La Guerra del Fuego: Cine Cavernícola (I de III)

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Vaya, qué nostálgico me he vuelto; será la edad pero ahora repaso películas que tuve la oportunidad de ver hace muchos años. De pronto, estoy admirando –es decir, sorprendido- temáticas tan inverosímiles e irrepetibles como historias de cavernícolas como neardenthales… algo que –hasta donde yo recuerdo- solamente en los ochentas se dio. En esta entrada haré alusiones, más que una crítica formal, a La Guerra del Fuego del francés Annaud (1982).

No creo que una novela sobre esta temática protohumana pueda seguir teniendo validez dado los constantes descubrimientos arqueológicos y biológicos (o debo decir científicos para abarcar más de una sola vez) que se confirman día con día. Una novela como La Búsqueda del Fuego (y no la guerra) escrita en 1911 llevada a la pantalla en 1982 no puede tener mucho sustento verídico… pero como el cine es arte, y el arte golpea con tantas sorpresas, es momento de pensar qué tan emocionante sigue siendo el film más que de sus verdades.

Jean-Jacques Annaud, como director, es primeramente inesperado. No parece tener líneas o preferencias, ni tan poco haber sido tan constante y comercial. De hecho, los espacios entre sus películas son más que relajados y entre su curiosa filmografía salen “caramelos” como El Oso, El Amante y Siete Años en el Tíbet, El Nombre de la Rosa y Enemigo a las Puertas… todas las he visto aunque demasiado tiempo que no las re-visito a ellas; pero en primera ocasión le tocó este honor a La guerra/búsqueda del fuego.

Annaud es visualmente deslumbrante, eso sí lo recuerdo bien, la fuerza del lenguaje visual es un mérito innegable, y, en una película sin aparentes diálogos humanamente comprensibles, la imagen basta para dejar la mente divagar. Claro que habiendo filmado en Canadá, Escocia y Kenia los paisajes se vuelven otro protagonista.

De los tres sorprendentes actores, que en verdad me pareció un mérito actuar de homínido cuasi humano, no voy a mencionar a todos por cuestiones de economía. Pero el Hellboy, el antialien resurrection, el chico de la ciudad de los niños perdidos; el malencarado Ron Pearlman hace de las suyas (aunque me haya parecido el menos Ok de los tres), y al parecer este fue su primer papel… y vaya papel de Neardenthal para ser debut.

Lo más peculiar de esta película viene a ser el entrenamiento de los actores a cargo de Anthony Burguess (La Naranja Mecánica) -el cual hasta ahora descubrí que era músico, escritor, crítico y lingüista y se encargó de la propuesta de la lengua primitiva- mientras Desmond Morris (El Mono Desnudo) fue el asesor del lenguaje gestual y corporal de los actores. Quizá estos nombres suenen extraños en esta década… pero yo tuve la oportunidad de leer sus libros hace más de veinte años.

Y bien, la película resulta bastante macabra y emocionante, apoyada de un poderoso maquillaje y un vestuario convincente, aunado a las emociones incipientes de los personajes que con sus protopalabras, gestos y movimientos terminan de narrar la historia. Sin embargo, los malos eran Homo Erectus y los buenos Neardenthales y Homo Sapiens, dejando de lado a los Cro Magnones y viviendo con mamuts y dientes de sable… mucho chongo para una misma época… pero realmente, ¿a quién le importa la veracidad científica cuando se ve el cine?

Prometo que tan pronto pueda capturar las imágenes fotograficas más impactantes las subiré… tuve un problema por cuestión del código de región de la película. Por mientras, las triviales imágenes del internet, bajas en resolución y sin mi exquisita selección….

Imagen de internet

Imagen de internet
Imagen de internet

Puntuación: 5.00 / Votos: 3

4 pensamientos en “La Guerra del Fuego: Cine Cavernícola (I de III)

  1. fabiola

    es una gran pelicula porque ademas que que nos da una idea de como fue el descubrimiento de este elemento yo creo que es un reflejo de como vivimos en estos tiempos porque quizá ahora no peleemos por el fuego, si no que por algo mas…

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