Formacion de futuros sacerdotes, religiosos y religiosas. Vida consagrada.

Formación de religiosos y religiosas - Perú

noviembre 07, 2006

II. CONC GNRLS: EL/LA FORMADOR/A Y EL/LA FORMANDO/A

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 01:41 — Visto: 992 veces
EL/LA FORMADOR/A
Su función primordial es acompañar en el discernimiento y la maduración vocacional. Es esencialmente una educadora espiritual (Discernimiento y orientación) por ello le corresponde un don, la capacidad de detectar la presencia de Dios en su vida y en la de las que acompaña; pero además, realiza otras labores como de directora de la etapa (Planeamiento, programación, ejecución, evaluación, corrección y retroalimentación) Su mediación educativa es afectiva (respeta, da confianza, da soporte afectivo) y cognitiva (procura que logren el perfil). En un clima de Fe. Informa periódicamente a la Superiora General del progreso de las jóvenes. Ha de poseer una comprobada madurez vocacional, afectiva, moral y espiritual. “Dignos y capaces” dice el CIC (c. 626). Su madurez afectiva es dinámica no acabada. Madurez moral y Espiritual quieren decir que tiene una vivencia de Dios, es consciente de que Él le/la ama y se relaciona con el/ella de una manera especial; es capaz de reflexión espiritual, de formular el paso de Dios en su vida y comunicarlo a las jóvenes pedagógicamente. Es testigo/a y agente de la identidad carismática. Su idoneidad moral entraña autenticidad, “fidelidad en su consagración, humilde perseverante” (L.G. 46) una fidelidad que se hace en el camino.
Ha de tener amor a los jóvenes, tiempo, paciencia y comprensión empática con ellos (Cf. OFIR 31). Capacidad de trabajar en equipo, formando entre sí y con sus discípulos una familia unida (Cf. OFIR 32). Medio insustituible de su trabajo es el diálogo directo y regular, pero destacamos también los encuentros informales, por la naturalidad y espontaneidad.
Otros colaboradores: el confesor y el director espiritual (Buscarles uno es tarea principal OFIR 30)
Jesús es su modelo: Él muestra un interés por la persona (Jn 15, 15); las conoce y acepta tal como son (Jn 14, 8-10); las respeta, sobre todo cuando están en crisis (Jn 20, 27); ejerce su autoridad con discreta caridad (Jn 20, 25); se sitúa dentro de la Comunidad y la dirige desde el Amor (Jn 13, 3-5); Jesús les habla de la necesidad de su pasión y les invita a compartir su cruz (Lc 9, 22); crea una comunidad para la misión (Mt 17, 4).

EL/LA FORMANDO/A Es el/ella el primer/a responsable de su potencial llamada y elección. Debe abrir toda su vida a la acción del Espíritu Santo, recrriendo con generosidad el camino formativo, acogiendo con fe las ayudas que el Señor y la Iglesia le ofrecen" (Vita Consecrata n° 65). Para recibir una formación fructuosa (noviciado) se requiere por parte de la candidata, salud física, madurez psicológica proporcionada a la edad, 18 años cumplidos, idoneidad para la vida social, adecuada firmeza en la vida cristiana (ser bautizada y confirmada, libre de impedimentos canónicos), aptitud, recta intención y libre voluntad de consagrarse a Dios y a la Iglesia en la vida propia del instituto. Asimismo se pide a el / la joven una participación seria con responsabilidad y buen ánimo, dejarse guiar, mostrando sinceridad y transparencia, y una actitud permanente de oración y conversión de vida. Estos son sus requisitos básicos. Además, ha de compartir y evaluar regularmente con su formador/a el avance en su proyecto de formación tanto personal como de la etapa y ha de recurrir a la confesión frecuente y a la dirección espiritual, medios indispensables para su crecimiento. Para pasar a la siguiente etapa ha de tener en cuenta los perfiles exigidos.
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noviembre 07, 2006

