Archivo de la categoría: Peruanidades

Situaciones para comprender y mejorar en Perú

Y a mí, ¿qué diablos me importa que su cartera sea Gucci?

Lo conocí leyendo el infame diario peruano El Comercio (Chichamercio, nombre reformulado por mí). Al principio fue considerado un urban hero. Su novia fue agredida (nunca supe si a insultos, o la ametrallaron o le pellizcaron sus carnes) por un par de delincuentes que no esperaban que el Romeo haya salido ser un Bruce Lee versión peruana o algo así… y el Batichico los mató a tiros y no con el puño de la grulla o con la patada del búfalo o alguna otra técnica shaolín que él –porque además es un joven empresario opulento- pudo pagar a algún gran sensei oriental instalado en Lima para serle enseñada.

Recuerdo bien, fue aplaudido por muchos porque precisamente somos muchos –y solo en este punto me incluiré- estamos hartos de la delincuencia que existe en todas las partes del mundo.

Primera cápsula histórica
: Fui robado dos veces en Lima, pepeado también otra vez y mi sentimiento hacia esas personas fue en verdad de desearles muerte. Fui robado una vez en Managua -e intentado asaltar otra- y al auxilio del ladrón llegaron varios… y en mi auxilio tanto militares como policías prefirieron huir sin ocultar su cara de terror… y en mi país, pues la verdad NO quiero ni viajar a Acapulco y le pienso mucho antes de ir al D.F. Es decir, para donde uno mire, la cosa está caliente.

Miro el video donde habla este señor, y en verdad no deja de sorprenderme:

“Esos dos idiotas que han muerto” (¿no sería mejor que tú los mataste?), ni en la memoria ofrece un poco de respeto a los finados.

Su explicación de armas, más que elocuente: “Una semiautomática ¡taa-taaa!” ¿Qué tanto él ese las ha usado? Realmente cuando explica lo del casquillo, su corporalidad me asombra: “Dos revólveres… ¡nunca he dicho pistolas!” (¡Ahhh esa entonación en su voz!) Él les ahorrará el tiempo de búsqueda ya que los casquillos se quedaron en los tambores de las armas.

Pero cuando dice que su novia llevaba una cartera “Gucci marrón con beige” llego a un clímax desbordante… ¿qué diablos me importa que sea Gucci? ¿O quiere hacer énfasis que ese accesorio puede costar 500 dólares? ¿Un lujo que solo alguien de la clase y glamour de él y su novia pueden pagarse?

“¡Yo voy exhumar esos cuerpos!”- Viene como otra de sus poderosas declaraciones. Pero no me queda claro si él irá con pico y pala a sacarlos por sus meros calzones, o si va contratar algunos operarios desempleados necesitados de su plana o si con su dinero –además- puede sacar una orden judicial de hacer eso… porque lo noto tan Supermán que no sé qué esperar en verdad. Bueno, ya agregar a lo anterior que la razón de semejante capricho era “saber qué tanto de droga tenían en el cerebro” pues rebasa toda mi paciencia.

Cápsula dos: Todos odiamos el crimen. Nadie queremos ser víctimas y, cuando lo somos, deseamos la muerte de los criminales. Pero (¿por qué siempre hay peros?), cuando existen sociedades tan cargadas de odios culturales, tan llenas de prejuicio y rechazo hacia los otros, cuando personas se creen tan divinas porque compran carteras carísimas o toman clases particulares de artes marciales mixtas y ser así respetados por sus semejantes… ¿puede entonces la víctima ser el victimario?

Conclusión: La fiscal es incapaz, ¿qué acaso no vio que la cartera era Gucci?

20121119-gucci_carteras_diseno.jpg

¡Un lujo solo de la beautiful people!

Ver: Luis Miguel Llanos tildó de “incapaz” a la fiscal que lo denunció

Sigue leyendo

Carlos Cacho y su ‘vida mutilada’

Reinas del drama, vividores de excesos, personalidades inmaduras, individuos inacabados. Hombres que apenas son adolescentes, mujeres que son niñas… gays que son un conflicto (para ellos y para todos).

