Archivo por meses: Diciembre 2009

Félix

Félix, ¿feliz?
quisiera saber si eres,
o si te faltara algo
para alcanzar ese Cielo.

Pucallpa, Ucayalli
selva tropical peruana
ciudad junto a caudaloso río
puerto de carga que palpita
sacando trozos de jungla
por barco, hacia otros hemisferios…

Y con ello matando la vida misma,
al trópico, al bosque…

Félix,
semidesnudo, a tus quince años.
¿Serás feliz?
de ser parte involuntaria
-de algo inmoral-
que es tu trabajo:

Aserrar la selva sangrante,
tu mundo…
para no sufrir hambre,
aunque descalzo andes.

Cargando madera, por José Zavala

Pucallpa, puerto por José Zavala
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Y ya no hablo de accidentes en las carreteras…

La verdad NO recuerdo cuánto o qué he hablado sobre los accidentes en las carreteras peruanas, tan comunes. Tres, cuatro o quizá hasta cinco posts, donde hasta incluí un poema alusivo al tema. Y hablando en números de visitas (quien sabe si lectores), pues una modesta cantidad cercana a las cinco mil. Lo peor, lo avergonzante, es que hice un artículo ad homini contra la ex ministra de transporte Zavala… la cual finalmente removieron y todo siguió como si nada. Y justo en esta tarde ingreso a las noticias y allí está nuevamente la cara macabra, inevitable e inmutable como siempre…

De nunca acabar: accidentes de carreteras en Puno, Pisco y Huaraz dejan unos 31 muertos

Allí la frase: de nunca acabar. Es claro, yo solía indignarme de esta situación cuando vivía en Lima; hace tres años cuando comencé a cuestionar el por qué de la existencia y la permisividad a este fenómeno. Un fenómeno complejo, multidimensional y que debiera ser tratado desde diferentes enfoques para disminuirse (porque evitarse me parece una palabra demasiado remota).

La ministra –a la que por razones extrañas llegué a despreciar- ya no está; los accidentes de carretera ahora son considerados problemas de salud nacional (¿y? ¿Qué con ello?); la tolerancia cero que da risa; las compañías de transporte sin permisos; los choferes con hambre y con sueño y terriblemente mal pagados, y algunos sin licencia siquiera; los buses de lástima; las carreteras del asco; la geografía que complicada todo; los meteoros climáticos le colocan la cereza al pastel… ¿Se puede hacer algo?

Como alguna vez lo dije, y ni recuerdo cuándo; ¿para qué? ¿Ya vieron quienes son los afectados? ¿Acaso valen la pena como personas?

Lo que “vende”, es decir; lo que da popularidad es retar a Chile, de jugar a los espías, de hablar de quién tiene más inversiones (ahora resulta que la tercera parte de Chile es de Perú así que debo de olvidarme de Ripley, Metro, Benavides, Wong y mil empresas más).

Lo bueno es que KISS fue a Lima (35 años después –cuestiono para qué- pero fue)… es lo que vale. Que la australiana Kina parta madres, que la U se campeona, que Laura sea la número Uno en desprecio masivo aunque ya no viva en Lima…

Ya no había hablado del tema… porque ahora me agobia ver a mi país en una espiral descendente de drogas y corrupción (no creas que soy un idiota que sólo mira a los otros)

Pero bueno, sumemos los muertos (allá en las carreteras, acá en las calles) y que siga la fiesta, ¿o acaso vamos a negar el glorioso fin de año y ponernos tristes?
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La Guerra del Fuego: Cine Cavernícola (I de III)

Vaya, qué nostálgico me he vuelto; será la edad pero ahora repaso películas que tuve la oportunidad de ver hace muchos años. De pronto, estoy admirando –es decir, sorprendido- temáticas tan inverosímiles e irrepetibles como historias de cavernícolas como neardenthales… algo que –hasta donde yo recuerdo- solamente en los ochentas se dio. En esta entrada haré alusiones, más que una crítica formal, a La Guerra del Fuego del francés Annaud (1982).

No creo que una novela sobre esta temática protohumana pueda seguir teniendo validez dado los constantes descubrimientos arqueológicos y biológicos (o debo decir científicos para abarcar más de una sola vez) que se confirman día con día. Una novela como La Búsqueda del Fuego (y no la guerra) escrita en 1911 llevada a la pantalla en 1982 no puede tener mucho sustento verídico… pero como el cine es arte, y el arte golpea con tantas sorpresas, es momento de pensar qué tan emocionante sigue siendo el film más que de sus verdades.

