Publicado por: lduran

Visto: 24 veces
Estimados blogueros:

A continuación un texto que María Rostworowski escribió en El Dominical del 25.01.1981, que fue recientemente reproducido en ese Suplemento el 15.01.2012.

---
Por: María Rostworowski

De manera casi unánime los discursos y artículos periodísticos con ocasión de conmemorarse un nuevo aniversario de la fundación de Lima coinciden en resaltar la participación española en dicho suceso, a la vez que silencian el aspecto andino de aquel episodio fundamental de la colonización del antiguo territorio inca […].
Tanto el curacazgo como el río que atraviesa sus tierras y fecunda sus campos se llamaban Lima o Limac.
El quechua de la costa central, más suave que el del Cusco, no usaba la "r" sino la "l". De ahí que las toponimias de los llanos centrales se pronunciaban de distinta manera, según la procedencia del hablante: serrano o yunga.
Lima era un pequeño curacazgo supeditado al señorío de Ychma, que comprendía los valles bajos de las cuencas de los ríos Rímac y Lurín. Su sede principal era el centro ceremonial llamado Pachacámac por los conquistadores incas en honor del dios del mismo nombre, cuyo culto irradiaba sobre toda la región central del Tahuantinsuyo y alcanzaba también lugares lejanos del ámbito andino. No solo eran apreciados los presagios emitidos por la divinidad, sino que se le veneraba como dios de los temblores. Su ira se manifestaba en la intensidad de las sacudidas y el grado de su enojo, en la fuerza destructora de las ondas sísmicas.
Al tiempo de la llegada de los españoles a estas tierras, era curaca de Lima el viejo Taulichusco, personaje que no pertenecía al linaje de los antiguos jefes de la región, a quienes los conquistadores cusqueños reemplazaron por personas adictas […]. Cabe explicar aquí que, según la constante dualidad andina, el curacazgo de Lima se dividía en los bandos de Anan y Lurín, cada uno de ellos con su respectivo curaca […].
Los gastos hechos en mantener a los fundadores hispanos y en la construcción de la nueva ciudad recayeron naturalmente sobre los indígenas. Esta pesada carga afectó severamente a los pobladores nativos de Lima, cuyo número no tardó en disminuir de manera alarmante. Según los datos de archivos españoles, el señorío de Lima contaba en 1535 con unos 4 mil tributarios, hombres en edad de trabajar. En 1544, menos de nueve años después, quedaban mil doscientos hombres y solamente 250 en 1557 […].
Taulichusco murió antes del asesinato de Pizarro en 1541. La sucesión se realizó sin mayores problemas, pues el nuevo jefe, Guachianiamo, había colaborado en el gobierno de su padre como corregente […]. Su gobierno tuvo corta duración […]. Fue así que se nombró para el cargo de curaca a un hijo de Taulichusco, llamado Gonzalo, de quien sabemos defendió desesperadamente los derechos y las tierras propias de su pueblo […]. Con el correr de los años y el aumento de la población europea, fue dejándose sentir en Los Reyes la falta de terrenos para construir casas y huertas. Por tal razón, en tiempos del Marqués de Cañete, se decidió mudar nuevamente a los naturales de Lima a un lugar más alejado, para así aprovechar sus tierras. Se optó por crear el pueblo y reducción indígena de Santa María Magdalena, al que fueron a vivir no solo los naturales de Lima, sino también los de Maranga, Guatca, Amancaes y Guala […]. Después de tantas injusticias, es tiempo de que la comuna de Lima ofrezca una tardía reivindiación a don Gonzalo y, en su persona, a sus antiguos pobladores […].
Publicado por: lduran

Visto: 33 veces
Estimados blogueros:

A continuación una interesante reflexión de Steven Levitsky (politólogo) sobre la situación de la democracia, a propósito de la campaña de revocatoria impulsada por un grupo de "grises" contra la alcaldesa de Lima. Apareció el 22.01.2012 en el Diario La República.

---
Por: Steven Levitsky

La defensa de la revocatoria contra Susana Villarán es simple: la revocatoria es un instrumento legal y plenamente democrático. Además, según las últimas encuestas, una sólida mayoría de los limeños quiere revocar a la alcaldesa. ¿Qué puede ser más democrático que la expresión de la mayoría en las urnas? Como señala Carlos Meléndez, las instituciones de la democracia directa (como el referéndum y la revocatoria) pueden fortalecer a la democracia representativa, dando más control a los ciudadanos. Por eso, Meléndez dice que los progresistas, que suelen apoyar la profundización de la democracia, no deben tenerle miedo a la revocatoria.
Pero yo sí le tengo miedo. No creo que la revocatoria profundice la democracia en el Perú. Más bien, creo que atenta contra la democracia.
La democracia moderna no es una simple la expresión de las mayorías. (Si lo fuera, Venezuela –campeón regional del referéndum– sería el país más democrático de AL. Hugo Chávez sepultó la democracia con amplias mayorías electorales.) La democracia moderna es un régimen: un sistema de reglas y derechos que nos permite elegir libremente a nuestros gobiernos –y no una vez, sino a través del tiempo–. Las democracias que funcionan –y duran– son democracias institucionalizadas. La democracia institucionalizada no existió nunca en el Perú. Ninguna democracia peruana ha durado más de 12 años. No ha habido ni siquiera tres gobiernos democráticos consecutivos.
Las instituciones democráticas fuertes son difíciles de construir. Requieren mucha atención y cuidado. De hecho, en casi todas las democracias institucionalizadas, las instituciones democráticas están acompañadas –y sostenidas– por unas instituciones informales (reglas de juego no escritas) claves. Por ejemplo, existen ciertas normas básicas sobre el comportamiento de los ganadores y perdedores. Los que ganan las elecciones no se aprovechan del poder para perjudicar o debilitar a sus rivales. En cambio, los que pierden aceptan la legitimidad del nuevo gobierno y –sin renunciar a la vigilancia y la crítica–dejan que sus rivales gobiernen.
Mientras el gobierno no abuse del poder, la oposición no busca tumbarlo antes del fin de su mandato. Parece simple, pero estas reglas del juego informales siguen siendo violadas con frecuencia en los países andinos. Los que ganan las elecciones abusan del Estado para perpetuarse en el poder (Fujimori, Chávez, Correa), y los que pierden no dejan gobernar (el MAS boliviano entre 2002 y 2005).
El problema es que la violación de estas reglas informales –y a veces solo la percepción de violación de parte de un lado u otro–puede iniciar una espiral de conflicto que termina en una ruptura constitucional. Los ejemplos abundan: Perú en 1992; Ecuador en 1996, 2000 y 2007 (por no mencionar 1935, 1947, 1961 y 1972); Bolivia antes y después de la elección de Morales; Venezuela en 2002.
La clave para evitar ese tipo de crisis es otra regla informal: la moderación institucional. En las democracias estables, las instituciones que pueden afectar seriamente el equilibrio del poder –como el cambio constitucional, el estado de emergencia, el juicio político, el referéndum, y la revocatoria– se utilizan con poca frecuencia. No debido a una prohibición formal –son perfectamente legales– sino a una norma de moderación. Existe un consenso político respecto a que solo deben ser utilizadas en casos extremos. En los EE.UU., por ejemplo, existe una institución informal –violada por los Republicanos en el caso de Clinton– respecto a que el juicio político se hace solo con el apoyo de los dos partidos. En más de 220 años, ha sido utilizado dos veces (tres si se incluye a Nixon, que renunció).
Donde no existe la moderación institucional, la democracia es mucho más vulnerable. Cuando un político utiliza una institución como instrumento para perjudicar o debilitar a su rival, la institución se politiza. Si funciona, la práctica se legitima y se extiende. Queda reforzada la idea de que “todo vale” –y las instituciones dejan de ser reglas neutrales y se convierten en armas de guerra–. Cuando ocurre eso, peligra la democracia. Por eso insisto: el uso politizado de las instituciones –aunque sea “legal” y “democrático”– hace daño al régimen democrático, sobre todo en una democracia frágil como la peruana.
La revocatoria contra Villarán es un caso ejemplar de uso politizado de una institución democrática y demuestra una clara falta de moderación institucional. El gobierno de Villarán no es excepcional. No ha abusado del poder. Una imagen pública en el piso es lamentable, pero no es suficiente para tumbar a un gobierno. (¿El Perú estaría mejor hoy si se hubiera tumbado a Toledo en 2004, como querían muchos? O sería un poco más como Ecuador?).
Más allá del caso de Villarán, es claro que la revocatoria está siendo utilizada de una manera muy politizada en el Perú: los que pierden las elecciones ven en la revocatoria una oportunidad para tumbar a sus rivales y llegar al poder sin tener que esperar cuatro años. Eso no es una profundización de la democracia, sino un golpismo disfrazado de “participación ciudadana.” La democracia no debe –y no puede– funcionar así.
Aldo Mariátegui dice que la revocatoria está bien porque existe en los EE.UU. Fue utilizada en California en 2003 (así llegó el Terminator a la gobernación), y está siendo utilizada actualmente en Wisconsin.
Pero comparemos. La revocatoria ha existido en los EE.UU. desde 1908. Existe en 18 de los 50 estados. Pero en los últimos 104 años, solo se ha utilizado dos veces contra gobernadores: en 1921 y 2003. Además, se ha utilizado 20 veces contra legisladores regionales. Son 22 casos en 18 estados, durante un periodo de 104 años: un promedio de una revocatoria por siglo en cada estado. En el Perú, hasta el 18 de enero, la ONPE había vendido 1280 kits para revocatoria. En un solo año, se busca la revocatoria no solo de la alcaldesa de Lima sino de los alcaldes de Cusco, Piura, Trujillo, y otras ciudades importantes. Se busca la revocatoria de una mayoría de los presidentes regionales. Ese no es el camino hacia una democracia institucionalizada.
Es llamativa la oposición de Lourdes Flores a la revocatoria de Susana Villarán. Flores perdió ante Villarán, pero a diferencia de la DBA, aceptó la legitimidad de su rival y no busca tumbarla antes de tiempo. Flores y otros pepecistas han sido duramente criticados por su oposición a la revocatoria. Los llaman “tibios”, “colaboracionistas,” y “cobardes de siempre.” Según Aldo Mariátegui, “hay que jugársela.” ¿Así deben comportarse los políticos en una democracia institucionalizada? Si los políticos peruanos siguen “jugándosela”, el Perú no será nunca una democracia institucionalizada.
Publicado por: lduran