Una vez más el turno de un personaje de una televisión que no aporta, solo acompleja más a una sociedad que no se acepta. Una sociedad que no conoce su historia para entenderse, para dejar el dolor de lado y reconstruirse. Cuando esto ocurre sirve como paliativo aparece la omnipresente televisión con su interminable galería de freaks. Gente que no propone nada positivo, que no puede ser modelo a seguir de nadie; gente que solo sabe herir y burlarse de los demás.

Un gay practicando la misoginia. Un homo homofóbico. Una mujer agresiva y frustrada… Es la opción de algo mal llamado entretenimiento que, desconozco, si genera realmente gozo, paz o más rencores y rechazo en un país que tiene tantas cosas por explotar (menos sus personajes ridículos, sus complejos bélicos, su cocina única –pero para ellos-).

20110616-ccc.jpg

Nacido con el sexo equivocado. Educado de una manera inadecuada. Y contratado por la televisión para dar lástima… este personaje caprichoso e hiriente cometió un delito. Creyó que con sus poses de diva, sus gritos neuróticos o su drama perfeccionado no afrentaría alguna consecuencia.

Ahora ha declarado que: “su vida quedó mutilada”. En lugar de aceptar que él mismo se automutiló desde mucho tiempo atrás.
Sigue leyendo

Lima, la homofóbica

Esta mañana entré -como es mi pésima costumbre- a visitar el Diario Chichamercio y, entre un abanico de noticias bizarras como patéticas me encontré con que Policías agredieron a gays que se besaban en el Centro de Lima. De hecho se besaban frente a la Catedral… suficiente provocación para una sociedad conservadora y de doble moral como la peruana (y muchas más en el Mundo).

Ver el video me causó una serie de sensaciones y pensamientos, como tengo la manía de jugar con simbolismos.

Es bien sabido que Centro Lima es una zona, digamos, más gay pero nada tolerante. El Centro de una gran ciudad como lo es la capital del Perú es el sitio de convergencia de personas de todos los distritos, de todos los conos (y al decir cono, ya uso un término despectivo). Si hay un lugar que favorezca la reunión de identidades tiene que ser geográficamente uno estratégico.

Alguna vez tuve conocidos serenos en el Centro. Dentro de la forma de pensar que puede tener un lumpen, un individuo sin criticidad, un necesitado de un famélico sueldo solo cabe recibir órdenes… y era claro que ellas venían de una jerarquía superior. Mis conocidos serenos eran solamente unas máquinas de obediencia. Claro que dentro de su mente no abierta por una educación sólida y humanista; también eran homofóbicos.

En otro nivel a sottovoce se decía también, que varios de ellos -los más atléticos y acholados- a su vez le hacían favores sexuales a algunos de sus “superiores” a cambio de dinero y canonjías. Una doble moral tácita y selectivamente olvidada. Y aún con esto, me aseguraban que eran guardianes de “las buenas costumbres”; costumbres ciertamente hegemónicas no reflexionadas.

También noté cuando viví en Lima, que el Centro era el territorio a conquistar por los grupos marginados como los LGTB (lesbian, gay, travesti & bis). Era el lugar de las opciones mediáticas y las querellas.

Al ver este extraño video de este hecho, donde me parece que todo estaba pensado y calculado: iba pasar lo que pasó. Vi a unos policías sufrir de estrés mientras desesperados individuos histéricos y suicidas se declaraban NO criminales por su identidad sexual.

Pero, ¿qué se gana con esto? Comunidad gay contra policías. Resentidos sociales contra individuos maquinizados no pensantes.

Lima y muchas partes del Perú están muy lejos de ser una sociedad tolerante. Las ideologías inquisidoras heredadas por la realeza española siguen demasiado vigentes, ayudadas en un sistema de rechazo y discriminación implantado poderosamente en la sociedad, y cuya educación formal escolarizada e informal (mass media) lejos de buscar la emancipación garantizan la permanencia de una forma de pensar primitiva e insensible.