Jean-Jacques Annaud, como director, es primeramente inesperado. No parece tener líneas o preferencias, ni tan poco haber sido tan constante y comercial. De hecho, los espacios entre sus películas son más que relajados y entre su curiosa filmografía salen “caramelos” como El Oso, El Amante y Siete Años en el Tíbet, El Nombre de la Rosa y Enemigo a las Puertas… todas las he visto aunque demasiado tiempo que no las re-visito a ellas; pero en primera ocasión le tocó este honor a La guerra/búsqueda del fuego.

Annaud es visualmente deslumbrante, eso sí lo recuerdo bien, la fuerza del lenguaje visual es un mérito innegable, y, en una película sin aparentes diálogos humanamente comprensibles, la imagen basta para dejar la mente divagar. Claro que habiendo filmado en Canadá, Escocia y Kenia los paisajes se vuelven otro protagonista.

De los tres sorprendentes actores, que en verdad me pareció un mérito actuar de homínido cuasi humano, no voy a mencionar a todos por cuestiones de economía. Pero el Hellboy, el antialien resurrection, el chico de la ciudad de los niños perdidos; el malencarado Ron Pearlman hace de las suyas (aunque me haya parecido el menos Ok de los tres), y al parecer este fue su primer papel… y vaya papel de Neardenthal para ser debut.

Lo más peculiar de esta película viene a ser el entrenamiento de los actores a cargo de Anthony Burguess (La Naranja Mecánica) -el cual hasta ahora descubrí que era músico, escritor, crítico y lingüista y se encargó de la propuesta de la lengua primitiva- mientras Desmond Morris (El Mono Desnudo) fue el asesor del lenguaje gestual y corporal de los actores. Quizá estos nombres suenen extraños en esta década… pero yo tuve la oportunidad de leer sus libros hace más de veinte años.

Y bien, la película resulta bastante macabra y emocionante, apoyada de un poderoso maquillaje y un vestuario convincente, aunado a las emociones incipientes de los personajes que con sus protopalabras, gestos y movimientos terminan de narrar la historia. Sin embargo, los malos eran Homo Erectus y los buenos Neardenthales y Homo Sapiens, dejando de lado a los Cro Magnones y viviendo con mamuts y dientes de sable… mucho chongo para una misma época… pero realmente, ¿a quién le importa la veracidad científica cuando se ve el cine?

Prometo que tan pronto pueda capturar las imágenes fotograficas más impactantes las subiré… tuve un problema por cuestión del código de región de la película. Por mientras, las triviales imágenes del internet, bajas en resolución y sin mi exquisita selección….

Imagen de internet

Imagen de internet
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Melquisedet, imprudencias y venganza

Ni siquiera me parece una sorpresa; ni el crimen en sí ni las condiciones que lo pudieron permitir… Sólo en este país se puede ser tan estúpido de dar nombres de los héroes caídos y rendirles homenajes públicos cuando se tiene un enemigo del que, al parecer, todavía no se entiende qué es. No tengo más qué decir, aquí les ofrezco algunos extractos de las impresiones en torno a esto… (¿Viva México?)

Comentó que el número de vehículos y personas que participaron en estos crímenes aún no se puede precisar. Estos individuos llegaron al domicilio, rompieron la puerta y acribillaron a sus moradores, narró. ..Durante el ataque fallecieron la madre del Melquisedet, doña Irma Córdoba Pérez, de 48 años de edad, quien recibió un balazo, así como Yolidabey Angulo Córdoba, de 22 años, a causa de siete impactos. Esta persona era hermana del marino del Cuerpo de Fuerzas Especiales.

Tomado de:
Confirman 4 familiares de marino acribillados en Tabasco

En todas las fotografías, como ya es costumbre, los militares aparecieron encapuchados. Pero el nombre de Melquisedet, de 30 años, fallecido en el asalto, apareció en los medios de comunicación. El lunes por la tarde lo enterraron en Tabasco. Y ese mismo día, a las 23:45 horas, un comando armado con fusiles R 15 y AK 47 llegó a bordo de tres vehículos hasta el ejido Quintín Arauz, donde vivía la familia… La semana pasada, el Ejército había inspeccionado su vivienda. Y en Cuernavaca (Estado de Morelos), una pancarta de un grupo denominado La Empresa ofrecía su respaldo armado a Edgar Valdés, alias La Barbie, jefe de sicarios del fallecido Beltrán Leyva, en su guerra contra las autoridades. El diario El Universal reveló el pasado lunes que el capo había ofrecido a las autoridades garantizar la seguridad de la población a cambio de que lo dejaran operar libremente. El gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame, negó la existencia de tal pacto, pero reconoció que Beltrán Leyva se movía con total libertad en ese Estado gracias a la corrupción de la policía.

