
El abandono de una poesía relacionada con lo religioso, lo divino o Dios en Vallejo fue uno de los aspectos fundamentales que sostuvo la parte más importante de los libros poéticos publicados en vida, realizada en su primera juventud. Si bien podría relacionarse su posición existencial con aquel que fuera abandonado por Dios, no debería extrañar el contraste de su paso político en los escritos que publicó en Madrid durante su estancia madrileña en 1931. Pero resulta que esa relación de Vallejo con lo divino es fundamental para comprender su literatura porque precisamente ese aparente ateísmo propio de aquel que se ha separado de lo divino a través del rechazo es lo que va a cimentar su profundización en los aspectos más políticos de su peculiar marxismo.
Podría relacionarse su transformación con la situación de Walter Benjamin, al tratar de aunar un pensamiento de izquierdas con cierto misticismo judío en una expulsión social que le llevaría a mostrar de una manera heterodoxa la situación crítica de la primera mitad del siglo XX.
»Leer más
26/01/12: Leitura de uma anatomia: a poesia brasileira contemporânea e os ossos do ofício/ Susanna Busato

Profa. Dra. Susanna Busato

A poesia de Pedro Granados comparece aqui por meio de uma tradução assinada por Leila Yatim. O poema faz a descrição da cidade de Samaypata, na Bolivia. Tecem os versos, por meio de uma dicção objetiva, de contornos sintáticos condensados, a memória particular do lugar, reduzido a uma visão disfórica, ainda que o passado do sujeito, que emana como voz a mirar e a mirar-se nesse espaço e tempo que retorna, se nutra de algumas lembranças menos marcadas pela imagem da morte.
»Leer más
15/01/12: Huchas al poeta Francisco Retamozo

Hola soy Francisco Retamozo, anoche estube en La Catrina en la presentacion del libro (era el patita que no bebía), he leido tranquilamente después de la siesta, aunque debo confesar que me dolia la cabeza ya que sali desde las sies y cuarenta de la mañana a un trabajo y, al llegar a dicho lugar, me entero que suspendieron las labores, bueno un trabajo de obrero, pero regresar a casa desde la avenida Colonial, gastar plata, tiempo, hizo que de pronto el mundo se apagara, pude ir a la playa a tostarme pero eso tambien me aburre ultimamente y no sé por qué. Pero después que leí su libro, luego de una siesta merecida comprendi dos cosas, primero, que el sol estando en verano hay que disfrutarlo a plenitud, y dos, su poesia como una nota musical en oboes invadia mi cuarto como el sol que entra en plena tarde. Son varios textos que me gustaron de su libro, no soy critico ni nada de eso solo siento y eso vasta no?
Disculpe mi sinceridad usted puede ver varios textos míos si pone Francisco Retamozo en google estoy en varias blogs, aunque en primer lugar sale un campeón de karate, ese no soy yo.
Gracias
»Leer más
14/01/12: Sobre Poemas en hucha/ Héctor Ñaupari

Granados reinventa la antipoesía cuando se aleja del cinismo e ironía que la han caracterizado, dotándola de una profundidad que la hace singular y, por ello, brillante. Su reflexión sobre la muerte se hace patente al escribir: “Quiero morir. Morir. Ponerme al día, como dijo alguna vez de viejo mi cansado padre. Quiero morir y hacer todo de nuevo”. Esto también se observa en su nihilismo hecho pregunta: “¿habremos nacido como el toro para el luto?” en su homenaje a los poetas españoles del 27, de cuya poesía popular se embebió el género antipoético.
De este modo, los suyos son versos magníficos que también permiten saldar cuentas con autores como Gelman, Kozer, Zurita o Milán, de quienes Granados dice descreer. Así, en sus textos hallamos la necesaria fuerza para salirle al frente a los convencionalismos, esas sogas que se vuelven horcas, y que nos atan, que nos asfixian, que nos apresan hasta matarnos, incluso las de la misma antipoesía. Como el brazo armado de Alejandro, los afilados poemas de Pedro Granados cortan el nudo gordiano de la opresiva realidad que nos circunda.
TEXTO COMPLETO »Leer más