II CONC GNRLS: AGENTES Y ÁMBITOS DE LA FORMACIÓN

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 01:32 — Visto: 917 veces
La Trinidad
• Es Dios quien llama y quien conserva a lo largo de nuestra vida la iniciativa. "Fiel es Dios quien les llama y es Él quien les santificará" (1 Tes 5, 23). La formación es una participación de la acción del Padre que, mediante el Espíritu, infunde en el corazón de los jóvenes y de las jóvenes los sentimientos de su Hijo'. (VC 66). La llamada nace del 'encuentro interior con el amor de Cristo' (Poniendo en él los ojos le amó, Mt 10,21). La llamada abarca a toda la persona a tal punto que esta no se pertenece sino que pertenece a Cristo, (OFIR 8.9), hace suyos sus sentimientos y su modo de vida cuando estaba entre los hombres y mujeres. Su consagración y su misión.
• Jesús no se contentó con llamar a sus discípulos, los educó pacientemente y luego de la resurrección les envió el Espíritu 'conduciéndoles a la verdad completa' (OFIR 19). El verdadero formador es el Espíritu Santo, el espíritu de Jesús que, con la colaboración personal y responsable del formando y de los formadores, va encaminando al/a joven en el pleno seguimiento de Cristo al estilo carismático y originario de la congregación, vivido en un aquí y ahora. (Clara / Juan B.). El espíritu actúa en el corazón, enseña, llama, guía, nos llena de sus dones, consuela y viene en ayuda de nuestra debilidad, haciéndonos llamar Abba al Padre. (Cf. Vita Consecrata 17.19.66)
• (Agregar) El Cristo de nuestros fundadores..('xx')

María
• La Virgen María siempre ha estado asociada siempre a la obra del Espíritu. Nos ha sido dada por Jesús como Madre. Ella es modelo de acogida y de seguimiento de Jesús. Pues nadie acoge al Hijo sino en la humildad de una vida sencilla y orante dedicada a la búsqueda y meditación de la palabra de Dios y en la disponibilidad amorosa para realizar sus proyectos para nuestra vida.
• María es modelo de consagrada, no sólo es su discípula sino que asume el modo de vida de su Hijo. Abandonándose totalmente a la obra que Dios quiso realizar en ella. (OFIR 20.) Es Maestra en el servicio generosos y el seguimiento incondicional (VC 28).
• (Agregar) La veneración de María en nuestra congregación ('xx').

La Iglesia (OFIR 21 - 25)
• La vida consagrada pertenece a su vida y a su santidad (LG 44). Su don total a Dios 'une al religioso/a a la Iglesia y a su misterio de manera especial, llevándolo a obrar con una entrega total para el bien de todo el cuerpo', y la Iglesia, por sus pastores, eleva la profesión a la dignidad de estado canónico y, en su liturgia, la presenta como un estado consagrado a Dios.
• La Iglesia alimenta a los consagrados con el pan de la Palabra y el de la Eucaristía, y con el sacramento de la reconciliación y los hace partícipes de la misión profética de comunión y de servicio.
• La tarea formativa se ha de realizar en comunión con la Iglesia, enseñándole a sentir 'con' y 'en' la Iglesia, en obediencia filial a los pastores y al Papa, principio y fundamento de la unidad de fe y comunión de toda la Iglesia.

El / la Provincial o Superiora Mayor c/ su consejo.
• Primer y último responsable del programa de formación.
• Función: Le/s corresponde la tarea de supervisión general (Nivel político - gobierno) en fidelidad a los Principios. “Ordena” la elaboración del Plan local, “lo aprueba” y supervisa su ejecución. Nombrar formadores/as nuevos y promover su formación. Dar a conocer el estado de la formación.
• Tarea especial: Define finalmente la aceptación o salida de un joven. (C/excepciones). (c. 641)
• Modo: Gobierno, autoridad de decidir y mandar, con discernimiento, fomentando la obediencia voluntaria, sus iniciativas, respetándolas, escuchándolas. Solicitud, corrección, paciencia, ejemplo de virtudes, alimento espiritual. (cc. 618. 619). Confianza, respeto a la conciencia (630, 220).