Creo que los golpes y empujones tenían que ser con el Cardenal, el Alcalde, el Presidente, con Carlos Álvarez y Carlos Cacho (disculpen si me equivoco en estos nombres) que son, quienes fomentan con sus dichos y acciones la homofobia, la autoburla y la discriminación en todos los sentidos. Sigue leyendo

Un monstruo llamado Martha Hildebrant

Martha Hildebrandt me parece tan patética. O quizá El Comercio (Chichamercio) que se apoya en ella para “ofrecer una alternativa cultural” en un diario tan cuestionado.

Los temas que esta “ilustrísima” mujer (de horrenda cara cual máscara de Halloween) me parecen tan banales y superficiales, que solo El Chichamercio puede considerarlos de valor para sus lectores. Algo así como ahora Laura Bozzo para Televisa…

Para Martha, el lenguaje existe bajo rigurosísimas normas. Fuera de ellas no hay opción.

No sé cuál sea su “magnífica” formación académica, pero me parece ciertamente disfuncional. Su fin en cada participación impresa es autoproclamarse como la Autoridad del Idioma, cuando el idioma es algo vivo… y que depende de sus miles de hablantes para crecer, fortalecerse y enriquecerse.

La cara de Martha me repugna, eso debo admitirlo. Me inspira vómito… y solo hablo de su cara, porque, afortunadamente las fotos chichamercias no muestran su obeso, fláccido y demacrado cuerpo.

Ella puede burlarse, demeritar a los otros bajo la idea del “purismo lingüístico“, cuando ella solo manifiesta un “putismo idiomático“.

Esta fealdad de mujer, es peruana… simbólicamente hablando, porque es obvio que vive del origen de su apellido extranjero, si se apellidara andina o de la selváticamente no existiría en Perú (fuera de ese país ni en broma puede concebirse).

Nunca la he querido, es otra verdad. Y cuando vivía en Lima y pasaba por los puestos de Bambabooks veía un título llamado El Habla Culta me ganaba la risa.

El extremo vino cuando esta “cultísima” lingüista le dio por criticar de manera negativa al Nobel Peruano Vargas Llosa dada “su mediocre redacción”… entonces fui al W.C. a cagar un rato… y tardé bastante.

20110205-MH.png

Sigue leyendo

¿Un Presidente “terrible”?

Al pueblo, pan y circo. Es una antigua máxima romana que explicaba como tener enajenada a una población, y ejemplo seguido por muchas figuras políticas llámense dictadores o Presidentes.

Sin embargo, en la realidad actual, el pan siempre le toca conseguirlo al mismo “pueblo”. Pero el circo allí está: Se le llama justicia, política… o televisión.

Hay países donde el hambre de circo no para. Reflejo inequívoco de frustraciones sociales, de realidades negativas que, lejos de controlarse, se disparan. En casos así, surgen engendros mediáticos, capaces de todo por ganar un poco de atención (queriendo llenar enormes vacíos existenciales).

Mi recuerdo más negativo de Bayly, y sus “artículos”, lo leí en cierto diario de “a china” en diciembre de 2007 o enero de 2008. En él, con unas lacrimosas palabras se declaraba solito y despreciado por medio mundo (que el dolor que embriagaba su alma era el peor de los castigos), y que sólo un coeficiente intelectual menor llamado Tongo, lo había acogido como amigo.

Pero en ese artículo esta aberración mediática NO era capaz de reflexionar qué hacía (o sea, lo que vendía por T.V.) y que así, difícilmente alguien podía apreciarlo.

Claro que para una personalidad inmadura, buscadora de fama y dinero, provocadora, bravucona, rencorosa… mediática a más no querer usará siempre algún mecanismo de defensa que le diga que la soledad es sinónimo de éxito, de envidia… y no de actos inmaduros y venenosos que desde niño fue enseñado a repetir.

Bueno, como circo es curioso. En sus lapsus de falta de amor ha sido capaz de declarar guerras graciosas a medio mundo, pero no sabe reconocer cuando llega al hastío. Bayly es pues, un payaso de circo. Y de circo pobre.

¿Quién puede considerarlo “periodista”?
¿Es ético? ¿Aporta algo positive siquiera? ¿Promueve cambio? ¡NOOO! Le gusta hacer olas, nada más.

De novelista mejor ni digo nada. Asco total.