Visto: 56 veces
Estimados blogueros:

Posteo unas interesantes reflexiones de Rocio Silva Santisteban aparecidas en el Diario La República bajo el título de "Barrio de broncas". En ella hace referencia a la situación de los DD.HH. en Perú desde la perspectiva de su situación como Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

----

Por: Rocío Silva Santisteban

“Te vas a quemar” me dijo Vicente Santuc, filósofo y sacerdote jesuita, cuando le comenté que había aceptado ser secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. Quizás tenía y tiene, aún ahora después de muerto, razón. Aunque tal vez Vicente Santuc no pudo vivir lo suficiente como para entenderme y pensar que por la defensa de los derechos humanos, en un país tan refractario a ellos como el nuestro, bien vale una chamuscada. ¿Por qué? Porque –y a pesar de que no tengo ninguna vocación de Juana de Arco– es imprescindible defender algunas ideas en los debates públicos, sobre todo, si ellas están vinculadas directamente con el tema de la vida y de la muerte. Lamentablemente los marcos del debate convierten al mismo en un arma de doble filo, pues como se trata de un asunto técnico-jurídico, y en la medida que el derecho se basa en principios éticos y no en logaritmos o teoría de los quanta, todos pueden entrar a él y debatir sobre procesos, aun cuando no manejen ni la información ni la lógica de sus marcos teóricos. Y al entrar todos a opinar se confunden argumentos de fondo con acusaciones ad hóminem.
En otras palabras: la discusión se descalabra en adjetivos calificativos de baja estofa, de todos los lados, negando humanidad al otro y, es más, incluso no permitiéndole la voz, porque se la cierran a gritos, histéricos, o con dosis de cinismo. Así entonces las ideas se deshacen como me ha pasado a mí esta semana, que debí recibir por múltiples redes sociales epítetos como los que vienen a continuación, y vayamos por gradientes: “insensible”, “indolente”, “soberbia”, “vil”, “vendepatria”, “atomizada” (¿¿??), “filoterrorista”, “pro-terruca”, “perra”, “cucaracha“ y demás insectos e insultos impublicables, además de amenazas de muerte. Entiendo que este nivel es auspiciado, promovido e incluso financiado por intereses subalternos de los poderes fácticos, escondidos detrás de los medios de comunicación fascistas disfrazados de liberales –que de liberales no tienen ni una sombra leve– y, por supuesto, totalmente funcionales a las necesidades criminales de los impunes de toda la vida. ¿A quién le interesa que los derechos humanos no sean promovidos al más alto nivel internacional? Fácil: a los violadores de derechos humanos. ¿Cuál es el principal violador de derechos humanos en este país? Exacto: ¡que se escuche en la Diroes!
Sin embargo, lamento que luego de diez años de democracia, con tres elecciones seguidas y sostenidas, no hayamos aprendido a debatir ni se tenga la más mínima idea de cuáles son las formas democráticas para plantear argumentos. Es penoso y vergonzoso pero seguimos siendo autoritarios, toscos, absurdos: no debatimos; nos bronqueamos. Se ha desinformado a la opinión pública, se ha mentido a la mejor manera de Himmler, se ha difamado, se ha insultado, pero no se ha debatido. O muy poco, apenas en medios impresos, y a duras penas. Y encima se ha levantado la duda sobre los comandos de Chavín de Huántar cuando su actuación no ha estado en discusión sino la de los “gallinazos”, a las órdenes del prófugo coronel Zamudio.
Me temo que esto se debe, también, a que no hay muchos argumentos del otro lado: si estos tres terroristas fueron ejecutados extrajudicialmente por órdenes de Montesinos y Hermoza Ríos entonces pasaron a convertirse en “víctimas” de ejecuciones extrajudiciales. Los héroes no asesinan a rendidos.
Publicado por: lduran

Visto: 80 veces
Estimados blogueros:

A continuación, unas interesantes reflexiones sobre la situación política de nuestra alcaldesa, Susana Villarán, a propósito de su vacancia. El autor es Alberto Vergara, Candidato a doctor en Ciencia Política por la Universidad de Montreal (Canadá) publicado en el Diario La República.

---

Por: Alberto Vergara

Una tarde del último mes de octubre, mientras recorría los portales de los periódicos nacionales, caí sobre las últimas encuestas de popularidad de nuestra alcaldesa Susana Villarán. Aunque sabía que el manto sagrado de la aceptación popular se le venía deshilachando sostenidamente, mi bourdieusiano desdén por las encuestas de popularidad (y su hijastra, la “opinión pública”), me había impedido percibir la crudeza de las proporciones: 14% de aprobación y 82% de rechazo. Fui a ver el detalle de los números y no encontré ninguna manipulación sospechosa. Era y es contundente: a Villarán, como a Ruperta, el santo se le ha volteado. Siempre he creído que las apuradas respuestas que la gente brinda a preguntas sobre las cuales no ha reflexionado previamente son irrelevantes para construir una supuesta “opinión pública”. Pero en este caso concreto, puesto que en el Perú tenemos revocatorias para alcaldes, la impopularidad de estas autoridades ya no es solo una rechifla del respetable sino puede convertirse en la antesala a ser defenestrados. Y eso es lo que asusta a Susana Villarán y a su equipo ahora. Entonces, me propuse indagar por su descenso a los infiernos de la antipatía. ¿Qué pasó? Mandé correos electrónicos y pacté algunas entrevistas por skype para averiguar por el fenómeno. Aquí transmito mis sensaciones.

Uno. Como no vivo en Lima me pareció que debía comenzar por averiguar si la ciudad se había ido al diablo en apenas unos meses. La mayoría me dijo que no: Lima no se abisma hacia alguna desgracia reciente o particular, el servicio de transporte no ha empeorado, el crimen es constante, no hay ni más ni menos basura en las calles que hace un año. Solo un par de personas mencionaron que unos cuantos ambulantes han vuelto al centro. El diagnóstico me parece sensato: hasta para arruinar una ciudad se necesita más que diez meses. Es decir, no hay ninguna proporción objetiva entre la gestión de la ciudad y la ira de los limeños hacia su alcaldesa. Aun si la gestión hubiese decaído, no lo ha hecho en la proporción en que se multiplicaron los descontentos.

Dos. La inferencia siguiente era previsible: Villarán ha sido prensada. La prensa no le dio tregua y entre Correo, La Razón y Expreso le crearon la imagen de haragana, pegó la chapa de Lady Vaga, le hicieron fama de florera y sucumbió ante tal campaña. Es, a grandes rasgos, lo que ha declarado recientemente el Teniente Alcalde Eduardo Zegarra. Sin embargo, varios de mis entrevistados descartan el impacto de esta campaña. Eduardo Dargent afirma que esos diarios no se leen en los sectores populares, justamente donde la desaprobación ha aumentado en mayor medida y agrega que portadas similares en Perú 21 y El Comercio no desplomaron la popularidad de Castañeda. Patricia del Río, por su parte, en la misma línea, concluye que los medios nunca han tenido la capacidad para encumbrar o destruir a nadie a menos que haya un elemento real a partir del cual hacerlo. O sea, si a Humala lo acusaran de florero o vago la caricatura difícilmente pegaría. Susana Villarán, entonces, es blanco de una campaña dura desde algunos medios, pero el desplome de su popularidad no parece deberse directa o exclusivamente a dicha campaña.