El consejo de formadores/as
• Miembros: Encargados de las etapas de formación, promotores de estudio, etc.
• Tareas: Le corresponde Elaboración y seguimiento del Plan de Formación Local. (Planificar, evaluar, dar pautas, aplicaciones.) Compartir experiencias del trabajo. Unificando criterios, poniéndose al día en la pedagogía y demás disciplinas humanas como en los aspectos teológico - espirituales que afectan a la formación. Asesorar e informar al superior/a en los asuntos de la formación. Promover el interés y la participación de la comunidad provincial o regional en la formación.
• Seguimiento de los formandos y en especial casos críticos.
• Promoción de futuros/as formadores.

La comunidad. Provincial y/o Casa.
Es el MEDIO (ecológico) de formación. Conjunto de discípulos. “Una comunidad es formadora en la medida que permite a cada uno de sus miembros crecer en la fidelidad al Señor..” (OFIR 26)
• Condiciones: Los /as hermanos/as de la comunidad deben respetar el régimen propio de la etapa y la autoridad del formador /a. No debe faltar ninguna de las condiciones para una formación completa: espiritual, intelectual, cultural, litúrgica, comunitaria y pastoral.
• Apoyo indirecto: Animación y TESTIMONIO, diálogo y amistad, centrada en la Eucaristía, purificada por la penitencia, intercambio continuo de bienes espirituales y materiales, ayuda generosa, atmósfera espiritual, austeridad de vida, sencillez, estímulo apostólico.
• Apoyo directo: Colaboran en las distinta áreas. Apostólica, espiritual, litúrgica, etc.
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noviembre 07, 2006

II. CONC GNRLS: CRITERIOS Y CLIMA DE LA FORMACION

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 01:28 — Visto: 1455 veces
LA FORMACIÓN ES DESDE Y PARA LA MISIÓN - INCULTURACIÓN
Un carisma origina una espiritualidad. Desde la misión se descubre lo propio y específico del carisma institucional. Hay que formar desde los apostolados propios. Priorizando nuestros campos de acción y los rostros que nos han sido encomendados. Acorde a las prioridades de nuestra Misión X. La misión y la comunidad ha de acoger y hacer crecer los valores, usos y costumbres de las diferentes culturas peruanas de las vocaciones que recibimos y de aquellos lugares donde estamos.

LA FORMACIÓN ES PERSONALIZADA Y PROGRESIVA
Dicha formación nos exige ser respetuosos de la dignidad del/a formando/a, siendo conscientes de las diferentes identidades personales, espirituales, culturales como de las gracias que el Señor le ha dado a cada una/o para desarrollarlas. La comunidad y el/la formador/a animan a que cada uno/a dé una respuesta personal a Dios, desde sus potencialidades y límites. El/la debe responder a su llamada a hacer suya nuestra identidad en el Perú. El/a/ formador/a acompaña por medio de un plan de crecimiento personal, de encuentros / diálogos formales e informales. El carácter progresivo de la formación, toma en cuenta los acentos propios de cada etapa. La Promoción vocacional y los primeros contactos promueven y acogen candidatos/as, el Contacto residencial o aspirantado permite un mejor conocimiento mutuo candidatos/as - congregación, seleccionando a las que ofrecen una real esperanza, el Postulantado la confirma y cultiva la presencia de aptitudes de madurez humana y cristiana, como aptitudes básicas para la vida comunitaria, y claridad y rectitud en su motivación. Toca al Noviciado la formación de la vida espiritual en el carisma propio, buscando que la joven "asimile de mente y corazón el espíritu de la congregación". El Juniorado consolida y desarrolla toda la formación del noviciado, profundizándola, cultivando la formación intelectual y organizando las experiencias apostólicas propias.

