Archivo por meses: Noviembre 2009

La mujer bipolar que bajaba del desierto (poema)

Diana, lluvia
la mujer bipolar que bajaba del desierto… a este pueblo.

Diana, la inestable; la mujer que a diario vivía
la violencia de Juárez.
Que desde entonces, se sabía tanto –callando-
embriagándose todos de resignación.

Diana, por eso y más, llegaba a este pueblo
tan violenta y alterada
a este mismo insensato lugar, muy al sur
y se le veía con desprecio:

Por su ajustada ropa que exhibía sus carnes
-en ese tiempo firmes, y abundantes-,
o por su pelo de carmesí teñido…
Pero más sus actitudes de soberbia, sus gritos
sus cotidianos escándalos;
sus clímax de expresión seguidos por depresiones
y el llanto…
Todas esas lágrimas que en Juárez se le guardaban
Viviendo su dolor, el de las asesinadas, los ilegales
.

Ahora Juárez ya no es un infierno.

Ahora Juárez ya es mil infiernos.

Donde muertos y decapitados abundan,
las mujeres ya ni siquiera son noticia.

Ahora Diana, ya no viene con su lluvia
Su inestabilidad, su drama y llanto.

Diana ni siquiera viene.

Quizá esté muerta,
como tantos y tantas…
como las autoridades formales,
como la esperanza de miles
.

Nunca supieron de su trastorno bipolar,
Pero acá en esta ciudad, la siguen repudiando.
Diana, lluvia, siempre fue desierto
(y alguna vez quiso talar mi selva de amores).

Juárez se sume en la violencia (Video del New York Times en El Comercio)

Tomada de internet

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El vecino incómodo

En una ocasión tuve que vivir en un barrio marginal. Me era muy estratégico estar allí para ir al trabajo, además la casa era bastante amplia para mí solo. La renta no era cara tampoco, pero había detalles blandos que no se sentirían hasta cierto tiempo de vivir allí.

Tenía a dos vecinos especiales. Uno a mi lado y el otro justo detrás, pero a pesar de esto cuando decidía molestar lo hacía y me afectaba.

Comenzaré con el de al lado. Un alcohólico casi indigente que cada vez que se embriagaba con la mayor naturalidad sacaba los parlantes de su horroroso estéreo y armaba el escándalo. Entonces yo llamaba a la policía para que fuera a callarlo.

Una vez, habiendo yo dejado la puerta abierta y estaba yo tan concentrado escuchando un disco, él decidió meterse a mi casa… terminó según él “consolándome” porque él me veía muy solo y triste. Le acepté su invitación de beber una cerveza en la calle pero fue para sacarlo de mi casa inmediatamente.

Mi vecino, como nunca tuvo hijos, se la pasaba comprando cachorros… que terminaban cagándose en mi patio. De allí me agarré para declararle la guerra… y como él nunca me había visto molesto y amenazante me tuvo miedo y se alejó; comenzamos una larga guerra fría que resultó ser tan necesaria.

El otro vecino era un sociópata. Tenía a su esposa e hijos en la completa represión. Y atentaba contra quien se le diera la gana. Él era originario de un pueblo “sin ley” en la región, famoso por sus guerras entre familias donde constantemente se masacraban a tiros ante la indiferencia o incapacidad de la policía. Muertos abundantes en cada fiesta de pueblo.

Se fue a la ciudad quizá huyendo de eso pero repitiendo a menor escala esa paranoia agresiva que vivió durante muchos años de su vida. A menor escala para lo que quizá él haya vivido, pero para la cuadra que compartíamos era un peligro social.

Pero siempre llega el día. Un amigo dejó su auto justo afuera de su casa pero sin bloquearle la cochera. Entonces mi vecino fue un fierro a golpear la reja de mi casa exigiendo que se quitara el auto de allí y creyendo que yo le tendría miedo (cuando tenía meses guardándole un odio específico). Lo que le quité fue el pedazo de metal de un empujón y le ofrecí una cantidad generosa de mentadas de madre, haciendo que se refugiara en su casa donde le di patadas a su puerta un par de veces. Y el cobarde no salió.

Así estaba la cosa, en medio de agresiones constantes, paranoias y locuras entre mis dos vecinos, hasta que un día me fui de ese barrio y no volví más.