Tomado de:
Asesinada la familia del militar caído en la caza del ‘narco’ Leyva

Fuente: elpais.com

MEXICO CITY — Assailants on Tuesday gunned down the mother, aunt and siblings of a marine killed in a raid that took out one of Mexico’s most powerful cartel leaders – sending a chilling message to troops battling the drug war: You go after us, we wipe out your families…“The message is very clear: It’s to intimidate not only the government but its flesh and blood,” said Jorge Chabat, a Mexican expert on drug cartels. “It’s to intimidate those in the armed forces so they fear not only for their own lives, but the lives of their families.”

Melquisedet Angulo: Gunmen Kill Family Of Mexican Drug War Hero

Que en el gobierno federal hay molestia por la exhibición de las imágenes del cadáver de Arturo Beltrán, El jefe de jefes, y no le satisfacen las explicaciones del Semefo de Morelos sobre la circulación de fotografías del capo… Y es que autoridades federales creen que el abominable crimen que se cometió contra la familia del marino Melquisedet Angulo Córdova, en Tabasco, es resultado de la exhibición de esas fotos.

Tomado de:
Trascendió

Irma Córdova, madre de Melquisedet, podría decir con Segismundo que naciendo había cometido el capital delito en una sociedad podrida en su esencia e inmersa en su violencia. Y lo mismo Yolidabey y Benito, sus hijos, o Josefa Angulo, su cuñada. Los cuatro fueron acribillados a la medianoche del lunes en un jacal del ejido Quintín Arauz, del municipio tabasqueño que irónicamente se llama Paraíso. Habían asistido, algunos, al cándido homenaje que la Armada de México había rendido antes a quien perdiera la vida en el enfrentamiento en Cuernavaca con la gavilla de los Beltrán Leyva…Los delincuentes del tiempo viejo, los antiguos narcotraficante mantenían y respetaban un código de honor criminal. Nunca se atacaba a la familia; jamás se mataban mujeres y si era indispensable matar ello se hacía en buena lid, en combate cuerpo a cuerpo, frente a frente y en igualdad de circunstancias.

Tomado de:
Y los sueños, sueños son
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La lógica posible o cuestionable necesidad de Los Escuadrones de la Muerte

Se habla de su presencia en diferentes realidades. En países con zonas donde la delincuencia y la criminalidad se ha disparado. En naciones con problemas sociales que pueden resultar vergonzosos, o que se piensa no tienen una solución rentable o mediata. Estos grupos paramilitares han existido desde hace más tiempo del que se piensa, si bien han sido repudiados al estar bajo las órdenes de dictadores sicópatas… otras veces pudieron haber ofrecido soluciones desconocidas. A continuación narraré una charla que tuve con un conocido, mayor que yo y con enorme experiencia en la vida social de esta parte de México.

Un relato de un pasado no tan lejano

Por el año del 92 y 93 este estado en el que vivimos había quedado muy armado dada las facilidades que el gobernador saliente les dio durante los años de ejercicio de poder. Poblaciones enteras de gente sin educación, sin fuentes sólidas de trabajo pero con armas fue “el logro” de su gestión política. Y poco después, nos llegó “la crisis” (Nota personal: O sea, que en este país crisis es un estado socioeconómico mental permanente).

Así que el panorama devino en gente con necesidades y con armas: comenzaron los robos. Había zonas tan peligrosas que era un riesgo total recorrerlas; el robo era un hecho inevitable. La situación empeoró aún más; de los robos pasaron a los asesinatos y a las violaciones. Robo y muerte, robo y violaciones.

Con estos comentarios yo mismo hice de esos hechos monstruosos que efectivamente, pasaban en la región… recordé ese intento de robo de un bus donde al matar al chofer de un tiro en la cara, el bus se fue a un barranco y murieron absolutamente todos los pasajeros… y los criminales procedieron a robar hurgando entre los cadáveres.

Y el famoso violador de la zona de la costa, que cuentan terminó violando a turistas norteamericanos e inclusive a oficiales del ejército…

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Mi conocido siguió contándome:

El nuevo gobernador no podía hacer mucho y la situación ya era crítica. Hubo un caso donde una pareja de norteamericanos fueron afectados y para evitar un escándalo mayúsculo los escoltaron hasta la frontera y acá no hicieran público su viacrusis.

Entonces, se dice, que se organizó la creación de los escuadrones. Gente entrenada y con la consigna de matar por encima de tomar algún prisionero. El sistema no estaba para apresar sangrientos criminales y garantizarles juicios con pruebas y todo: había que parar la situación a toda costa.

Y así fue.

Los nuevos escuadrones de la muerte

Hubo un hecho actual y apenas reciente que me pareció más sorprendente, y mejor aún; admirable. Un funcionario de gobierno o empresario (no recuerdo) de la rica y opulenta zona norte del país, había sido amenazado de muerte por uno de los tantos grupos criminales. Este individuo, que lejos de intimidarse, de pronto anunció la muerte en la ciudad de México (cientos de kilómetros distante) del criminal que a él lo había amenazado –y termina siendo todo un ejemplo de admiración ya sea por su bravuconería, determinación, poder económico o cuando menos por su férreo instinto de supervivencia-.

