Recientemente leí, en el brilllante libro sobre José Martí escrito por Reinerio Arce del Seminario Matanzas de Cuba, unos párrafos que realmente me sacudieron y me dejaron temblando. En el texto referido Martí está denunciando a los sacerdotes católicos en la Cuba del siglo XIX:
¿Qué juicio debes de formar de un hombre que dice que te va a hacer un gran bien, que lo tiene en su mano, que sin él te condenas, que de él depende tu salvación, y por unas monedas de plata te niega ese inmenso beneficio? ¿No es ese hombre un malvado, un egoista, un avaricioso? ¿Qué ideas te haces de Dios, si fuera Dios de veras quien enviase semejantes mensajeros?






