Mi tributo a Gustavo Cerati

[Visto: 439 veces]

Los años pasan, cada año el número que representa mi edad biológica aumenta y se luce desesperanzador. Si bien es algo que me hace reflexionar aunque sin preocuparme mucho. Es por otra parte, la vertiginosa pérdida de iconos culturales de mi juventud lo que me deja sorprendido.

Hace un par de días terminó de morir Cerati (llevaba años en un estado de forzado sueño). Yo supe de él y de Soda Stereo hace unos treinta años, cuando escuché a los comentaristas del festival de Viña del Mar sobre cómo este grupo argentino, de estrafalario vestuario y vampiresco maquillaje, conquistó a toda la audiencia llevándolos al clímax. Eran los principios de los años ochenta.

Después de una inexplicable Guerra de las Malvinas con su respectiva prohibición en Argentina de la música en inglés, el rock es en español llegó para inundar la radio, las tiendas de discos y el gusto de los latinoamericanos. Hacer rock dejó de ser mérito anglo, y uno de los más sólidos, constantes y creativos grupos de esos años fue Soda (con Cerati).

Ocurrió algo muy curioso entonces. A México lo azotó un desbastador terremoto y justo en ese mismo año de 1985 Soda Stereo saca su segundo LP (Nada personal) donde el tema Cuando pase el temblor fue rabiosamente acogido por todos los jóvenes de mi país. No había relación alguna entre el fenómeno destructor ni el tema musical, pero en el inconsciente colectivo sí hubo alguna conexión.  Desde entonces, pudimos entender, que la nueva música en español tendría una serie de novedades tanto musicales, como letrísticas, como subliminales y de imagen. Soda y Cerati eran expertos en demostrar estas cualidades.

La década de los ochentas tuvo su pilar en español, y uno muy sólido. Y es en el año de 1986 y luego en 1988 donde Soda y Cerati ofrecen al mundos dos LP que terminan volviéndose más míos que de ellos; Signos y Doble Vida.

Pude así conocer que Buenos Aires era la ciudad de la furia (ya antes llamaba a Nueva York y después supe de su art nouveau), hubo entonces otra capital de la música más allá de New York y de LA, y en esta se hablaba español.

Cerati cayó dormido trágicamente, y pidió desde antes ser despertado al pasar el temblor. Mejor lo dejaron dormir, los temblores desde ese terremoto mexicano no han terminado de pasar ni en México, ni América ni en el Mundo.

¡Adiós, Gustavo!

20140906-soda_stereo-signos-trasera.jpg

Puntuación: 0 / Votos: 0

Un pensamiento en “Mi tributo a Gustavo Cerati

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *