Archivo de la categoría: Poesía

Algo de letras como aporte

Quédate en Colombia

Entre las Farc y Contras
En los campos de amapola
Y la venta de droga.

Viviendo el calor intenso
Que te hace sudar
Como bestia de jungla
Que siempre has sido.
Colombia es ahora tu hogar,
Más violento quizá
Que tu raíz o la mía;
Quédate allá, por Cundinamarca
Donde te enseñaron a odiar
Mas no a mentir
(Eso viene de origen).
En una fosa común
Alguien, algún día
Hallará tu alma;
Tu cuerpo deambula quién sabe dónde…
Pero, ¿a quién le importa eso ahora?
20110127-selva-choco.jpg

Este poema es una mera composición lírica, para alguien del Perú. No tengo ningún afán de criticar un país al cual admiro de varias maneras (Colombia y Perú), y siendo mexicano no hay mucha razón de algo que pueda considerarse crítica. Asunto aclarado. Sigue leyendo

Félix

Félix, ¿feliz?
quisiera saber si eres,
o si te faltara algo
para alcanzar ese Cielo.

Pucallpa, Ucayalli
selva tropical peruana
ciudad junto a caudaloso río
puerto de carga que palpita
sacando trozos de jungla
por barco, hacia otros hemisferios…

Y con ello matando la vida misma,
al trópico, al bosque…

Félix,
semidesnudo, a tus quince años.
¿Serás feliz?
de ser parte involuntaria
-de algo inmoral-
que es tu trabajo:

Aserrar la selva sangrante,
tu mundo…
para no sufrir hambre,
aunque descalzo andes.

Cargando madera, por José Zavala

Pucallpa, puerto por José Zavala
Sigue leyendo

La mujer bipolar que bajaba del desierto (poema)

Diana, lluvia
la mujer bipolar que bajaba del desierto… a este pueblo.

Diana, la inestable; la mujer que a diario vivía
la violencia de Juárez.
Que desde entonces, se sabía tanto –callando-
embriagándose todos de resignación.

Diana, por eso y más, llegaba a este pueblo
tan violenta y alterada
a este mismo insensato lugar, muy al sur
y se le veía con desprecio:

Por su ajustada ropa que exhibía sus carnes
-en ese tiempo firmes, y abundantes-,
o por su pelo de carmesí teñido…
Pero más sus actitudes de soberbia, sus gritos
sus cotidianos escándalos;
sus clímax de expresión seguidos por depresiones
y el llanto…
Todas esas lágrimas que en Juárez se le guardaban
Viviendo su dolor, el de las asesinadas, los ilegales
.

Ahora Juárez ya no es un infierno.

Ahora Juárez ya es mil infiernos.

Donde muertos y decapitados abundan,
las mujeres ya ni siquiera son noticia.

Ahora Diana, ya no viene con su lluvia
Su inestabilidad, su drama y llanto.

Diana ni siquiera viene.

Quizá esté muerta,
como tantos y tantas…
como las autoridades formales,
como la esperanza de miles
.

Nunca supieron de su trastorno bipolar,
Pero acá en esta ciudad, la siguen repudiando.
Diana, lluvia, siempre fue desierto
(y alguna vez quiso talar mi selva de amores).

Juárez se sume en la violencia (Video del New York Times en El Comercio)

Tomada de internet

Foto de internet

Tomada de internet

Sigue leyendo

Poema emergente por las muertes de Michael Jakcson y Farrah Fawcett

Equívocos
Hoy por la noche, al salir del trabajo
me tomó por sorpresa una noticia:
¡Michael Jackson ha muerto!

No es que no pueda creerlo
¿de qué sirvieron entonces
las excentricidades?

Una cámara de oxigeno
dormir dentro de una burbuja
y quemar la ropa a diario
por temor a los gérmenes.

La muerte nunca pide permiso
tampoco se anuncia
mucho menos respeta esas
y otras manías.

Llega de improviso
serena mustia, callada tranquila.
en el momento exacto.

Dirán: “hoy comienza la leyenda”
y eso nadie puede negarlo.
El rey del pop será también
el rey de lo extraño:

Negro, blanco.
Andrógino, misógino.
Cabrioleando siempre hacia atrás
como resorte regurgitado.
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …

Hoy por la noche al salir del trabajo
me encontré con otra noticia, está
sí la creí y mis ojos
se colmaron de llanto:

¡Farrah Fawcett ha muerto!
Y es que la lógica indica
que los ángeles siempre
regresan al cielo.

Yabel René

Yabel… me sorprendió tanto que hayas compartido tu poema -a manera de comentario- en mi blog… que me he tomado la libertad de colocarlo en mi espacio y por supuesto, reconocerte tanto la autoría como lo bello de tus versos. Veo que también eres paisano… colega docente… poeta y fotógrafo (una especie de alma gemela).

Garabatos oxidados: Yabel René

Sigue leyendo

Quisiera que…

Quisiera que bebieras menos.
Deseo inútil, seguirás en ello
Como a mí mismo me gusta hacerlo.

Quisiera que tuvieras cierta clase,
Un sofisticado estilo, al cual yo he renunciado -en parte-,
Aunque mantenga distinciones en otra.
Tú, con cachet, quizá no te vaya,
Ya tienes demasiadas marcas.
Sería bueno también
Que nos tragáramos el orgullo,
Esa necedad que tanto nos salta.
En fin,
En este breve tiempo fueron escuetos deseos.
Realmente no me importa siquiera
Que te destruyas bebiendo sin poesía
Te desveles por desencanto,
O que marches con soberbia en las tristes calles
De un pueblo sin recuerdo, harto de violencia…
De donde nuevamente me iré,
Pero ahora para siempre…
Porque mi vida corre peligro,
Un peligro de mediocridad y tristeza.
Imagen de José Zavala

Sigue leyendo

La última y nos vamos

La última y nos vamos, te dije
Justo cuando deseaba seguir bebiendo
Buscando en tus ojos negros
Cómo robarte la noche.

