Músicos:
Jon Lord: Teclados.
Ritchie Blackmore: Guitarra.
Ian Paice: Batería.
Roger Glover: Bajo.
Ian Gillan: Voz.
I. COMENTARIO
Luego de tres discos en los cuales el tecladista Jon Lord llevó la batuta indiscutible, el Mark I de Deep Purple se disolvió para dar lugar al Mark II conformado por los más o menos desconocidos Ian Gillan y Roger Glover. La segunda gran diferencia, es que luego de realizado el fallido experimental "Concerto for Group and Orchestra" -una vez más bajo el mando de Lord-, el cual no tuvo la acogida esperada, los roles cambiaron y esta vez la dirección de la banda recayó en Ritchie Blackmore. Es en este contexto que se edita el "Deep Purple In Rock".
Sin duda, este disco es una vuelta de tuerca a lo que estuvi haciendo Purple en los últimos años. Basta con escuchar el inicio del disco -inicio curiosamente excluido de la edición norteamericana- para notar la diferencia: Blackmore, Lord, Glover y Paice "destrozando" sus instrumentos para abrir paso a un sensacional pasaje de teclado (está la anécdota aquí del error de Lord, inmediatamente subsanado y llevado magistralmente a una excelente resolución). Con este álbum, Deep Purple se impone como una de las mega bandas (al lado de Led Zeppelin y Black Sabbath) que representan el hard-rock de los setenta.
El impacto de este disco fue tal que no sólo confirmó a Ritchie Blackmore como el líder de la banda, sino que consagró al mark II (esto con ayuda del posterior álbum "Machine Head" desde luego) como la alineación púrpura por excelencia. Y en efecto, este disco no tiene pierde, tenemos de principio a fin (quiero remarcar esto: a lo largo del disco no hay caídas estrepitosas, todo es intenso, todo es brutal, con una pequeñísima excepción de la última canción cuyo solo final de guitarra, a mi parecer, se extiende más de lo que debería) una seguidilla de rockas del más alto calibre, donde -casi sin proponérselo- la stratocaster de Ritchie Blackmore se entrelaza en una feroz lucha con el hammond de John Lord en una serie de alucinantes solos (de resaltar la batalla en Flight Of The Rat). La batería es un arma asesina donde el baterista Ian Paice renueva las municiones inagotablemente (de resaltar el sonido metálico de Living Wreck). El bajo de Roger Glover es preciso en su interpretación (notable en Speed King), y por supuesto, el excelente Ian Gillan mostrándose como una de la gargantas virtuosas del Hard-Rock (por supuesto aquí, Child In Time).
Es interesante notar que la calidad de sonido del disco (incluso en la edición remasterizada, que es un trabajo muy cuidado) siempre se nota como deficiente, pero lo curioso es que no se trata que las canciones son tan buenas que este detalle se puede obviar, sino que este detalle hace que las canciones tengan una crudeza que no se pueda creer. No existe otro disco de Purple con un sonido tan crudo y desgarrado como este.
Si le entras al hard-rock -y no has oído este disco, lo cual sería inconcebible-, o quieres entrar a él (este fue mi boleto de entrada al género, por cierto), este disco te ofrece satisfacción garantizada.
II. FUNDAMENTOS
Temas calientes:
01. Speed King
02. Bloodsucker
03. Child In Time
04. Flight Of The Rat
05. Into The Fire
06. Living Wreck
Temas tibios:
07. Hard Loving Man
Temas fríos:
¡Oh, blasfemia!
Mejor tema del disco: Child In Time.
III. CALIFICACION
Este tribunal califica el presente disco con el puntaje: 19/20.
Regístrese, publíquese, comuníquese.