Archivo por meses: Octubre 2011

¿A dónde?: Mi canción No. 94

Del nica Hernaldo (aunque no sé qué tan correcto sea decir chileno o mexicano). Tema conocido en un bello disco en vivo -desde el Teatro de la Ciudad- llamado Básico D.F. (1996).

Este tema me hizo recordar tantas cosas: Una de ellas tenía con ver con la novela corta Única mirando el mar (de Fernando Contreras Castro de Costa Rica). Otras, de tantas cosas más…. Hernaldo (o su voz) me eran conocidos desde comienzos de los ochentas, pero nunca pasó a más (en un país dominado por Televisa). Sin embargo, su música por allí sigue estando viva…

Me quedan seis temas y me despido de mi blog…. Sigue leyendo

Tú y mi ciudad: Mi canción No. 93 (Me quedan siete y chau)

De un disco supremo (Tiempos, 1999), un tema sublime. Blades rebasa con esta obra (me refiero al disco, aunque cada tema es un maravilloso bombón) la etiqueta de salsero para volverse ENORME MÚSICO (que obviamente siempre lo ha sido).

Tiempos (1999), Rubén Blades, Panamá: LATINA en toda la extensión del término.
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Destino de un guerrero: Una película (Casi perfecta)

Por accidente, buscando alguna onda media rara (una película japonesa o acción marcial) me apareció en el Dios Tube el tráiler de esta peli: Ni hablar, con esos efectos visuales quedé estupefacto… Pero a pesar de los nombres “tan Holliwood” pude ver asiáticos, y pensé: ¡Oh, no debe ser tan mala!

Pues resultó ser una película coreana (es decir, de Korea del Sur)… con toda el paradigma del cine surcoreano (que es toda una potencia cineasta innegable), solo que con actores gringos o anglos para legitimarse ante el mundo (no oriental, claro está).

La película, totalmente basada en las chinas como Héroe y La casa de las dagas voladoras más todos los spaghetti westerns de Leone y muchas otras cintas japonesas… pues… pues… Resulta Una Obra Maestra.

No queda hablar bien de algo que me ha llevado al clímax… Pero como era tan Matrix más quinientos muertos más en un final de ninjas/samurái contra pistoleros onda Mad Max y chorros de sangre, a mí en verdad: ¡Me alucinó!

Claro que tiene muy bien manejada una historia romántica, así como una mitología muy a lo Carnival donde los escenarios y los atuendos circenses completan la orgía visual….

El defecto único (pero mayor) fue que, Skinny (o Sandman, o Sad Flute) debió quedarse para criar a la niña con el amor de la rubia (obviamente)… Pero la tóxica masculinidad machista insiste e insiste en que vale más seguir buscando que encontrar algo.

De cualquier manera: ¡Un éxtasis garantizado para los amantes de la sangre y las artes marciales! (Aunque sean tipo Matrix)

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Howen y El baile de la mar: Mis canciones No. 91 y 92

Howen sale sorpresivamente de un álbum experimental tanguero jazzero con matices rock alucinantes llamado Los Fabulosos Calavera (1997). El origen del nombre del tema lo desconozco y su poesía es muy breve pero generadora de expectativas. Desde que escuché este tema (una especie de polka) me prendió.

Dos años después, y como una continuación a este tema, de un discazo soberbio –que continúa la onda experimentalona pero más acentuada en géneros como milonga, jazz y samba- como lo es La marcha del golazo solitario (1999) sale El baile de la mar. Con estos discos Los Cadillacs exploraban música en todo el sentido de la palabra.

(Ocho temas y me retiro de mi blog) Sigue leyendo

México ha tocado fondo: De eso que nadie habla

Vienen elecciones y la incertidumbre por todas partes. Existen realidades cada día más perceptibles… Algo malo pasa, y lo peor es que se nota su crecimiento:

• Fue con un notario público para ofertar sus tres propiedades, cada una valuada en cien mil dólares. El notario le dijo “¡Sí! Todo bien pero te recuerdo que debes pagarle a ellos el 25%”. ¿Quiénes son ellos? ¿Cuánto porcentaje este notario cobra “por avisar” a ellos que alguien va manejar ese dinero…?

• Secuestraron a un grupo de docentes en una escuela justo el día de pago quincenal. Sólo podría salir alguien que pudiera ir al banco y cobrar los cheques de ellos para pagar su “cuota de seguridad”.

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• Salí de la ciudad y me contaba el chofer del vehículo donde iba que cada uno de “esos bellos pueblos” que veía a lo lejos estaba dominado por un grupo. Que cuando el ejército entraba las balaceras y matanzas eran terribles, de ambos lados.