Tres. Ahora bien, ¿qué hay del otro lado de la ecuación mediática? Una cosa es cómo la tratan los medios y otra cómo se vincula ella con los medios. Carlos Meléndez me dice que su problema es que ya no tiene Bayly que la defienda. Efectivamente, él entendió aun mejor que sus asesores lo que ella debía significar en la campaña, captó su mejor ángulo frente a una cámara. Y ahora recuerdo una escena que me parece ilustrativa de este punto. En una entrevista con Bayly durante la campaña electoral, Villarán citaba intelectuales o políticos internacionales sin reparar en que el público podía no tener idea de quiénes eran esos personajes. Así, por ejemplo, ella decía “Fernando Henrique Cardoso” y Bayly completaba “el ex Presidente del Brasil”. Es decir, ella no era consciente de que el público podía estar perdiéndose con esas referencias, pero él, que vive del rating, sí lo era. Él fue su gran médium; su mejor traductor. Y no ha conseguido ningún reemplazo.

Cuatro. El punto anterior me acerca adonde creo radica el centro del problema: hacer política. Ni la ciudad se ha sumido en el desgobierno, ni una campaña todopoderosa ha arruinado la simpatía de Villarán. Entre la gestión pública y la relación con los medios (los problemas de “imagen”) gravita el mundo de la política, el de las decisiones y estrategias decididas a puerta cerrada. Ese espacio es el que no ha funcionado. De ahí surgió el naufragio de Villarán. A los políticos y sus asesores les encanta diagnosticar sus antipatías como problemas de “imagen”. Es una buena forma de evitar sus responsabilidades y de dejar sin trabajo al encargado de comunicaciones. Toledo los cambiaba como al agua de los floreros y no consiguió gran cosa.

Digresión: Hace algunos días, Bill Clinton notaba que en los años setenta el Presidente americano aparecía en promedio entre 30 y 45 segundos diarios en los noticieros, mientras que hoy Obama solo asoma 8 segundos diarios. Esto obliga, cada día más, a distinguir cuidadosamente aquello que será mostrado o ensombrecido en las apariciones públicas de un político. Lo fundamental es la tarea de alta cirugía política que discrimina entre los temas en que un político debe opinar y aquellos en que debe callar. Esta tarea debe estar a cargo de asesores políticos. No es asunto de publicistas.

Cinco. Susana Villarán ha carecido de brújula política (e, insisto, determinar el norte no es asunto de un técnico en “imagen”). Nadie la ubicó con precisión en el tablero de la política nacional. Como Alan García, creyó que podía ser un actor determinante en la elección presidencial. Y como Alan García consiguió ser percibida como metiche, metida a derrumbar la candidatura presidencial de Castañeda. Movida más por la sangre en el ojo de su regidora Marissa Glave (maltratada por la gestión de Castañeda en los cuatro años precedentes) que por necesidades propias, Villarán abrió fuego contra el más popular de los alcaldes limeños. No lo soltó; sus apariciones principales estuvieron destinadas a denunciarlo, a empapelarlo. En la municipalidad pensaron que si la regidora Glave monopolizaba las cámaras en el tema Comunicore, Villarán no se salpicaría con el aspaviento pleitista. Error. Entonces, todo esto no es un problema de “imagen” de metiche, peleona y criticona, el problema son las decisiones que llevaron a creer que era un buen negocio tener como principal adversario al popular ex alcalde. Porque sí, en el Perú la gente está harta de la corrupción de sus políticos, pero, sobre todo, de la corrupción de los políticos que no hacen nada. De ahí que sea buen negocio para todo el mundo pegarla de moralista con los congresistas que no tienen un mango para hacer obras. Pero es distinto levantar el índice contra un corrupto que sí hace obra. Me temo que para una parte de nuestra población eso no es corrupción, es un bono informal de reconocimiento a lo construido. Por eso fue un mal cálculo creer que denunciar la corrupción de Castañeda sería un trampolín a la popularidad.
Y al lado de esta postura llegaron en bloque una serie de decisiones que convirtieron a la municipalidad en un ejemplo de transparencia en el Estado: la municipalidad eliminó los sombríos atajos que permitían construir obras saltándose los procedimientos regulares; desaparecieron los tranquilizantes avisos que ella solía prodigar a la prensa amiga; se esfumaron los paneles que suelen publicitar la figura del alcalde en la vía pública; las sesiones del concejo empezaron a ser transmitidas en vivo lo cual excitó a los concejales opositores que ya no debatían en el anonimato sino ante esos poderosos esteroides que son las cámaras. Aunque encomiable y corajudo, todo puesto en práctica al mismo tiempo parece mucho. Acaso faltó eso que Isaiah Berlin llamaba el sentido de la realidad.

Segunda digresión: ¿qué significa construir un perfil público a partir de diferenciarse de Castañeda? En primer lugar, significaba distinguirse de aquello que la gran mayoría de limeños recompensaba en su alcalde anterior. Pero, sobre todo, implicaba pelearse contra algo más grande, contra los hospitales, las escaleras, el cemento; abreviando, pelearse contra una cultura política. Si Alberdi dijo que gobernar es poblar, en el Perú gobernar es construir. Para emprender la quijotada hacía falta un nuevo principio concreto y atractivo con qué reemplazar a la cultura política anterior. No lo es, por cierto, el “sentido común tecnocrático” que, me dice Martín Tanaka, predomina en el círculo de Villarán. Que no se me malinterprete, no sugiero que Castañeda debiera pasar piola por lo de Comunicore ni hago un elogio del político-gerente, mi punto es la decisión política que llevó a que la alcaldesa construyese un perfil público que terminó asemejándola a ese escritor de Borges que juzgaba a sus pares por lo que habían escrito y esperaba ser juzgado por lo que iba a escribir.

Seis. Tengo la impresión de que Ollanta Humala y Susana Villarán no pueden ser populares simultáneamente. No hay espacio para dos izquierdas exitosas. Paradójicamente, el humalismo ha construido una imagen contenida, recatada, con Humala cargando al señor de los Milagros y evitando peleas, mientras Villarán levanta banderas post-modernas, belicosas y controvertidas (¿quién diablos podría querer que le instalen la zona rosa en su distrito?, me dijeron). Por si fuera poco, durante la campaña municipal y presidencial, Villarán y sus cuadros partidarios hicieron permanentes y explícitas declaraciones de asco respecto del humalismo, por lo cual no es una sorpresa que Humala siga sin concederle una entrevista a Villarán después de casi cuatro meses en el poder. Tal vez él también intuye que no hay espacio para dos izquierdas exitosas.

Siete. Comencé preguntándome por el declive de la popularidad de Susana Villarán pero termino intrigado por algo distinto: ¿por qué fue popular alguna vez? La razón de fondo (más allá de Bayly, de la eliminación de Kouri o el rechazo a Lourdes Flores), es un clásico de la política peruana: era una perfecta desconocida, la burbujeante novedad de aquella elección. Pasada la novedad, se ha hecho notorio aquello que solo unos pocos iniciados sabían: la impopularidad de la izquierda tecnocrática (la conservadora Lima no eligió a Villarán por izquierdista, sino a pesar de su izquierdismo). Ahora bien, la impopularidad no debe ser un argumento para revocar a nadie. Y menos aún cuando los argumentos provienen de opinantes para los cuales los electores peruanos son tarados, hasta que las pulsiones de los tarados se alinean con las suyas. El punto principal, en realidad, es que hasta para ser transparente y tecnocrático hace falta un plan político. Quizás, para enfrentar a la ética populista haya que inventar el populismo de la ética. Quedan tres años
Publicado por: lduran

Visto: 138 veces
Estimados blogueros:

A continuación una interesante entrevista a Iván Lanegra, nuevo viceministro de interculturalidad, realizada por MAría Luisa Del Río, aparecida en el Diario El Comercio del 30.10.2011. Iván es experto en derecho ambiental, ciencias políticas y tema indígena,