No creo que este individuo sea “un fenómeno”. No creo que nadie siquiera vote por él. Dice que quiere ser candidato presidencial del Perú. Ser la figura principal de un país ciertamente indefinido –como muchos países de América Latina-. Un país herido a rabiar y que necesita un verdadero líder, que integre y promueva justicia, paz, igualdad y bondades.

Bayly en cambio genera querellas. Rencores homo, reclamos bisexuales… Carece de una cualidad conciliadora (que también la carece el actual presidente), de una diplomacia internacional, de una responsabilidad en sus palabras.

Bueno, si Perú quisiera la guerra con Bolivia y Venezuela, usar la bandera del Cusco en toda su extensión cromática, escandalizar a toda su población (porque Bayly pensará primero por él, después, por ella misma), entonces, puede lograr algo.

Pero dudo en verdad que se lance como candidato (hay otras cositas en este asunto). Y peor aún, que alguien le haga tantito caso.
Sigue leyendo

La destrucción de Chan Chan

Siempre hace falta un hecho con cierta carga simbólica y que sea más o menos inmoral por sus significaciones –más que por el mismo acto- para generar reacciones necesarias a manera de catarsis en las sociedades reprimidas. Esos hechos son privilegio de pocos; o sea, muchos pueden recurrir a ellos, pero solo cuando su impacto deviene mediático se hacen las olas de tsunamis ideológicos. Esa ola hasta acá me ha llegado y me ha embriagado, al grado que yo también quiero opinar. Agárrense entonces.

Un grupo de adolescentes escolares andaban en las ruinas de Chan Chan e hicieron gala de idiotez el resto es histeria.

No por sus actos, claro está, esto ha ocurrido y sigue ocurriendo a diario. Su virtud fue su ingenuidad, su estupidez; haber colgado sus acciones –tan comunes en la juventud actual- en el sitio generador de fama… o destructor de egos: YouTube.

Insisto, yo –como extranjero que alguna vez radiqué en Perú- pude ver muchos daños a las huacas de todas partes, así como a otro tipo de obras naturales o arquitectónicas… tengan el título de patrimonio o no. Y eso no es exclusivo del Perú. La singularidad viene a ser la tontería de haberse lucido on-line, exponerse ante el mundo glocal; lo que ocurrió en Trujillo se volvió mundial.

No creo en indignaciones nacionales. O sea, se manifiestan, es claro; pero sus razones las cuestiono tanto… Yo prefiero creer en motivos de unión para los desunidos. Qué mejor que una causa llamada “nacionalistapara generar una –más ridícula aún- conciencia colectiva y pedir un castigo ejemplar contra esos retrógradas.

– ¡Su cabeza! ¡Pena de muerte!
– ¡Sí! ¡Sí!
– ¡Ahora atacarán Machu Picchu! (Ese gran orgullo nacional que más de medio Perú ni siquiera ha visitado)

¡Uyyyy, sí! Ridículos en extremo.

Insisto, esto siempre ha pasado y nunca vi precauciones al respecto.

Ahora cuestiono lo siguiente:

¿Por qué el primero en abrir boca fue un directivo de esa escuela olivense? Quizá porque nadie mejor que él sabe todas las anomalías incurridas para realizar ese viaje, que como viaje debía tener una previa socialización, objetivos claros, un reglamento estricto de viaje, un fin pedagógico… un compromiso mutuo de padres, docentes, directivos…

¿No había algún profesor o guía turístico en ese grupo? Parece que no, ¿por qué? ¿Acaso no es otra anomalía escuela-complejo turístico-municipalidad en cuestión? ¿Por qué entonces echarle toda la culpa a los mocosos? (Yo, cuando estuve en Chan Chan, para no hacerle al bobo de manera solitaria, pagué mi propia guía personal que allí abundaba y se ofrecían desesperadamente, para que cuando menos me explicara el asunto)

¿Nadie toma en cuenta que “esta travesura” (como dicen sus sorprendidos padres) pudo ser algo así como un rite of passage (si es que alguien conocer el término? ¿Una manera adolescente –sumamente idiota pero entendible- de ganar fama con las chicas y los amigos? ¿Por qué hacer un super drama con esto?