La misma historia entre países

Así, como me pasó a mí, de manera metafórica existen países con situaciones semejantes. No muchos, pero sí sobran casos, donde uno hace cosas que sin tener la conciencia suficiente terminan afectado a otro vecino. O dejando la conciencia de lado, existen países vecinos donde situaciones ocurridas en algún momento de su historia no terminan nunca de olvidarse; heridas que quedan abiertas y que parece le conviene a la clase dominante del país herido que así sea (y las mantienen vivas echándoles sal por medio de los diarios, la TV y las declaraciones de los necios).

¿Qué pasa cuando un suceso histórico se vuelve histérico? ¿Cuando algo pasado hace muuuchos años (nótese la triple U) se niega a ser aceptado –ya que el olvido es un don de hombres completos-? Entonces, ¿para qué sirve la educación (formal e informal) “emancipadora”, los juegos, los cuentos, los productos culturales y los políticos sino es para recordar un suceso que según una óptica fue humillante para los perdedores?

No sé cuántas naciones “agraciadas” con tantos hechos históricos donde se les haya hecho ver como perdedores totales haya, pero conozco al menos una. Una nación cuyos habitantes no paran de sufrir con recuerdos que no son suyos y constantemente se la pasan en querellas y obsesiones que no llevan a nada. Creyendo además encontrar de una manera tan negativa una identidad que sólo se la han podido dar a la comida o ciertas ruinas de un glorioso pasado (que también estaba lleno de ignominias).

Y no he dicho ningún nombre (no me ladren aún).

Los EEUU (today fucking USA) le robó (o le compró según la visión histórica) a México una enorme parte del territorio. Una extensión que ahora viene a ser ni más ni menos que Texas, Arizona, California y Nuevo México; quizá más de la tercera parte del territorio.

Y los libros de texto se han encargado de llamar “traidor” al presidente que accedió a esa venta. Pero, eso ocurrió hace tanto… y hacerle caso al libro de texto que llevé en la primaria no es de intelectuales. ¿Por qué se llegó a ese acuerdo? Hubo varias razones que no me interesa narrar ahora, pero al final Súper México dejó de serlo y se volvió talla Medium. Total.

Me gustaría tanto que odiáramos a los yankees, a esos gringos materialistas hijos de p”#$ porque nos humillaron hace taaaaanto (nótese mi quíntuple A)… pero la verdad es que nos viene valiendo madres. Creo que si no fuera por el idiota fútbol ni siquiera tendríamos algún enemigo, pero afortunadamente tenemos Honduras (jajajajaja, que ni vecino es).Es por eso que ningún político mexicano se le ha enfrentado a alguno de los personajes USA. Es por eso que nadie le mentó su madre al perro Bush… y acá estamos, como medios felices.

En fin, los gringos (y en especial las gringas) son tan bien vistas acá, sobre todo en Cancún en el springbreak. Además, un porcentaje bastante pero bastante significativo de mexicanos frijoleros vive de su trabajo de ilegal (dirty wetbacks in the otherside).

Pero, ¿podríamos reclamarles algo que pasó hace tantos años que en verdad ni recuerdo ni me importa investigar? Digo, los USA están que relinchan por nuestros grupos de narcos que se la pasan llevándoles “su razón” de vivir everyday. Los yankees son junkies, muchos de ellos (no seamos hipócritas). Todo ese territorio enorme ahora bien american comienza a vivir la inseguridad y la violencia bien mexicany ellos tampoco nos reclaman nada.
Somos buenos vecinos, no cabe duda.

Ojalá que allá en el Sur (y no digo dónde, que quede claro) sigan nuestro ejemplo y se dejen de tanta estupidez de una vez por todas… o éntrenle de una vez a esa añorada guerra con la que sueñan los dueños de los países.
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Rapidshare y JDownloader: Veneno y antídoto

De repente, así de la nada, cuando me era algo tan común descargando música, el sitio de cargas y descargas Rapidshare comenzó a ocasionarme ciertos molestos inconvenientes. En este breve post los describiré y daré un viso de solución… una solución que no sé por cuánto tiempo tendrá vigencia.

Lo primero que noté es que pronto me advertía que no había supuestos “slots libres” para descargas gratuitas… y yo allí, esperando para volver a intentar vez tras vez esa imprudente condición, que al final de muchos intentos (y media hora después) finalmente cedía.

Luego, otra sorpresa. Esa deseada descarga que intentaba era exclusiva de “usuarios Premium” (o la filosofía capitalista de que sólo quien paga tiene derechos y privilegios).