---

Por María Luisa Del Río Labarthe

Hemos celebrado la creación de la ley de consulta hace unos meses, pero ese es solo un primer paso. ¿Se está trabajando para diseñar su reglamento?
El primer paso importante es la formación de una comisión multisectorial con la participación de pueblos indígenas que se encargue de preparar el proyecto de reglamento en un plazo que nos permita cumplir la meta de entregar el 10 de enero próximo año ya un proyecto aprobado. Luego los distintos ministerios, gobiernos regionales, municipalidades, pero también el Congreso en lo que concierne a las leyes, tendrán que hacer cambios dentro de sus normas para incorporar en sus reglamentos el tema de la consulta. Es decir: definir qué medidas administrativas y legislativas requieren ser consultadas, y establecer los procesos que en cada sector se requerirá seguir para hacer la consulta.
¿Cómo se determina quiénes tienen derecho a la consulta?
Según el Convenio 169 de la OIT, son los pueblos indígenas. El convenio incorpora dos criterios para su definición: un criterio de tipo objetivo, que en el caso del Perú sería la población que estuvo presente antes de la llegada de los españoles y que conserva en todo o en parte sus instituciones económicas, sociales, políticas, religiosas, etc. En segundo lugar, un criterio de autoidentificación, es decir, que se reconozca a sí misma como pueblo indígena. En el Perú esa categoría no se ha usado en la legislación, pero sí las de comunidad campesina y comunidad nativa. Estas categorías han sido establecidas por el Estado para reconocer un conjunto de derechos, tanto a la población indígena amazónica como a la ubicada en el resto del país.
Pero eso es muy abstracto si no se clasifica, si no se oficializa.
Tenemos que definir quiénes son pueblos indígenas e incluir a los que no viven en comunidades, que son los pueblos en aislamiento. La primera herramienta es la creación de un banco de datos sobre poblaciones indígenas y sus organizaciones representativas. Pero también tiene que haber un mecanismo por el cual la población que no se siente reconocida como indígena pueda solicitar que se la incorpore. Este proceso toma tiempo.
¿Qué medidas son objeto de consulta?
El convenio habla de medidas administrativas o legislativas que afecten directamente a los pueblos indígenas. Pero hay que ver primero qué es una afectación directa. A nivel de nuestro sistema jurídico y según la experiencia de otros países, se muestra que el cambio es el que afecta a los derechos colectivos de los pueblos indígenas. Hay que recordar que el derecho a la consulta es una herramienta que promueve que los pueblos indígenas puedan definir sus posibilidades de desarrollo. El convenio establece unos ejemplos: una de ellas es la actividad extractiva que se proyecta sobre un territorio, en particular cuando el subsuelo se encuentra bajo la administración del Estado y el suelo está en propiedad o posesión de los pueblos indígenas. Pero no es el único caso, en muchos países se aplica a las políticas públicas que afectan a la educación intercultural bilingüe o el derecho al nombre, algunas culturas llevan el apellido de la madre.
O solo tienen un apellido.
Por ejemplo, y eso requiere flexibilidad en el registro de Reniec porque se trata de tu nombre y no te lo pueden cambiar. También se afectan derechos vinculados a la salud, a la justicia, a la ciudadanía; por ejemplo, en el Perú tenemos la cuota indígena, que es un porcentaje de puestos que deben tener los pueblos indígenas en gobiernos regionales y municipalidades. El tema es muy amplio y requiere definiciones muy finas. Pero yo quería decir algo…
Por favor.
Empecé hablando del componente técnico que requiere la consulta, pero también tiene un componente emocional, de sensibilidad, de reconocimiento de una situación muy especial para el Perú, en el cual durante mucho tiempo los pueblos indígenas han sido invisibles. Y eso implica que cada gesto, cada acción, cada palabra, es una manera de decir: tenemos una deuda con ustedes. Una deuda, finalmente, con nosotros mismos. Y en el caso de la consulta implica un Estado que se tome en serio el proceso y que sea capaz de hacer un esfuerzo real, de buena fe, de consultar y tratar de buscar, efectivamente, acuerdos. De esa manera se puede ir legitimando el instrumento.
Tremendo reto.
Si el instrumento se convierte en un proceso formal, sin contenidos, sin espíritu, sin esa voluntad de crear acuerdos reales, corremos el riesgo de que sea visto como inservible. Si como resultado de la consulta se alcanzan acuerdos, los acuerdos son obligatorios para las partes. Lo que se acuerde tiene que ser respetado.
No cabe decir, entonces, que la ley no es vinculante.
Esa es una palabra bien interesante porque se ha usado en distintos contextos. El Convenio 169 de la OIT es vinculante para el país. El derecho a la consulta es una obligación del Estado Peruano. Si como resultado de la consulta se alcanzan acuerdos, estos son obligatorios para las partes. Lo que se acuerde tiene que ser respetado y, si no, se tendrán que aplicar los instrumentos legales para exigir su cumplimiento efectivo.
¿Pero qué pasa si no se llega a un acuerdo?
En esos casos le corresponde al Estado tomar la decisión final, si dicta la medida, si la dicta con cambios, tomando en cuenta lo establecido por los pueblos indígenas, o si decide esperar y seguir trabajando para buscar un acuerdo. Pero estos casos deberían ser los menos, tiene que haber voluntad política para que en la mayoría de los casos el proceso derive en acuerdos. El acuerdo es el objetivo, pero los estados democráticos, regidos por una Constitución, no pueden hacer todo, la Constitución establece líneas que el Estado no puede pasar.
¿Por ejemplo?
Hay un conjunto de derechos de los que los pueblos indígenas pueden disponer y el Estado no, como la propiedad, que es un derecho que el Estado les ha reconocido y respecto del cual tienen la misma protección que el resto de propietarios del país. No te pueden expropiar tu casa ni tu jardín de manera arbitraria, solo podría ocurrir por un asunto de interés nacional o de defensa nacional. Entonces, mediante una medida administrativa, no se puede dar luz verde a actividades que requieren la autorización de los propietarios, sin cumplir ese requisito. Y en el caso peruano esa figura se regula bajo algo que se llama acuerdo previo, un proceso de negociación distinto al proceso de consulta porque puede ocurrir entre un empresario privado y el pueblo indígena, mientras que la ley de consulta ocurre entre el Estado y los pueblos indígenas.
Hay empresarios que opinan que la ley de consulta ahuyenta la inversión.
En todos los países donde se ha construido una relación seria entre el Estado y los pueblos indígenas, más que alejar la inversión, lo que se ha logrado es un marco mucho más claro y sostenible para las inversiones en el país, y ese debe ser el objetivo en el Perú.
¿Y eso qué implica?
En primer lugar que haya reglas claras, que tanto los pueblos indígenas como las autoridades gubernamentales y también las empresas sepan exactamente qué debe hacerse para llevar adelante un proceso de inclusión. En segundo lugar, y ya pensando en el desarrollo de los proyectos de inversión, sin duda una buena relación con las comunidades vecinas puede contribuir a generar oportunidades para el proyecto y a que las potenciales controversias no aparezcan.
Es una tarea titánica la suya. ¿No se asusta a ratos?
Toda mi vida profesional la he pasado en el Estado y siempre ha habido grandes desafíos. El derecho a la consulta requiere un enorme consenso y un compromiso real de búsqueda de acuerdos. Pero también un cambio en la visión de los funcionarios públicos, de nosotros, para entender la importancia que tiene la capacidad de sentirnos cercanos unos a otros, algo que todavía no es una regla en nuestra sociedad. Como le decía hace poco a un amigo, hacen falta desafíos de esta naturaleza para que uno ponga la energía necesaria para que las cosas salgan mejor y valgan la pena.
EN LA AGENDA
“El reordenamiento territorial es un tema crucial”
¿Qué hacer frente a los conflictos socioambientales?
Son temas que requieren la acción articulada de todas las entidades del Estado, tanto en el ámbito nacional como local. Luego se requieren instrumentos. El presidente Ollanta Humala mencionó hace poco uno que es crucial, que es el reordenamiento del territorio, que tiene que ver con el uso del suelo y del subsuelo, con la propiedad de la tierra, con el uso del agua, con los bosques y con las ciudades. Porque lo que ha habido hasta el momento es un diseño de las políticas basado en los proyectos de inversión y no en el ordenamiento del territorio, entonces cada proyecto territorial tomaba una decisión desconectada del resto de acciones. Y eso tiene que cambiar. Pero la consulta tiene que llegar primero, para evitar que se repitan sucesos como el de Bagua.
Tenemos Viceministerio de Interculturalidad y Ministerio de Inclusión; sin embargo, no hemos sido capaces de elegir al defensor del Pueblo. El Parlamento anterior se agarró a golpes la noche en que había que hacerlo.
Yo vengo de trabajar tres años en la Defensoría del Pueblo y creo que es una institución clave en el país que merece respeto. Creo que el nuevo Parlamento está dando señales de ordenar el proceso. Tiene que haber consenso sobre quién va a ser el defensor. Legalmente, se requieren dos tercios del Congreso para elegirlo. El Parlamento tiene que tomar una decisión, pero también hay que confiar en la fortaleza de la defensoría.

Publicado por: lduran

Visto: 172 veces
Estimados blogueros:

A continuación una interesante nota de Gabriela MAchuca, aparecida en el Diario El Comercio del 30.10.2011 sobre la hipótesis de que los restos hallados en estos últimos años en Chavin de Huantar no serían de la epoca prehispanica sino de soldados chilenos muertos durante la Guerra del Pacífico.