Nadie, ni la policía en sus muchas versiones que existen en México, ni el ejército ni ningún vocero del Gobierno tenían siquiera el dato. ¿Cómo lo sabía?

Ya estuvo jefe. Este hijo de p#/% no le dará más problemas– debió ser el mensaje inmediato de unos de sus empleados sicarios para ofrecerle la primicia de un hecho sorprendente.

Lo moral de lo inmoral

Si volvemos al relato de mi amigo, y lo traspolamos con una realidad actual –y cabe decir que es ahora está mucho peor-, ¿se antoja la posibilidad? Ahora no son comunidades ignorantes, agresivas y armadas que ante las circunstancias se sienten dueños de una carretera o una región. Son grupos organizados con enormes recursos económicos y que requieren de más de lo mismo para sentir poder y continuar manejando y desarrollando su imperio. Son grupos de soiciópatas incapaces de sentir compasión hacia sus víctimas, porque ellos mismos son víctimas de una nación que nunca se interesó por trabajar la integración y la justicia social; una nación que permitió que poderes fácticos como la televisión, la iglesia y la creencia que tener era lo mismo que ser (thanks to the USA)… y donde la corrupción terminó siendo la máxima característica deseable para la movilidad social y laboral.

¿Cómo combatir la delincuencia organizada en un país desorganizado? ¿Cómo indagar e investigar cuando se está lleno de infiltrados que reciben mejor salario de parte de los criminales y no creen en la justicia porque no existe? ¿Cómo hacer “justicia” apegándose a “las leyes” cuando son aplicadas por jueces y políticos corruptos?

Lo más interesante en mi visión es que ahora mismo se habla de un escuadrón –pero con todas las credenciales formales-; un incorruptible grupo de élite ni más ni menos que de la Marina –yo ni sabía que teníamos Marina-. Este desconocido grupo nacido de manera espectacular para ser leyenda instantánea se le ha comparado de inmediato con Los Intocables (por esos periodistas que a veces pudiera ser no tan malo que los desaparezcan). Pero como dijo un lector de esos cuestionables periódicos; en algunas de las fotos del asesinato reciente de un enorme personaje del narco mexicano, se ven personas que lejos de verse Intocables Marinos jóvenes y atléticos… parecen precisamente individuos populix más posiblemente parecidos a criminales comunes, o escuadrones de la muerte… y de esto no se habló nada.

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(Rockeando con) El Juguete Rabioso

Busco en la web algo relacionado con un grupo de rock en castellano llamado como la lejana obra del argentino Roberto Arlt… y es precisamente esta novela viene a ser la que se lleva –casi- todo el pastel. Del grupo en cuestión… apenas nada. Algo tan valioso no debe ser olvidado fácilmente…

Claro, la Santa Madre Wiki –como siempre- aportará lo mínimo e irrelevante ya que los wikipedistas, o sea, miles de plebes sin mérito alguno, no tienen mucho que aportar… y dicen que esta banda es mexicana.

¡Noooooooooooooooooooooooooo!– Digo yo. No pueden ser mexicanos. Conozco “la música mexicana” y sé justo lo que es mexicano. El Juguete Rabioso NO era mexicano, o no son, o no fueron, o no habrían sido. ¡No señor!

Pero, ¿qué me llevaba a declarar semejante afirmación?

Bueno, por cuestiones de edad, fui un ente ochentero. Viví los ochentas con una edad idónea para sentirlos, disfrutarlos… y explorarlos. Sé lo que sonaba en esos años, tanto en España y la Tercermundista América… y peor aún; lo que en México se daba y lo que siguió dándose en la década que siguió. Así que, nomás por esto, El Juguete Rabioso (grupo de rock) no es (era, o fue) mexicano.

Volver a ser realmente es un track doble. El segundo me parece más agradable tanto en letra como música.

Pero este mundo paradójico e imprevisible me dijo lo contrario: El Juguete Rabioso fue una banda de rock mexicano. O una banda mexicana de rock… o algo entre ambos continentes….

Pero yo insisto; ¡Uyyyy, sí! ¿Cómo no?

¿Con esas exquisitas letras? ¿Con esos ritmos tan diferentes? ¿Con todas esas sorpresas melómanas? ¿Con esas locuciones y timbres de voz tan curiosos? Que fueran chilangos es por cuestiones de origen de suelo artístico.