En el fondo reconozco que todo organismo o sitio que exista en el Internet debe tener ingresos para poder existir (sólo mi blog puede vivir de mi generoso corazón nomás). Pero el hecho de haberme involucrado con una nueva época donde el paradigma de rescatar y compartir –por increíble que parezca- haya ganado tanta importancia. Llevo varios años consiguiendo tantos bienes culturales y de entretenimiento de manera gratuita, que de pronto, que me pidan que pague una cantidad monetaria por poder usar algunos de los tantos recursos cibernautas existentes me parece fuera de lógica.

Al final de cuentas, me lo dijo Renato (el uruguayo): Todas las restricciones que sitios como el Rapidshare quieren imponer se resuelven de una manera bien simple; utilizando el JDownloader, que viene a ser un programa diseñado para precisamente ahorrar molestos protocolos de descarga (como la espera de determinado tiempo, en otros).

El JDownloader es libre, y muy simple de usar. Solamente hago el típico Ctl-C de la ventana del Rapidshare y hago una lista de todos aquellos links que deseo descargar. Inicio el proceso y me olvido de todo lo demás. Fabuloso es, ya que inclusivo activa la descompresión.

¿Cuánto tiempo va pasar antes de que los sitios de descarga se compliquen y anulen la generosidad del JD? O quizá deba esperar a que el JD, que ahora sólo recibe donaciones para mantenerse en la web pase a ser un instrumento de paga… Pero mientras eso pase, hay que aprovechar.

http://www.jdownloader.net/

JDownloader imagen de internet

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Napoleón Dinamita o el “cine de culto de los idiotas”

La película no es reciente (2004). Nunca la pude ver en exhibición en mi país. No me di cuenta, o no llegó. Nunca en mis expediciones a los locales de video la pude ver. Quizá se me pasó con el tiempo, lo olvidé… pero creo que más bien no fue un título que haya interesado al mercado.

Tenía meses que no iba a ese almacén. Cuando de pronto yo estaba comprando en sus pasillos fui a su discreto “botadero” de películas y allí estaba. Finalmente vería una película que había generado tantos comentarios, en su mayoría positivos, después de haber sido exhibida en un festival de cine de los USA (en el Sundance de Robert Redford). Pero también recordaba otros comentarios, muchos menos, donde advertían que la película no tenía valor alguno. Me tocaría a mí decidirlo.

Napoleon D. imagen de internet

He aquí mis opiniones sobre un film que tarde que tarde que temprano pude mirar:

• No puedo negar que es una historia demasiado rara. Unos personajes muy freak en un contexto campesino de Idaho; cada uno más patético que el otro que se interrelacionan hablando de sus peculiares maneras de ver el mundo.
• “Todos tenemos habilidades especiales; la tuya es tener bigote. Eres el único de la escuela que lo tienes y por eso puedes llegar a ser el Presidente Escolar.” Una onda así es la que le dice Napoleón al mexicano Pedro (cuyo actor es pocho –nacido de mexicanos- en Los Angeles, doble rareza protagónica; o sea, que hasta en Idaho tan subdesarrollado, un “casi mexicano” puede ganarle a los rubios y ser presidente).
• Un tipo madurón obsesionado en su pasado que nunca lo consagró y le dejó un hueco existencial, compra una “máquina del tiempo” que da descargas eléctricas en la cabeza y los testículos… y la usa… ¿más turbadora puede ser la historia?
• La “abuelita” del Dinamita era una anciana que practicaba los deportes extremos, pero esto lo mantenía en secreto a sus nietos.
• La mascota de la abuelita era una llama andina, amarrada en un patio (¿?).
• Entra otras abominables “habilidades” de Napoleón eran hacer dibujos algo desquiciados, como un “liger” (prunúnciese “layger” porque es un león con manchas de tigre); tomar clases de baile disco mirando videos o pegarle a una pelota amarrada a un poste como super solitaria habilidad física.
• El vestuario del rubio Napo; un traje con evidentes reminiscencias setentaras funk/disco aunado a unos tenis o zapatillas con influencia astronáutica…
• … y con todas estas adversidad Napoleón Dinamita triunfa en su papel en semejante historia

Reflexiones:

Jamás la consideraría cine de culto; jamás. De hecho no hay trama, sino una serie de sucesos que se van dando casi incidentalmente.