Uno de los primeros homenajes a Miguel Grau fue obra de Manuel González Prada, quien sostuvo que su sacrificio borró el oprobio que al Perú trajeron sus malos ciudadanos. Según su parecer, “en la guerra exhibimos la lepra y no solo derramamos la sangre”. Prada inaugura la historia crítica del Perú, explicando la derrota por errores en la construcción de la nación independiente. “No se disculpa la reversión del orden moral, ni el completo desbarajuste de la vida pública”. Sin embargo, Grau y Bolognesi salvan al Perú, porque “el pueblo que los formó como héroes no está muerto ni degenerado”.
Al cumplirse el primer centenario del nacimiento del almirante, en julio de 1934, el historiador José de la Riva Agüero pronunció un discurso muy político, resaltando la larga militancia de Miguel Grau en el Partido Civil. “Antiguo civilista, amigo íntimo y confidente de Manuel Pardo”. Riva Agüero escribió durante el decenio de los treinta, cuando un conflicto interno estremecía al país.
Era el enfrentamiento inicial del APRA contra las clases altas. En esa coyuntura, el historiador Riva Agüero, que fue primer ministro de Oscar Benavides, busca superar “las sediciosas divisiones internas” y educar a las “turbas ignorantes”, resaltando el heroísmo de Grau, “adalid redentor del Perú, excelso marino civilista”.
Pocos años después, el historiador y diplomático Raúl Porras Barrenechea escribió un elogio que comienza por una de las frases más bellas escritas sobre el héroe. Dice Porras, “todos hemos navegado en nuestros sueños en el Huáscar legendario, aprendiendo la congoja y el orgullo de ser peruanos”. Según su parecer, Miguel Grau nos habría enseñado a “vencer sin odio y a perder con honra”. Después de Iquique le devolvió a la viuda de Arturo Prat los efectos de su esposo, incluyendo la espada del marino chileno. Igualmente, supo sacrificarse con toda serenidad, sabiendo que aunque tuviera “diez mil vidas, no habría mendigado ninguna”.
Entre los trabajos contemporáneos destacan los libros del doctor José Agustín de la Puente y del marino e historiador Jorge Ortiz. El primero es un tratado sobre Grau y el segundo una obra más breve y dirigida al gran público. La obra del doctor De la Puente contiene todo lo que se pueda saber sobre Miguel Grau y cierra con una reflexión sobre la construcción histórica del héroe; es decir, cómo se lo fue recordando a través del tiempo.
Por su parte, el trabajo de Ortiz incluye una biografía humana del personaje, ausente hasta ahora. Ortiz analiza la familia disfuncional de la que procedía, cómo su madre lo desconoció –incluso en su testamento–, también retrata al padre, rodeado de decenas de hijos nacidos de diferentes compromisos. Igualmente, cuenta cómo el padre lo embarcó como auxiliar a la temprana edad de ocho años y debido a este precoz inicio pasó toda su adolescencia navegando los siete mares. Así, sustenta que para llegar a la excelencia como oficial naval es preciso dedicarle toda la vida al mar y agrega que Grau sería el “marino marinero” por excelencia.
Finalmente, Grau y la campaña naval han sido objeto de intensa producción artística popular. El escritor y estudioso José Durand recogió décimas que expresan el sentir profundo del alma peruana, “pobre Huáscar cuánto ha hecho/ hasta que llegó el día/ que se encontró en los estrechos/ todos pusieron su pecho/ y ninguno se rindió/ el primero que murió/ Grau como más valiente/ miren qué hombre perdemos/ que dio combate cabal/ a siete buques chilenos/ ese valor recordemos”.
La extensión de estas creaciones y su impacto en las emociones colectivas obedece a la capacidad de la Guerra del Pacífico para reconstruir el espíritu nacional del Perú. Emocionalmente, los peruanos no nacimos en la independencia, sino en el conflicto de 1879.
»Leer más

Ante la evidencia de la sumisión de cierto tipo de literatura a su soporte, quizás fuese deseable el desarrollo del soporte a consecuencia del de la literatura, mucho menos habitual pero presente en la aparición del cómic y también en el de cierto tipo de videojuego que, a su vez, empieza a producir efectos en la literatura. Puesto que toda nueva tecnología revierte en la tecnología que la precedía desnaturalizando su relación con el mundo (como sucedió con la aparición de la fotografía, que desligó a la pintura de su obligación de representar y dio paso a la experimentación pictórica, y el cine, que abrió la puerta a las vanguardias literarias), también es posible que la producción de textos en la Red y su lectura en pantalla acaben otorgando a la literatura la libertad inusitada de ya no tener que ser la memoria de nada, pero tampoco el desaguadero de las aspiraciones y los proyectos fracasados en el presente, que algunos atribuyen erróneamente a un futuro del que nada sabemos aún. Aunque a menudo dirimimos nuestros argumentos literarios apelando a una cierta posteridad que pondrá las cosas en su sitio, no hay ninguna certeza de que la posteridad no vaya a estar tan perpleja como lo estamos nosotros; tampoco, de que llegue algún día.
»Leer más