“Hacemos un rock muy argentino con pocas influencia mexicanas, porque no participamos de lo que se llamó el boom del rock en español. A diferencia de otras bandas que buscaban una identidad más local mediante la incorporación de ritmos folklóricos o tropicales, nosotros mantuvimos la ortodoxia britanicona-argentina. Siempre nos quedamos con la incógnita de saber qué nos hubiese pasado si hubiésemos tocado acá”, comenta Federico.

Tomado de: La Vida Metal

Formación del Juguete:

Santiago Behm (Chile), bajo y voz
Federico Bonasso (Argentina), percusión y voz
Juan Alberto Ruiz de Velasco (España), batería y voz
Jaime Lichi (?), teclados

Uyyyy, qué mexicanotes….

Y para colmo, es bien sabido que el TODO no es igual a la suma de sus partes. Así que si combinas virtuosos de tres países diferentes… y uno de ellos vivido en Cuba… la sorpresa es completa.

Y si bien sacaron realmente dos discos, dos nomás en un lapso de diez años (los otros son una maqueta y uno en vivo)… son discos que se ganaron un enorme espacio en mi mente y alma. (Si esperaban que dijera discazos, obras maestras, trabajos mayúsculos… como se expresan esos tristes wikipedistas hispanos de lenguaje irresponsable, lamento haberlos decepcionado.)

Los dos discos del Juguete se encuentran entre mi Top 500 (bueno, soy melómano desquiciado pues… pero mis 500 discos coooool son excepcionales). Con dos discos no puedo darme a enunciar a la vez mi Top Ten, pero el Alma Total es un disco huérfano: NO tiene madres. Sin embargo, el Caras Modernas trae cuatro himnos… total, es un doble alucín.

Si no has leído la novela El Juguete Rabioso… Léela, no te quedes atrés.

El Juguete Rabioso

Si no has escuchado al Juguete Rabioso… ¿¡qué esperas!? (Lleva mi bendición)

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Lo culto y lo vulgar en la música

Las ideas clásicas de lo culto y de lo vulgar (o popular) siempre han existido. Desde sus determinados orígenes hasta su manifestación cumbre – donde quedaba bien definido quien era “culto” y quien un simple y tonto vulgar- de acuerdo a ciertos cánones que bien estarían fundamentados en los valores imperantes de la época. Valores estrechamente vinculados con la clase social o económica y en consecuencia una formación inherente al origen mismo del individuo.

Con el tiempo los valores “imperantes” tienden a cambiar. Surgen nuevas propuestas y tendencias y se justifican nuevas hegemonías, que finalmente vuelven a marcar que es “lo culto” y que es lo vulgar. Y ciertamente la educación ha jugado un papel cada vez menos importante cayendo entonces en los mass media y otros poderes fácticos la característica de definir estos conceptos.

Lo cuestionable se vuelve cuando se considera que ciertas manifestaciones, por venir de quien vienen, no aspiran a ser consideradas seriamente. Peor aún, surge una predisposición entonces que llega hacer que la gente admire o cosuma algo que quizá no sean tan inteligente, ni original o tan ólido como pudiera pensarse, bajo la creencia mainstream que es lo bueno.

Anécdota

Hace unos días, un conocido (de mucho capital económico pero carente total de capital intelectual) me reprochó que en cierto concierto de ópera que hubo en la ciudad No me vio entre la audiencia.

¿Y por qué habría de verme?– me pregunté.

Es decir, ¿desde cuándo YO considero ese género musical como uno que me conmueva? Alejado de los paradigmas tradicionales no consideré siquiera de valor ir a un evento así.

Las otras alternativas

Si me muevo en el jazz, canción francesa o el postrock… ¿qué me llevaría a ver un concierto de desconocidos cantantes con un repertorio por demás trillado –a lo largo de la historia moderna de la humanidad- en una ciudad no se concibe nada fuera de lo arraigado? Claro que acá si viniera un baladista extranjero, de un género ajeno al contexto, digamos un virtuoso -pero completo desconocido- no creo que hubieran más de diez personas en la sala.

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Dominique A, sólo para minorías…

Mi conocido no habla ni alemán ni francés… italiano menos, pero fue a la ópera porque eso le daría un status cultural –según él-. Aunque por los costos de la entrada también había un elemento de escala social. Este señor también suele ir a un antro de rock en vivo, de jovencitos sin formación musical que se sueñan Stars. Un bar ubicado en una ciudad donde no hay otra opción, ni cultura musical en cuanto al tema. Él mismo se dice “músico de blues”… sin tener en su alma la mínima gota de negritud musical ni espiritual.

Música para minorías

Siempre he pensado que mi país no es de cultura musical. Me refiero, de cultura digna que se mueva a nivel comercial, y que sea por lo tanto conocida por muchos. Sin embargo, esas expresiones baratas que suenan igual a otra manifestación quizá de otro país… o de propaganda criminal: que al fin y al cabo es lo que viene a ser esa música grupera y de banda que tanto gusta –de hecho, ARRASA- entre enormes grupos de la población. Grupos sociales cuyos valores y metas de vida están influenciados por el crimen y la falta de respeto a la sociedad y la vida misma.

