"Desde 1910 me dedico a la greguería, que nació aquel día de escepticismo y cansancio en que cogí todos los ingredientes de mi laboratorio, frasco por frasco, y los mezclé, surgiendo de su precipitado, depuración y disolución radical, la greguería. Desde entonces, la greguería es para mí la flor de todo lo que queda, lo que vive, lo que resiste más al descreimiento. La greguería ha sido perseguida, denigrada, y yo he llorado y reído por eso entremezcladamente, porque me ha dado pena y me ha hecho gracia“
Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 3 julio 1888–Buenos Aires,13 enero1963)
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Ramón Gómez de la Serna (Madrid, 3 julio 1888–Buenos Aires,13 enero1963)
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30/07/09: [No escribo a menudo]

No escribo a menudo.
Mi cabeza, mi pelo al rape,
lo hace por mí.
Canas y trinches minúsculos al viento.
Así escribe. Así no escribo
ni deletreo.
Una cabeza parda a través de la noche.
No basta el amor de Dios
ni de nuestra madre.
Ni el de todos los hombres
y el de todas las mujeres. Juntos.
Frente a las aristas cortantes
y los acantilados y los abismos
del mar justo sobre nuestra cabeza. No basta
que por un agujero entre sigilosa nuestra fe.
Ni que un relámpago, fulminante,
sean de pronto nuestras más íntimas convicciones.
Una cabeza viaja por el espacio sideral.
Tapón de la vía láctea.
Y en dirección contraria al universo.
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27/07/09: 'Marina'/ Blanca Andreu

La poeta Blanca Andreu
Te he visto, océano
te he galopado
a lomos de un violín
de madera pulida
de un potro alabeado
del color del cerezo
y eras, océano
un prado
de hierba azul
en movimiento.
Como si fueras el propio olvido
te he visitado, océano
emperador de las aguas
espejo profundo del cielo
y he visto, en sus eternas barbas de espuma
cereales azules y flores de silencio.
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26/07/09: 'el hombrecito'/ Edgar Artaud

Tal parece que Jorge ya no quiere saber nada de nosotros
tomé un litro de café y me arrellané sobre el sofá con
la biografía de Malcolm Lowry
un amigo dictará una conferencia el miércoles;
el hombrecito emergió del vaso de café, se colgó del
borde y salió del recipiente,
hace mucho calor allí dentro;
ayer dormí en el vaso de la licuadora
incómodo entre las aspas amenazadoras
es mejor la enfermedad que el remedio,
mi amigo y colega Juan Viagra parece enloquecido
tiene un olfato especial para captar mujeres en periodo
entonces comienza a aullar, todo el tiempo aúlla
los vecinos se molestan, parece un lobo y
su familia se acongoja, estoy seguro de que en prisión
continuará aullando, siempre aullando;
no entiendo porqué Jorge se ha desentendido tal vez lo
molestamos, tal vez no quiso saber nada de nosotros,
el hombrecito ahora se ha dormido, parece cómodo encima
de la mesa,
ingiero café para reírme de todos ustedes,
espero llegar a los sesenta y nueve, la edad perfecta
para engendrar un hijo y que éste no se esconda debajo
de la cama.
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Ahora ya sé por qué
canto a la vida oscura y sus ensalmos,
le arrebato a la muerte este destello:
cosa, idea, que sube hasta mi mente como tórtola
blanca. Esto es la magia
o, acaso, el infeliz descubrimiento
de ese fervor que acerca nuestra mano
a la profunda realidad. Es mayo en los espejos
terrenales, tiempo
de transición oscura hacia el prodigio
de mentida creación. Se hacen las flores como pañuelos
de saludo al hombre
que, en la luz, aun duda de su dicha; admira,
relaciona los términos, se acuna
en la canción del día, sueña, se arroba en lo mudable de
la esfera.
Arca de doble fondo es la conciencia.
En esa caja mágica y oscura
que, polvorienta lágrima, arrincona
tantos fraudes y heridas, no hago trampas:
tan sólo escondo, por pudor, dolores y recuerdos
de muerte, algunos lutos
del corazón que, en sombras, se impacienta.
Abro mi caja al alba, mis sentidos.
Basura matinal torvos murciélagos
podrían ser las luces que destapo con mi oficio de
mago. Mas la suerte
y ese amor con que toco la existencia
me hacen hundir la mano hasta lo hondo
y allá, en lo oscuro, palpo seda fresca, escarcha blanca
hacia la vida, pájaro
de libertad que al ámbito emociona.
Cuesta, cuesta vivir. Y cada día
deambulo del mito al desencanto, en este ritual.
Peregrinaje absurdo
que, a escondidas, lloro sin consuelo.
Así quemo mis artes, me consumo
en mi taller de magia. Sufro agónico, letal para mí
mismo, ante el espejo
de las falaces ilusiones. Sueño, excavo
mi condición mortal: madera, tumba, caja de doble
fondo a donde un día
habré de regresar para sumarme a ese misterio
mágico de sombras.
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16/07/09: Poetas puertorriqueños del fin de siglo (antología efímera )/ Luis Felipe Díaz [Lizza Fernanda]