A POESIA
Não acredito que a poesia caminhe para a irrelevância. Acredito que há poetas e poemas irrelevantes. Também que há sociedades irrelevantes, como a nossa. Hoje a poesia não é um valor. O que a boa poesia sempre fez? Produzir vazio, evidenciando a ficção que é o eu, impedindo que se delire com a linguagem das instituições, dando forma eficaz às maiores dores, fazendo a gente ficar espantado com a alternativa de outra vida etc. A grande poesia é sempre o exílio de uma recusa do que se dá como natural. Pensei, quando os norte-americanos causaram essa crise do capital, que finalmente os últimos vinte anos de tucanagem-yuppismo-politicamente-correto-multiculturalismo podiam finalmente morrer e que seria o momento de pensar por exemplo que arte queremos, pondo de lado a chateação insignificante das instalações, o repeteco dos pastiches, as coisas neo-neo-retrô escritas “à moda de”. No caso da poesia, sempre acreditei com Nietzsche e sem nenhum romantismo que ela se faz com o sangue da experiência. Que experiências temos hoje? O imaginário minguou com a Grande Saúde que veio com a desistoricização de tudo, fazendo eterno o presente da troca mercantil. Não temos passado e os passados se acumulam como arquivos de signos citáveis. E o futuro, principalmente ele, desapareceu da nossa competência. O jornalista toma a palavra. Quando a linguagem cotidiana é degradada e degrada as mínimas relações, qual a possibilidade de existir um Dante pra pôr os que cometem crimes contra a linguagem no Inferno? Temos uma ou duas gerações de poetas formados pela imprensa e pela TV. Não acredito que possamos, sem injustiça, culpá-los totalmente pela má poesia, pois também são homens e mulheres vivendo o mesmo estado de coisas. Alguns tentam, e acredito que muitos com honestidade, praticar seu ofício. Evidentemente, muitos são falados pelas coisas. E muitos são afetados, parecem blasés, leram todos os livros, acham que a carne é triste porque é gorda e fuma. Querem emagrecer e fazer exercícios. A ideologia da Grande Saúde + desistoricização + narcisismo + despolitização + plenitude = a cultura como a viadagem yuppie. Ora, grandes poetas são absolutamente impessoais. Todos eles inventam coisas que negam sistematicamente o dado imediato da experiência. Todos eles sabem que vamos morrer e falam da perspectiva da morte apostando que o presente passe logo. Como diz um deles, imaginemos uma nova ordem; ainda que seja uma nova desordem, não será bela? Não tenho nada a propor pra melhorar as coisas. Acho justo que essa sociedade tenha a arte que merece. Desejo que o presente passe. O que podemos é pensar a destruição.
»Leer más
Breve testimonio del bloggista
Desde hace tiempo hemos sido, ya poco nos interesa, conscientes y críticos de cómo se la montaba Montero ... y también otros por el estilo (entre los más vivos: Cisneros, Kozer, Zurita... y paramos de enumerar). Esto ha traído como consecuencia, por supuesto, más tiempo para que escribamos con calma y libertad; aunque acaso no tanto para que se difunda más ampliamente nuestra poesía (¿o nos equivocamos?). En realidad, no es que ellos se la monten; sino que su visita efímera al parnaso representa intereses de específicos sectores sociales... y de las instituciones literarias que estos grupos de poder social también controlan. Vaya un ejemplo del 2003, dedicado a España, que se remonta a lo acahecido allí desde mediados de los 80; y, si tienen paciencia, uno del 2002 dedicado a los cincuenta penúltimos años de la poesía en el Perú:
Desde otra margen: La última poesía española
Los poetas vivos y más vivos del Perú