Buscaba en la web cierto disco de cierto músico; a Bernardo Rubaja deseando saber si tenía algún otro disco diferente al que ya conocía. Esto me llevó a un sitio llamado Música para minorías, arrogante nombre no cabe duda… pero cuya oferta musical, alguna de ella disponible (y esto ya es un plus) aunado a los peculiares criterios de selección terminan ofreciendo una gama de discos encantadores.

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Y vuelvo al dilema de lo culto y lo vulgar. Qué viene a ser y quién dice que lo es. ¿Viene a ser lo culto lo de las minorías o lo vulgar lo popular? Muy posiblemente sí. Sin embargo mil cosas rebuscadas nunca llegarán a ser exquisitas, y muchas otras manifestaciones locales, folclóricas y tradicionales llegan a ser verdaderas joyas de la cultura mundial, pero que pocos terminamos apreciando.
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¡Enseñándome a mentir! (Los supersicólogos Primera Entrega)

Todo comenzó cuando Alberto me dio la noticia que acaba de ver una serie cuya temática era idónea para mí. Lie to me, o Miénteme. Me explicó la idea en que se basaba toda esta secuencia de capítulos, de cómo un supersicólogo era capaz de descubrir a partir del lenguaje corporal precisamente cuando alguien mentía. Si bien, Alberto sabe muy bien mis pasiones por la comunicación, mis indagaciones por los metalenguajes y sus metamensajes, él no sabía además, que esa idea de la mentira es una que siempre me ha apasionado tanto.

Es decir, he conocido grupos humanos… desde familias hasta sociedades enteras (como en Lima) donde precisamente su manera de relacionarse es a partir de mentiras. Situación que en un principio me creó conflicto y rechazo hacia estos grupos, pero que me llevó a indagar (y entender el por qué de) esta patología. Pero resulta que, bajo la premisa de Miénteme, el ser humano –entiéndase homo sapiens- es un ser mentiroso. Y que precisamente esto es tan común que no debiera uno molestarse ni extrañarse siquiera. Claro que, nada me dice que tan verosímil sea el fundamente científico de esta serie.

Lie to me

Pero realmente, hasta yo miento (así como si yo fuera el ejemplo de la virtud). De hecho, digo al día tal cantidad de mentiras que seguro paso de los dos dígitos en su conteo: Cuando me preguntan la edad me quito casi diez años, ¡y pasa como cierto! Cuando me rebelo contra la administración de mi trabajo y declaro verdades innegables termino diciendo “que no sabía si había habido ciertas historias detrás” con todo el aire de inocencia, sabiendo bien de toda la porquería organizacional de donde trabajo. Cuando me preguntan que por qué escogí la carrera que tengo, pues que mejor que acudir a ese mito de la “vocación” y ni por accidente mencionar la fatalidad laboral… Y qué decir cuando me dicen si tengo “pareja”; siempre digo que No…

Pero el detalle es este. Siempre me he creído bueno para mentir. O sea, decir esas little lies (como la canción de Fleetwood Mac); pero en cambio nunca he podido regalar mentiras piadosas (como la canción de Sabina). Cuando yo miento no es defecto, es virtud. Por arrogante que suene. Pero un defecto enorme que tengo es que, cuando veo un amigo sumido en conflictos existenciales y rencores sociales, mejor callo, en lugar de mentir… y mi amigo se va a una tumba de la cual, difícilmente le permitiré volver.

Pero volviendo a la serie Lie to me, la premisa resulta original –o sea, no recuerdo cuando menos otra… así, de inmediato, aunque no dudo que la haya, nothinng’s new under this old sun. Un supersicólogo que estuve tres años conviviendo con primates en África –no me queda claro sin con los simios peludos o esos negros lampiños de mentalidad postcolonial y muchas veces estúpidamente musulmanes-, con los aborígenes de Nueva Guinea, con los árabes de Marruecos… y todo aquello que suene súper exótico y que le asegure una resistencia implacable a su personalidad. Así que Cal Lightman (hombre de la luz) puede notar cualquier microexpresión facial (es decir, un ligerísimo movimiento de menos de un segundo) o una postura delatora. Como toda serie USA, el feo bueno debe tener una bella más buena, y este papel le toca a la doctora Gillian Foster, quien es una supersicóloga experta en voz y más campos espectaculares de la ciencia del comportamiento humano (que ni sé si exista en una magnitud tal, porque acá en mi patética realidad nada de esto se considera siquiera).