La última y quizá me convidarías un beso…
Pero tú te sentías en peligro
Lejana de esos recursos
-tan tuyos-
Negándote entonces, a todo
A contarme más de tu vida,
Y deseabas retirarte de mi compañía.

Mira que esto es un mero recuerdo.
Ahora estamos tan lejos,
Yo, sigo bebiendo
Ya cambié el sentido del “nos vamos”
Por un “nos amanecemos, juntos, acostados”.

Pero justo el recuerdo me provoca
Recordando, escribiendo…
Y bebiendo.
Aún puedo bailar,
Y creo que lo hago bien…
Aunque siga recordando aquella
“última y nos vamos”.

Autoimagen de José Zavala

Sigue leyendo

El precio de mi ego (Poema)

El precio de mi ego
Depende del brillo del sol
No tanto del calor, en cambio
De la proximidad de las lluvias.

Estriba de una tarde fresca en casa,
De la bella fatalidad de beber solo,
Dialogando conmigo;
De las compañías que evito por su mediocridad.
O bien,
De navegar por mares de música,
De aguas bravas, calmas, claras y oscuras,
No aptas para viajeros de lo mismo.
O de tus recuerdos…
De mis miles de olvidos que siempre justifico
De todo eso que pudo ser… y se dio en parte
-por eso recuerdo, sino ¿para qué?-
De todo eso que pudo crecer entre nosotros…
Y se dio, cabalmente.

Por eso sueño que regreso a una vida diaria más estable,
Por eso reviso mi correo a diario, aunque quizás has muerto…
Ya no vivas en el Planeta… aunque en mis pensamientos te sostienes.

Lo bueno es que ya se nubla el cielo.
Las lluvias se aproximan
De la mano de mayo.
Luego junio…
Y entonces julio, y allí algo puede cambiar…
Para entonces mi ego no tendrá valor siquiera,
Pero mientras esto ocurre
Quiero disfrutar un lapso breve de gloria.

Sigue leyendo

Manifiesto 2009

Primeramente, me alejaré del océano virtual del Internet, para evitar navegar tanto y absurdamente. En cambio, mis nuevas naves serán mis libros -como en antaño-; tantos y tantos, acumulados entre tiempos y distancias.

No redactaré más cartas que no regresan. Renuncio a rescatar amistades que ya están muertas. Contestaré dichoso lo que llegue, aunque bloquearé cualquier correo en cadena; y eliminaré a los contactos que allí están… pero que ni saludan, ni contestan.

No descargaré más música; dejaré de buscar en mis nostalgias aquellos discos que me conmovieron –por su fuerza o sus penas-. ¡Que se cubra con novedades el pasado! Ahora, sólo escucharé por cientos de horas lo que aquí tenga.

En lo terrenal, seguiré alejado de las religiones; de las falsas, que sólo limitan. Y más lejos aún de quienes se entregaron a ellas, por cobardía; por una esperanza de cambiar lo que nunca se atrevían.

Además, evitaré totalmente a las quejumbrosos, los fatalistas, los politizados; a los aferrados, los necios y amargados. No quiero beber más de su vinagre.

Igual de quienes negaron su patria; los que se fueron: ¡Que no vuelvan! ¡Que allá se queden! En su paraíso, mejor así, porque aquí no caben.

No llamaré más por teléfono…pero gustoso lo contestaré -si es que lo escucho-. Dejaré que los otros aprendan a comunicarse con el pensamiento (yo puedo, ¿podrás tú?).

No perdonaré más a nadie, de hecho ni me sentiré herido ni molesto, o aludido. La vulnerabilidad ya no me va… en verdad porque no existe ninguna falta que olvidar.

Seguiré blogueando, pero de vez en cuando; sin metas en números, o halagos. (Prioridad a lo medido, lo académico; a mi estrés docente)

No beberé menos, quizá más (si la economía y las obligaciones me permiten).

Viajaré cada vez que haya una nave por zarpar, sin decirle adiós a nadie y sin llevar mucho peso en equipaje o alguna dirección empapelada. Las postales se extinguieron, ¿acaso no lo sabes?

Y ya no regresaré con recuerdos para otros -que ni agradecen-. No cansaré mi espalda más, y mis memorias estarán por dentro, no serán compartidas: Quedarán suspendidas, vivas, respirando en el lugar donde surgieron.

Quizá no me aprecies en el 2009, y eso no me importa; pero quería que lo supieras.

Sigue leyendo

Adoro los lunes

Adoro los lunes a pesar
De ser meros amagos de días
Tan apurados, tan preocupados pero ingenuamente
Esperanzadores.

Me gusta este primer día de la semana
Sin importar que me canse tanto siempre
Y hago planes sobre los siguientes
Sin olvidar, por supuesto, mis tragos del viernes.

Y llega el sábado, ¡bello día!
Después, un domingo de limbo
Esperando entonces toda la renovada fe
De los caóticos lunes.

Ante tanta negatividad y fatalismo que se respira en mi país, y como posible vacuna para el pesimismo que ha llegado como epidemia… intento volver a ser crear poesía. Nada mal. Algo bueno tenía que afectarme esta época de oscuridad y de miseria.

Imagen de José Zavala

Imagen de mosaicos de una mesa artesanal que pude retratar en una feria en la ciudad de Limache, a una hora y media de Valparaíso en Chile. Enero de 2008. Sigue leyendo