José Zavala se ha ido
Artículos con la etiqueta Santiago de Chile
2010-02-27
Chile se sacude (¡No te derrumbes Santiago!)
Mi primer sábado de puro placer después de varios de trabajo constante; era temprano y todavía no despertaba por completo cuando leí las noticias: Terremoto en Chile.
Sin estar del todo conciente, en estado semionírico, me llegaron varios pensamientos tan fuertes y claros que seguí viendo las fotografías del desastre mientras historias y anécdotas volvían a tener existencia en mí.
• Santiago de Chile, hermosa ciudad donde las edificaciones “clásicas” combinaban armónicamente con otros edificios de vanguardia. Justo esta arquitectura vieja me emocionó tanto, así que tomé cientos de fotografías de casa, mansiones y otras estructuras alucinando que allí pudiera habitar…

• Creo que fue en Paraná, Argentina, donde en una maravillosa liquidación de libros conseguí Las películas de mi vida, de Alberto Fuguet (autor de Tinta Roja). Una bizarra y cinematográfica historia donde cuyo protagonista, Beltrán Soler, es un sismólogo que en una ocasión pudo predecir con tremenda exactitud fecha y zona en Chile.
Chile siempre ha sido una zona sísmica activa… como en muchos de esos países donde hay una cordillera como Los Andes, que sigue creciendo. Toda posible precaución en cuanto al asunto seguro hubo sido tomada… pero cada sorpresa de la Naturaleza termina siendo, inesperada.

• Mi primera gran experiencia en cuanto a un terremoto fue en México, en 1985. Si bien en mi ciudad (alejada del epicentro) no pasó absolutamente nada, nunca he experimentado una sacudida tan larga y tan extraña. Ese sismo afectó mucho al país, cambiando sobre todo la geografía humana; mi ciudad recibió una enorme ola de habitantes del D.F. quienes, se volvieron morelianos por fatalidades naturales.

• Yo estaba en mi departamento en Lima, en agosto del 2007, cuando Pisco quedaba en ruinas. El miedo que sentí fue enorme. Terminé abrazado con varias personas en la calle, titiritando de frío (estaba en shorts y bivirí) e imaginando ver que el edificio de cuatro pisos donde vivía iba caerse.
Siento que experimenté un estrés tremendo en muchas de las miles de réplicas que hubo. Tuve pesadillas donde mi piso se lo tragaba la tierra y yo allí entre las ruinas. Por otra parte, cuando veía las apocalípticas imágenes de la ciudad destruida y sus habitantes buscando a su gente… no era raro que terminara llorando.

Llamé de inmediato a Charo, a Valparaíso… Todo bien, sólo que aterrados.

Deseo que Chile, como Pisco, como Turquía… como Haití y todos quienes han padecido una tragedia así la puedan superar… es todo lo que me queda decir.
Sin estar del todo conciente, en estado semionírico, me llegaron varios pensamientos tan fuertes y claros que seguí viendo las fotografías del desastre mientras historias y anécdotas volvían a tener existencia en mí.
• Santiago de Chile, hermosa ciudad donde las edificaciones “clásicas” combinaban armónicamente con otros edificios de vanguardia. Justo esta arquitectura vieja me emocionó tanto, así que tomé cientos de fotografías de casa, mansiones y otras estructuras alucinando que allí pudiera habitar…

• Creo que fue en Paraná, Argentina, donde en una maravillosa liquidación de libros conseguí Las películas de mi vida, de Alberto Fuguet (autor de Tinta Roja). Una bizarra y cinematográfica historia donde cuyo protagonista, Beltrán Soler, es un sismólogo que en una ocasión pudo predecir con tremenda exactitud fecha y zona en Chile.
Chile siempre ha sido una zona sísmica activa… como en muchos de esos países donde hay una cordillera como Los Andes, que sigue creciendo. Toda posible precaución en cuanto al asunto seguro hubo sido tomada… pero cada sorpresa de la Naturaleza termina siendo, inesperada.

• Mi primera gran experiencia en cuanto a un terremoto fue en México, en 1985. Si bien en mi ciudad (alejada del epicentro) no pasó absolutamente nada, nunca he experimentado una sacudida tan larga y tan extraña. Ese sismo afectó mucho al país, cambiando sobre todo la geografía humana; mi ciudad recibió una enorme ola de habitantes del D.F. quienes, se volvieron morelianos por fatalidades naturales.

• Yo estaba en mi departamento en Lima, en agosto del 2007, cuando Pisco quedaba en ruinas. El miedo que sentí fue enorme. Terminé abrazado con varias personas en la calle, titiritando de frío (estaba en shorts y bivirí) e imaginando ver que el edificio de cuatro pisos donde vivía iba caerse.
Siento que experimenté un estrés tremendo en muchas de las miles de réplicas que hubo. Tuve pesadillas donde mi piso se lo tragaba la tierra y yo allí entre las ruinas. Por otra parte, cuando veía las apocalípticas imágenes de la ciudad destruida y sus habitantes buscando a su gente… no era raro que terminara llorando.

Llamé de inmediato a Charo, a Valparaíso… Todo bien, sólo que aterrados.

Deseo que Chile, como Pisco, como Turquía… como Haití y todos quienes han padecido una tragedia así la puedan superar… es todo lo que me queda decir.