En cambio, otros sucesos más críticos ni siquiera merecen esa prioridad de escándalo mediático:

¿Por qué los accidentes de carretera no generan comentarios del tipo: que el dueño, administrador o Ministro de Transportes pidan disculpas públicas?

¿O esos cuestionados futbolistas salidos de las discos en la madrugada, justo horas antes de un duelo decisivo han alguna vez pedido una disculpa?

Creo que el caso del audioescándalo de las concesiones petroleras tampoco generó un reclamo de disculpa pública…. Ni el esperpento de la Magaly pidió disculpa propiamente al andar jugando a la acusadora (sólo se limitó a leer el resolutivo).

En mi viaje a Machu Picchu me tocó ver cómo había extranjeros que se pasaban por los testículos las indicaciones de no usar bastón ni menos picos para caminar entre las ruinasy los sumisos guías a ellos NO les decían nada… pero si el turista hablaba español sí le echaban en cara las cosas. Y en mi parecer la arrogancia europea hace y deshace lo que visita (¡¡H de P!!).

¿Acaso estos agravios no tienen la carga simbólica de ser causas de indignación “nacionalista”?
¡Ahhh! Pero el espía chileno, uyyyyyy, ¡ese es otro caso!

Algo muy interesante sería analizar el por qué del hecho del ataque a la huaca. No solo considero fue una manera de ganar fama (una fama que nunca esperaron seguramente, el Dios Tube fue demasiado generoso con ellos), sino interpretar eso que hicieron… y dijeron.

¿Realmente hay motivos para querer a la patria, aparte de aquellos de todo mundo piensa que debieran tenerse? ¿Hay en verdad países que puedan ofrecer justicia, igualdad y oportunidad a todos sus habitantes? (Basta mirar la casa de uno de los “criminales” y me queda claro que NO puede amar a su país ) Porque cuando menos, ni sus padres, ni sus profesores… ni menos una camada de cuestionables políticos han podido hacérselo creer a estos jóvenes.

Muchas veces pensamos que el enemigo es un país vecino, cuando en verdad está dentro del país… o de la misma casa, dentro de la misma cabeza.

Sigue leyendo

Los “concejos” del MSN Perú

Salí de una de mis cuentas de correo cuando este curioso anuncio atrapó mi atención:

MSN Perú

Fuente: MSN Perú

Entonces, puse en duda mis siempre sólidos conocimientos de ortografía y decidí tomar una bocanada de humildad y revisar la palabra rara…

RAE, resultado

Fuente: La real Real casa que “pule, fija y da esplendor” (alguna vez tuve un profe que de eso no salía).

Y bueno, quizá no sea para tanto… o a lo mejor es imperdonable que “el equipo MSN” cometa crasos errores con sus consejos en su sitio… total: Una bella oportunidad para postear algo, jajaja.

MSN Perú

Fuente: MSN Perú

Cabe decir que dentro del artículo en sí ese error no se cometía (Como escribir mensajes SMS y evitarse dolores).

Sigue leyendo

Querellas Homo: Paolín Lin Lin, Paolo Guerrero y Carlos Álvarez

Llegué a considerar a Carlos Álvarez como un magnífico cómico por un par de años. Muchos de sus personajes me parecían muy agudos y encantadores, pero era el hecho que él se atreviera a tocar a personajes recurrentes a faltas morales para ridiculizarlos. Precisamente parte de su magia humorística consistía en esto, en explotar duramente a los individuos que no debían haber incurrido a situaciones que les dieran una mala fama por su rango político, o ser cuando menos figuras morales y públicas.

Como en lo personal no comulgo con las religiones, las crueles sátiras hacia el Padre Maritín me parecían exquisitas (¡Horrooooor!). Y bueno, por haber mencionado una más sin olvidar las imitaciones a los expresidentes peruanos y los polémicos jugadores de la albirroja. En uno de sus intentos creativos este señor Álvarez logró nuevamente generar un personaje fascinante: Paolín Lin Lin, basado vagamente en ciertos modales quizá infantiles quizá caprichosos del futbolista Paolo Guerrero. Esta nueva personificación tenía además un ingrediente especial para enganchar al público; lo insinuaba amanerado, inmaduro… claramente homosexual.