Artículo de Harold Alvarado Tenorio
“Es posible que en toda la historia de la poesía española no haya otro vate con mayor poder que García Montero. Apenas comparable con el que ejercía durante el franquismo el secretario del tirano y su primo hermano, mejor conocido como Pacón, que sometió desde su oficina del Pardo a todo cuanto poeta quería figurar en las comitivas hispanoamericanas de entonces. Garcia Montero codirige la colección pija de una de las tres editoriales de poesía más grandes del mundo, controla el 90% de los grandes premios económicos y los festivales de poesía más importantes de España, maneja a su antojo los medios de comunicación de izquierdas y derechas, es junto al déspota Chus Visor un Virrey de la Nueva España en América Latina, con su grandísimo mercado atizado por ministros y gobernantes corruptos de bancos centrales hispanófilos, mientras cientos de pobres poetas acuden de rodillas y en romería a su regazo, estableciendo un criterio estilístico del cual no se pueden salir sus incondicionales y cierra las puertas con candado a quienes no se postran ante él... Y por supuesto tiene en su contorno un grupo de pelotas nutrido y considerable que deben alabar todos sus versos a cambio de las babas de la efímera gloria. Jamás un mediocre ha sido tan poderoso y a la vez tan peligroso para la poesía (en cuanto a su capacidad para fomentar la endogamia). Cualquier posible lector que llegue a la poesía contemporánea a través de Garcia Montero, pensando que debe ser el mejor poeta del globo terráqueo dada la inflamación mediática, se dará de bruces con libros que alejan para siempre al lector y al poeta. Una “poesía” monótona, aburridora, carente de hondura lírica, con textos interminables, ahítos de ombliguismo, tedio y una ausencia de autocritica que revela la incapacidad de un avivato para reconocer su enorme fracaso literario.”
»Leer más
Desde hace tiempo hemos sido, ya poco nos interesa, conscientes y críticos de cómo se la montaba Montero ... y también otros por el estilo (entre los más vivos: Cisneros, Kozer, Zurita... y paramos de enumerar). Esto ha traído como consecuencia, por supuesto, más tiempo para que escribamos con calma y libertad; aunque acaso no tanto para que se difunda más ampliamente nuestra poesía (¿o nos equivocamos?). En realidad, no es que ellos se la monten; sino que su visita efímera al parnaso representa intereses de específicos sectores sociales... y de las instituciones literarias que estos grupos de poder social también controlan. Vaya un ejemplo del 2003, dedicado a España, que se remonta a lo acahecido allí desde mediados de los 80; y, si tienen paciencia, uno del 2002 dedicado a los cincuenta penúltimos años de la poesía en el Perú:
Desde otra margen: La última poesía española
Los poetas vivos y más vivos del Perú

Artículo de Harold Alvarado Tenorio
“Es posible que en toda la historia de la poesía española no haya otro vate con mayor poder que García Montero. Apenas comparable con el que ejercía durante el franquismo el secretario del tirano y su primo hermano, mejor conocido como Pacón, que sometió desde su oficina del Pardo a todo cuanto poeta quería figurar en las comitivas hispanoamericanas de entonces. Garcia Montero codirige la colección pija de una de las tres editoriales de poesía más grandes del mundo, controla el 90% de los grandes premios económicos y los festivales de poesía más importantes de España, maneja a su antojo los medios de comunicación de izquierdas y derechas, es junto al déspota Chus Visor un Virrey de la Nueva España en América Latina, con su grandísimo mercado atizado por ministros y gobernantes corruptos de bancos centrales hispanófilos, mientras cientos de pobres poetas acuden de rodillas y en romería a su regazo, estableciendo un criterio estilístico del cual no se pueden salir sus incondicionales y cierra las puertas con candado a quienes no se postran ante él... Y por supuesto tiene en su contorno un grupo de pelotas nutrido y considerable que deben alabar todos sus versos a cambio de las babas de la efímera gloria. Jamás un mediocre ha sido tan poderoso y a la vez tan peligroso para la poesía (en cuanto a su capacidad para fomentar la endogamia). Cualquier posible lector que llegue a la poesía contemporánea a través de Garcia Montero, pensando que debe ser el mejor poeta del globo terráqueo dada la inflamación mediática, se dará de bruces con libros que alejan para siempre al lector y al poeta. Una “poesía” monótona, aburridora, carente de hondura lírica, con textos interminables, ahítos de ombliguismo, tedio y una ausencia de autocritica que revela la incapacidad de un avivato para reconocer su enorme fracaso literario.”
»Leer más

