26/10/10: El avatar virtual/ Edgar Artaud

El avatar virtual estaba enamorado de otra
avatar virtual.
Yo era un supuesto anarquista falso,
ella era una mujer complicada.
Al salir de la virtualidad, sus imágenes
permanecían.
El avatar que era yo, siempre andaba borracho.
A veces desaparecía del mapa, no estaba
en ningún foro, ninguna red social
parecía inexplicable, pero no explica nada.
Mi avatar se embriagaba en Internet
En los mundos virtuales, en el chat,
en los foros anarquistas.
Ella desapareció para siempre.
Yo comencé a frecuentar foros imposibles,
sitios prohibidos también inconcebibles
cantinas virtuales foros de suicidas,
me quedaba tirado en los chats
tumbado en las esquinas
como un perro tímido.
Ella nunca jamás regresó.
Me quedé toda la eternidad
escuchando a los lobos
que critican esta estupidez
para vivir.
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PAISAJES CREPUSCULARES
Para vos, Señora, este crepúsculo,
esta mancha que mancha por el cielo
pájaros, siervos y escuderos.
Para vos, Señora, esta burbuja enllamada,
este cisma del poniente que la noche
al Occidente entrega.
Para vos, Señora, esta crápula vertida
que el horizonte lame,
este chirriar de fuego entre los mares,
este zumo que la brisa en áureo
viento por estribor reparte.
Para vos, Señora, este frotar de estrellas
que el amor incendia,
esta cópula de astros que entre los montes
se alza como calor humano.
LA ÚLTIMA NOCHE DE BRETON
Noche diurna de baño de espíritu
y de totuma andina donde no cabe un silencio
noche de lluvia paralítica en la mitad del espacio
noche extranjera de luz cancerosa
de migas de tamal entre nidos de buitres
noche de tul entre la trayectoria de un buque de papel
Noche de corteza de aire
de siesta de estrellas bajo llanto de sauces
noche amortajada de nubes
entre rosario de luceros rebeldes
noche tímida de mejilla de alba sonrosada
y de muñeca rota de golpe de mamut
Noche de gelatina sobre un plato de peltre
noche de cartón entre dientes de ratas
y de ojo de ahogado en el eje del mar
noche inservible de Navidad entre vahos
de epilépticas rumberas
Noche crucificada entre ladrón de sueños
de espumas y de verdades
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21/10/10: Falsa autobiografía/ Guadalupe Ángeles

Soy Janis Joplin. Busqué en las calles un amante y lo encontré. Me fui a la cama con un desconocido. Reconocí en su sexo la extrañeza. Entré en ese minuto incandescente de su vida y salí como quien abandona un paraje soleado ¿era el mar su sonrisa?, ¿fue un paraíso ese su mirar y su ansia (que ya debo olvidar) de tomarme para irse luego?
Las palabras se me hacen humo, los cuerpos que he amado nada; el tiempo se me hace duro, cruel jornada cada día para habitarla con razones, con largas caminatas, con alcohol y embriaguez constante, con canciones que alucinan de tan mías, música sagrada dentro de la que me salen alas, en la que soy lágrima, mar sereno y tempestuoso, águila poderosa, montaña de granito oscuro que brilla bajo el sol más cálido, terremoto, letal caricia, un arrullo, dádiva, una dolorosa promesa, una herida, una cascada.
He dejado de mentir, soy Janis Joplin y tomo lo que quiero, Estoy sola porque soy una borracha imposible. Me posesiono de aquellos que se me someten aunque sea por instantes. Soy la reina en ese sitio que no existe sino en mí misma, me erijo allí, en el espacio de un orgasmo como estratega, soberana y dueña. Nada me pertenece sino ese desconocido que se llama Yo. Estoy sola porque amo desesperadamente, porque me entrego sin reservas y así quiero ser amada, pero nadie se atreve. Entran y salen de mi cama, los veo irse, buscar canciones para huir de mí, los contemplo incrédula cuando se emborrachan conmigo y me ofenden, los veo ser golpeados por mí y ni así se quedan, no hay pretexto que pueda mantenernos unidos, ni a ellos, pobres borrachos, ni a mí; ellos se han disuelto en el tiempo con sus cuerpos siempre diferentes y siempre el mismo: cuerpo del vacío. Nos quisimos mucho, fueron meses o fueron horas, pero estoy sola, soy Janis Joplin y lo único que necesito es mi rabia, mi dolor para cantarlo a voz en cuello, para aullarle a la luna que me mira dentro de mi jaula, esta que me hice para esconderme de mí sin lograrlo.
Soy Janis Joplin, quienes me escuchan cantar envidian mi vehemencia; pobres, no saben que la sagrada música que me habita no logra desprenderme de la mordedura de una soledad más imaginada que vivida, pero vaya que muerde más fuerte que cualquier borrachera, embriaguez o alucinación autoinducida. No me quejo, hasta el hartazgo me habito, soy Janis Joplin y tomo lo que quiero.
Lo único que necesito es mi rabia, ninguna alegoría.
27-mayo-2010
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(Tunja, Colombia, 1962)
Letanías del escribiente (fragmento)
No me lean
Siéntanme quizás, quiéranme de pronto,
díganme que me ven,
que escuchas mi asesar contra su nuca
Es nada escribir, es mucho menos que leer
He visto niños casi de pecho escribir y escribir
jornadas enteras concentrados
cabeza gacha corazón de rodillas
Filas de niños escribiendo,
encorvados como viejos
viejos
Sanos consejos a una prostituta
Mantén la calma
todavía no acaba la noche
ve al ventorrillo de la esquina
y pide un café amargo como tú.
Mantén la calma
quizás aquella sombra que ahora surge
por una callejuela neblinosa cantando a voz en cuello
sea tu cliente de hoy
es posible también que esté embriagado
y quizás sólo atine a hablarte todo el tiempo
de su infeliz matrimonio, de los hijos que adora
tal vez te deje ver sus fotos
mientras te manosea con desgano
puede ser que se adormezca en tu regazo
sin pensar en que tú
vaciarás sus bolsillos ante el menor descuido.
En cualquier caso toma tus medidas
no vaya a ser que no tenga una sola moneda
y otra vez debas pagar el cuarto
y sentarte a llorar al borde de la cama
velando a un desconocido
tal vez más indefenso
tal vez más solitario que tú misma…
Solamente el poema
El poema no es un hombre ni una mujer ni una palabra
El hombre arriesga unas palabras
Y la mujer también
Pero el poema no es un hombre ni una mujer ni un puñado
de palabras
Por eso dice,
Tal vez por eso dice
Y hay quien lo recuerde…
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18/10/10: EDADES/ Elkin Restrepo