Paolo tiene ciertas características que –yo percibo- pueden llevarlo a ser parcialmente rechazado por cierto grupo de personas. Si bien al principio su garra y fuerza en el deporte le generaban halagos, el tremendo ocaso de la selección peruana fue contribuyendo quizá a que la gente se entregara más a Paolín Lin Lin que a la persona de Paolo Guerrero: Internacional, rico, famoso, mujeriego, engreído por su madre… y el único que le sobró carácter para detener a la figura abusiva (y que representa por muchas cualidades de sus cualidades mucho de la sociedad peruana) de Magaly Medina.

Pero bueno, mi historia ahora va al grano.

Carlos Álvarez –imagino- siempre supo de las molestias que le generaba a Guerrero. Estas situaciones eran de dominio público ya que constantemente eran documentadas por los medios. Yo mismo recuerdo un conato de bronca en el aeropuerto –después de una de las tantas derrotas de la Selección- cuando alguien le gritó a Guerrero “homosexual”. El señor Álvarez no dejó ni un solo momento de aprovechar ese personaje, que concientemente e inmoralmente dañaba al futbolista.

Y de repente Guerrero dijo que “como Álvarez es homosexual, cree que todos lo son” y…el Señor de las Bromas, el siempre sonriente cómico, el que se decía de “correa ancha” lo amenazó con demandarlo.

Tantas demandas o amenazas de demandas entre los personajes de la televisión peruana ya me parecen patológicas, ¿realmente son felices todos estos oportunistas explotadores de la molestia ajena? Deberían serlo, creo, ya que al menos se enriquecen con esto.

La verdad me sentí muy decepcionado de Álvarez cuando declaró que recurriría a ese recurso… de hecho, pensé que realmente era de la miserable calaña de la Magaly, y eso es demasiado bajo.

Imagen tomada de internet

Carlos Álvarez como El Chino Fujimori. Imagen tomada de internet.

Epílogo:

Manolo Solano es homosexual. Tiene 60 años de serlo pero él cree que nadie lo sabe aún. Una vez, en una charla contextualizante de la idiosincrasia limeña, él me contó que Carlos Álvarez era un gay bien famoso en Lima, que precisamente conoció a uno de los cómicos de su programa El Especial del Humor (el trigueño chato que hace representaciones de El Chorri y el chofer-amante del Padre Maritín) en un espectáculo callejero en la mismísima Plaza San Martín y, que una semana después, el cómico callejero en cuestión comenzó a salir On-the-Air, quedando claro el intercambio de “beneficios”.

Pero en el caso de Manolo y de Carlos, y tal como lo dijo Guerrero, lo malo es que “cuando alguien es homosexual, cree que todos los demás lo son”.
Sigue leyendo

Sobre los programas peruanos que ridiculizan a otros

En esta entrada haré algunas reflexiones sobre esta generación de programas de la televisión peruana, cuya “gracia” consiste en exhibir y ridiculizar a terceros, pero bajo la premisa de “que no se refieren directamente a sus afectados. ¿Es posible esto? ¿Bajo qué condiciones se da esta fiebre de espectáculos de dudosa ética? ¿Por qué en Perú son tan aceptados?

Está de moda este dilema, ¿atentan o no contra terceros? Logrando un efecto de polarización en la población. Hay quien asegura que es “una obligación natural tener correa” y permitir que se dé esto; otros más recatados –y quizá menos- aseguran que es un atentando contra la persona misma en cuestión.

Desconozco cundo empezó esta tendencia, pero seguro que no es nueva. De hecho “la periodista” Magaly –ahora en prisión- pudiera ser la iniciadora de una serie de prácticas televisivas inmorales totalmente, pero con tanta aceptación de parte de los consumidores de “distracción” mediática que terminó generando magníficos dividendos.

Porque es imposible llamar cultura o entretenimiento a ese tipo de programas, me limito al término de distracción analogándolo a un mero paliativo existencial, el cual más adelante explicaré.