---
Por: Gabriela Machuca

Soldados chilenos de la Guerra del Pacífico enterrados en Chavín de Huántar. Así como lee. Esa es la principal hipótesis sobre la cual trabaja el arqueólogo estadounidense John W. Rick tras descubrir fortuitamente, en el famoso monumento, 32 restos humanos que en los últimos tres años vienen acumulando indicios que pueden llenar un vacío en las historias del Perú y Chile. Aunque no ha sido del todo comprobada, la premisa cobra cada vez más fuerza histórica y científica.
Son 9 hombres, 8 mujeres y 9 individuos cuyo sexo aún no se determina. Hay adolescentes, niños e incluso fetos.
Los primeros 26, que son analizados en Lima, fueron localizados en la explanada del edificio C del complejo entre el 2009 y el 2010. Ello al igual que los otros 6 descubiertos este año y guardados por ahora en el sitio.
“Desde que tocamos el primer hueso supimos que había algo en ellos completamente diferente. Desde entonces estamos “cabezones” tratando de descubrir quiénes son”, cuenta Rick, director del Proyecto de Investigación y Conservación Chavín de Huántar y profesor de la Universidad de Stanford.
¿Qué hizo pensar al equipo de expertos de Rick que podría tratarse de restos poscoloniales y no prehispánicos, como los que usualmente se encuentran ahí? La forma de los entierros.
“Es gente echada mirando hacia arriba, con las piernas extendidas y las manos cruzadas en el pecho o el estómago, lo que es una costumbre cristiana. Los entierros no tienen cajones, envolturas ni ropa. Pero hay, en varios de ellos, botones de metal corroídos a la altura de las rodillas como si fueran de botas. También están cerca del estómago. Pudieron formar parte de pantalones o cinturones. Además, hallamos una pequeña cruz de cobre y dos cuentas de lo que podría pertenecer, tal vez, a un rosario”, indica Rick.
Luego detalla una teoría interesante: los individuos habrían sido sepultados de forma abrupta. “Por la falta de ropa, lo pequeño de las fosas y la posición de los cuerpos, como si hubieran sido forzados a caber en los huecos, da la impresión de que no fueron entierros respetuosos. Además están muy cerca de la superficie, algunos a menos de un metro. Parecen, más bien, como si todos hubieran sido enterrados en un solo evento rápido y no en una secuencia larga como si se tratase de un cementerio”.

TRAS LOS PASOS DE CÁCERES
Asumiendo que los restos son poscoloniales, ¿por qué de la Guerra del Pacífico? ¿Y por qué soldados chilenos? Es aquí donde entra a tallar, vigorosa, la historia.
En 1883, durante la Campaña de la Breña, el general peruano Andrés Avelino Cáceres tenía como meta ir de Tarma a Cajamarca para confrontar a Miguel Iglesias, a fin de seguir la guerra. Decidió ir por la sierra, apurarse y ser precavido, pues las huestes chilenas lo perseguían con dos días de retraso. Así enrumbó hacia Huánuco, siguió por Aguamiro (hoy La Unión), cruzó el Callejón de Conchucos, San Marcos y llegó a Chavín. Según él mismo consignó en sus memorias, no hubo poblado que lo recibiese mejor que ese en la sierra de Áncash. Luego continuaría su camino hacia el norte.
Rick señala, tras leer archivos chilenos de la Guerra del Pacífico que datan de 1884 y guardados en Stanford, que la tropa que iba tras Cáceres se dividió en dos para evitar ser burlada por el también conocido Brujo de los Andes. Un grupo de 1.007 soldados chilenos lo siguió hasta Chavín. De eso no existe ninguna duda.
Sin embargo, sí la hay en torno a qué les pasó a estos hombres en Chavín, o al menos, a un reducido grupo de ellos. Según explica el estudioso, las páginas de la colección custodiada en Stanford, que debían registrar algún evento allí, no aguantaron el paso del tiempo y están, literal y desafortunadamente, en blanco. Hojas más adelante dan cuenta de que las agrupaciones chilenas divididas se reunieron de nuevo más al norte.

¿ENVENENADOS?
La causa de la muerte de los sujetos hallados en Chavín aún no se ha establecido. No tienen lesiones de balas ni de objetos punzocortantes. En este punto, no obstante, la tradición oral entra a apuntalar la premisa de Rick.
En Chavín, hoy en día, sobreviven muchos relatos sobre la presencia de Cáceres y de los chilenos en la zona. No son recuerdos directos, sino provenientes de los abuelos o padres. Y son relativamente “frescos”; después de todo, solo han pasado unos 130 años. Casi ninguno, sin embargo, evoca que chilenos fueran asesinados en el pueblo o enterrados en el complejo preínca. Excepto uno.
El anciano agricultor Teófilo Cáceres Antúnez contó, en una entrevista de 1981 a miembros del Ejército Peruano que hacían estudios por el centenario de la Campaña de la Breña, que su padre le narró lo siguiente: Antes de partir de Chavín, Cáceres le dio pólvora a una mujer que vendía chicha con el fin de que la echara en la bebida y envenenara a las huestes chilenas que lo seguían. Ella así lo habría hecho. Es más, a pedido de estos últimos, ella habría tomado la chicha y se la habría hecho tomar a sus hijos. Finalmente, tanto la mujer y su familia como una veintena de hombres habrían muerto.
Es un relato que refuerza, mas no comprueba la hipótesis. Lo siguiente tampoco, pero vaya que da qué pensar: la entrevista de Teófilo fue publicada por el entonces Ministerio de Guerra en un libro titulado “La resistencia de la Breña”. Allí también figura la conversación con Martín Flores García, profesor jubilado oriundo de Chavín. Él detalla lo contado por parientes fallecidos sobre abusos de los soldados en Chavín. Pero hace algo más: entrega a sus entrevistadores dos uniformes de oficiales chilenos de caballería y un revólver. El libro no da cuenta de cómo Flores poseía las prendas y el arma, por lo que no puede aseverarse que las hubieran recogido de los entierros en Chavín, pero suma una evidencia más de la presencia chilena por esa tierra. Este Diario solicitó conocer el paradero de estos elementos a la Comisión Permanente de Historia del Ejército del Perú (¿tendrán botones similares a los hallados por Rick?), pero no se nos dio respuesta.
Hay muchos cabos por atar en esta historia. ¿De qué murieron realmente? ¿Y las mujeres y niños? ¿Por qué los botones y no las botas? Los antropólogos forenses que examinan los restos creen que podrían saber algo más concreto el próximo año.

Publicado por: lduran

Visto: 103 veces
Estimados blogueros:

Interesante reflexión de Jorge Bruce, publicada en La Republica el 30 de octubre pasado en torno al tema de la corrupción y la judicatura.

----
Por: Jorge Bruce

Lo que el caso Chehade y sus ramificaciones han expuesto a la luz pública no es nuevo. Pero es útil para recordarnos que la corrupción posee una plasticidad ilimitada, que se desliza de un gobierno a otro. Quienes garantizan esa mutabilidad son un conjunto de “expertos”, cuya especialidad consiste precisamente en conocer los pasadizos secretos, los puntos sensibles, las personas indicadas para que la corrupción continúe medrando en silencio y penumbra. De vez en cuando una investigación seria y acuciosa como las de IDL Reporteros se interpone en ese aceitado recorrido. Si bien todos sabemos que eso no va a impedir que las redes continúen funcionando, por lo menos se habrá avanzado al poner en evidencia los manejos de esos seres de la sombra.
En ese sentido, ha pasado relativamente desapercibida otra noticia. El proyecto de la Corte Suprema pidiendo facultades extraordinarias al Congreso, a fin de poder intervenir a las Cortes Superiores, “ante situaciones de carácter excepcional”. César San Martín, el presidente del PJ, ha solicitado estas facultades en el entendido de que es la única manera de enfrentar situaciones de corrupción generalizada en una corte. Léase bien: no un juez corrupto, como siempre hay en todas partes. Toda la corte está podrida en casos como ese.
Es evidente que si el presidente del PJ pide ese tipo de medidas extremas es porque la situación lo amerita. Si hay operadores es porque hay receptores. El problema radica precisamente en que hay abogados y jueces especializados en corrupción. No en lucha contra la corrupción: en desarrollar la corrupción. En fomentarla. En extenderla más y más. ¿Quién mejor que ellos que se han preparado durante años para dedicarse a tan lucrativa actividad? Alguna vez un magistrado experimentado me dijo que el problema no era tanto de valores, como suele decirse con ingenuidad bienintencionada. De lo que se trata es de hacerles la tarea cada vez más difícil. Que quienes conocen al dedillo el funcionamiento de la ley en nuestro país no puedan aprovecharla en beneficio propio, o de sus representados, perjudicando a otros. El viejo adagio no ha perdido su significado: para mis amigos todo, para mis enemigos la ley.
Si bien el pedido del juez San Martín constituye un tácito reconocimiento de la gravedad de la situación, peor sería seguir haciendo de la vista gorda por un mal entendido espíritu de cuerpo. Así como hay jueces corruptos, hay abogados corruptos y, por supuesto, políticos corruptos. También, como lo estamos viendo, negociantes que entran en el juego de la corrupción –en realidad dan el play de honor– con su poder económico avasallador. Si esos operadores proliferan y se camuflan de un régimen a otro, es porque, como me lo señalaba el citado magistrado, el sistema lo permite y hasta favorece.
No se necesita ser un conocedor de los vericuetos legales de nuestro hiperlegislado país para darse cuenta de que las propuestas de la cabeza del PJ van en la dirección indicada. Mientras menos cómodos se sientan los operadores de la corrupción, menos sentiremos los demás peruanos que estamos a merced de un conjunto de fascinerosos que usan la ley como un afilado embudo.
Publicado por: lduran

