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México, Juan Gabriel y Gen Wilder… el tiempo no para

El 27 de junio de 2009 subí una entrada en este blog en referencia a la muerte de dos iconos de mi juventud pop; Michael y Farra. Hoy, siete años con un mes después, otros dos partieron a seguir su gloria, por disímbolos que para la gente parezcan.

Por cuestiones de edad, crecí con la música de Juanga (Juan Grabiel para la plebe). En mi ya distante niñez pasaba grandes partes del día escuchando la radio A.M. y así conocí toda canción que salió en su etapa de magia juvenil. De hecho, quizá tenía diez años cuando pasé unas vacaciones en la hoy masacrada Ciudad Juárez y, en aquel tiempo, la tonada de “Raid, denme un raid quiero llegar a Juárez yo voy a Juárez” rugía en los aparatos musicales.

Allá mismo en Juárez estaba el Noa Noa (“un lugar de ambiente donde todo es diferente” pero no recuerdo si por aquellos años “ambiente” ya significaba gay).

Bueno, sin entrar a más pormenores, Juanga murió… inesperadamente y mi sorpresa fue conocer su edad; me lo imaginaba algunos años más grande… puedo suponer que tuvo una vida muy demandante…

Murió en un momento que para el gobierno mexicano pareciera idóneo, justo a tiempo… antes del cuarto informe de gobierno de un presidente que no puede con el país, cuyas prácticas de favoritismo y de corrupción lo tienen con la popularidad más baja en los últimos montón de años que puedo recordar. Por lo tanto, Televisa (ahora llamada Te-idiotiza por algunos críticos) y demás canales de televisión que no informan, que solo manipulan tienen cuerda para recordarlo, homenajearlo, adorarlo post-mortem por una o dos semanas… justo en el momento que puedo leer noticias como la siguiente:

En este caso significa o se traduce para la económica mexicana una presión adicional sobre el tipo de cambio del peso con respecto al dólar, la alza de tasa de interés nacionalmente, y el subsecuente y recurrente aplomo económico, con su ineludible factura derivada de la incapacidad de generar los empleos suficientes, la pérdida de bienestar social.

Pero, ¿a quién le importa eso en México? Lo que viene ahora es hacer la playlist con las 100 mejores canciones de Juanga, mientras Peña Nieto ofrece su mentiroso informe a un grupo “selecto” (como sus amigos con los que intercambian favores de millones de dólares y se venden casas imposibles para todos los mexicanos).

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Por cuestiones también de edad, pude asistir a cientos de funciones en los majestuosos cines que hubo en mi ciudad natal. Mi pasión cinéfila comenzó a finales de los años setentas, en los ochentas ya era un adicto total.

En alguna de esas tardes conocí a un personaje muy gracioso que hacía mis delicias con sus películas: Gene Wilder. En la década de los ochentas pude ver algunas más de sus películas en los canales norteamericanos que entraban gratis al telecable mexicano.

Podría mencionar títulos con The frisco kid, o Willy Wonka, o la ochentera La mujer de rojo… pero hay tres títulos que se volvieron inolvidables y aun, casi cuarenta años después me vienen imágenes eventualmente. Me refiero a dos que hizo con el morenazo Richad Pryor: Locos de remate (1980) y El expreso de Chicago (1976)… esta última me dejó impresionado a morir (claro, yo tenía unos doce años) con esa mezcla de inteligente comedia y final de catástrofe. Y la otra, Joven Frankenstein (1974)… ¡encantadora (y en blanco y negro)!

Gene hizo más, también podría hacer otra playlist con sus diez o quince mejores…

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¡Diooos! Cuando Gene se pinta la cara con grasa de zapatos para disfrazarse de negro y no ser descubierto, ¡qué gracia!

Sobre homofobia, cine gay y la realidad mexicana (Película Caída libre, 2013, Alemania)

Es una anécdota curiosa. Leía uno de los diarios que sigo fielmente (independientemente de su posición política), cuando un columnista refiriéndose al conflicto magisterial y al asunto de la ejecuciones extrajudiciales en México (¡así estamos!) hizo referencia a “una bella película alemana que hablaba del entrenamiento de policías para enfrentar manifestaciones” llamada Caída Libre. Así lo recuerdo.