No es como un vaso griego
para adornar la vida
y mostrar a la vez el valor
imperecedero de algo
que ya no puede ser
esa idea de la belleza
que en algún momento
se perdió
relegando al fragmento
la partícula
la consideración de nosotros los modernos
No la cariátide el vaso
el templo
para atrapar en una forma
imperturbable
el sentido que huye
y así ofrecerle luz y lugar a lo humano
sino por el contrario
el tótem
la joya en el ojo vaciado
primitivo
de una deidad repulsiva
la lengua burda
e inhóspita
que remeda no calla
el furor bárbaro
oído entre sueños
al alba
menesterosa
de un sacramento incomprendido
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A Jacques Lacan
A James Joyce
A Alejandra Pizarnik
En verdad la culpa discúlpame tú mi amarga Mielita pues quien dijo así es voz a-cadémica sinthomita para cama o hamaca de psicoanalista que no cree en la mitra ni tampoco en política del montón "hipócrita-sadomasoquista" que devora sin pueblo en misa sin camisa las comas en estado de hostia y "santo-más" mentido santo mito parlanchín charlatoso charlatán tan charloso gobernante libresco poeta verboso periodista tramposo ¿para qué?: para comer vomitar y evitar a la Eva que va a evanescerle y no envanecerle con su ser en la letra de chucha encharcada en no-ser que chocheando en su lodo charloco. ahora. ¡concha! ¡taíno re-concho! ¡bendito africano sancocho!....... ¡I love you New York! ¡¡Turpicula res !!
Carnaval Dominicano del 2010
Santo Domingo, República Dominicana
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09/10/10: Que la guagua va en reversa
06/10/10: AVISPAS Y PÁJAROS

Avispas y pájaros
beben de la misma fuente.
Así mi corazón
--sapo y picaflor--
se te acerca.
Mi viaje a México ha sido inevitable.
Con un alma soy un ave,
con la otra husmeo en los rincones.
Óyeme resumir este duelo de espadas.
Mírame espesarme en estos minutos frágiles.
No hagas que sea inútil, que sea ridículo
decirte esta verdad a medias. La verdad de mi amor.
Interpreta mis labios, pues, lee en mis ojos.
Sustrae del tiempo como de un árbol
--como de una rama--
el fruto rojo de mi amor.
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Cómo el amor, cuchillo, lenguaje del arrimo,
diente oculto en una encía de niebla. Para decir,
cómo, mordedura, singladura en la planicie
interna de tu muslo. Es ahí, cuchillo, la encarnada
estrella que ramifica, la reviniente mutación
de su corola. Cómo, amor, la mansedumbre
ofrecida sin más, cuchillo, el yo transfigurado.
Pero tu raíz en vilo, tu respiración en una nada
de aire, dora del cielo, rizo de luz enrojecida —ah,
cómo anima este mendrugo sin un cómo de palabra.
Dime cuchillo, arrima tu labia de sangre en el oído,
oye lo que suena en el índice del miedo, lo que se
decanta en la cutícula y dispara en tu centro la voz
sin voz, la quebradiza nube del no saber, amor,
en que te incendias. Lame tu hoja. Irisa los pistilos
de tu flor-mordedura, pero vuelve, pero quédate
y venga tu reino. Ah gobierno de oros contra espadas,
ah, tu política de racional advenimiento. Cómo decir
de ti, cuchillo, cómo de tanto, amor, la voz trastoca
el fiel de la balanza. Dime lo nevado en la piel del tú
o dime nada. Cállame con ti, disuélvete conmigo.
Alguien pisa esta zona de tolvaneras. Alguien dice.
Guárdame cuchillo, en el filo de ti, iluminado.
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Podemos mirar siempre sin saber.
Unas veces es un niño que te
Extiende una mano flaca,
Otras veces un escritor peruano
Del que no sospechas nada.
Hombre alto y con canas
Que inquieto siempre está.
Mira hacia la nada
Y casi mudo,
No calla.
Parece no decir nada
Tomando con cuidado su café.
Voltea precavido
Siempre mirando sin ver.
Hombre transparente
Translúcido
Cuya mirada todos pasan,
Sin saber que en ella se esconden
Dolor y gracia.
Ojos llenos de vida y seguridad
Espesos como el café que toma,
Siempre miran sin ver.
Voz que viaja con el aire
Se pierde en la inmensidad del viento.
Palabras que llenan la habitación vacía
Palabras dardos
Palabras frías
Palabras tranquilas
Que se clavan sin permiso
En medio de la mente.
No duelen
Sí duelen.
Lo observo de nuevo,
Siempre mirando sin ver.
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