Eternamente bellos

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Vivimos en un mundo lleno de mensajes contundentes. Mensajes que nos dicen cómo debemos ser para lograr un cierto respeto mínimo siquiera, porque más lejana queda ganarse una prestigiosa admiración: El Mundo de Hoy es para la gente adinerada, bella, joven, esbelta, estilizada y segura de sí misma.

No siempre fue así. Todo ha cambiado radicalmente. Digamos, antes los mensajes eran sutiles, subliminales… pero poco a poco fueron adquiriendo un tono más y más explícito e insultante, hasta llegar a este nuevo milenio, donde los mensajes mediáticos que inundan sobre todo la TV y el cine no permiten gente (men & women) que no sea sumamente joven, esbeltomuscular, agresiva, dominante y vengativa.

Y todo lo anterior está ligado a las tendencias mundiales actuales: los USA y sus intervenciones militares (agresividad, intolerancia, solución de conflictos mediante uso de fuerza bruta), los iconos musicales del reggaeton y del hiphop (muuuuy jóvenes y siempre esbeltos y anabolizados, su vestuario de gangster, sus accesorios de narco, sus tatuajes; la posibilidad de quitarse la camisa y mostrar si no abdominales cuando menos una cintura muy breve), las modas y toda fue fuerza enajenante donde sus genios-dioses y creadores que dicen “no hay espacio para las curvas” (recuerdo con mucho gusto esa genial comedia de Zoolander). Y por supuesto, la tendencia socioeconómica del narco ha aportado el modelo del jovencito de veinte años en un vehículo importado del año –pistola en la cintura- y que puede pagarse las compañías –seriamente cuestionables- que desee… ¿Quién reúne todas estas condiciones?

Entonces, para algunos queda esa búsqueda desesperada de alcanzar uno o dos de los muchos neoestándares de “lo bien”, lo actual, lo que manda en este Planeta…

Y viene la insatisfacción (que puede llevar a la frustración) y con ello las dietas inútiles (o peor; la bulimia o la anorexia), o las inyecciones ganar cuerpo y perder grasa… las cirugías para estirar el cutis porque la edad es algo que no se puede aceptar o extraer grasa… o para colocarla o meter implantes en ciertas partes donde “mejorarán el appeal”.

En un mundo de insatisfechos, salen los oportunistas inmorales buscando enriquecerse… y no les importará el daño que puedan causar a esos ilusos deseosos de poder sentirse bien consigo mismos y sentirse además “alguien” (ya que nunca trabajaron su personalidad, su autoestima, identificación y su YOOO como tal… o porque definitivamente el mundo ha devenido sumamente hostil y demandante en ciertas sociedades o ciertos grupos laborales como la industria del entretenimiento o del sexo: prostitu@s y escorts). Pero, ¿con ello basta para recurrir a atentar contra uno mismo?

Y los medios, es decir, la asquerosa TV (el consuelo de los idiotas) se somete a las hegemonías y promueve estos estándares…

Reverso

Pero, por otra parte… ¿cuánta gente tan sumida en su vida por tratar de sobrevivir o de conseguir esas absurdas metas materiales hace algo por sí mismos? ¿Cuánta gente tan ignorante de aspectos de salud y bienestar físico que teniendo veinte o cuarenta años aparentan cuando menos veinte años demás? ¿Cuánta gente sabe, en verdad, disfrutar de su ocio, sus amistades, su familia y buenos momentos de actividad física?

Imagen de internet

Recupérate Alejandra. Yo te adoraba en esos años de Flor de Papel, y no tengo por qué juzgarte ni entonces ni nunca….

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