Siendo cinéfilo, y siendo además adicto a la red descargué la película en un santiamén y corroboré venía en su idioma original (Deutsche) y con el archivo de subtitles… ¡perfecto! Y, al día siguiente me hice el espacio para ver esta historia y para descubrir vínculos entre la realidades actuales (sabiendo de antemano que quizá ni uno encontrase)…

Policías entrenados en academia. En una academia con instalaciones de una universidad de élite. Policías atletas expertos en contención de masas enardecidas… ya con esto la primicia detecté “no vínculos”: los policías que veo en esta región, además de estar en un rango de edad considerablemente alto, y un sobrepeso aún más no pudieron haber terminado el nivel básico de educación que es la secundaria (y que en México es solamente de tres años).

En esta película, los policías alemanes tienen automóviles propios de modelos recientes y obviamente alemanes, viven en casas amplias con jardines o con diseños arquitectónicos cool… en México, los policías de bajo rango ganan el salario mínimo, y los de alto rango unos 700 dólares por mes, que realmente no sirven de mucho… y en serio, no creo que algunos de ellos tengan estudios y si hace años anunciaron la escolarización para “polis” esta debe ser una forma de lo más ligera y adecuada para personas sin muchos atributos cognitivos… ni físicos…. (Creo que hoy amanecí muy sarcástico.)

Pero, ¿por qué sería importante el asunto de la escolaridad? Yo, siendo profesor, estoy en un sistema donde solamente vale mi título de docente (los posgrados son caprichos personales que ni siquiera afectan en mi sueldo ni me permiten moverme dentro del sistema a otros cargos). ¿Por qué es importante que en México se vaya a la escuela si hasta el presidente (ese inepto llamado Enrique Peña Nieto) se plagió muy buena parte de su tesis y el titular de Educación dijo que “eso no era importante”.

Bueno, una vez comparado el asunto de policías me queda bien claro que en Alemania jamás harán ejecuciones extrajudiciales con los supuestos delincuentes… ¿o estarán matando musulmanes con intenciones terroristas?

Pues mirando esta “bella y maravillosa” película en cuestión de media hora salió la esencia; era una película gay…

No tengo nada contra este tipo de cine, pero no me gusta. Salvo Happy Together que cuando la vi me pegó muy duro (y también es muy dramática) y hasta me motivó monstruosamente para conocer las cataratas de Iguazú y la ciudad de Buenos Aires, las otras que pude ver me aburrieron o me deprimieron, esta no fue la excepción… pero el columnista del diario cuando se refirió a ella como “bella y maravillosa”, ¿no era porque tocaría el asunto de los policías en situaciones sociales críticas? No entiendo porque la sugirió en su publicación (y por más que la busco no la encuentro, diariamente leo varias cosas en diversas fuentes). Una traición del inconsciente de parte suya.

Los protagonistas de la película son dos hombres jóvenes, rubios ojiazules, atléticos y de cierto nivel socioeconómico, que además, se formaron en una seria academia de policías. Con esto, queda claro el sistema de símbolos que otorgan a estos personajes un respeto enorme (aunque en la historia parece que sean rechazados).

Nunca será igual ser gay en Alemania que serlo en Mozambique o Siria, nunca he visto una película donde los protagonistas gay sean inmigrantes, drogadictos, ladronzuelos, empleados de la alcaldía, choferes de taxi o de bus, comerciantes o albañiles… es decir, que tengan que tomar una combi para encontrarse con su pareja. El secreto de la montaña fue una película que evité ver a como diera lugar porque ver chicos Marlboro tan blancos como la nieve no me va.

No entiendo, por otra parte, porque estas películas son siempre dramáticas, así que mirarlas para ver cómo sufren los protagonistas me parece inadmisible (prefiero mirar el sufrimiento de un astronauta siendo atacado por aliens). Vi Transamerica y no supe qué decir (la dependencia del personaje futuro cambiante de sexo –por cierto, interpretado por una mujer- con su paternalista psicóloga y, que además, el guionista le haya dado al personaje un hijo… ¡gay!, uno termina diciendo, ¿por qué tanta saña?