Visto: 291 veces
Amigos:

Una interesante nota de Javier Lizarzaburu, publicada en el Diario El Comercio del 09.10.2011, sobre la flor de amancaes. Se titula “Salvar la flor de amancay me dio mucho orgullo” y habla sobre el trabajo de conservación promovido por MARÍA ‘MARUCHA’ BENAVIDES DE TSCHUDI (71)

----

Por: Javier Lizarzaburu

En el siglo XVII, nos lanzaron un piropo y no nos dimos cuenta. Al ver esta flor oriunda y típica de nuestros valles, el cronista español Bernabé Cobo señaló: “Era muy semejante a la azucena pero más artificiosa, y de mejor parecer”. Y es que, al ver una de estas flores, entendemos por qué: acompañando a sus pétalos, casi como pequeños guardias imperiales, emergen unas delicadas varillas que le dan forma de estrella o de corona. Esto las distingue de otras flores de amancaes, más sencillas, que se conocen en Chile y Argentina.
Cuánto no habrá sido admirada y venerada: se sabe que los incas la tenían por flor preferida. Es una especie que solo crece en las lomas de Lima, entre los meses de junio y septiembre, y es efímera: su floración dura entre 3 y 4 días en campos que florecen durante unas 4 semanas. Su destino es curioso: ¿cuántos limeños han visto una?
De no haber sido por Marucha Benavides y la gente de Proflora, Floralíes, Cementos Lima y el señor Mauricio Romaña, hoy hablaríamos en pasado, porque, hasta hace unos años la flor emblemática de la capital estaba en franco peligro de extinción.

UN TRISTE FIN DE FIESTA
La famosa Fiesta de Amancaes, que inmortalizó Chabuca Granda con su vals José Antonio, dejó de existir en 1968, en gran parte, porque la explosión urbana hizo desaparecer la pampa y la flor. Esta festividad tenía lugar sobre las laderas de las colinas que rodean el Rímac y, durante semanas los cerros se ponían estola. El florecimiento masivo y repentino de los amancaes creaba una enorme alfombra verde y dorada que, durante siglos, había seducido a propios y ajenos.
Ahí quedó sepultada, para siempre, esa procesión, mitad católica y mitad pagana, que le dio vida a la capital. “A mí me entró como una desesperación al enterarme de que la flor de amancay había desaparecido”, cuenta Benavides. Esta limeña de modales finos había pasado décadas trayendo flores de Europa y otros países para aclimatarlas al Perú y venderlas en su vivero. Hasta que un día tuvo un momento de identidad: “¡Cómo puedo estar trabajando con plantas extranjeras y no con algo peruano!”, y, a partir de entonces, se dedicó a rescatar plantas como la cantuta, otro símbolo nacional.
Después de tres años de recorrer las lomas de Lima en época de florecimiento, para ver si quedaban zonas silvestres, encontró lo que buscaba en tierras que pertenecían a la empresa Cementos Lima, en Pachacámac: había todo un sector que solo conocían los chivateros que, desde tiempos inmemoriales, bajaban de la sierra para pastear sus animales, sobre lomas de amancaes.
Fue ahí cuando se firmó un convenio con la empresa y empezó la tarea de recuperación y protección. “Lo más increíble era que estábamos salvando no solo la flor de Lima, sino una especie que solo crece aquí y en ninguna otra parte del mundo”, cuenta con contenida excitación esta señora de suaves ojos azules y dicción ligeramente accidentada.
Lo primero que se hizo fue cercar la zona, unas 20 hectáreas. Después, trabajar con los pastores para que entiendan de qué se trataba y respeten el santuario. “Les decíamos que esas flores estaban por desaparecer, que era la flor del inca, que ellos tenían el deber de protegerla, y así, hasta que dijeron: “Sí”, y empezaron a cooperar con nosotros”.

SÍMBOLO DE INCLUSIÓN
Esa parte del proceso tomó unos tres años, “y al final fue una relación lindísima, porque conseguimos que respetaran el área del santuario”, lo dice con sentido orgullo. “Este fue uno de los trabajos más lindos que he hecho en mi vida”, añade.
El proyecto cumplió cinco años en el 2005 y, para entonces, las lomas habían aumentado de 10 amancaes por metro cuadrado a 80. Pero, según lo estipulaba el convenio, pasados esos cinco años el santuario debía volver a manos de Cementos Lima, que es la empresa que, desde entonces, continúa gestionando el santuario, solo que ahora con acceso más restringido al público.
Según fuentes del proyecto Amancaes de la Universidad Agraria de La Molina, los únicos lugares donde hoy todavía florece esta planta son el mencionado santuario, las Lomas de Lúcumo y las Lomas de Jatosisa, todas en el valle de Lurín. Lo que falta ahora es más investigación.
La fiesta de antaño solía empezar el 24 de junio, y a la gente le llamaba la atención lo inclusiva que era, porque aquí se juntaban limeños de todas las clases. “Gente de todos los colores juegan, beben y recogen flores”, dijo un viajero europeo del siglo XIX. Marucha Benavides no pudo recuperar la famosa fiesta, porque se convenció de que eso debe empezar del pueblo y no ser impuesto. Pero sí se da cuenta de que, después de décadas de separación y divisiones, como ciudad nos empezamos a amalgamar finalmente. “Mistura es una prueba”, dice, “porque captura esa esencia que, en otro contexto y en otro tiempo, tuvo la fiesta: estar todos juntos”.

EL MILAGRO DE LA FLOR
Para ella, la Lima de hoy es una Lima de verdad, que dejó de ser la ciudad pequeña, blanca y cómoda de antes para ser una capital mestiza, pujante y enorme. “Es una maravilla, porque la gente de hoy es consciente de que hay que proteger lo nuestro”, afirma, y uno siente que sus énfasis han sido entrenados para ser imperceptibles.
Cuando dice que “estar con la naturaleza es como ver o sentir a Dios”, empiezo a sentir el milagro de esta flor. Los cerros de Lima son el único lugar del mundo donde crece un amancay. Florece entre piedras y arena, en el momento más duro del invierno, cuando las intensas garúas que suelta la corriente de Humboldt producen la densa neblina que sujeta a Lima como un mal esposo. Ese amancay, de olor fresco y anisado, solo puede nacer en las condiciones más difíciles. En ese sentido, solo podía ser limeño. Y, en eso, seguimos siendo de mejor parecer.
Publicado por: lduran

Visto: 1676 veces
Estimados blogueros:

A continuación reproducimos la entrevista que Henry Campos le hizo a Alberto Quimper (procesado por el caso de Petroaudios - Fortunato Canaán y Discovery Petroleum), que revela muchos entretelones del poder durante el gobierno de Alan Garcia. Apareció en el Diario La Primera, los días lunes 22 y miércoles 24 de agosto pasado.

----
Por: Henry Campos

“Mira, te voy a contar a ti, cómo es la cosa, porque siempre me tergiversan, hermano”, me dice Alberto Químper, procesado por el caso Petroaudios, que desentrañó el lobysmo en el segundo gobierno de Alan García. Aduce que lo hace por tratarse del único diario de izquierda en el país.

“… Sólo porque eres del único diario de izquierda del Perú, y yo he sido siempre de izquierda; aprista no, por si acaso”. Protegido por un grupo de Policías, ‘Don Bieto’ que ya no oye bien y camina ayudado por un andador debido a una lumbalgia, trata de asomarse a la sala de audiencias del colegiado A de la Segunda Sala Penal de Reos en Cárcel, donde su amigo y coprocesado Rómulo León Alegría está siendo interrogado en el juicio oral del caso Business Track (BTR).

Quimper, de casi 80 años, asegura que fue chuponeado por encargo de la empresa petrolera Petrotech, cuando hacía gestiones a favor del empresario dominicano Fortunato Canaán, pero no lo dice todo, pues algunas respuestas las tiene guardadas para otro momento. Y afirma que fue víctima del poder de García.

“Alan García dominaba el Poder Judicial, los apristas lo dirigían todo. Ahí estaba (José) Vega Vega, (Gladiz) Echaíz, el hermano del actual fiscal (José) Peláez, e incluso el juez (Iván) Sequeiros también es aprista (1 - En su declaración en el juicio del caso BTR, Químper se ha retractado de su afirmación de que el juez Sequeiros es aprista). Ahora la cosa ha cambiado”, afirma.

- ¿De qué forma Alan García está implicado en el caso Petroaudios?
García quería hacer negociados con Canaán en hospitales y cárceles, no en petróleo… Y cuando se escapa la cosa, dice “me cagué, porque he mandado a mis ministros, a gente importante; los he mandado hablar con Canaán”, y entonces nos sacrifica a Rómulo y a mí por salvar a (Hernán) Garrido Lecca, (Carlos) Vallejos, Mirtha (Cunza), su secretaria, (Luis) Nava y toda su gente.

