Push, o Héroes… El Cine de Superhéroes Llegó Para Quedarse

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Aún recuerdo que en mi niñez me era un ritual ir una o dos veces por semana a comprar una historieta cómic. Llegaba al enorme exhibidor (al menos en ese tiempo me lo parecía) y quedaba estático contemplando cuál sería mi única y posible elección entre esa variedad de revistas ilustradas: propuestas nacionales como la Familia Burrón, Cucurucho; cómics como Condorito que me tomó treinta años saber que NO era mexicano; pero sobre todo, las ediciones de Marvel y DC con todos sus súper héroes por demás fantásticos.

Superman, Batman, Flash, Linterna Verde, Jasón, El Hombre Atómico, Los Hombres X y muchos más que no recuerdo ya. Los años setenta fueron una época pletórica de estos personajes, al menos en edición impresa.

Han pasado más de treinta años y estas invenciones de la cultura del ocio fantástico (mezcla de literatura, de ficción, de tecnología y de ideologías hegemónicas) continúan vigentes, pero mucho más dinámicas que en mi juventud. El cine y la televisión siguen engendrando y multiplicando estas alucinantes mitologías, que lejos de cansar siguen sorprendiendo.

A finales de los noventa llegaron al cine los X-Men con una propuesta muy actual y elegante readaptada de los viejos cómics. Unos personajes que bajo un paradigma más moderno podían finalmente negar los antifaces y las capas y mostrarse abiertamente. Batman y Superman quedaban algo retro, no contextualizados (en ese momento).

Mientras, por la televisión surgían propuestas alternativas bastante curiosas. Los 4400 era un grupo de abducidos que volvían de alguna parte (del futuro de hecho) y, poco a poco se darían cuenta que tenían poderes especiales. Otra opción era Héroes, cuyos personajes tenían poderes por demás extraños y originales ya que inclusive se manifestaban en los terrenos artísticos. En fin, la creatividad consistía en buscar y proponer cualidades cada vez más inesperadas y extraordinarias.

Push, o Héroes

Una cinta no comercial me acaba de sorprender. Primero, porque vi su trailer en alguna película que alguien me prestó (y no recuerdo ni cuál ni quién), y para mi fortuna estaba entre un enorme lote de películas piratas que también un colega tuvo la ocurrencia de pasarme (sí, lo acepto, me prestaron treinta títulos bien ilegales e inmorales pero no tengo hijitos que me reclamen que soy papá pirata… y de hecho las películas son clones y no se ven Nada Mal).

Héroes (o Push), no tiene nada que ver con la serie Héroes y me alegro… ni con nada parecido al menos que yo recuerde. Sus personajes son seres conflictuados (como muchos) que viven huyendo mientras aprenden más de ellos y sus insospechados poderes y claro, se enfrentan contra los malos. Parece bien trillado el asunto pero No lo es tanto.

No voy a comentar más de la historia, me parece una propuesta muy amena más que sólida, y con algunas caras frescas. Me llama, por su parte, mucho la atención que la película sea filmada en Hong Kong (when Hollywood meets China) y eso, precisamente eso, le da ese aire más intenso, más cosmo y más detonador de la acción gracias a que buena parte de los personajes son precisamente chinos.

Una reflexión heroica

Si bien, en la mitología cinematográfica de la actualidad pudiera parecer obsesivo que hay que tener poderes extraordinarios para ser, precisamente alguien extraordinario como una consecuencia de un mundo cada vez más hostil, abrumante y mediocre. Poderes que darán el toque único pero cuyo precio será la lucha constante contra otros seres iguales, ¿para qué tenerlos entonces? Recuerdo entonces lejanos personajes marginales en el cine de los setenta y principios de los ochenta; como Carrie y en La Furia, donde esta condición era una cita con la más cruenta de las venganzas y terminar cualquier asunto pendiente de una manera apocalíptica… ¿cuál opción prefieres tú?

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