LA FORMACIÓN ES ACOMPAÑAR A LA RESPONSABILIDAD
Si el/la joven debe responder, debe participar responsable y motivadamente. Con autenticidad y transparencia. Ha de dejarse acompañar y mostrar permanente conversión y dedicación a Dios. La joven / el joven es la primer/a responsable de su formación (OFIR n° 29). Para crecer, con el acompañamiento cercano del/a formador/a, ha de desarrollar autonomía moral ejerciendo responsablemente su libertad. Ejercitándose en el discernimiento constante de la voluntad de Dios que nos llega por las inspiraciones del Espíritu Santo y la comunidad, y supone asumir los valores evangélicos, consagrados y propios de la institución.
El/La formador/a ha de ser 'democrático/a', estableciendo una relación pedagógica con el/la formando/a equilibrada, donde prime el discernimiento constante y no la imposición de uno/a y el relajamiento del/a otro/a; en un clima de confianza y libertad. Vivir en comunidad supone compartir responsabilidades y trabajos desde las primeras etapas de formación. La corresponsabilidad y subsidiariedad son principios básicos en la organización y vida comunitaria.

LA FORMACIÓN ES GLOBAL E INTEGRAL
“La formación debe abarcar la persona entera de tal modo que toda actitud y todo comportamiento manifiesten la plena y gozosa pertenencia a Dios, tanto en los momentos importantes como en las circunstancias de la vida cotidiana” (Vita Consecrata n° 65)
Ser hombres y mujeres renovados supone que alcance la madurez y perfeccionamiento en todas sus dimensiones sin reducir la formación a lo académico o pastoral. Hay que evitar formaciones parciales que exageran un acento, hay que atender todas sus dimensiones. La dimensión humana, la cristiana y la congregacional. Lo global hace referencia a la unidad en tensión, sin detrimento del acento respectivo de cada etapa; todos los valores y elementos fundamentales de la vida religiosa y carismática del insitituto, deben trabajarse en ella.

CLIMA COMUNITARIO
Fuera de los indicados en los criterios, insistir en el clima de ORACIÓN, AFECTO y RESPETO que hacen posible el discernimiento y educación religiosa.
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noviembre 07, 2006

II. CONC GNRLS: IDENTIDAD GNRAL Y PART DEL INSTITUTO

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Vida cristiana en general
“Es necesario suscitar en cada chica un verdadero anhelo de santidad, un fuerte deseo de conversión y de renovación personal en un clima de oración siempre más intensa y de solidaria acogida del prójimo, especialmente del más necesitado” (Juan pablo II, Tertio millennio adveniente. 42 en Vida Consagrada,39).

Vida religiosa
“En cuanto consagración de toda la persona, la vida religiosa manifiesta en la Iglesia la admirable unión esponsal establecida por Dios, signo de la vida futura. Así el religioso cumple su plena donación como un sacrificio ofrecido a Dios, por el cual toda su existencia se convierte en un culto permanente ofrecido a Dios en la caridad”. (CIC 607)
Los consejos son como el eje conductor de la vida religiosa (consagrada), ya que ellos expresan de manera completa y significativa, el radicalismo evangélico que la caracteriza. (OFIR 12)

Vida consagrada de nuestro Instituto
La radicalización de aquella consagración cristiana es la conformación consagrada. “Por la profesión de los consejos evangélicos hecha en la Iglesia (el religioso) pretende liberarse de las rémoras que podrían apartarle del fervor de la caridad y de la perfección del culto divino y es consagrado más íntimamente al servicio de Dios" (LG 44). Sin embargo, tal consagración no es uniforme, pues cada Instituto asumen un aspecto de Cristo “cuando ora, cuando anuncia el evangelio, cuando hace el bien a los hombres..” (LG. y CIC 578). Así, lo que existe es una determinada conformación consagrada que origina un seguidor de Jesucristo, a la manera propia de nuestros fundadores/as.