- ¿Entonces, García lo sabía todo?
Sí, sí, todo. Cuando lo acusaban de enriquecimiento ilícito, García me buscó a mí. Y lo ayudé gratis, yo no era aprista. ¿Por qué? Porque mi abuela, era muy amiga de la abuela de García. Pero yo no soy aprista nunca, yo he sido socialista.

- ¿Pero hay pruebas que García sí quería sacar su tajada?
García estuvo bien metido en esto, pero no llegó a hacer ningún negociado, no llegó a hacer ningún negocio. Todo quedó en intenciones, no se materializó, pero que querían hacer pendejadas, querían.

- ¿Y los audios de García en estos procesos?
Se los han tirado en la Dirandro. En la Dirandro se han tirado los audios en que se escuchaban la voz de la gente del APRA. De Del Castillo, de Alva Castro, Garrido Lecca. Ahí se los han tirado en la Dirandro, esos no llegan al Palacio de Justicia. Ahora, los audios que difunden en la televisión los sacan del 34 Juzgado. No hay ninguno donde se escuche hablar a un dirigente aprista.

- ¿Y es cierto lo que dice Ponce Feijoó, de que había un proyecto político de quince años del APRA en el poder?
¡Mentiras, hombre! A Ponce le pagan, Ponce está ganando plata ahí preso. Esos están ganando plata, a los que están presos le están pagando plata para que no hablen, para que no digan que fue Petrotech, y el último trabajo fue lo nuestro.

- ¿Y la Marina estuvo directamente relacionada en el caso de espionaje?
Tanto Paniagua como Toledo destruyeron el servicio de Inteligencia. Todos estos: Tomasio y Ponce Feijoó estaban en el servicio de inteligencia y se quedaron sin chamba.

- Fue una cosa grave la concesión ilegal de lotes petroleros para el gobierno de García
No, eso no, porque el concurso petrolero fue limpio, porque no se llegó a hacer nada. Más grave fue lo de Camisea. Eso es lo más grave de García. Lo ha deslizado Herrera Descalzi, pero no lo ha desarrollado bien. Ahí corrió muchísima plata.

- Explíquemelo
El contrato para exportar requería tres firmas, y solo había dos. Perupetro, el de Camisea y faltaba el del Estado, y García puso la firma del Estado.

- ¿Y eso de que García se hizo rico en el primer gobierno?
No, no, ahora es que se ha hecho rico, porque hay más plata, en su primer gobierno no había tanta plata. En el primer gobierno, García estuvo peleado con los banqueros, así que no podía hacer mucho negocio. Levantó algo, pero no había tanta plata, ahora sí, con Camisea y otros, y a Petrotech pudo haberle sacado algo, por no denunciarlos. García no perdona nada, si se trata de agarrar plata, lo agarra.

- Entonces García está metido en cosas feas...
Ustedes lo saben mejor que yo.

- ¿García se irá del país?
No, se queda acá. Si son inteligentes lo cagan, lo cagan. Si los que quieren joder a Alan García son inteligentes, lo cagan. Están perdiendo tiempo en los petroaudios, ahí no hubo nada, dicen el escándalo de corrupción. El concurso petrolero fue limpio. La pendejada que no se concretó era con Canaán, las cárceles y los hospitales.

- ¿Y por qué no llegó a concretarse?
Por el escándalo de los petroaudios. Entonces, no llegaron a hacer nada; que querían hacer, sí.

- ¿Del Castillo qué obtenía de todo esto?
Del Castillo creyó que Canaán lo iba a apoyar en su candidatura a la Presidencia de la República. El acercamiento de Del Castillo a Canaán es distinto al acercamiento de García a Canaán. A Del Castillo lo único que le interesaba es que Canaán lo ayudara en su camino a la presidencia, mientras García, Garrido Lecca, Vallejo, Nava, querían hacer negocios. ¿No te parece una diferencia importante?

- Pero no hay pruebas. Es su dicho.
Hay una sola prueba. ¡¿Qué chucha iban a hacer a la suite de Canaán?!

- ¿García también iba?
No, todos los demás sí. ¡¿Qué chucha iban a hacer a la suite de Canaán?! Eso es suficiente para que tú ya sospeches, pero no llegaron a concretar nada porque Canaán en el fondo era un charlatán.

- García no participa directamente en estos actos entonces...
Usa gente siempre, pues. Usa a (Enrique) Cornejo, a Omar Quezada, Morán…

- ¿A Velásquez Quesquén?
No, Quesquén es un hombre honrado.

- ¿Mauricio Mulder?
Es de poco monto. No se mete en cosas muy grandes. Es honesto, pero necesita vivir pues. Para él ganar 3, 5 mil dólares, es suficiente. Comparados con nosotros, es un hombre honesto. Roca también es honesto, Abel Salinas.

- Los procesados del caso BTR dicen que el APRA quiso quedarse con Petrotech. ¿Es cierto?
Mentiras. Si se lo hubieran querido quedar, se lo hubieran quitado cuando hubo el escándalo de petroaudios. El escándalo de los petroaudios ha sido porque el gringo Kallop debía 15 millones de dólares y no quería pagarlo. … Y ustedes caen en el juego en estar jodiéndome a mí, hablando de corrupción. (..) Mira, el único nacionalista que había en Perupetro era yo, y a mí me han sacado la mierda. Yo he sido siempre hombre de izquierda. Yo fui abogado de Petrotech hasta el año 2005, y el que se podía entender más fácil con Petrotech era yo, y no fue así. Yo apoyé en que se les cobrara. Todo lo tergiversan.

- Entonces, a través de Alberto Varillas de Petrotech se pagó a BTR para chuponearlos
No, el gringo William Kallop (pagó), el dueño.

- ¿Y Rosa María Palacios está metida en esto?
Pendeja, porque ha estado cobrando plata por encubrir a Petrotech, pues, y salvar al gringo (Kallop). Claro que salvaba a su esposo y salvaba al gringo también.

- Pero usted pretendió obtener algo. No lo va a negar
Yo gano bien en mi estudio. En mi estudio ganaba muy bien.

- ¿O sea que iba a dejar que Del Castillo hiciera sus tratos con Canaán y usted no iba a sacar nada para usted?
Él que haga, yo no me metía en eso. Ya era problema de Del Castillo, yo nunca he tenido ningún trato con Canaán.

- ¿Y Rómulo León?
Trabajaba para Canaán como empleado.

- ¿Quiénes deberían estar presos (por el caso BTR)?
Kallop, porque es él que ha pagado esto (chuponeo) para tumbarse a (Daniel) Saba y no pagar lo que debe. También Rossy Gadea. Varillas, no, ese es un cojudo.

- ¿Y García por lo que pretendía con Canaán?
Él quería ganar con las cárceles y con hospitales, no con el petróleo, y por Camisea, porque ahí si había plata.

- ¿Qué piensa usted de García?
Es un hombre austero, no le gusta vivir con derroche, es un hombre culto, pero tiene mucho egolatrismo. No permite que nadie le dispute en el APRA.

- ¿Y es cierto que es un don Juan?
Es muy hablador, si tú le escuchas hablar se ha tirado a todas las mujeres de Lima, a todas las simpáticas. Exagera él. Se atribuye conquistas que no son reales, que no son siempre reales.

- ¿Cree usted salir bien librado de esta?
Con toda seguridad. He ido a la jurisdicción internacional, a la Comisión de derechos humanos de Washington, Y ahí no hay campañas periodísticas.

- ¿Por exceso de carcelería usted va a salir libre?
No, yo necesito salir absuelto. No se trata de salir, es mi nombre, limpiar mi nombre.

- Me regreso a la audiencia de su amigo Rómulo
¿Qué ha dicho hasta ahora Rómulo?

- Bueno, que Petrotech pagó a BTR
Pero Petrotech no solo le pagó a ellos, también está la campaña periodística pagada por Petrotech.

- ¿A qué periodistas ha pagado Petrotech?
Ahí está el zambo de mierda de Paredes Castro, entre otros; no quiero hablar de eso.

- ¿Es cierto que la actriz Vanesa Saba era la conquista de Alan García?
No quiero hablar de eso. Ella es una buena chica.

- Le pregunto, porque se dice que debido a esa supuesta relación, García mantuvo a su padre Daniel Saba en el cargo de presidente de Perúpetro a pesar del escándalo de los Petroaudios que lo incriminaban.
Saba se mantuvo para dar la imagen de que el proceso (licitación) fue limpio, para darle fuerza a los contratos. Eso pesó más que lo otro. La chica influyó en el nombramiento, pero en lo otro pesaron los contratos.

- ¿García cómo esconde su dinero?
Como lo esconden todos. Hay bancos del mundo que se prestan para eso.

- ¿Pero con su nombre o usa a otras personas?
Usa testaferros.

- ¿Quién es el testaferro de García?
Pilar. (2 - Químper ha negado sus palabras sobre Pilar Nores y ha manifestado que la respeta)

- ¿Pilar Nores?
Durante mucho tiempo. Por eso es que no se puede pelear mucho con ella.

- ¿Ella tendrá también sus testaferros?
Sí, pero ella lleva la cadena.