Para un peruano que desde la escuela primaria, de modo obligatorio, ha leído Trilce; que se ha hechizado, también de muchacho, con los 5 metros de poemas; que, un poco más grandecito, ha leído en voz alta y grabado --para ver cómo suenan en su propia voz-- los versos de Diario de poeta de Martín Adán; que ha conocido las novelas kitsch de Luis Hernández Camarero; que ha crecido, como ciudadano y encandilado con la literatura durante los años 70, en el ambiente de Hora Zero: los desplantes de Jorge Pimentel o de Enrique Verástegui; y, algo después, ha ejercido sistemáticamente la tolerancia con Kloka y la Kultura Kilka. No puede constituir ninguna sorpresa la escritura de Douglas Diegues. Pero sí, con gozo, la “madrugada” que entreveemos entre su performance.
Obvio, si fuere el caso hacerlo explícito, Diegues es un extraordinario piromaniaco con los monemas que le llegaron --gratis-- a sus oídos desde chiquito; sonidos en guaraní, portugués y español y en la jerga correspondiente a cada una de aquellas lenguas: yiyi, pendex, pirá kuerá… para echarle un poco de almíbar a este, me temo, aburrido brevísimo ensayo. Él mismo, a su aire, somete el lenguaje en lo que toca a los oficios del karnicero de Milwaukee, poema-relato --central-- por ejemplo en Triplefrontera dreams (Asunción: Yiyi Jambo, 2010), cito:
Si nel kondado de Wisconsin, ou en Asunciónlandia city, houbesse pena de muerte, el karnicero de Milwaukee seria condenado a morir en el maldito sillón eléctrico. Kuando perguntassem kuál era suo último desejo, el karnicero de Milwaukee pedería uma budweisser, que según Miguel Pacifico es la pre-ferida de Homero Simpson, una heineken ou una bavária, que están entre las más chupadas por los chuchis del Paseo Carmelitas, ou una pilsen ño-ño, que era la mejor y la más barata en toda la mesopotâmia triplefronter.
“Madrugada”, por ahora un tanto guarra y aderezada de excesos; es decir, más bien "utopía" (antes de amanecer) sería lo que sostiene, como un hilo sutil, las cuentas de esta pantagruélica poética trans-fronteriza. Douglas Diegues, aunque fálico y exhibicionista, no es erótico; tierno sí, más bien; y, ante todo, crítico y gozador del presente. Ejerce, y nos reiteramos en celebrarlo, su desmontaje semiótico de modo casual y con el cauterio del humor:
Daqui a pouco van a ser ocho de la noche. La mayoría de las personas en Campo Grande, Curitiba, Asunción, Sam Paulo ou Rio di Janeiro assistem a la novela en la televisione. Kuasi todos crȇem em tudo que vȇem y ouvem. Pero ninguém temcerteza de puerra ninguma. Non, non bale la pena ver di novo. Merda com sotaque carioca. Magias kapitalistas. Problemistas idiotas. Falsas loucuras... Nunka vale la pena ver de novo.
“por quanto tempo pode alguém se dar ao luxo de ser livre? Por quanto tempo uma poesia sem passaporte poderá escapar da batida policial?”, se pregunta Myriam Ávila en un ensayo (Poesía & Kontrabando) dedicado a la obra de Diegues. Acaso alguna fórmula o respuesta a esta radical pregunta nos la haya proporcionado, también, un poeta como el peruano Pablo Guevara, fallecido el 2006: “para que dure, hay que meter el performance adentro”; glosamos de este modo algo que le escuchamos decir en un recital (hacia fines de los años 90) frente a un enorme grupo de muchachos --punky-andinos-- que lo escuchaban casi embobados. Como embobado queda, cada uno, luego de leer el portunhol selvajem del amigo Diegues.
»Leer más
03/10/11: José María Arguedas y mi mamá

Devota. Cuando de niño me llevaba con ella a la iglesia de nuestro barrio pasaba yo una vergüenza sin nombre. Incluso a veces, aunque me cueste reconocerlo, me alejaba de ella justo en aquellos momentos para mí de los más bochornosos. Resulta que mi madre alcanzaba las notas más altas de los cantos de la misa con una voz que no parecía de este mundo; al menos, del de los citadinos y citadinas que se congregaban en aquel rito dominical. Muchos años después, y en uno de mis viajes al “Perú profundo”, descubriría con estupor que los campesinos en sus procesiones --en honor a la Virgen o al Cristo Crucificado-- daban de alaridos en un runa simi muy parecidos a los del castellano que --en tanto repasar el cancionero de la iglesia-- echaba mano mi madre los domingos en Lima. Es decir, de modo análogo --aunque distinto-- a la hazaña de la obra de José María Arguedas (aquello de verter al español el espíritu del quechua), con su reticencia o falta de encandilamiento hacia la obra de su “paisano” mi madre en la práctica --y de modo no menos sutil-- me estaba demostrando lo siguiente: Que era viable transvasar de otro modo las lenguas. Sin utilerías. Ni exóticas escenografías o referencias. Que yo mismo era, por más limeño o cosmopolita --y sin saber el quechua-- acaso su más demorada traducción.
Texto presentado al VI Congresso Internacional Roa Bastos: Arquivos de Fronteira.
Universidade Federal da Integração Latino-Americana. Foz do Iguaçu, Brasil, sept. 28-30
»Leer más