Pero el caso de “la periodista” no es siquiera el único, y aquí debo de quitarme las cargas emocionales que puedan afectar mis juicios. Hay más programas dirigidos por cuestionables individuos que de ninguna manera deben llamarse periodistas. Es decir, ¿su trabajo es realmente de beneficio para la sociedad y la mejor calidad de vida en este país? ¿Cuál es el caso de exhibir a un “grupo muestra” de la población? Basta ver que los escogidos personajes generalmente no representan a nadie de importancia con repercusiones en la vida política, cultural o económica del país.

El grupo muestra se limita a personajes faranduleros de una vida desordenada. Seguramente seres frustrados e incapaces de hallar un sentido positivo a su vida que no sea su mera exhibición –por descuido o por narcisismo- de conductas patológicas y escandalosas.

Y no puede ser periodismo, porque en lo poco que he visto esta tendencia televisiva de entrometerse con ellos carece totalmente de una metodología formal además, e insisto mucho en ello, no tiene ninguna relevante función para la mejora de la vida en el país.

¿Por qué “la periodista” llegó a la cárcel? Y evitaré mi frase guardada de “¡Ya le tocaba!” limitándome a decir, ¿tan difícil era demostrar que la foto del Paolo era a esa hora? Si yo me dedicara al “oficio del periodismo de ese tipo” (gracias a dios que no me arrastro en la grada) no habría tenido ningún problema en demostrarlo, y no por medio de testigos “amenazados para callar” sino aunado de un layout fotográfico demostrando todas las condiciones de ese día y esa hora y ya (¡pero no!). Pero es demasiado complejo para gente que, sin tener una preparación formal trabaja en programas mediocres que cuyo único objetivo es generar ganancias estratosféricas…

Justo ahora veo en las noticias el caso de Carlos Álvarez y las amenazas que recibe. Él se justifica diciendo que sus personajes “no representan realmente” a los verdaderos y cuestionables protagonistas. Pero el parecido (las máscaras) y el contexto son casi idénticos –y qué decir de la ingeniosa chapa-… y el programa de Álvarez y Benavides me encanta, y no por eso puedo decir que efectivamente, no atenta contra nadie.

Al menos El Especial del Humor tiene ciertas cualidades que pudieran ayudarle si yo quisiera justificar su existencia. Su mismo nombre lo aclara, todo por el humor; y vaya que lo hacen muy bien. Sin embargo, estoy absolutamente seguro que sus personajes inspiradores no se divierten ni tantito viendo dichos productos (Maritín, Paolín, Desaire, Jeta Jeta y tantos más). ¿Acaso no se atenta moralmente contra ellos cada vez que alguna broma hace estallar la risa de la población?

Otro enorme mérito de este dúo (que no es dúo, porque tienen más personas de alta capacidad para el show de risas que ofrecen), es que su rango de personajes en análisis (o debo decir, ¿víctimas?) es mucho mayor, y no temen en tocar las altas esferas de la vida pública y del Estado. Pero al final de cuenta, ¿no es lo mismo que lo que hace la mediocre, corriente, inmoral y nada de “periodista” Magaly? Decir que no sería recurrir a la discriminación.

Ahora bien, ¿por qué la población parece apoyar este tipo de ridiculizaciones mediáticas que generan showbusiness’ money?

Un elemento que destaca es que, al menos, ninguno padece (o aparenta) problemas económicos. Es decir, son ricos (o se las dan; no creo que esa tipeja de lástima como lo es la Jibaja tenga alguna fortuna). Entonces aparece el síndrome de Robin Hood; “atacar a los ricos es un mérito”, atacar a un pobre sería ensañarse. Un país cuyos indicadores económicos verdaderos y duros (visibles, constatables) indican que la mayoría de la población es pobre No puede ponerse en contra de la agresión a la rica minoría.