Nuestro carisma fundacional nos propone:

(A continuación se sugiere unas categorías en las que la Vida y Misión de la congregación se ve reflejada, respondiendo a las fidelidades exigidas, paricularmente a nuestros destinatarios).

1. Defina el carisma y mística de su congregación
Ejem. “Que en el corazón de nuestra vida y misión esté la llamada de amor que Dios nos hace a cada una y a todas como comunidad a amar a Cristo, el Buen Samaritano, quien nos invita a testimoniar y a proclamar con Él la Buena Nueva de ‘compasión sanación y liberación’”. (Presente los valores personales y comunitarios de su institución)

2. Los rostros que ayer como hoy tienen por encomendados
Ejem. “Encontrarlo y servirlo en los enfermos agonizantes, en los niños, sus preferidos; en los jóvenes que buscan el significado de la vida y, en general, en toda persona que sufre”.

3. Los campos de acción, que en fidelidad a su carisma, hoy deben atender
Ejem. “Recordando que el apostolado de las Hermanas del Buen Socorro encontró desde el principio expresión en la educación de los niños y en el cuidado de los moribundos, haciendo de la salud y de la educación, de la catequesis y de la promoción humana, nuestros campos de acción”.

4. Consigne sus líneas de acción, prioridades, ‘aggionadas’
Ejem. “Los fines de nuestra congregación son la evangelización, siendo testigos de la buena nueva de esperanza justicia y paz, aliviando el sufrimiento humano, la promoción de una vida más digna y el respeto por los derechos humanos”.

Los ejemplos están tomados del Plan de Formación de las Hns del Buen Socorro de París.
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noviembre 07, 2006

II. CONC GNRLS: PRINCIPIOS DE LA FORMACIÓN

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 12:38 — Visto: 732 veces
De acuerdo al fin de la formación, hay que elaborar la Identidad (perfil del egresado religioso/a) que aspiramos a vivir y que proponemos a los jóvenes candidatos a asimilar y recrear. Sus valores y dinamismos fundamentales están determinados por las fidelidades expresadas en el documento vaticano Religiosos y Promoción Humana.

1. Fidelidad a Cristo y al evangelio,
2. Fidelidad a la Iglesia y a su misión en América Latina,
3. Fidelidad a la Vida religiosa y a nuestro carisma. Expuesto según la renovación del concilio Vaticano II, las leyes de la Iglesia, otros documentos eclesiales, nuestras Constituciones, y demás publicaciones, y
4. Fidelidad a los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Atendiendo su situación social, política, económica, cultural y religiosa de las zonas del Perú en que trabajamos.

El perfil supone el cruce de las exigencias evangélicas, eclesiales y carismáticas que poseen nuestras instituciones y, por otra parte, una respuesta efectiva a las exigencias de los hombres y mujeres a los que servimos. Su punto de partida es el MARCO SITUACIONAL antes mencionado.
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noviembre 07, 2006

II. CONC GNRLS: FINES Y OBJETIVOS EN LA FORMACIÓN

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 12:21 — Visto: 1061 veces
Fin de la Vida Consagrada
+ “..El fin de la vida consagrada consiste en la conformación con el Señor y su total oblación, a esto se debe orientar ante todo la formación. Se trata de un itinerario de progresiva asimilación de los sentimientos de Cristo hacia el Padre”. (VC 65)

Fin de la Formación
+ “El fin primordial de la formación es permitir que los candidatos a la vida religiosa y los jóvenes profesos descubran en primer lugar, asimilen y profundicen después, en qué consiste la identidad del religioso. Solamente en estas condiciones la persona consagrada a Dios se insertará en el mundo como un testimonio significativo, eficaz y fiel”. (Juan Pablo II en la UISG 7.V.85; en OFIR, CIVCSVA, 1990).