- ¿Y Cheesman (madre del último hijo de García)?
La Cheesman recién ahora está reemplazando a Pilar Nores en algunas tareas no santas.

- ¿En qué tipo de tareas?
Tareas económicas, pues, y no te hagas el cojudo. Me refiero a otras cosas de aspectos económicos.

- Usted sabe mucho, más que Ponce Feijoó
Soy viejo, pues. Más que Ponce no, soy viejo.

- Dicen que García le sacaba la vuelta a Pilar Nores, allá en Francia
La Cheesman lo ha perseguido (a García) por todos lados. A dónde él iba, ella iba y durante muchos años. Alan García ha estado con varias, no sólo con la Cheesman.

- ¿Con la señorita Saba también?
Estamos entrando a un terreno muy delicado.

- ¿García es todo un galán entonces?
En el fondo (García) es un acomplejado, que cree que saliendo con buenas mujeres socialmente se reivindica. Él ha sido muy pobre por ser aprista, eso ha creado en él una especie de conflicto, por un lado es austero, pero por otro lado le gusta la buena vida, entonces es una forma de reivindicarse.

- Pero por otro lado ya no es tan pobre por el billete que usted dice ha levantado
Carlos Andrés Pérez (expresidente venezolano) le dijo que si quería tener poder político debía tener respaldo económico. Fue el mal ejemplo, sino ¿por qué crees que (Hugo) Chávez sale elegido? Porque el pueblo de Venezuela estaba harto de sus robos. Eso lo capitalizó Chávez.

- Si García seguía como presidente, ¿qué pasaba con Rómulo León y usted?
-Nosotros no salíamos por orden de García. Ahora las cosas han cambiado.

- Lo ha dañado mucho García
Sí, pues, porque controlaba todo el Poder Judicial y el Ministerio Público. Ahora ya no. La mejor prueba es que el Consejo ha destituido a Robinson Gonzáles (exvocal), eso quiere decir que ya no lo controla, pues. Pero controlaba hasta al doctor (Iván) Sequeiros, por eso tuvimos que ir a organismos internacionales.

- Si estuvo con Canaán, ¿de qué forma García pudo sacar su comisión?
Muy sencillo. A Canaán nadie lo controla en Santo Domingo. La plata de Canaán proviene de la época de (Rafael) Trujillo y Canaán puede dar el 50% de lo que recibe de comisión y nadie le dice nada en Santo Domingo. Las empresas españolas que construyen cárceles y hospital máximo darán pues un once por ciento porque en España los tienen controlados. A Canaán nadie lo controla en Santo Domingo y puede dar lo que le da gana, no le van a estar preguntando oye, por qué ha pagado los 5 millones de dólares. Entonces, Alan García dice ¡Carajo, este es el hombre para hacer negocios!

- ¿Así le dijo a usted?
¡Ése es un lobo, un lobo! Si se meten con una compañía española no pueden dar más del dos por ciento, si se meten con Canaán, él puede dar el 20%. Es que nadie lo controla.

- ¿Cuál es la relación de Luis Giampietri y García?
Con Giampietri, García consigue que Kouri lo apoye en el Callao. Siempre Callao y Lima votan igual, y en Lima no estaba ganando García sino Lourdes, y Kouri le dice yo te apoyo, pero llevas a Giampietri. Y entonces García gana en el Callao, no podía perder. Giampietri es pata de Kouri, pues.

- ¿Y el apoyo del servicio de inteligencia a García a través de Giampietri?
El mejor servicio de inteligencia del Perú es de la Marina y Giampietri busca ascender a contralmirante a (Elías) Ponce y a quien encargan luego a chuponear a Ollanta Humala y Virly Torres, y también a chuponear a congresistas de la oposición después del barrido electrónico que hicieron en el Congreso. Entonces, García los dejaba hacer su pendejada, pero a él también lo habían chuponeado, y cuando descubre lo de los petroaudios, dice: ¡Carajo, me pueden haber chuponeado a mí también, y a Canaán, a Garrido Lecca, Del Castillo, a María Zavala, a Mirtha Cunza, mi secretaria! Ahora, por darse de moralizador, me encara a mí y a Rómulo, ¡las ratas que los metan a la cárcel!, pero no para hasta no descubrirlos a ellos, ¿cómo lo descubren?, porque uno de la gente de Ponce se acoge a la confesión sincera, y lo mandan al extranjero, y con la información de ése, y encuentran a Ponce, le encargan la tarea a la Dirandro. Y una vez que agarran a todos, presionan a Petrotech. García tiene que haberle sacado plata a Petrotech porque si no los hubiera denunciado.

- Si García quiso incriminar a Petrotech...
Eso es para despistar. La táctica de García es primero meterte miedo, y después que te mete miedo,... Lo mismo hizo con Camisea, construyó una comisión, y de ahí que les mete miedo, les saca plata. (…) Mete miedo, y luego cobra.

- ¿Y cómo cobra?
Últimamente está usando a Cuqui Cheesman, me parece, me parece.

- Puede haber otro
No, no hay otra. Otro que le recoge plata también es Cornejo. De repente, García ha levantado más plata que Montesinos, claro Montesinos se alió con el narcotráfico, ahí ha ganado mucho, y García no se mete con el narcotráfico por miedo a los gringos. Él ha sido abogado de narcos al principio.
Publicado por: lduran

Visto: 252 veces
Estimados blogueros:

Teresa Orbegoso es una valiosisima artista e intelectual que ha sacado su primer poemario, en el que recurre a elementos como arena y polvo. Los versos de Teresa hablan de la pobreza y de la manera de relacionarnos -siempre tan dolorosa- con ella, y se presenta con ilustraciones hechas por niños de Carabayllo.
El día de hoy, en el Diario El Perúano, el señor Miguel Angel Vallejo hizo una interesante crónica al respecto.

-----
Por: Miguel Ángel Vallejo S.

En su niñez, Teresa Orbegoso veía por la ventana los cerros de Comas y se preguntaba: ¿por qué las personas viven en los cerros, en casas de esteras? Esa conciencia de las diferencias y la injusticia sería el primer empuje para su poemario Yana Wayra (Viento Negro). "Este libro nace de pensar la pobreza, de lo que yo misma he visto", afirma la autora. La recurrencia de la arena, el polvo, las injusticias, surgen de sus siguientes pasos. Los viajes en colectivo a Pueblo Libre, en esa Lima consolidada, "con un pie en un lado y un pie en otro", dice. El dolor y la pérdida en sus versos, aclara, surgen de la muerte de su padre, que hace que vivan una situación de empobrecimiento.
Ya en la universidad y acostumbrada a esa pérdida de dinero, trabajó con la Unión de Estudiantes Católicos, haciendo acción social en Villa El Salvador. El siguiente paso decisivo en su poética sería el sentirse extranjera, pues pasó por varias ciudades estudiando y trabajando.
"Tenía pensado escribir el libro hacía años, pero cambia cuando me voy a vivir a Buenos Aires. Fue también el sentirme extranjera, ver familias quechuahablantes en abandono y maltratados", afirma.

Trabajo con niños
Así, con cierta influencia de Watanabe, surgió Yana Wayra. Pero el contenido no termina allí. Una artista plástica de Carabayllo, quien trabaja en el colegio Ana María Kan, quedó fascinada con el poemario e hizo las gestiones para que los niños de ese colegio trabajen a partir de sus versos.
Así, una tropa de infantes empezó a dibujar estos versos, ciertamente un poco oscuros, pero la escritora nos devuelve una verdad: "la muerte o la violencia no son ajenas a los niños". Con trabajos infantiles de tres colegios se ha preparado una exposición artística ahora, que prolonga los versos de Orbegoso más allá de las fronteras del papel y el mismo lenguaje.
El resultado de los dibujos fue muy íntimo. "Son trabajos honestos. No hay mejor forma de poder comunicar lo que he podido escribir, y eso es lo que me impresiona. Hay una conexión. Los dibujos de los chicos son como completar el libro. Continúan la creación en la obra", nos dice Orbegoso.
Patricia Orbegoso, hermana de la autora, llevó el proyecto a otro colegio en San Miguel. Otra vez en el encuentro entre esos dos mundos. "Son talleres muy personalizados, de niños entre 7 y 15 años. Les hacemos escuchar música para que se relajen", explica la escritora. Y con tan buena experiencia, se decidió que los trabajos de los niños ilustren el libro.
Ahora se ha abierto un espacio más: un espacio en la Municipalidad de Pueblo Libre, esta vez de niños con habilidades diferentes. La poesía de Orbegoso sigue reinventándose.

Presentaciones
1 Se ha programado varias presentaciones del libro acompañadas de los dibujos de los escolares, así como videos explicativos.
2 Hoy martes la autora y la muestra se presentarán en la sede del INC en Iquitos.
3 Mañana miércoles la cita es a las 20:30 horas en el local de Cholas Bravas de Magdalena del Mar.
4 El 22 de agosto será la última presentación, por ahora, en el INC de Huánuco.