Así que cada interesante capítulo de esta serie deviene una pseudocátedra de psicología aplicada, que no imagino que tan válida pueda serme, pero que temo terminaré incorporando a mi cada vez más compleja (muchas veces admirada, y algunas rechazada) personalidad.

Si bien, no creo que a partir de ahora mismo, cuando apenas he visto tres capítulos, vaya a fijar mis enormes ojos en mi interlocutor y ver qué tan falso puede ser (con mi director basta, ejemplo del individuo que cree –sin mala intención, ¡lo juro!- que con mentiritas por aquí, mentiritas por allá (y no con carácter y conocimientos) va poder dirigir la organización que ya está hecha un verdadero caos y pinche desmadre.

Pero lo mejor de todo será, que cada vez que sepa que voy a mentir –o sea, varias veces al día- tenga conciencia si muevo mis pupilas, o tenso mis manos o mi cuello… y superar esto. Al fin y al cabo mentir es de humanos… pero reconocer la mentira en Los Otros, es de supersicólogos.

Tim Roth en Lie to me

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¡Todos somos gordos!

La epidemia de la obesidad avanza de manera inmisericorde. Hasta el gobierno de mi país parece preocupado (y eso me parece excesivo y cómico a la vez) por esta situación. Se está pagando por anuncios donde se invita a la moderación en la comida y a la práctica del deporte –cuando menos media hora al día-. Pero creo, que esto tendría –si es que llegara a tener- un impacto en un nivel tan superficial que no logrará nada. Nuestra alimentación viene como una carga cultural y emocional en nuestra persona, y cambiar esto no es algo sencillo. Nuevamente regreso a dilucidar sobre este tema….

Imagen tomada de Milenio

Anuncio que aparece en un diario conocido en el país.

Uno: La gordura es culpa de mamá

Nadie nos educa en cuanto a Nutrición. Es un tema completamente desconocido. En las escuelas ni por accidente se toca… Así que nuestros conocimientos nutritivos no son más que saberes culinarios que solamente se enfocan en que “sepa rica” la comida (me pongo en la persona gramatical por modestia) vienen a ser meras herencias de nuestra mamita querida. Herencia ignara que termina generando obesos en cantidades industriales.

Pero bien curioso resulta que por más que uno estudie en los diferentes niveles de educación (licenciatura, maestría, doctorado), el conocimiento de la alimentación sigan siendo tan ignorado en los diferentes especialidades –que no sean propiamente de Nutrición-. Y las ciencias avanzan. Unas más que otras, y aquello que nos pudieron haber dicho hace diez años muy posiblemente no tenga valor ahora…

Cada uno debe comer de acuerdo a su trabajo”. Esta frase me la dije uno de mis brillantes profesores en mi maestría. “Somos maestros, no militares… nuestro alimento debe encender sobre todo las neuronas, no los músculos.” Sin embargo, lo que vimos de alimentación fue meramente tangencial, el curso era de Desarrollo Profesional Docente solamente. Y algo que me resultó evidente; cada uno se mueve en el mundo de la comida de acuerdo a una serie de prejuicios, modelos de comer o pseudoparadigmas muy peculiares heredados precisamente de la persona que nos alimentó en los primeros años de vida (y en muchos más después).

Pero nadie tiene un panorama amplio, profundo y bien sólido. En la escuelita (sí, lo digo con ironía) no pasan de decir que hay que comer frutas y verduras, que es algo muy sabio, pero no enfatizan los peligros de los riquísimos antojitos que México ha aportado a la Gran Cocina Mundial o al menos que nos ha hecho famosos entre los acríticos y necios como la famosísima “torta de jamón” del esperpéntico Chavo del 8.

Imagen tomada de Milenio
Esto es una torta en México. Una super, pero es torta.

Dos: El oportunismo de los productos falsos

He conocido tantos individuos que cayeron en el dogma de las compañías que ofrecen el cielo de la salud con sólo consumir sus carísimos y cuestionables productos. Yo también en cierto momento intenté esa quimera. Frases como “Hacedores de fuerza”, “Café con cafeína desactivada”, “La mañana siguiente” han formado parte de ese cielo-market de las personas que no tienen el capital intelectual para entender las cosas, y por eso prefieren pagar por la magia del frasquito… más inmediato que alcanzar cierto conocimiento.

Recuerdo que hace muchos años estaba entrenando como nunca en el gimnasio, al grado que después de 90 minutos decidí parar y relajarme a pesar que NO estaba siquiera cansado. Por el calor y la transpiración decidí entonces comprar una cerveza tamaño personal y beberla… y ni siquiera alcanzaba la mitad de ella cuando me sentí completamente mareado, como si estuviera drogado.

¡Esta porquería me va joder!”, pensé. Y boté al tacho ese frasco de ese falso poder instantáneo… Waste of money!

