carga de fotos con su respectivo blog de comentarios, también podías vincular todos aquellos gustos o temas a compartir; como un layout fotográfico (Slide), tu canción favorita (iLike) o tus videos (youTube), recordatorios de cumpleaños y hasta agenda personal…todo en el mismo sitio.
Además de lo anterior, otros artificios como la posibilidad de rediseñar o cuando menos cambiar a voluntad la apariencia de tu sitio personalizado en cuanto a colores, tipo de letra, fondos y sonidos. Una nueva era de presentación personal había comenzado. Ahora, ya ni siquiera era necesario tener un álbum de fotos y pasear con él para mostrarlo a tus conocidos… ni contar tus últimos logros, anécdotas o desaires: tan simple como dedicarle a tu sitio un momento al día e inclusive en la configuración de éste, avisaría mediante un mail a todos “tus amigos” que habías actualizado algo.
Hi5, Facebook, MySpace, WindowsLive y Sonico son ejemplos de lo anterior…
Pero este nuevo concepto de amigos empezó a ser muy vacuo. Amigos que sólo veías su foto u otro sitio con algo muy parecido al tuyo; pero personas a las cuales nunca habías conocido en persona o llamado siquiera por teléfono.
Ahora, al entrar a tu correo, aparecían invitaciones para amistad de Fulano, Sutana, Mengano, Perengana y zaz, zaz, zaz y zaz: Cuatro “nuevos amigos” a tu sitio (pero jamás a tu vida de carne, hueso y espíritu).
Y comenzó un nuevo perfil gris del cibernauta invisible. Un usuario, una persona simplona, sin grandes cualidades y que entre sus pocos espacios de esparcimiento estaba dedicarle un par de horas a la web –porque es lo único que se puede pagar-.
Un usuario con su Hi5 con 1128 amigos, y un MSN con 320 contactos -que cada vez que los ves en línea les preguntas que quiénes son-.
Bueno, sin desacreditar estos sitios ni a las personas; para muchos el hecho de tener un espacio virtual así es una manera de hacerse sentirse vivos. Subir fotos de vez en cuando es un acto generador de dicha y de sentimientos de importancia. Que a veces se vuelve lo contrario cuando nadie responda sus peticiones de amistad, o que insulten las imágenes que comparte.
Pero así se vive en la sociedad de la información.

Mi antiguo Hi5 donde realmente nunca conocí a nadie... bueno, a un criador de gallos (¡qué interesante!, ¿no?)
De una manera paralela, en países con fuertes tejidos despóticos (tradiciones de compadrazgo, de militancias políticas por encima de la meritocracia, de antivalores y prejuicios de todo tipo; en su mayoría países subdesarrollados) se vive una época de corrupción y de descomposición social. Ciertas democracias latinoamericanas (y de otros ángulos del mundo) no han generado gobiernos donde se trabajen los valores ni se respeten los derechos de sus ciudadanos. El secuestro y el narcotráfico han aparecido en algunos de estos países y son respaldados por instituciones que deberían de perseguirlos y castigarlos, pero que prefieren someterse al dinero corrupto que se les ofrece.
Y precisamente algunos grupos de secuestradores y extorsionadores han descubierto la intimidad que los usuarios se atreven a verter en su sitio personal… y si el usuario tiene cierta capacidad económica entonces habrán detectado a una víctima para secuestrarlo, torturar, matar y robar sumas de dinero a sus familiares, pero antes, hay que "hacerse amigo"… justo como en México, donde para la vergüenza nacional esto ya es un fenómeno común que sólo evidencia que es uno de los países más podridos del planeta Tierra…. y sus políticos unos completos ineptos que se hacen los que no saben qué pasa pero siguen cobrando sus increíbles sueldos por sus cargos de funcionarios corruptos, hipócritas y partidistas…