Objetivo de la formación
+ Que la/el joven, cooperando libremente con la gracia de la vocación divina y bajo la dirección de sus maestros y demás formadores, madure e integre, a través de las sucesivas etapas de la formación inicial, su personalidad humana, con la vivencia de la fe cristiana y los valores y elementos fundamentales de la vida X que la comunidad le presenta como expresión vivida del evangelismo … … … tal como lo describe la constitución y desarrollan nuestras demás leyes y los textos de los Capítulos Generales y Provinciales.

Dimesión estruturante de la Formación
* "La dimensión espiritual sigue siendo prioritaria. “La formación religiosa en sus diferentes fases, inicial y permanente, tiene como objetivo principal el sumergir a los religiosos en la experiencia de Dios y ayudarles a perfeccionarla progresivamente en su vida” (Dimensión Contemplativa de la Vida Religiosa, 17). OFIR 35
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noviembre 07, 2006

II. CONC. GNRLS: LA FORMACIÓN RELIGIOSA INSTITUCIONAL

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 12:11 — Visto: 993 veces
Se denomina formación institucional al periodo inicial de la formación religiosa que comprende las siguientes etapas:
Promoción vocacional,
Aspirantado,
Postulantado,
Noviciado,
Juniorado y
Preparación para los votos perpetuos.
Su fundamento radica en que la vocación religiosa es como una semilla cuyo crecimiento depende de la nueva tierra en que cae y de su cuidado diligente, así la vocación religiosa depende de la persona que la recibe, de las formadoras que la dirigen y de la acción del Espíritu Santo que asegura su crecimiento . Dicha formación se lleva a cabo de acuerdo a los principios de renovación de la Vida Religiosa pos conciliar como a los criterios teológicos, espirituales y pedagógicos más adecuados, por ello se brinda a la joven una armoniosa y completa formación humana y espiritual, doctrinal y práctica.
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noviembre 07, 2006

Marco situacional

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 12:01 — Visto: 1447 veces
Perfil actual: Se trata de elaborar un diagnóstico de la formanda y religiosa del instituto ‘X’, dentro de un contexto mayor: la situación de la vida y misión de la congregación frente al entorno en que se da o quiere dar el servicio.
A continuación un ejemplo, pero se sugiere un análisis FODA usando como categorías las dimensiones de la formación. Véase.

Perfil juvenil de nuestros/as candidatos/as

Los y las jóvenes con quienes trabajamos en los lugares donde la (…) está presente, son en su mayoría, pobres, sin embargo son creativos, vehementes, entusiastas, serviciales y gustan de formar comunidad, con una alegría que contagia. Ellos y ellas comparten sus sueños y experiencias juveniles; se agrupan y buscan sentirse alguien dentro de un grupo, están influenciados por la moda, la música; necesitan de la música y el ruido que los aleja del silencio y la soledad y sus problemas sociales y familiares (delincuencia, drogas, alcoholismo, diferencia generacional con los padres, desempleo) mientras deben realizar las tareas propias de la adolescencia: búsqueda de su identidad y autonomía, independencia de la autoridad paterna, búsqueda de pareja, pertenencia a un grupo de amigos y amigas, iniciar sus estudios superiores a la par que buscar empleo. No gustan de las estructuras, sufren crisis al entrar en una sistematización, muchos carecen de convicciones profundas. Pero, por el contrario, hay jóvenes que prefieren un sistema muy estructurado y una disciplina fuerte y vertical, tener las cosas claras y seguras.

Un alto porcentaje de nuestras vocaciones viene de familias desestructuradas (solo papá o mamá, padrastro o madrastra, ausencia de papas) y, en algunos casos, de familias denominadas despóticas en las cuales han sufrido algún tipo de maltrato o violencia física, emocional y/o sexual. Los hijos han interiorizado la imagen autoritaria del padre y las hijas la imagen de la madre como una persona sufrida, víctima, trabajadora; o viven con la consecuencia del abandono de algunos de los padres. Indicadores de ese pasado son baja autoestima, inseguridad básica, susceptibilidad, inestabilidad emocional, heridas afectivas, fuerte necesidad de afecto y reconocimiento. En restringidos casos, nuestras vocaciones presentan fijaciones difíciles de integrar y cambiar que les hace mostrarse muchas veces deprimidas y sin una clara motivación para la vida religiosa consagrada.