En mi percepción, hay una gran carencia de simbolismos.

Como la mayoría de las películas USA, su sonido y fotografía son muy aceptables consecuencia de un país que valora la industria cultural y de entretenimiento como un generador de enajenación (necesaria para la vida de sus habitantes) y riqueza nacional.
Pero a pesar de este montón de excentricidades cinematográficas, la película no es precisamente aburrida… pero tampoco me arrebató alguna sonora carcajada, que se llega a salir cuando las cosas son en verdad buenas.

Pero lo más fuerte para mí es la influencia que la película… o el personaje de la película llegó a tener entre muchas personalidades USA. Basta dar una revisión en YouTube para encontrar tanto imitadores de la manera de hablar como de bailar de esa coreografía –que está a millones de años luz de una jacksoniana-. Me quedo pensando…. ¿un personaje así realmente viene a ser digno de imitación?
Es decir, yo sé que un Tony Montana (Scarface de Al Pacino, por muy narcocriminal que sea) es icónico, culturamente emblemático… pero para que Napoleón llegue a estas alturas, solamente en la sociedad yankee se puede permitir. Otra apología a la estupidez.

Créditos:

Dirección: Jared Hess
Actores: Jon Heder, Efren Ramirez, Jon Gries, Aaron Ruell, Tina Majorino
Año: 2004

Baile final homenajeado no sé donde:

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El vino tinto es más ligero que el agua o diez motivos para volver a mi blog

Sí, lo dije, hasta enero publicaría otra vez. Ha pasado apenas un mes y tenido casi 40 mil visitas más, aunado a otros diez pensamientos que me estuvieron llegando. No tiene nada de malo reconsiderar las declaraciones, las ideas nacidas en cierta adversidad pueden no ser tan congruentes con el paso de los días. He aquí mis diez razones, motivos o pretextos que me vuelven a la publicación en mi blog.

1.- Nadie de mis amigos cercanos se dio cuenta siquiera que ya no subía entradas. Parece que no me leen, ¡y qué bueno entonces!, porque a veces son protagonistas de mis historias y no se darán cuenta. Escribo, sin duda, para otros… que no debiera abandonarlos así nomás.

2.- Me dijeron que yo ya estaba muy “obsesionado” con mis ideas y número de visitas, que me alejara de todo eso… no quisiera creer que –finalmente, de alguien- seguí un consejo.

3.- Mi número de visitas no bajó ni en pocas siquiera. Al contrario, su constancia ha sido más que considerable. Difícil dejar algo así.

4.- Ya “vuelvo a ser yo”. La crisis ha pasado. Ya volví a pensar que “un vaso de vino tinto tiene menos calorías que uno de agua”… Las cosas mejoran.

5.- Me surgen eventualmente relatos que termino redactando. No creo que sea lo más adecuado dejarlos a la merced de la memoria de mi computadora, cuando pueden estar circulando en la blogósfera.

6.- Nunca me he sentido uno de esos bloggers menores, que escriben para su élite; sus grupúsculos de identificados entre sí solamente con ciertos “símbolos socioculturales”. Ya que sin escribir garantizo audiencia, cuando menos puedo ofrecer time to time cosas breves que repercutirán y serán más leídas que las exquisiteces de los necios.

7.- A veces me hace falta provocar. Tocar las fibras o el nervio de los otros para abrirles los ojos, o cuando menos cuestionarles. Hace rato que no recibo esos comentarios de los sumisos, ciegos o vencidos… en los cuáles a pura víscera me insultan, porque no pueden refutarme nada. De vez en cuando debo de opinar sobre otras maneras de vivir y pensar… y sentir el rencor de su derrota.

8.- Deseo sin embargo cambiar mis temáticas de reflexión. Dejar la cumbia en paz y meterme en temas como sexualidades (y claro, su homofobia y la misoginia), las inconcientes colectivos o el fracaso de las religiones… cosas buenas pueden surgir.

9.- Mi retorno a Ítaca se me ha vuelto imposible… o cuando menos no rentable. Mi Perseo buscará más Medusas, o algún Kraken en otros mares y otras montañas. Esta frase describe un enorme desengaño, quizá nadie la entenderá…

10.- ¡Para ponerme a escribir en mis tres horas de descanso a la semana que tengo en mi trabajo!

No habrá constancia, ni fechas, cuando salga saldrá.

yo por mí mismo José Zavala

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