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• Un grupo de empresarios decidió explotar una nueva mina y se dirigieron a “sacar el permiso” correspondiente… con el Jefe del mayor y más poderoso grupo de criminales del estado. Él, lo firmó gustosamente una vez acordado el porcentaje de “comisión”. Antes que los empresarios se fueran les recordó por quién votarían; el nuevo Gobernador sería de otro partido: los acuerdos ya estaban hechos.

• Otro accidente de helicóptero o avión donde se trasladaban políticos: ¡Otro! ¿No está el crimen detrás de esto?

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• Vienen las elecciones y en nuestras mentes está claro algo: Cada candidato ha pactado con un narcogrupo. El Partido y su Candidato ha negociado qué ofrece por sacrificio ciudadano a cambio de “una paz” bajo acuerdos de delincuencia y tráfico “reglados”….

Y Televisa, TV Azteca…. Y menos los diarios locales comentan esto. Pura metafísica….
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Una psiquiatra farsante (Ni profesionistas ni mujeres así caben en el mundo)

Después de padecer un par de depresiones consecutivas, consecuencia directa de mi insatisfacción laboral (entre otros asuntos quizá), decidí probar la “ayuda terapéutica y profesional” de un psiquiatra. Digo, teniendo yo cuarenta y seis años de edad y casi veinte de vida laboral como docente, seguro había aspectos a tratar y corregir. Al menos eso pensé.

Del enorme libro de las páginas amarillas escogí a una mujer, con posgrado en algún pueblo de Cuba. No sé, pero me pareció buena idea eso. Cuando alguien me contactó para darme el nombre y número de un superexperto, yo ya tenía hecha mi cita y, por respeto y compromiso, no quise cancelarla.

Sentimientos de angustia, tremendo rechazo a mi lugar de trabajo y mis “colegas”, crisis de estrés por asuntos relacionados a fortalecer mi currículo así como percepción de un incremento de consumo en mi ingesta etílica eran esas señas que mi propia conciencia me alertaban. Pero debía esperar hasta el viernes, a las cuatro con treinta para que la doctora psiquiatra me conociera, y valorara.

Llegó la fecha y yo estaba contento. Me preocupaba la puntualidad y tuve que ir al cajero para completar los casi treinta y cinco dólares por hora que me cobraría. Cantidad que dadas mis condiciones económicas ya me parecía alta, pero ni modo. Todo por mi salud y la felicidad que conlleva esta.

Cuatro treinta puntual. Como siempre. Ella, ni sus luces. Sentado en ese edificio de especialidades ubicado en una zona popular y sucia de la ciudad.

Cinco minutos. Nada.

Diez, tampoco.

Bajé a preguntar qué pasaba. La sesión sería de sesenta minutos y, al menos pensaba que ya había perdido diez.

Le dije a la recepcionista lo poco profesional que me parecía el retardo y que dados los quince minutos de espera, decidía retirarme…Justo en eso llegaba la “doctora”.

Vestida como de domingo. Con aires de femme fatale dados los tacones ridículos que exhibían una pantorrilla demasiado fláccida y blanca. Con un look de alguien a la mitad de su edad; su pelo suelto al aire pero con un rostro duro que mostraba toda su arrogancia.

Entró al edificio y mirándome como con desprecio me dijo “¿tú eres?” (como si tuviera alguna patología vergonzosa) sin saludarme primeramente, y sin disculparse en segundo lugar por su excesivo retraso… “¡Sígueme!” dijo con un tono más arrogante.

A mí, ya me llevaba la chingada. Y eso no es nada bueno para la humanidad.

“¡Espérame aquí!” (¡Esta tipeja era una máquina de dar órdenes que no sabía ni saludar ni hacer conexión con alguien!)

Mis niveles de adrenalina ya estaban en límite bélico. Un estado psicorporal que me encanta porque me gusta sorprender de mil formas, cuando en eso me llamó. “Ahora sí dime, ¿qué te pasa?”

“Bueno, lo primero que me pasa es que no entiendo por qué llegó tan tarde” le dije y ni siquiera pude completar que el hecho de no saludar ni disculparse me había gatillado la furia (aunado a su look de hembra necesitada de compañía fálica y saciar sus frustraciones) cuando ella me dijo muy molesta que “el tráfico fue la causa”.

“El tráfico también a mí me afectó y yo sí pude llegar” respondí y tampoco me dejó continuar diciendo que ese detalle de su parte me hacía verla como alguien a la que Yo NO le importaba como persona… cuando me dijo “si no te parece puedes irte”.

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Feliz me alejé de ese esperpento carente de empatía y respeto hacia el prójimo. De esa pseudo ninfómana farsante que no se merecía escuchar mi problemática porque la vería con más desprecio del que ella siente por sí misma. Porque una mujer que se dice psiquiatra y se pasea como diva y acusa al tráfico de su mediocridad no vale 35 USD de terapia… ¡ni cagando!

Cierro este post presentando mi canción favorita No. 89: Ayúdame Freud
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