Desde un punto de vista psicológico muy general, los problemas centrales de los jóvenes giran en torno a: la inseguridad básica (falla en la autoestima y la relación de confianza en el otro), la falta de autonomía, y la dificultad para establecer relaciones profundas / sólidas / saludables así como compromisos / responsabilidades. Se percibe falta de sentido crítico y compromiso social, algunos evaden responsabilidades dentro de la familia y la sociedad. Algunas entran a una edad muy prematura, en la adolescencia sea cronológica o psicológica. La entrada en la congregación, en estas condiciones, disminuye la capacidad de crecer psicológica y espiritualmente, lo que puede tener consecuencias más tarde.

Varias de nuestras vocaciones provienen de entornos culturalmente cerrados. Han crecido en barrios y pueblos donde las escuelas son deficientes o hay carencia de organizaciones sociales o instituciones del estado que tendrían como función la promoción humana. Se detecta en estas jóvenes un bajo nivel académico, dificultades para el pensamiento abstracto y todo lo que supone el ejercicio intelectual. Además desconocen la realidad local, nacional e internacional.

Imbuidas de una fe popular, algunas poseen gran sentido de fe y oración, otras al contrario, traen experiencias de fe muy pobre. No vienen de una familia practicante y no tienen experiencia de vida parroquial, apostolado y comunidad. Por otra parte, frecuentemente la imagen de Dios está ligada con su pasado familiar y es la de un padre castigador, lejano, juez. Hay también quienes portan creencias falsas y supersticiones.

Las jóvenes poseen una gran capacidad de búsqueda y deseos de identificarse con un ideal, sed de libertad, valoran el respeto 'quieren ser sujetos y no objetos', sensibles a la realidad del otro y apertura a lo nuevo. Son prontas para la solidaridad y los proyectos misioneros, buscan vivir momentos fuertes que les lleva a experiencias sobre la presencia de Dios en su vida. En cuanto al conocimiento de la Congregación, identifican a ésta por sus servicios. Algunas tienen cierto conocimiento del carisma Congregacional. Vocacionalmente lo que les motiva a ingresar es el Testimonio de algunas Hermanas que conocieron en la pastoral o en la parroquia. Para otras la motivación está junta a un deseo de salir de su entorno y de su pasado, un refugio y perciben a la vida religiosa como una vida ‘sin problemas’ y desconectada de los trajines político-sociales.

Este texto recoge importantes colaboraciones de la CRP, las Hnas del Buen Socorro de París y las Hnas Franciscanas de Syracuse, New York. Asimismo agradezco a la Dr. Cecilia Cosamalon por sus aportes en lo psicológico.


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noviembre 07, 2006

0. Definición y Partes de un Plan

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 11:28 — Visto: 1156 veces
Planificar es prever los medios adecuados al logro de los fines futuros. El Plan de formación es un instrumento pedagógico donde encontrará el marco situacional del joven en formación, el marco teórico (conceptos genericos de la formación) y el marco operativo (propuesta curricular).
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noviembre 07, 2006

INDICE

Categoría: MARCO TEÓRICO — janguerry @ 11:05 — Visto: 615 veces
0. DEFINICIÓN Y PARTES DE UN PLAN

I. MARCO SITUACIONAL

II. CONCEPTOS GENERALES
1. La vocación, el seguimiento de Cristo
2. Definición de la formación consagrada y Objetivo general de la formación
3. Criterios teológicos - pedagógicos
4. Funciones y tareas de la Formación
5. Agentes de la formación
6. Ambiente, clima de la formación
7. Dimensiones de la Formación
8. Etapas (Sinopsis)

BIBLIOGRAFÍA
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