Hace falta una película gay donde los protagonistas sean, por ejemplo, dos mulatos señores protectores de una favela y desde lo alto del morro se pongan a bailar sertanejo y todo se vaya a ritmo de música y caipirinha, ¡eso sí sería interesante! Pero, ¡nooo! Cuando veía La salvaje noche y vi que los protagonistas bisexuales se querían contagiar de VIH por el mero hecho que su pareja ya lo tenía tuve que detener la película…

El arte debe movernos, hacernos pensar, y entrar en crisis… de vez en cuando. No quiero aceptar el arte masoquista… y bueno, en la película alemana uno de los protagonistas termina siendo rechazado por la homofobia de sus compañeros del escuadrón policiaco… esto sí me dejó helado, ¿en verdad hay homofobia en un país del auténtico primer mundo como es Alemania? Si esto es verdad, menos esperanza albergo para la humanidad.

Porque en México, para actos homofóbicos está la mismísima iglesia. Esa institución que debiera hacer por las personas para darles esperanza, es la primera que se encarga de discriminar, rechazar y generar campañas de odio en contra… y peor aun cuando hay miles de imbéciles dispuestos a seguir su juego.

La iglesia mexicana se cree que tiene el poder de decidir los matrimonios, que, hasta donde entiendo es un asunto civil, y no religioso. Si la iglesia quiere cerrar sus puertas a las bodas gay, ¡que las cierre! Pero, ¿por qué los juzgados tienen que hacerlo, también? ¿Por qué en México, la iglesia tiene poder para enfrentar al mismo Estado?

Bueno, si el Estado está conformado con presidentes plagiadores, con policías sin estudios y muertos de hambre, con funcionarios que roban decenas de millones de dólares, si el crimen organizado tiene una injerencia enorme en las decisiones nacionales… es fácil entenderlo.

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Christopher Lambert: Un actor y héroe de acción

Según mi memoria, lo conocí interpretando a John Clayton Lord Greystoke Tarzan en 1984. Pero, la verdad poco recordaba de esa película que tuve la oportunidad de ver por segunda vez hace unos días (porque tenía la idea de compararla con la versión 2016) y, sinceramente, no pasé de la primera hora soporífera y lentísima donde un grupo de actores disfrazados de gorilas hacen una serie de monadas no aptas para gente de mi modo, de mi cultura o de mi edad.

Y hoy, justamente hoy, revisité Highlander: un auténtico churro (mala película) con toda la sazón ochentera que, justamente la vuelve una buena película. Actores de talla “¡uff!” (Connery, ya de salida), locaciones exóticas y centenarias (el Loch Ness es un escenario escogido), música de moda (Queen, cuando ya no era La Reina –si es que alguna vez reinó-), efectos especiales medios naïve pero que en la película se ven todavía vigentes, un chico malo realmente malo, y un chico bueno verdaderamente bueno…. Nada malo puede ser malo con esa fórmula.

Me llamó la atención que Monsieur Lambert no era (aunque siga vivo, me avocaré a una forma pasada) ni guapo, ni atlético, ni rudo, ni nada extraordinario… pero tenía “algo”: Estilo, gracia, simpatía, hablaba con varios acentos, mirada sexy… no sé. Y aun así… o gracias a ello… o a consecuencia, pues tuvo su pegue fuerte… quizá no tanto, pero fue estrella.

Highlander es un film de culto, sin duda, generó dos pésimas secuelas y una serie de televisión (que dicen muy buena). Además, Lambert apareció en una película francesa de un director que daría qué hablar inmediatamente después (Subway, de Luc Besson). Más tarde, le siguieron obras menores, o que al menos, a mi rancho no llegaron.

En los noventas se lució con tres películas que solamente hubieran funcionado en los noventas: La Fortaleza (un auténtico tratado foucaltiano del panopticón que entraba a nivel mental y onírico), Mean guns (Pistoleros malosos: una obra de culto de bajísimo presupuesto y efecto megatónicamente emocionante) y Mortal Kombat (¡ahhhhh! La más adorable copia del cine de “artes marciales”).

Lambert ha participado en más películas, obviamente. Pero, con estas me quedo, ¿cuántas estrellas del cine pueden jactarse de tener participaciones en películas (raras o no, serias o no) que llegan a formar parte de la mente colectiva de miles de seguidores, emuladores y consumidores potenciales de estas. Creo que demasiado pocos.