Imagen tomada de: http://tantannoodles.com/wp-content/uploads/2007/02/facebook-photos.jpg
Porque la computadora –con su Internet- se ha vuelto el gestor de música, el álbum de fotos, la colección de videos, el multiperiódico, la carta con el correo y cartero al mismo tiempo, el teléfono y hasta el contacto personal constante que solíamos tener con alguien.
Hasta aquí, lo anterior parecen meras ventajas de un desarrollo en ciertas áreas de la comunicación y lo multimedia para aquéllos que pueden tener acceso.
La misma evolución de los sitios web, sobre todo basado en las nuevas tendencias e intereses que los usuarios manifiestan, ha estado ofreciendo otras características más y más complejas. Ya es posible tener discos virtuales con información respaldada (o sea, información respaldada fuera de nuestro equipo y accesible a ella desde cualquier terminal) y compartir archivos pesados con cualquier otro usuario (y ya el hecho de decir que de otro país es innecesario; un otro usuario es simplemente otro usuario, sea tu vecino precisamente el que vive al lado o alguien que nunca has visto en persona que vive a 10 mil kilómetros de tu país).
Pero el motivo de esta entrada tiene que ver con otro tipo de sitios y de servicios ofertados en la web.
Hace algunos años, comenzaron a surgir sitios de “contactos” donde podías poner tu (única) foto y un breve perfil de 200 palabras quizá. Entonces, tú colocabas tu anuncio con tu mejor foto (aquella donde tu sonrisa no se veía tan torpe) y describías las poquitas cosas que te gustaban (pero no las miles que te molestaban) y listo; a esperar que otr@s usuari@s te invitaran a “hacer amistad”.
Poco a poco, se convirtió en parte del protocolo de conexión a la red revisar correos, algunos periódicos, buscar cosas provocadoras y entrar a revisar si algún nuevo contacto aparecía en tu lista de amigos.
Y surgió un boom de sitios con más capacidad y mejores propiedades; algunos fotologs te permitían poner una foto por día con su comentario. Finalmente aparecieron sitios mucho más complejos a los que se les llamó “redes sociales”, donde además de tener mayor capacidad de carga de fotos con su respectivo blog de comentarios, también podías vincular todos aquellos gustos o temas a compartir; como un layout fotográfico (Slide), tu canción favorita (iLike) o tus videos (youTube), recordatorios de cumpleaños y hasta agenda personal…todo en el mismo sitio.
Además de lo anterior, otros artificios como la posibilidad de rediseñar o cuando menos cambiar a voluntad la apariencia de tu sitio personalizado en cuanto a colores, tipo de letra, fondos y sonidos. Una nueva era de presentación personal había comenzado. Ahora, ya ni siquiera era necesario tener un álbum de fotos y pasear con él para mostrarlo a tus conocidos… ni contar tus últimos logros, anécdotas o desaires: tan simple como dedicarle a tu sitio un momento al día e inclusive en la configuración de éste, avisaría mediante un mail a todos “tus amigos” que habías actualizado algo.
Hi5, Facebook, MySpace, WindowsLive y Sonico son ejemplos de lo anterior…
Pero este nuevo concepto de amigos empezó a ser muy vacuo. Amigos que sólo veías su foto u otro sitio con algo muy parecido al tuyo; pero personas a las cuales nunca habías conocido en persona o llamado siquiera por teléfono.
Ahora, al entrar a tu correo, aparecían invitaciones para amistad de Fulano, Sutana, Mengano, Perengana y zaz, zaz, zaz y zaz: Cuatro “nuevos amigos” a tu sitio (pero jamás a tu vida de carne, hueso y espíritu).
Y comenzó un nuevo perfil gris del cibernauta invisible. Un usuario, una persona simplona, sin grandes cualidades y que entre sus pocos espacios de esparcimiento estaba dedicarle un par de horas a la web –porque es lo único que se puede pagar-.
Un usuario con su Hi5 con 1128 amigos, y un MSN con 320 contactos -que cada vez que los ves en línea les preguntas que quiénes son-.
Bueno, sin desacreditar estos sitios ni a las personas; para muchos el hecho de tener un espacio virtual así es una manera de hacerse sentirse vivos. Subir fotos de vez en cuando es un acto generador de dicha y de sentimientos de importancia. Que a veces se vuelve lo contrario cuando nadie responda sus peticiones de amistad, o que insulten las imágenes que comparte.
Pero así se vive en la sociedad de la información.
Mi antiguo Hi5 donde realmente nunca conocí a nadie... bueno, a un criador de gallos (¡qué interesante!, ¿no?)
De una manera paralela, en países con fuertes tejidos despóticos (tradiciones de compadrazgo, de militancias políticas por encima de la meritocracia, de antivalores y prejuicios de todo tipo; en su mayoría países subdesarrollados) se vive una época de corrupción y de descomposición social. Ciertas democracias latinoamericanas (y de otros ángulos del mundo) no han generado gobiernos donde se trabajen los valores ni se respeten los derechos de sus ciudadanos. El secuestro y el narcotráfico han aparecido en algunos de estos países y son respaldados por instituciones que deberían de perseguirlos y castigarlos, pero que prefieren someterse al dinero corrupto que se les ofrece.
Y precisamente algunos grupos de secuestradores y extorsionadores han descubierto la intimidad que los usuarios se atreven a verter en su sitio personal… y si el usuario tiene cierta capacidad económica entonces habrán detectado a una víctima para secuestrarlo, torturar, matar y robar sumas de dinero a sus familiares, pero antes, hay que "hacerse amigo"… justo como en México, donde para la vergüenza nacional esto ya es un fenómeno común que sólo evidencia que es uno de los países más podridos del planeta Tierra…. y sus políticos unos completos ineptos que se hacen los que no saben qué pasa pero siguen cobrando sus increíbles sueldos por sus cargos de funcionarios corruptos, hipócritas y partidistas…

Imagen tomada de: http://tantannoodles.com/wp-content/uploads/2007/02/facebook-photos.jpg