En otra ocasión estaba en Buenos Aires en el hostel cuando un grupo de visitantes que habían llegado para una conferencia de X producto –o sea, un herbaproducto-. Salieron a cenar y a su regreso uno de ellos buscaba agua para tragarse una de sus cápsulas benditas ya que, había cenado mucha grasa y debía cortarla con cierto producto. Me quedé sorprendido. O sea, se tragó el veneno –según él- y después necesitaba el antídoto. ¿Para que cenar grasa si eso te hace mal? No, creo que la pregunta debe ser, ¿por qué cenaste esa cantidad de grasa si estás gordo? “Le tocaría a su herbaomni pastilla quitarle esa manteca del hígado”.

El problema es la forma de pensar… y de actuar. La solución no es un producto, es lógico.

Una vez un médico me fue muy claro; “No tomes complementos, ¡nada de eso! Mejor te canalizo con un nutriólogo”.

Nunca fui con uno, pero sí me alejé de todo eso. En cambio, una conocida con evidente sobrepeso sí fue, y comencé a verla con sus tablas de lo que debía comer cada día.

Día 1. Desayuno: una infusión, una tostada y un huevo hervido. Comida: Esto, esto y lo otro… Pobre amiga mía.

Ella está ahora en un nivel superior de talla y gordura, o sea; ES GORDA. No quiero decir que el nutriólogo era malo, pero la propuesta nunca me gustó: Depender de una serie de indicaciones a seguir no va con personalidades como la mía; caprichoso, voluble y muy dado a los gustos sophistiqués…

Domingo. Desayuno: Un vaso de vino tinto, con una tajada de queso manchego, una copa llena de nueces, avellanas y aceitunas… luego, más vino tinto. Ni modo, es mi forma de vivir…

Tres: La gordura y la delgadez son estados mentales

Dejemos de lado los recuerdos de mami y enseñémonos a comer correctamente… Pero, ¿quién nos dirá cómo? ¿O cómo nos vamos a educar en ello? En verdad es algo complejo… pero inclusive si se tiene voluntad no llega a ser tan complicado.

No voy a hablar del cómo, ni de qué comer. Eso va ser ya la tarea del interesado. Sólo voy a compartir ciertas experiencias, que me han llevado a un estado de bienestar que me era necesario por cuestiones estéticas y por congruencia con la manera como pienso.

Imagen de José Zavala

Estas instalaciones solían ser muy concurridas a esta misma hora hace diez años… ¿qué está pasando?

Mis catorce ideas interconectadas:

• Las comidas “cariñosas” generalmente son las más inadecuadas para la salud y la apariencia. Así que hay que disfrutar las celebraciones de otra manera.
La concepción de comer debe ser más allá de un montón de consejos y sugerencias sueltos y sin conexión evidente.
• Las verduras y las frutas se pueden comer en abundancia sin miedo a engordar (y el resto de las comidas se debe comer muy moderadamente).
Hay que beber agua natural, toda la que el cuerpo pida (pero me niego a asegurar que deben ser dos litros rigurosamente todos los días; a veces es más, otras menos).
• Una buena comida es aquella que NO da sueño, ni nos deja pesados y lo mejor aún, NO bloquea la manera rápida de pensar.
• Las harinas son, aseguro, lo más inadecuado que se puede comer.
No hay productos que nos lleven al “nirvana” de la salud. Eso es una farsa.
• El pescado es la fuente de proteína más ligera y con menos grasa y fácil de preparar.
• Estar a dieta no significa morir de hambre. Una buena dieta se lleva a cabo de manera placentera y divertida.
Quitar las grasas no es hacer dieta. De hecho, hay que cambiar más bien el tipo de grasas… pero no se sacan de las comidas.
Comprometerse con un paradigma de nutrición es cambiar la manera de pensar no solamente en el ámbito alimentario. A veces se piensa que esos cambios serán imposibles, allí está el mérito.
• Si hay aspectos que no desean sacrificar, yo creo se pueden cambiar. Me quité las harinas casi en su totalidad pero aumenté mi consumo de vino tinto… Y me va bien.
• El deporte no siempre es intenso. Caminar una hora a diario, por ejemplo, es muy efectivo. Es decir, caminar cómodamente e hidratarse cada vez que el cuerpo lo pida.
Cuando uno adopta el paradigma que le funciona, hay que evitar las relaciones gastronómicas con gente que tenga otras ideas. Las comidas son motivo de querellas entre los necios.

Verse esbelto es un placer en sí mismo; la autoestima se dispara. O dicho de otra manera, los obesos siempre serán motivo de burla y lástima… Pero dejando de lado los valores estéticos, en cuestión de pocos años las nuevas enfermedades a manera de lastre económico-social vendrán a ser la diabetes y los males cardiacos. Es hora de prevenir. Sigue leyendo