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Lord Audi (patologías mexicanas en la era de Peña Nieto)

En México, se le suele llamar “lord” a algún desgraciado (jueputa) que irrumpe en los medios (porque depende de las redes sociales y de los mass media) como protagonista de un hecho donde, este personaje; o abusa de una posición, o alardea de algo imaginario, o se exhibe imbécilmente… todo esto mientras viola los derechos de otros, o las leyes mexicanas (que poco valen).

Hace poco, un gran idiota fue nombrado Lord Audi. Lo de “lord” ya lo saben, lo de Audi, pues por traer un automóvil de lujo (pero comprado a una aseguradora porque un dueño original no pudo seguir pagándolo).

Este tipo (el gran estúpido, el prepotente absurdo), aparte de agredir a un ciclista que iba por la ciclovía, hizo cosas peores que agredir a un ciclista que iba en la ciclovía: Rebajar a un policía bancario (y pelearse con él) que fue el único que salió en defensa del ciclista, y exhibirse como “gran personaje” en una discusión donde tenía absolutamente todo por perder y, además de ponerse agresivo, pidió que “llamaran a su papá”…. ¡un auténtico macho! Casi casi Terminator cuando se enfrentaba a Connor (en la primera versión original).

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O sea que, aparte de ganarse el odio nacional por el efímero lapso de una semana, metió al pendejete y mal padre a su pelea etílica afectada por su instinto psicópata de superioridad… y todo esto, según, por ser “empresario”… esa clase social que conjuntamente con Peña Nieto y el PRI creen que deciden cómo saquear al país.

Cuando se peleó con el policía hizo poses que envidiarían Stallone y VanDamme mostrando esa careta de tipo rudo de los ochentas y noventas, pero sorpresivamente entonces, huyó como nena asustada de los dos miles… luego, pude leer su Face y ¡uta, madre! ¡No pude ver tipo más pendejo!

Bueno, Rafael Márquez Gasperín, mejor conocido como “rafagay no te tardes mariquín”, se ganó un espacio en mi blog, esto con la intención que no sea olvidado tan rápido como Lord Walmart (otro gran enfermo, casado con una psicópata de su calaña, de la que ya no sabemos nada).

Rottentomatoes o el Escuadrón Suicida

Me divierte retomar asuntos singulares, a veces tan banales. Por ejemplo, andaba cerca de un cine cuando fue el estreno del Escuadrón Suicida y, sin ser fan de ningún superhéroe en especial decidí darme un par de horas de ocio comercial.

La película, en mi parecer, tiene sus pros (pocos pero muy fuertes) y sus contras (muchos, y bastante fuertes también) pero, al fin y al cabo, me pareció suficiente para desquitar la entrada y el tiempo (su fotografía, su diseño, su música y el desarrollo de cuatro o cinco personajes).

En eso entra (o ya había entrado desde días antes) la opinión “sumamente especializada” del sitio de crítica de películas llamado Rotten Tomatoes (en alusión a un mito histórico de arrojarle jitomates a algún actor), en dicho sitio le daban a esta película una muy baja calificación… y un grupo de fans de DC Comics lanzó una iniciativa en el sitio de empoderamiento ciudadano CHANGE para hacer que el sitio de cine uyuyuy fuera menos maloso con la película.

¡Ufff!

El asunto para mí es, ¿alguien le cree a este sitio? O bien, ¿la opinión de este sitio es capaz de decidir la decisión de los norteamericanos de ir o no ir a ver cierta película? Stan Lee dijo que le gustó…

Además, hay otros sitios.

Pero bueno, ¿qué opino yo –ahora- de Rotten Tomatoes?

1.- El Principito se me hizo mala. La parte basada en la historia original tenía una animación hermosa, la parte agregada era realmente una historia muy estúpida. Y Rotten la elogia bastante.

2.- The Wailing. ¡Tremenda! Yo le doy 95… y Rotten 100, jeje.

3.- El Escuadrón Suicida… la manzana de la discordia… le doy 70.

FireShot Capture 3 - The Little Prince (_ - https___www.rottentomatoes.com_m_the_little_prince_2016_

FireShot Capture 5 - The Wailing (Goksung) (2016) - _ - https___www.rottentomatoes.com_m_the_wailing FireShot Capture 4 - Suicide Squad (2016) - R_ - https___www.rottentomatoes.com_m_suicide_squad_2016

Conclusión: No vale la pena hacerle tanto caso al sitio, pero de vez en cuando una visita no cae mal.