He dicho que no quiero el mar
Si tiene la tinta que imagino,
La gota de sudor del obrero
O del erizo,
Sólo quiero ver televisión
Como quien toma veneno
Los domingos
(reinsidentedellupus, José Raúl González, “Gallego”)
El tránsito es un espejo. El único peligro de tener una direc-
Ción es pensar demasiado en el retorno. No tengo la velocidad
De la luz, por eso esta fascinación por los letreros, el celoso
Neón de palabras. Viajera, no quiero explicaciones. Ven a
Jugar en mi puente levadizo –lo único feudal del castillo es
Arena--. El aire se desvanece lo sólido. Uso las manos para
Tocar la evidencia. Lo ligero se sale con la suya.
(Cannibalia, Rafael Acevedo)
La vida es un segundo
Que no tiene que ser una tormenta de siglos.
Dale un espacio a la miseria
Y al banquete de la vida
(idus de marzo, Julio César Pol)
Hay un adorable aparato libre de todo trauma
Es menester levantarle un altar
Y enchufarlo
(Fracturas del devenir, John Torres)
Ayer escuché el himno nacional
Y un impulso patriótico me movió
Casi involuntariamente
A apagar la tele.
(Casquillos, J.D. Capiello Ortiz)
Entonces nos fuimos sentando uno a uno
Sin orden
Ni control
Listos y ávidos de ironías
Desesperados por sentir la bóveda del salón
Cambiar.
Acalorados de emoción
Nos sentamos ahí
Fieles y hambrientos
Listos para conjugar (escribir)
Lo que otros dijeron
Mucho antes que nosotros.
(Realid(h)ades, Amarilis Tavárez Vales)
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12/07/09: Niña golosa / Alexis Gómez Rosa

El poeta dominicano, A. G. R.
A los doce años me gustó el tipo
que mataba las vacas:
un carnicero enorme a quien llamaban Felipe.
Verlo meter el cuchillo y escuchar las vacas
mugir temor y desespero,
me atestaban contra la pared, sufriendo
en entrepiernas, aquel corto escalofrío
que reclamaba un mundo.
Felipe, Felipe Aracena, un moreno de bíceps
gladiadores, destinado a cometer mayores
asesinatos mejores.
Y rimó, como en los viejos tiempos:
perfidia y pasión en el torrente sanguíneo.
Desde pequeña lo espiaba la sangre
lo atenazaba el candor.
Mis hermanas no lo prefiguraron mis amigas:
un carnicero angelical, brazo de niño,
imaginaba mi febril
y precoz adolescencia.
Gustaba él del bolero lo derramaba
con la más fina estocada.
Yo lo escuché una vez exhibiendo su animal
ensangrentado, y dejé aquel chorro de agua
majarme el clítoris erguido.
(Tiempo después supe que así se llamaba
esa glándula del tembleque y el gusto).
Tenía doce años y me gustaba
ir al matadero. El olor de la sangre
me hizo parir tres hijos.
De Marginal de una lengua que persigue su forma (2009)
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El muchacho mira a la muchacha.
Ella es bella. Tiene los hombros delicados
y los brazos casi rectos pero bien dibujados.
Tiene los pechos breves y ofrecidos.
El muchacho mira a la muchacha.
A ella le sobran las pestañas
y tiene el talle alto y los cabellos
levemente perfumados.
El muchacho mira a la muchacha.
Ella luce el rostro lavado
y las uñas despintadas sentada aquí
en la biblioteca.
El muchacho mira a la muchacha.
Ella apenas tiene quince
y tiene los dedos de veinte
y tiene los ojos de veinte
y el caminar de una chica de veinte años.
El muchacho mira a la muchacha.
Ella al fin
charla y sonríe y se marcha
con una de sus amigas.
El muchacho mira a la muchacha.
De El corazón y la escritura (1996)
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Gegen das Geheimnis
der Interpretation. Ich weine.
Seit Tagen. Es ist lange her
dass ich weinen wollte.
So lange, seitdem ich nicht verstehe.
So viele Stunden, die
meine jetzigen Schritte begründen.
Mein trauriges Hundegesicht zeigt sich
an jeder Straßenecke.
Mein Bruder Eduardo ist vor einem Monat verstorben.
Er starb arm, doch ohne Schulden.
Er starb arm, doch ohne Zweifel.
Seine Hände zweifelten nicht.
Auch seine Stimme nicht. Noch seine Liebe.
Meine Schwester Elena übernahm die Ausgaben
für das Krematorium. Und Lucy, seine Witwe,
bewahrt für uns die Asche auf.
An all dem nahm ich nur dadurch teil,
indem ich einer Dunkelhäutigen
die Augen verdrehte. Die blauschwarzen und schneeweißen
Augen meiner Schwarzen. Gleichgültig dem Tod gegenüber.
Traducción: Petra Schmid (Freie Universität Berlin)
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05/07/09: Caral

En vez del cráneo de una calavera
acaricio una piedra que he traído a Lima
desde la cinco veces milenaria
ciudad de Caral.
Es un canto rodado grande,
perfectamente plano en su base,
que utilizo para tener en pie
algunos libros. Para tenerme en pie.
Ápice de alguna lengua.
La luna en cuarto menguante,
a manera ejemplo.
Y junto con esta piedra
--de agigantadas papilas
y evidentes cicatrices –
les escribo.
Ella de cinco mil años;
la mía de cincuenta.
Irregulares, quiñadas,
y gozosas lenguas gustativas.
No menos sexuales, por cierto.
La libra de toto se mide por la vista
y se mide por la lengua.
Como lo saben muy bien
mis discursivos colegas dominicanos.
La luna en cuarto menguante,
a manera de ejemplo.
De Soledad impura (2009)
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