Otro, ya mencionado, son las conductas cuestionables de los juergueros futbolistas, de los coroneles o generales de un ejército asesino, de las vedettes operadas y consumidoras de drogas, de personajes de la t.v. generalmente gays (y lo digo por ti Bayly) … o sea, ¿qué hay de virtud agredir a gente que no ha sido capaz de ordenar y dirigir su vida? Yo pienso que esa gente ya padece un grado de miseria enorme, por eso actúan como actúan… es por eso que en lo personal le tengo una fobia a una “periodista” que no ha sido capaz de verse a sí misma.

Pero quizá el elemento más interesante de esta tendencia televisiva tiene que ver con el hecho de un sentimiento complejo de injusticia, de impunidad y de corrupción que se vive en Perú. Cuando un país no ofrece un sistema jurídico legal que garantice una verdadera democracia, que haga tener a la población con un sentimiento de satisfacción y pertenencia a esa nación, es tan fácil para las mentes explotadoras de una población ignorante generar camadas de robinhoods que parezca impartan una justicia que el sistema se niega a ofrecer.

Epílogo

¿Qué pasaría si un club de fútbol despide a un juerguero? ¿Si el ejército demeritara a un general o coronel asesino o corrupto? ¿Qué una productora de t.v. o cine no contrate a una vedette o actriz metida en drogas o escándalos? O peor aún, ¿qué la población se negara a mirar programas dedicados al mero exhibicionismo amarillista sin propuesta ni fundamentos que inunda la televisión peruana? Es decir, que esto ocurriera así nomás, por una campaña moral dirigida por Dios… ¿Cómo la enorme población frustrada y marginada del Perú encontraría un lapso de sosiego? ¿A dónde se canalizaría esta necesidad de ver sufrir a otros más que a uno mismo? Y que a nadie le extrañe que habrá Magaly, Magnolia o Mascaly para rato.

Recontraepílogo:

Y en verdad ni siquiera me da gusto de saber que un cura homosexual se meta con su chofer, que el hijo del Chino se comporte como un idiota en las entrevistas, que un futbolista de chacra haga escándalos sexuales en un hotel, que una vedette se mee a la vista de todos o que fuma marihuana como un show, o que un político desee aceitar las negociaciones y enriquecerse como pocos… pero al final de cuentas es su triste vida, y son otras las instancias que deben juzgarlos como ciudadanos. Sigue leyendo

El país del Ver y Callar

Extraña afirmación de esta famosa “intelectual” “periodista” y “líder de opinión” de la televisión peruana (disculpen mi entrecomillado pero en verdad me parece que estos calificativos no le quedan a alguien tan bajo y corriente como la señora Medina). “En este país estamos acostumbrados a ver y callar”. Esta nueva frase célebre debe pasar a la historia nacional o cuando menos a los record Guinness del absurdo total; ver y callar en el Perú.

¿Entonces esta mujerzuela aplica su propia ley, la Ley Bocazas para ser la tuerta entre los ciegos? ¿Fue así que su inescrupulosa mente (iba decir cerebro pero me pareció término demasiado ambicioso para el caso) concibió que en el país de los mudos, ella –a grito pelado- iba a enriquecerse diciendo las sandeces que nadie se atrevía?

Bueno, parece ser que ambas cuestiones realmente se responden con un rotundo SÍ; sin embargo no estoy de acuerdo (¡obviamente!) con el elemental pensamiento y declaración de la prisionera más famosa del penal de Chorrillos.

Perú, según mi experiencia, no es un país de ciegos ni de mudos. Al contrario, es un país de mirones y de escandalosos gritones –y esta opinión ya la había escuchado varias veces y en otros países antes- . Por eso es que los ampays se volvieron modus vivendi de “periodistas”, por eso cualquier protesta en este país salta a la noticia internacional ipso facto, por eso continuamente la escena política nacional del país de la perenne cornucopia está en calurosos ajetreos.

No Señora Periodista Lideresa de Opinión, ¡el Perú no es un país de ciegos y de mudos! Eso es un paupérrimo mecanismo de defensa para justificar su mediocridad, su total falta de ética, sus desmedidas ambiciones y su desquiciada paranoia enfermiza. Y no te quejes, si lo tuyo era atizar escándalos, la única diferencia es que ahora tú misma eres el blanco de esas asquerosas prácticas televisivas que propusiste.

Imagen de Internet

Sigue leyendo